Archivos Mensuales: diciembre 2005

Haciendo cábalas

El otro día me hallaba sumiéndome en una placentera siesta cuando el Discovery Channel me sorprendió con un documental que, en lugar de los habituales y saludables efectos somníferos, me dejó pensando: ¿Qué coño está diciendo este chalado? No sé si habéis tenido la desgracia de presenciar el documental en cuestión, de cuyo título no puedo acordarme, pero su tema principal era el descubrimiento de unos mensajes ocultos en la Torah judía que hablaban de sucesos históricos muy posteriores a la redacción de estas escrituras. Voy a intentar resumirlo:

Los protagonistas en cuestión habían dedicado años de su tiempo a hacer de las escrituras judias una enorme colección de sopas de letras. Con ayuda de potentísimos ordenadores (?) habían encontrado que en algunas de estas sopas de letras había una relación de palabras con sentido histórico. No recuerdo ninguna en concreto, pero eran del estilo “Hiroshima, Bomba, Destrucción, 1945″ o “Gran ciudad, Torres Gemelas, Terror, Septiembre” y cosas así. En general el documental tenía un aire muy sensacionalista y el objetivo es que, durante la siesta, tu cerebro asimile que en las Sagradas Escrituras está todo TODO lo que ha pasado y TODO lo que puede pasar, en contra de toda probabilidad.

Cuando se le preguntaba al cantamañanas de turno por acontecimientos futuros decía que aunque estén en la Torah sólo podría saberse a posteriori porque “no sabían qué tenían que buscar”. Vamos, que admite que no pueden hacer predicciones (sería la única manera de que se les pudiera tomar mínimamente en serio). Por cierto: navegando por internet no hay forma de dar con esas sopas de letras cuando se busca sobre la Cábala o cosas relacionadas, por lo que sospecho que no tiene ninguna relación.

Al margen de que las sopas de letras esas estén bien hechas o no (porque las mostraban en el documental, pero aquí un servidor no sabe hebreo), hay algunos indicios que me hicieron pensar que detrás de lo improbable qe parece todo eso, hay un sencillo truco efectista.

En primer lugar, el hebreo no emplea vocales en la escritura. Eso simplifica muchísimo la formación de palabras. una S y una C se podría interpretar como “saco”, “seco”, “sucio” e incluso como “casa”, “cosa” o “cese”. Además, en las sopas de letras del documental, las palabras no sólo podían formarse en vertical, horizontal o diagonal (en ambos sentidos) sino tambien dando un cierto número de saltos entre letra y letra (por ejemplo, contar las letras pares de una fila, o incluso “saltando” como el caballo del ajedrez). ¿Era realmente tan improbable como pretendían hacerme creer encontrar palabras con conexión en una de esas matrices? Algo me decía que no, y como me dan unos venazos un tanto inexplicables, me puse manos a la obra para demostrarlo mediante un sencillo experimento.

Al principio pensé en hacer una matriz aleatoria de consonantes, pero ya que la Torah es un texto con sentido (y por tanto la frecuencia de las letras tiene relación con su frecuencia en el idioma) opté por adaptar un texto en castellano. Le pedí a mi calculadora un número de 3 cifras, que resultó ser 412, y anoté las consonantes con las que comienza la página 412 del Quijote, componiendo mi propia “sopa de letras/vidente”. Tras sólo unos minutos de pasar el rato obtuve la siguiente espeluznante relación de palabras: AZNAR, PEQUEÑO, AZORES, DESTRUCTIVO.


Cábala quijotesca

¡Dios mío! ¡Es increíble! Ese mensaje cifrado ha permanecido 400 años escondido en el Quijote esperando que yo lo encontrara. ¡Ahora entiendo esa manía con el Quijote! Una de dos: o Cervantes (léase Cide Hamete Benengeli) era, además de un cachondo, un genio cabalístico y omnisciente y nos dejó cifrados todos los aontecimientos habidos y por haber, o bien el documental en cuestión es un timo. Lo siento por Cervantes. Si yo en un rato he encontrado eso, ¡¿Qué no podría encontrar un fundamentalista religioso durante años de estudio de la Torah?! ¿Deberían los filólogos entregarse a la cabalística quijotesca para evitar futuros desastres nacionales? Basta de perder el tiempo y pasemos a otra cosa. Y mucho ojito con los documentales sensacionalistas.

La línea fantasma

Para inaugurar esta sección (que intuyo tendrá muchas aportaciones) quiero preguntar en público, por primera vez en internet pero después de muchas discusiones de sobremesa, la cuestión que me trae por el camino de la amargura cada vez que me subo al cercanías.

¿Dónde ¡¡DÓNDE!! está la línea C-6?

Cualquier información será bienvenida, yo es que ya ni puedo dormir por culpa de esta asimetría del mundo conocido.

PD. Ya sé que no está, la pregunta es más bien ¿Por qué? ¿Por qué cuando se amplía la red siguen añadiendo líneas en lugar de subsanar los huecos vacíos?

Atapuerca y la evolución humana

Esta tarde me he pasado por el Museo Arqueológico, no sin cierta desconfianza, para ver la exposición de Atapuerca que está anunciada por toda la ciudad desde hace unas semanas. Lo de la desconfianza es porque el yacimiento de Atapuerca, convertido ya en un fenómeno mediático, a veces tiene más de sensacionalismo que de divulgación. En varias ocasiones me he encontrado con exposiciones sobre la sierra burgalesa que al final no son más que una galería de reconstrucciones artísticas de homínidos sin ningún fósil que ver.


Sin embargo, en los anuncios de la exposición se podía ver un reclamo al que es difícil ignorar: la inconfundible imagen del Cráneo 5, el más completo de los que se han encontrado hasta el día de hoy, hallado en la Sima de los Huesos. Inmediatamente, la exposición se convirtió en propósito para la Navidad.

El comienzo es bastante decepcionante y lleno de topicazos en forma de panel para hacer bulto: el genoma humano comparado con un código de barras, una proyección de un chimpancé que se convierte en la cara de Einstein, … en fin, lo de siempre.

Las explicaciones sobre el yacimiento y sobre la hipótesis de la evolución humana de Arsuaga et al. (vía Homo antecessor y todo eso) está muy bien, pero si estáis familiarizados con ello y habéis leído “La especie elegida” no aporta nada nuevo. Estaba un poco decepcionado porque todas las piezas expuestas eran reproducciones, eso sí, muy buenas. Allí estaban los cráneos 4 y 5, Elvis (la pelvis), Excalibur y otras de las piezas con rimbombante nombre propio. La decepción acabó cuando vi junto a la réplica del Cráneo 5 y a la reconstrucción de la cara de su difunto propietario al mismísimo original de dicha réplica. Su situación, en un rincón de la sala parece que pretende no llamar la atención sobre la que es la indiscutible joya de Atapuerca y una de las piezas más valiosas de nuestro patrimonio paleo-arqueológico.

El Cráneo 5 corresponde a una especie de homínido de la base de la línea neandertal, el Homo heidelbergensis, encontrada en abundancia en la Sima de los Huesos, con unos 400.000 años de antigüedad. Ya he dicho que, efectivamente, debe su fama internacional por ser el cráneo de homínido más completo del resgistro fósil. Mirar “a los ojos” al Cráneo 5, con los últimos fragmentos recompuestos y con sus vértebras cervicales en perfecto estado, es una de las experiencias más apasionantes que podréis tener en las próximas semanas, ¡no os lo perdáis!

Por lo demás, la exposición es un poco sosa, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de material que se podría exponer en lugar de tirar de réplicas y paneles.

Una última recomendación: yo no me perdería la conferencia del día 16 de febrero a las 19:00 en la sala de conferencias del museo: El origen del lenguaje: la evidencia de Atapuerca por Ignacio Martínez. He escuchado al ponente hablando del tema en otra ocasión y sé que merece la pena.

El 2005, para todos los gustos

En estas fechas en las que tan arbitrariamente se decide cambiar de año (una fecha tan buena como cualquier otra, no tengo nada en contra) a mucha gente le da por hacer balances y los periódicos no iba a ser menos.

En las páginas web de los periódicos de más tirada hay unos resúmenes muy chulos con gráficos interactivos y cosas de esas, y se me ha ocurrido comparar cuáles son las noticias más importantes para cada uno de estos diarios.

El País hace gala de un gran despliegue técnico. En la página principal del resumen de 2005 hay 10 fotos con los siguientes títulos y temas:
1-Año de catástrofes (Huracán Katrina y otros)
2-El terror sacude Londres
3-Adiós a Juan Pablo II
4-Una reina para el siglo XXI
5-Tragedia a las puertas de Europa
(Alambradas de Ceuta y Melilla, etc.)
6-España se seca
7-Cataluña pide un cambio
8-El oro negro se dispara
9-El más rápido del mundo
(Fernandito Alonso)
10-Matrimonio para todos

El ABC tiene en portada de su balance tan sólo 6 imágenes, de las cuales dos están destinadas a la Casa Real (¿sorprendidos?): XXX Aniversario de la Monarquía y nacimiento de Leonor de Borbón. Las otras instantáneas corresponden a la muerte del Papa, el incendio del Winsor, el éxito de Amenábar en los Oscar y la victoria de Fernando Alonso.

Por último El Mundo ofrece aquí las portadas del año que les han parecido más significativas. Hay bastantes, pero ordenadas por temas son las siguientes:
Muerte del Juan Pablo II y elección del Papa Ratzinger (10 portadas)
Atentados en Londres (5 portadas)
Huracán Katrina (5 portadas)
Nace Leonor (3 portadas)
Arde el Winsor (3 portadas)
Alonso Campeón (2 portadas)
Incendio en Guadalajara (2 portadas)
Accidente de Aguirre y Rajoy (2 portadas)
El resto corresponden a temas variados con una sola portada (Elecciones autonómicas varias, Constitución Europea, Eclipse solar, …)

Pues qué queréis que os diga, me parece que con mucha diferencia la mejor síntesis es la de El País (no tengo remedio). No es que me sorprenda, pero los otros no profundizan en asuntos clave.

Coincidencias en los 3: Muerte del Papa, nacimiento de Leonor, y Fernando Alonso. ¡Eso es lo único en lo que se pondrían de acuerdo los 3 periódicos más importantes del país! menudo balance.

España, años 30

En estos tiempos de supuesta crisis de identidad nacional me pareció muy interesante la lectura de este libro, porque siempre tiene su gracia saber cómo nos ven a los españoles desde fuera. Nikos Kazantzakis fue un escritor muy prolífico y polémico al que le gustaba reflexionar sobre la naturaleza humana y su trascendencia. Fue excomulgado por la iglesia ortodoxa debido a algunas de sus obras más “místicas” (como “La última tentación de Cristo”, donde ahonda en la naturaleza humana de Jesús de forma demasiado atrevida) y las grandes cuestiones del alma humana aparecen constantemente a lo largo de su obra.

El libro del que hablo pertenece a una serie de escritos que hizo como periodista a comienzos del siglo XX y consta de dos partes. “España” es un libro de viaje en sentido general. A lo largo de sus páginas narra sus primeras impresiones del país, recién estrenada la flamante república de 1931, con la cual simpatizaba. A Kazantzakis le fascina España incluso a pesar de que, nada más cruzar los Pirineos, se percata de que ciertos tópicos no son ciertos. Dos son las constantes que, según el libro, marcan el alma de los españoles. La primera es su naturaleza de pueblo “africano”, ancestral, que no está sometido a los mitos y creencias del resto de los europeos (esto le resulta particularmente atractivo). El otro elemento que define a los españoles es el Quijote. Kazantzakis afirma que Cervantes, al escribir su obra inmortal, retrata y disecciona el alma de España: Don Quijote y Sancho no son más que las dos caras de una misma naturaleza.

Disgresiones metafísicas al margen, la lectura de esta parte es muy agradable por la descripción que va haciendo de ciudades como Burgos, Valladolid, Ávila, Madrid, Toledo, Córdoba, Sevilla, etc. y por las reacciones de los distintos estratos sociales a la Segunda República. Todo un documento histórico hecho por un periodista que, si bien tiene un punto de vista muy particular sobre ciertos aspectos, no es menos cierto que era un gran conocedor de la iconografía y cultura española.

“Viva la Muerte” es la segunda parte del libro y en él el autor relata sus vivencias en su segundo viaje a España tras estallar la Guerra Civil. Kazantzakis es enviado como corresponsal a territorio franquista (si bien se lee entre líneas que no es lo que prefería). En esta ocasión entra por Portugal, visita Cáceres y llega finalmente a Salamanca, donde tiene una reveladora conversación con Miguel de Unamuno. A continuación llega a Toledo poco después de la caída del sitio del Alcázar, y tiene ocasión de entrevistar a algunos supervivientes (estos testimonios son realmente estremecedores). Para terminar, se acerca a Madrid y presencia desde Leganés y Getafe los bombardeos del otoño de 1936, cuando parecía que la capital caería pronto. Sin duda esta segunda mitad del libro es mucho más valiosa como testimonio histórico. Kazantzakis sufre con la guerra fraticida y plasma sutilmente (intentando mantener su objetividad periodística) lo absurdo del conflicto en muchas ocasiones. Al margen de sus simpatías por la república denuncia el hecho de la guerra en sí mismo y el del sufrimiento humano de una forma conmovedora.

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