Archivos Mensuales: junio 2007

5 hitos del viaje temporal en el cine

Esta es una entrada que llevo deseando hacer desde hace ya una temporada. Uno de los temas recurrentes de la ciencia-ficción que más me gusta es el del viaje en el tiempo, y el cine se ha valido de él para ofrecer gran multitud de películas, unas mejores que otras. Hoy quiero hacer un pequeño homenaje a las que yo considero las mejores películas de esta temática comentándolas un poco por encima y recomendando todas y cada una de ellas:

EL TIEMPO EN SUS MANOS – REGRESO AL FUTURO – DOCE MONOS – DONNIE DARKO – PRIMER

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El ataque de los relativistas

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Es impresionante la de cosas que se pueden hacer mediante la perversión del lenguaje. Hoy en día la palabra “liberal” ya prácticamente no quiere decir nada, o mejor dicho, puede referirse a un concepto y prácticamente a su opuesto al mismo tiempo. Y queda tan mono decir que uno es liberal ¿verdad? Qué super-liberal queda. La misma palabra usada hace siglos como oposición a “conservador” se puede emplear hoy como partidario de una brutal dictadura del “libre” mercado. Asombroso.

Algo parecido pasa con el relativismo. El empleo de la palabra “relativista” como un insulto lo escuchamos y leemos cada vez más en todo tipo de medios de esos que quedan a la derecha mayormente de lo que queda en el centro. Según la primera acepción de la RAE, el relativismo es la doctrina según la cual el conocimiento humano solo tiene por objeto relaciones, sin llegar nunca al de lo absoluto. Según la Wikipedia, el relativismo se define en dos patás como todo sistema de pensamiento que afirma que no existen verdades universalmente válidas, ya que toda afirmación depende de condiciones o contextos de la persona o grupo que la afirma y según mi abuelo (q.e.p.d.) el relativismo lo inventó Einstein, que fue un tío listísimo porque se dio cuenta de que si giras un cuadrado se convierte en un rombo y que como todo depende del cristal con el que se mira “todo es relativo”.

A mí me cuesta mucho (y cada vez más) creer en absolutos. En el plano científico es un poco distinto. Sí que creo que la ciencia se acerca cada vez más a una correcta interpretación del universo, siendo ésta reflejo más o menos fiel de lo que podríamos llamar La Realidad, así con mayúsculas. Sin embargo, puesto que todo conocimiento científico está sometido a una potencial revisión y mejora, nunca podemos estar absolutamente convencidos de que nuestro modelo actual es el que refleja con absoluta y meridiana fidelidad esa Realidad. En ciencia, como en tantas otras cosas, se hace camino al andar.

En el plano de las relaciones sociales, de la moral y de la justicia, las cosas me parecen aún más difíciles. De pequeño es muy fácil que te conduzcan a pensar que la polaridad bueno-malo es absoluta, que hay gente que sólo es mala y que hay gente que destila bondad por los poros, pero claro, uno no se queda niño para toda la vida y al final se da cuenta de que tus padres a veces meten la pata, que el niño que te empujó a la fuente no irá necesariamente al infierno sólo porque tú le caigas mal, que ni todo lo malo recibe un castigo ni todo lo bueno un reconocimiento… No sé; yo me siento naturalmente empujado a alguna forma de relativismo porque no concibo una realidad simple, porque las cosas, muy a menudo cambian drásticamente dependiendo del cristal con el que se mira, del país o continente donde se vive,… de mil cosas.

Bueno, pues resulta que esto es muy malo. Tan malo que amenaza con reventar los cimientos de nuestra civilización. ¿Que quién dice esto? Pues nuestros amigos los neocon.

Yo lo interpreto de la siguiente manera: a la vista de que cada vez con más frecuencia la gente se ve liberada de ataduras seculares de tipo moral (a menudo relacionadas con la religión, pero no necesariamente), esta gente se preocupó. “¿Cómo podríamos hacer que toda esta chusma volviese a hacer lo que nosotros queremos y que vuelvan a llevar el modo de vida que a nosotros nos gusta sin quedar como la panda de carcamales que somos?” Pues nada, se pusieron a darle vueltas a la perola y, voilà! ¡El ataque del relativismo moral! Tomarse muchas libertades, dicen, puede conducir a un relativismo moral absoluto, a una pérdida completa de los valores y por lo tanto a una ausencia absoluta de normas. “Como todo es relativo, todo se puede justificar”
Pues así con la tontería, ya están intentando otra vez convencer de que no hay salvación, ni luz ni vida fuera de su sistema de valores revelado.

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Yo no soy filósofo y no tengo ni idea de los tipos de relativismo que hay ni nada de eso, pero que presupongan que la gente que no acepta sus principios morales directamente carece de ellos me parece una osadía. La realidad es poliédrica, compleja y a menudo interpretable, ¡es que es evidente! No creo que los principios morales sean absolutos e inmóviles en el espacio y en el tiempo. Para darse cuenta de esto sólo hace falta viajar o leer libros de distintas épocas y lugares. Incluso lo que hoy en día nos parece el valor supremo, la vida humana, no ha valido siempre lo mismo. Por poner un breve y rápido ejemplo: en la Edad Media muchos antepusieron a su propia vida o a la de los demás la intangible virtud del honor. Hoy nos descojonaríamos con sacrificios así de estúpidos y consideramos inaceptable que se pierda una vida por vengar un honor manchado. Siempre somos producto de nuestro momento y nuestro lugar.

Nótese cuál es la perversión del concepto: si no aceptas nuestro absolutismo/dogmatismo moral (que tiene como base normalmente una revelación y no un razonamiento) entendemos que careces de cualquier moralidad, que justificas cualquier cosa y que eres un relativista cabrón (y un rojo, y un jipi…). Aquí se da por supuesto que, como relativista, te amoldas a la segunda acepción de la RAE: Doctrina según la cual la realidad carece de sustrato permanente. La realidad simplemente no existe para los inmorales relativistas y cualquier acto depravado, desde la ablación del clítoris al terrorismo islámico es susceptible de ser aceptado con naturalidad. El relativismo, dicen estos señores, amenaza la propia civilización.

No sé si vosotros habéis oído este tipo de argumentos o si es sólo mi tendencia autodestructiva a escuchar la COPE por las tardes y cotillear los foros ultraderechistas porque me da morbo, pero en todo caso, estáis advertidos. Si os llaman relativistas, básicamente os están acusando de pensar libremente, y todos sabemos que sólo hay una salida para casos así: la habitación 101.

Delirious

Delirious (Tom DiCillo, 2006)

Festival de San Sebastián 2006: Concha de plata al mejor director, premio SIGNIS y premio del Jurado al mejor guión.

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delirious.jpgLa ciudad de Nueva York es el escenario escogido por Tom DiCillo para ubicar una rocambolesca historia sobre el famoseo, los estratos sociales y la hipocresía mediante el empleo de un delicioso sentido de la ironía y de sutilísimo cinismo. Les Galantine (Steve Buscemi) es un desgraciado que intenta ganarse la vida vendiendo fotos de famosos a las revistas del corazón. Aunque odia que le califiquen de paparazzi, pues dice ser un fotógrafo profesional, lo cierto es que es capaz de cualquier cosa por conseguir una instantánea indiscreta, aunque en realidad las cosas le van bastante mal: vive en un cuchitril y sus esfuerzos por salir a flote como fotógrafo independiente en un mundo de tiburones apenas le permiten sobrevivir. Sin embargo siempre hay un escalafón más bajo, en este caso encarnado por Toby Grace (Michael Pitt), un joven indigente con fantasias de convertirse en actor que, de casualidad, acaba haciéndose amigo de Les y convirtiéndose en su “asistente” a cambio de poder dormir en su casa.

Comienza aquí una disparatada relación entre ambos personajes, a cual más cómico, en el que Les hace de sabio cicerone del mundo de los famosos deslumbrando constantemente al crédulo Toby, disimulando en la medida de lo posible su propio patetismo y ninguneándole cuando puede. La suerte (y la apostura) de Toby hace que en una fiesta inicie una relación con K’harma Leeds (Alison Lohman), la encarnación de joven famosa guapita y de encefalograma plano. K’harma, que lo mismo compone una canción “40 principales” que le da el pronto y diseña un perfume representa todo lo que Les quiere fotografiar, todo lo que Toby desea llegar a ser (o poseer) y, a fin de cuentas, lo que toda revista de adolescentes del quiosco más cercano tiene en su portada. Las consecuencias de este golpe de suerte y determinados (y previsibles) conflictos de intereses entre Toby y su “mentor” inician una serie de sentimientos de desconfianza y traición mutua crecientes.

Se trata sin duda de una película muy recomendable: un guión muy divertido con una generosa cantidad de escenas cómicas delirantes, buenas actuaciones y excelente banda sonora. Lo mejor es ese cinismo sutil del que hablaba al principio: mediante la historia de un homeless que pasa de dormir en contenedor a los hoteles de lujo se pone en evidencia lo esperpéntico que puede llegar a ser el mundo de la fama y su irracional esplendor. Si la veis quedáos hasta que se acaben los rótulos de crédito, que vienen con una escena final a modo de guinda. Si queréis huir de secuelas caribeño-arácnidas y otras bazofias, esta es una excelente opción.

Do it yourself!

Autocoñas varias:

Kit de exorcismo, completísimo (Vía Zombi). Atención a la bolsa para vómito.

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Kit de belleza para niñas (Don’t wait for Mother Nature) (Vía El dungeon de los senderos que se bifurcan). Este deja sin palabras.

Kit de supervivencia para reuniones familiares. ¡Si es que está todo inventado!

El orgasmo de los gouramis

Amigos y criaturas del blogoplancton:

He subido a YouTube un video de un par de peces que tengo en el acuario (gourami perla, Trichogaster leeri). ¿El motivo? Pues que llevan como una semana que no hacen otra cosa que cortejarse, follar aparearse y tener alevines. Este comportamiento lleno de luz, color y pornografía es espectacular y he pensado que merece ser difundido. La sensualidad y la pasión de la naturaleza en estado puro… ¡Y en mi propio salón!

Es mi primer video en YouTube, y de hecho creo que es el primer video que ruedo con una cámara digital (gracias Alfie), pero desenfoques y temblequeos al margen creo que merecía la pena.

Aquí lo tenéis:

Comentario:

En la primera escena hay una presentación del acuario y los protagonistas. Podéis ver en primer lugar al macho en todo su glorioso aspecto reproductor y después a la hembra. Los gouramis son uno de mis peces favoritos y habitan en aguas estancadas del sureste asiático. Los veréis a menudo subir a “tragar” aire a la superficie (pues tienen un órgano análogo a un pulmón en la cabeza, lo que les permite respirar aire) y también es muy característica la modificación de sus aletas ventrales, que se han convertido en verdaderos órganos táctiles, especialmente indicados para moverse en aguas turbias. El macho “besuquea” a la hembra en las primeras fases del cortejo, se palpan mutuamente con las “antenas”, como si de dos extraterrestres de ojos saltones se trataran. En esta primera fase el macho siempre acaba de echar a la hembra del territorio. Hacia el final del corte se ve el nido de burbujas que el macho ha preparado en una esquina y que defiende con saña. Si os parece que hay pocos peces en el acuario es porque nuestro celoso Casanova no deja a ningún compañero subir a la mitad superior del espacio. Los gouramis suelen ser peces muy mansos, pero es en la época de celo cuando sacan todo su temperamento.

Segunda escena: el efecto AXE. Podéis ver al macho recomponer tranquilamente su nido de burbujas cuando, sin previo aviso, la hembra sale de la “maleza” y comienza a besarle y palparle por todo el cuerpo. El macho la atrae bajo el nido y la rodea sensualmente con su cuerpo. Unidos de esta forma comienzan a balancearse, primero con suavidad y luego entre violentas sacudidas hasta que ambos osteictios estallan en un espasmo orgásmico y liberan a la vez el esperma y los huevos, cuyo alto contenido en aceites los hace flotar hasta el nido (si prestáis atención los veréis). La pareja, exhausta, se deja caer poco a poco hasta que el macho se da cuenta de que el territorio del nido está invadido y expulsa a su compañera. En esta familia de peces es habitual que sea sólo el macho el que cuide de los huevos y los alevines, así que tiene todo su sentido que eche a la hembra del nido después de cada apareamiento.

Tercera escena: Como variante de la anterior, aquí el macho atrae a la hembra hasta el nido. Va a buscarla, se deja besuquear y acariciar sensualmente como antes, y finalmente se acerca al nido haciendo curiosos movimientos con la cola para atraerla. Una vez allí, se repite el abrazo apasionado.

He añadido una última escena (también de “efecto AXE”) para que os deleitéis una vez más. De nuevo, prestando atención, es posible ver a los huevos flotar tras el “orgasmo”.

¿Qué pasa después? A los pocos días el acuario se llena de alevines. Son tan diminutos que no se ven en video y no he podido incluirlos. A pesar de los esfuerzos del macho por avasallar al resto de sus congéneres (muy intensamente, por cierto), poco a pocos los pezqueñines desaparecen, bien devorados por los demás, bien porque no aceptan más alimento que larvas de artemias. Ni me es posible criar artemias, ni dispongo de un acuario adicional donde intentar sacarlos adelante, así que si hay alguien interesado en adoptar alevines de gourami, que sepa que los tengo a cientos… de momento.

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