Archivos Mensuales: marzo 2008

Se buscan wargamers

Hace ya bastantes meses que me dio por nueva afición: la de pasar unas cuantas horas de los domingos jugando a wargames, o sea, a juegos de guerra de los de tablero. Todo empezó con una entrada en el bloj de SuperSantiEgo que me llamó la atención en el que además se hacía un sutil llamamiento a jugadores potenciales y, ya véis, al final me enganché y todo. La escasez de jugadores es el factor limitante principal para esta actividad (por mucho juego de ordenador que haya, competir contra seres humanos es algo que no se puede simular), así que tomo el relevo para hablaros de en qué consisten estos jueguecitos y si alguno se anima a probar, pues bienvenido sea.

Lo primero es aclarar un poco qué son y qué no son. Muy posiblemente muchos estéis pensando en el Risk (me da la sensación de que estas cosas siempre se explican igual, pero es que es cierto que cuando le explico a alguien todo esto, siempre acaban acordándose del Risk). Bien, el parecido de los juegos de los que os hablo con el Risk es bastante leve. Sí, hay un tablero que es un mapa y sí, hay tropas que se dan de leches, pero nada más. A ver, no tengo nada en contra del Risk, que de hecho me gusta, pero quiero incidir en que la complejidad, así como las posibilidades, de estos otros juegos es mucho mayor. Como símil de partida veo mucho más aproximado que penséis en las últimas versiones del Civilization (el videojuego), y aún así no se parecen mucho.

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Despliegue de medios

Por describirlos rápidamente: se trata de juegos de simulación histórica en las que cada jugador lleva uno o varios bandos y controla sus actividades militares y políticas a través de unas cartas que se pueden usar para mover o comprar tropas, combatir o llevar a cabo distintos eventos más o menos históricos. Por seguir un poco con el símil del archiconocido juego de mesa: en el Risk, reconozcámoslo, no hay mucho que pensar. Se tiran los dados y punto. Aquí, sin embargo, si bien tiene su componente aleatoria (las cartas que te tocan y, sí, las tiradas de dados) existe una flexibilidad mucho más grante de la componente estratégica. Qué hacer, cuándo hacerlo y para qué, además de la siempre fascinante dimensión diplomática a la que hay que añadir la gracia de centrarse en una época determinada, con sus vicisitudes particulares a veces muy detalladamente retratadas por los demiurgos jueguiles, que llegan a currárselo mucho.
Un purista me dirá que en realidad estos juegos con cartas no son wargames en el sentido estricto, y no seré yo el que le discuta eso, pero si hay una denominación más exacta, que lo diga.

Como esto puede que sea poco elocuente, tomaré por ejemplo la partida que jugamos ayer mismo al Here I Stand, un juego ambientado a comienzos del siglo XVI en Europa, cuando Lutero clava sus 95 tesis en Wittenberg.

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Tablero al inicio del juego

En este juego hay seis posibles bandos, pero como sólo éramos tres jugadores, a cada uno nos correspondía llevar dos. Tras el sorteo a mí me tocó liderar la casa de los Habsburgo ni más ni menos que con Carlos V a la cabeza y garantizar la integridad del Imperio en la Península Ibérica, Flandes, Alemania, sur de Italia, demás posesiones del Mediterráneo y las Indias Occidentales. Además me correspondía también el control de los Estados Pontificios con el Papa León X con la responsabilidad de mantener la pureza de la fe católica e impedir la difusión de la herejía protestante en Europa a golpe de debates teológicos y quemas de libros. Otro de los jugadores (Jmongil a la sazón) se encargó del temible Imperio Otomano (Con Solimán el Magnífico liderando el cotarro), que en seguida pondrá sus ojos en Hungría, y Francia (siendo rey Francisco I). Finalmente el tercer jugador controla la Inglaterra de Enrique VIII además de la Reforma protestante encabezada por el propio Lutero, que al comienzo carece de poder militar, pero como se verá de hecho da mucha guerra.

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Cosas que hacer cuando el dólar anda bajo

Por ejemplo, juntarse con unos cuantos amiguetes y hacer un pedido de camisetas en 80stees.com, como hemos hecho Alfie, Mr. Zombi, Nata y yo. Echad un vistazo, hay tantas que seguro que os acaba gustando alguna. Y no, la del TETO no la tienen.

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La batalla de Cannas con clicks de Playmobil

Se trata de la exposición “Mundo Playmobil“, que se puede disfrutar en Zaragoza. Además de la batalla de Cannas hay muchas otras recreaciones de la Roma clásica. Ovando ha colgado más fotos en este set de Flickr.

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¡Excelente!

Amigos del blogoplancton:

Al parecer, esta santa casa cumple las normas ISO de AENOR de excelencia blogueril, o al menos eso ha pensado Carlos (La Ciencia de la Vida). Así que yo, muy orgulloso de este reconocimiento, certificaré esa feliz circunstancia colocando el distintivo que acredita al bloj como tal:

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Uy, perdón…

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Y ahora me toca pringar a mí y mojarme, otorgando el distintivo, supongo que a otros blojs que considere merecedores de la “E” esta. No ha sido una decisión fácil, pero al final he pensado que lo suyo es que diga lo que más valoro yo de una bitácora: 1) Actualizaciones regulares 2) Proporción elevada de contenido original 3) Grado de elaboración de esos contenidos originales (tiempo invertido, documentación, síntesis, etc). Y además he valorado que 1) No hayan recibido el premio antes y, algo muy importante 2) que sean el tipo de blojs capaces de hacer un post sobre su propia excelencia. Había blojs buenos entre los candidatos, pero tan buenos tan buenos, que no los veía yo siguiendo un meme (o que públicamente han reconocido que no les gustan)

Por la presente, creo merecedores del reconocimiento de este distintivo por logros realizados en el campo de la excelencia a:

Poder Friki

Las Historias Eulerianas

Ración de personalidad

Pruebas de Estupidez

Zombi

Ea, enhorabuena a los premiados.

The ultimate roleplaying game (3ª edición revisada)

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Del album de fotos de Lanarch, que también afirma que en otras jornadas escuchó el rumor de que pensaban hacer un juego de cartas no coleccionable del Teto. La baraja tendría dos cartas.

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