Archivos Mensuales: enero 2008

Cosas de la sanidad pública madrileña

Podría pensarse que voy a hablar de las falsas acusaciones de 400 homicidios a un anestesista, pero no es eso. O… ¡bueno! La verdad es que, ya que estamos, lo resumo un poco para que los que sean de fuera se enteren de cómo se las gasta el gobierno neoliberal de la comunidad de Madrid:

- Hace dos años y pico, una denuncia anónima dice que un equipo médico de un hospital cercano a Madrid ha asesinado a 400 personas por administrar sedantes de forma irregular a enfermos supuestamente terminales. El número no tarda en bajar a unos cientos, 73 y así sucesivamente. El equipo médico es destituido.

- Cuando la justicia va a archivar el caso el gobierno de la Comunidad de Madrid hace que se reabra.

- Durante todo este tiempo, la COPE (emisora de radio de la conferencia episcopal) somete al equipo médico a una lluvia de acusaciones de asesinato constantes y apoda cariñosamente al responsable del equipo “doctor muerte”. Se crea una tremenda alarma social sobre el tema, haciendo por una parte que la gente desconfíe de sus médicos y por la otra que los médicos dejen de administrar sedaciones en casos de pacientes terminales para que mueran sin dolor.

- Hace un par de días la justicia determina de forma definitiva que no se puede afirmar que hubo mala praxis médica. Los políticos de ayer y hoy pasan de pedir perdón a los profesionales a los que les ha jodido la vida durante tres años, la COPE sigue usando el bonito mote contra este señor (algo raro había ahí seguro a pesar de todo) y el gobierno de la Comunidad de Madrid niega haber tenido nada que ver. He oído a Aguirre decir hoy mismo en la radio (textualmente):

Lo que yo digo es la realidad. Nunca hemos estado implicados en ese procedimiento.

Ya sabéis: “Estos no son los androides que estáis buscando”. “Nunca hemos estado en guerra con Oceanía”.

Pues las hemerotecas dicen que fue el viceconsejero de sanidad el que firmó la denuncia, en mayo de 2005, concretamente en el juzgado de instrucción número 7.

Y si pensáis que esto ya se ha acabado y no hay más que rascar, esperemos que no tengamos que suplicar por el mórfico si tenemos la desgracia de diñarla en los madriles. El daño ya está hecho y salen ganando aquellos que consideran que la muerte tiene que llevar todo el sufrimiento posible, que si no ni es muerte ni es nada. Esto quizá sea un ejemplo clásico de “haz lo que digo pero no lo que hago, que no lo sé, pero que si el clero es masoquista, que no sea además sádico.

En fin, que me enrollo y me enrollo y no era de esto de lo que yo quería hablar. Todo esto viene por esta columna de Moncho Alpuente hoy en El País. Merece la pena leerse, de verdad, si eres madrileño para que se te pongan los cohone de corbata, y si no, para que sepas lo genial que puede ser una sanidad neoliberal, capaz de cargarse el mejor invento social que ha tenido el Homo sapiens desde el sexo. Aquí un par de extractos:

La Comunidad de Madrid primará a los médicos ahorrativos que reduzcan costes, por ejemplo, escatimando medicinas, aplazando pruebas diagnósticas o restando tiempo de atención al cliente(…) Se trata, explicaba el consejero Güemes, de maximizar los recursos en la atención a los ciudadanos, “porque no es justo”, apostillaba el responsable de la sanidad pública madrileña, “que cobre igual el que maximiza los recursos que quien no lo hace” .

.

“Sólo los que rechazan operarse en una clínica privada esperan más de 30 días en Madrid”, ha dicho Esperanza Aguirre, una advertencia más a los ciudadanos que desconfían de esas clínicas tan ahorrativas y maximizadoras de los recursos ajenos que administran en nombre y por dejación de la Administración. El método Aguirre para acabar con los problemas de la sanidad pública es acabar con ella mediante sedicentes privatizaciones. La presidenta prometió reducir las listas de espera a 30 días, y esos pacientes adictos a los servicios públicos no le van a malograr las cuentas después de los equilibrios que ha realizado para cuadrarlas, con trucos tales como no considerar los días festivos, o no empezar a contar después de la prescripción de la operación sino tras la visita al anestesista, que puede tardar 30 días más.

En fin, que qué bueno es tener salud.

ACTUALIZADO: Entrevista al consejero de sanidad del 31 de enero en ADN

Al final resulta que soy socialista

Como es inevitable abstraerse de las inminentes elecciones generales en España, os propongo algunos tests que os dirán qué partido cuadra más con vuestra ideología. Lo pongo porque me ha hecho gracia y puede ser divertido que alguno se lleve alguna sorpresa.

1) Test de afinidad electoral de MSN-Noticias En sucesivas preguntas se te pide que escojas qué medida sacada de los programas del PSOE, PP e IU te parece la más adecuada en distintos temas de actualidad (vivienda, impuestos, medio ambiente…) y al final se te comunica con quién comulgas más, o al menos con qué programa.

En este me ha salido ZP.

2) Politics Test de Ok Cupid Evalúa tu ideología así, en general, sin programa electoral ni nada. Basta con sustituir “America” en algunas preguntas por “España”, “México” o vuestra patria en cuestión. El test te sitúa en un espectro político donde las abscisas representa un gradiente de liberalidad social y el de ordenadas uno de liberalidad económica.

En este me sale inequívocamente que soy socialista.

testpolitica.jpg

A tener en cuenta que lo de “demócrata” y “republicano” se refiere a los partidos estadounidenses.

Hale, pues ya me contaréis qué tal.

ACTUALIZADO: Por cortesía de Lanarch, incluto aquí el test de La Brújula Política, que además nos ofrece una estremecedora nube de puntos de los gobiernos europeos en 2006:

testpolitica2.jpg

“Nieve”

Hacía tiempo que no recomendaba algún libro y creo que es una buena ocasión para hacerlo con la que es una de las novelas que más me han gustado en años: Nieve.

Nieve (Kar)
Orhan Pamuk
Alfaguara, 2005
498 págs
ISBN: 84-204-6795-2

Es la tercera obra que leo del Nobel turco tras “La vida nueva” (de la que también hubo reseña) y “Estambul, ciudad y recuerdos“, y todo apunta que no parará la cosa aquí.

“Nieve” cuenta la historia de un periodista y poeta turco que regresa a su país después de un largo exilio en Alemania relacionado con motivos políticos. Se hace llamar Ka (un apócope de su verdadero nombre) y aunque es bastante conocido no siempre cae simpático por el aura occidentalizador que los exiliados políticos llevan a menudo a cuestas en la Turquía profunda. Aunque nadie lo sabe lleva una larga temporada sin ser capaz de escribir ni un solo poema. En estas circunstancias es contratado por un periódico de Estambul para que se desplace a Kars a cubrir dos noticias concretas: las elecciones municipales que, según todas las previsiones, van a ganar los islamistas y los inexplicables casos de chicas jóvenes que se suicidan en la región al parecer como consecuencia de que se les prohíba llevar el pañuelo islámico en los centros educativos.

Hay un tercer motivo, personal esta vez, que empuja a Ka a hacer el viaje. Se ha enterado de que en Kars vive un antiguo amor suyo, İpek, con la que secretamente sueña que dejará atrás su patética vida. Falta una última circunstancia fundamental para quedar totalmente enmarcado el argumento. Horas después de que el protagonista llegue a Kars en autobús, una intensísima tempestad de nieve termina por incomunicar totalmente la ciudad. El aislamiento absoluto durará tres días, y durante ellos ocurrirán cosas extraordinarias y terribles. De entrada, en un encuentro que tiene Ka al poco de llegar a la ciudad con el director del periódico local “Diario de la Ciudad Fronteriza” Ka puede leer una noticia del periódico del día siguiente en la que se afirma que durante una representación de teatro, esa misma noche, él mismo leerá su nuevo poema “Nieve”, inspirado por la ciudad de Kars. El poeta protesta ante esa noticia aún no ocurrida sobre un poema inexistente y el director le replica:

Muchos que nos menosprecian porque escribimos las noticias antes de que ocurran los acontecimientos y que piensan que lo que hacemos no es periodismo sino profecías, luego son incapaces de ocultar su asombro cuando los hechos se desarrollan tal y como lo habíamos escrito. Gran parte de los sucesos se convierten en realidad sólo porque nosotros hemos preparado la noticia de antemano. Eso es el periodismo moderno. Y estoy seguro de que usted, para no arrebatar el derecho de Kars a ser moderna y para no rompernos el corazón, primero escribirá un poema titulado “Nieve”y luego vendrá a recitarlo.

Quizá uno de los motivos por los que tanto me ha impresionado el libro es porque conozco personalmente la comarca en la que se desarrollan los hechos y me ayuda a entender lo que tiene que significar una tempestad de nieve allí y todo lo que de místico conllevaría. Básicamente Kars está en el culo del mundo, ya casi en la frontera con Armenia (a menudo se le llama en el libro “la Ciudad Fronteriza”). Es una región inhóspita, muy continental, en una meseta a más de mil quinientos metros de altitud, que riéte tú de Burgos, y más bien deprimida, fruto de una historia turbulenta; en sus calles hay armenios y kurdos además de turcos, y ha cambiado de manos varias veces durante los últimos siglos, pese a lo que nadie la ha sacado de su aislamiento. Yo la conocí en verano, pero aún así los botánicos tenemos el vicio de inferir el clima de una zona según la vegetación que se ve, y aquellos sabinares, estepas y matorranes alpinos me hicieron pensar: “aquí en invierno tiene que hacer un frío de cojones narices”. El juego constante con las palabras Ka (el poeta), Kar (“nieve” en turco) y Kars (la ciudad) es una gracieta añadida.

erzurum.jpg

Erzurum. No es Kars, pero se le parece como para hacerse una idea, ahí, en plena meseta anatólica

La dimensión espacio-temporal, de hecho, acaba por diluirse: esa Kars absolutamente aislada por la nieve deja de ser un lugar concreto de Turquía y pasa a convertirse, de hecho, en un microcosmos del país con gente de todas las tendencias políticas (nacionalistas kemalistas, pro-islámicos y urbanitas pro-europeos) así como distintas minorías étnicas. Es debido a esta situación tan extraordinaria por lo que ocurren allí los hechos insólitos que se nos cuentan, de otra forma sería poco creíble, y a pesar de todo, la historia tiene siempre un saborcillo de “suspense-político-fantástico” en el que hay que entrar. A raíz de este libro se criticó a Pamuk tanto por poner a caldo a los islamistas como a los nacionalistas turcos (*), y él mismo se encarga de desmentir que se haya hecho con intención de ridiculizar o criticar a nadie en concreto.

Ea, pues queda recomendada.

(*) El por qué los nacionalistas turcos, que van con banderitas y eso, no tienen nada que ver con los islamistas turcos, como quizá hubiésemos esperado, se debe a la singular historia del país tras la caída del Imperio Otomano (régimen religioso), sustituido después por una república laica por Atatürk.

Para acabar, algunas fotos de la inhóspita y fascinante región nororiental de Turquía (provincias de Kars y Erzurum, tomadas en 2005). Atención a la iglesia de origen georgiano del siglo IX y la madrasa seléucida del siglo XIII.

Estepa anatólica Montaña Pequeño Cáucaso (Turqu�a) Iglesia georgiana de Öshvank Erzurum (Turqu�a). Çilte Minareli Medrese

Video educativo sobre la masturbación

Nuestros amigos de M, MM & E nos sorprenden con un imprescindible material didáctico que no me he podido resistir a colgar aquí para que aprendáis lo que es bueno.

¡Eh tú! ¡El del fondo! No te estoy viendo la mano izquierda.

Supositorio contra la anticiencia

Vuelvo de nuevo sobre el asunto del creacionismo/diseño inteligente. Creedme, si estáis hartos, yo lo estoy más. Me da mucha pereza regresar a estos temas que considero tan trillados y que no son más que un runrún y un darle vueltas y más vueltas al mismo tema, pero por desgracia creo que cada vez es más importante tener las ideas claras. Además, se puede decir que me tomo esto como un deber conmigo mismo y con el contribuyente que ha cofinanciado mis estudios, mis becas y mis libros.

Esta entrada puede que sea algo árida, pero considero que está muy por encima de la media en cuanto a la utilidad que pueda tener en el contexto de este blog ya que pretende aportar argumentos y conocimiento para que cualquier persona que lo lea pueda defenderse de los laberintos puramente dialécticos, que no científicos, de quienes quieren eclipsar las grandes hazañas del intelecto humano como es el conocimiento y comprensión del mundo vivo.

Vamos a ser claros: una persona con estudios básicos que en el siglo XXI piense que es falso que las especies evolucionen o es por ignorancia o es por fanatismo. Poco se puede hacer con el fanatismo mediante el uso de la razón, así que centrémonos en el caso de la gente que, simplemente, no sabe cómo son las cosas. Téngase en cuenta que hablo de ignorancia libre de cualquier tipo de connotaciones; al igual que yo soy, por desgracia, un ignorante en todo lo referente a literatura china, hay mucha gente que no tiene por qué saber con detalle qué es eso de la evolución biológica.

Cuando una persona no sabe sobre un tema, tiene tendencia a mantener una “imparcialidad” que puede verse afectada por la falta de criterio. En estas circunstancias un programa de televisión puede resultar fatal. Quizá os halláis dado cuenta de que me refiero a un reciente “debate” que emitió Antena 3 entre un oftalmólogo representante del ciclo de conferencias creacionistas que nos está visitando y un miembro de la Sociedad Española de Biología Evolutiva. Podéis ver el supuesto debate aquí, pero si os lo queréis ahorrar os lo resumo: el oftalmólogo dijo tonterías, pero con una sonrisa en la boca, con salero y con elocuencia y el biólogo dijo verdades como puños pero era menos atravtivo, se le oía menos y no estaba nada cómodo. Si a esto añadimos una presentadora salsaroseadora que, como mandan los cánones en televisión, quería sangre y confrontación, pues tenemos un resultado previsible: que la imagen puede más que los argumentos. No por casualidad en una encuesta realizada durante el programa al público reveló que sólo el 36% estaba de acuerdo con que “el hombre desciende del mono” (que es una de las maneras más pobres de resumir la teoría evolutiva). ¿Qué quiere decir esto, aparte de que un 64% del público era idiota? Pues que efectivamente hay que tener mucho cuidado con esta gente y que la próxima vez no será suficiente con llevar a una persona preparada sino que además tiene que saber hablar por televisión.

¿Por qué considero esto tan importante? ¿No bastaría con ignorarles?

Pues no, insisto en que son peligrosos porque ellos no tienen nada que perder. No buscan dinero (a corto plazo), sino que su objetivo es tan sencillo como intoxicar el conocimiento científico, conseguir que en clases de biología se diga que Adán y Eva son una alternativa verosímil a Darwin como ya se hace en lugares de Estados Unidos. Por eso me refería al mal que puede hacer la ignorancia bienintencionada de la gente. Estos tiburones vienen con guante blanco y sonrisa afirmando que sólo buscan una oportunidad, igualdad, debate como si realmente existiese una controversia científica real. Los que no sepan de qué va el cuento, en un alarde de democracia permiten ese debate en igualdad de condiciones y ¡ya está hecha la perversión! Los que partían de 0 tienen ya un 50%. Todo lo que conserven a partir de ahí es ya una ganancia para ellos y una pérdida para la luz de la razón. Y cuando se niega el debate en igualdad de condiciones, van de víctimas:

confcreac.jpg

Captura de pantalla de la página de las conferencias. Léase el avance informativo y lo mala que es la censura.

Pobrecitos ellos que se les está ninguneando por los poderes fácticos de lo establecido… ¡También vetaron a Galileo y “eppur si muove“! ¡Qué dura es la ciencia! Bien, es necesario hacer un comentario a este respecto. Las universidades de León y Vigo han hecho lo correcto. No se trata de negar la palabra a quien quiera hablar, sino del marco donde se quería producir esa conferencia. La universidad, además de ser un sitio donde se juega al mus y se liga, es un templo del conocimiento (o debiera serlo, que sí, que a mí también me da la risa) y bastantes problemas tiene ya la ciencia de por sí como para que unos cizañeros vengan a hacernos perder el tiempo. ¿Sería adecuado dar una charla sobre la magia curativa en una facultad de medicina? ¿O un simposio sobre cómo los extraterrestres construyeron las pirámides en una facultad de historia? Pues eso.

Fuera del marco de la universidad, que cada uno de charlas sobre “la verdaz del 11-M”, sobre la inmortalidad de Elvis o sobre lo que sea; y así está ocurriendo en efecto; las charlas creacionistas no se han suspendido en fundaciones privadas e incluso el ayuntamiento de León ha ofrecido un salón de actos (no me gustaría ser el alcalde, la verdad). Si quieren hablar que hablen, pero engañar está muy feo y los demás no vamos a quedarnos callados. Como pretender que en esos debates haya una persona cualificada que rectifique las mentiras que éstos sueltan por la boca es misión imposible, el resultado va a estar muy sesgado de antemano, y un auditorio sin especial formación biológica (que insisto, no es obligatorio) puede con mucha facilidad caer en la duda razonable y otorgar ese atisbo de verosimilitud a la anticiencia que ya constituiría un éxito inmerecido para la misma.

Por suerte, los “argumentos” que emplea esta gente son siempre los mismos y los que estamos interesados en el tema los conocemos de sobra. Por tanto, y después de haber visto el video ese de Antena 3, voy a recapitular algunos de los “argumentos” más frecuentes que se usaron y procedo después a desmontarlos con hechos y realidades constatables para que a quien lea esto no se le pille durante una hipotética discusión sobre el tema en un renuncio tan fácilmente, interpretando un silencio por desconocimiento como un fracaso de la ciencia.

Lee el resto de esta entrada

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.870 seguidores