Archivos Mensuales: septiembre 2008

Conmemorando a Darwin: 1809-2009

Esta es una ocasión en la que puedo presentaros contenidos realmente excepcionales que espero sean especialmente del interés del ala “biológica” los lectores. Me explico. Como ya sabréis, en 2009 se cumplirá el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin y los 150 años de la primera edición de “El Origen de las Especies”, punto de inflexión de la historia de la ciencia y del pensamiento humano. Dicho acontecimiento será debidamente celebrado en esta santa casa, a su debido tiempo.

Sin embargo, en la Universidad de Connecticut ya han empezado las conmemoraciones. Con el nombre de “The Charles Darwin Bicentennial Colloquium Series 2008-2009” una gran lista de departamentos de esta universidad inician una serie de conferencias protagonizadas por invitados realmente excepcionales, de las que yo tendré el privilegio de asistir a tres durante mi estancia aquí. Una de las cuales (la semana que viene) impartida ni más ni menos que por Daniel Dennet (autor, por ejemplo, de “La peligrosa idea de Darwin”). Pretendo haceros un detallado resumen de estas conferencias (con potenciales irrupciones de creacionistas incluidas) para que no os perdáis nada y podáis en parte compartir la experiencia de vivir este homenaje a escala yanqui. Comienzo con la primera de esas sesiones, la impartida el pasado jueves por Janet Browne y titulada “Commemorating Darwin: 1809-2009”.

Janet Browne es catedrática de Historia de la Ciencia en Harvard y principal biógrafa de Darwin en nuestros días. Ha publicado una extensa biografía del personaje en dos tomos de 600 páginas (Charles Darwin: Voyaging-1996- y Charles Darwin: The Power of Place -2003-) que ha sido ya denominada “la biografía definitiva sobre Darwin” así como otros títulos destacables como The Secular Ark: Studies in the History of Biogeography and Darwin’s Origin of Species -2006-. Asimismo es coeditora del proyecto “ Charles Darwin Correspondence” de la Oxford University Press, que pretende volcar en Internet toda la correspondencia escrita o recibida por Darwin durante su vida. Valga esta introducción para haceros idea del tipo de ponentes que es capaz de convocar una universidad estadounidense, digamos, del montón.

La conferencia de Browne quiso recorrer cómo se ha conmemorado a Darwin a lo largo de la historia y qué podemos esperarnos del bicentenario del año que viene. Comenzó destacando la potencia de Darwin y de su imagen como icono cultural, como representación de los valores científicos, de “modernidad”. Esto fue así incluso durante la vida del propio Darwin, ya que el impacto de “El Origen de las Especies” fue inmediato como corrobora la rapidísima repercusión internacional y el reconocimiento por importantes filósofos de su tiempo, no necesariamente relacionados con la ciencia. La caricaturización de Darwin en el siglo XIX y su uso, casi como logotipo de los valores científicos dan fe de su poder y vigencia como icono.

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Eufemismos republicanos

Después del post del otro día quizá os penséis que todo son maripositas y demócratas en la húmeda (muy, muy húmeda) Nueva Inglaterra. Pues no amigos, aquí también hay republicanos. No sé muy bien quiénes son ni nada, excepto quizá un señor orondo al que le pedí una dirección en un supermercado y llevaba colgada del cuello una cruz salvadora del tamaño de una espumadera, pero se les detecta, ¿cómo? Muy fácil, gracias a sus coches.

Los coches de los yanquis son como su segunda casa, y no es de extrañar, puesto que se pasan allí media vida, así que quien más y quien menos todos ellos, como buenos estadounidenses les ponen pegatinas que demuestran a todo el mundo lo orgullosos que están de distintos temas. En general estas manifestaciones públicas son tan elocuentes como las banderitas aposemáticas ejpañolas, toros osboreños y demás. Por ejemplo tomemos esta pegatina:

Que se puede adquirir por Internet al módico precio de $2.99. Nótese la figura del lacito, tan usada a la hora de adherirse a las causas nobles. Aparentemente lanza un mensaje muy simple: “Apoyo a nuestras tropas”. Se refiere, obviamente, a las tropas en Irak y uno podría parar a pensar si realmente hay alguien (estadounidense o no) que le desea algún mal a los lechones yanquis de diecinueve años que van a darse tripazos por el mundo vaya usted a saber por qué mientras los señores de la guerra se quedan en casita con las zapatillas puestas. Obviamente ese mensaje va más allá y lo que realmente quiere decir es “Apoyo a la guerra de Irak”, solo que es mucho mejor decirlo de forma que parece que lo que haces es apoyar a las tropas de tu país. Un servidor, que alguna vez ha leído a Chomsky, sabe además que el mensaje implícito es que, en realidad, los que no apoyan a la guerra de Irak no están apoyando a las tropas de Estados Unidos, a esos valientes jóvenes que en lo mejor de su juventud van a defender los valores de la patria, la libertad la democracia, etc, mientras tú no sólo te quedas en casa sino que desprecias su trabajo. No sé si pilláis la perversidad del mensaje.

Una variante del anterior: “La libertad no es gratis” (nótese el agudo juego de palabras). Esta pegatina es otro mensaje de apoyo a las intervenciones estadounidenses en el “Eje del Mal”. Se hace una afirmación gratuita absolutamente discutible que asegura que el precio que hay que pagar por la libertad es ocupar países ilegalmente causando ingentes pérdidas civiles y militares en los dos bandos, guerra civil, incalculables pérdidas económicas y culturales, etc. No sé si esta gente pretende que el juego de palabras haga verídica la afirmación de modo automático.

Todo este tipo de mensajes, claro está, van bordaditos de barras y estrellas. Yo cada vez tengo más claro que la exhibición de banderas nada bueno puede traer, y ya os imaginaréis que aquí uno tiene un empacho desde primera hora de la mañana. De camino a la universidad paso por media docena de casas que tienen banderita a la puerta (y ya sabéis que mi vecindario no es nada populoso).

Últimamente he pensado bastante en los soldados estadounidenses en Irak. Veo a militares que periódicamente vienen por el campus buscando carne fresca (tristemente alistarse en el ejército es una de las formas que tienen los menos favorecidos de pagarse unos estudios universitarios), y hasta hay un centro de reclutamiento en el centro comercial donde vamos al cine Alfie y yo. Veo a los chavales de por aquí en edad de ser reclutados, con el típico traje folklórico yanqui (ropa deportiva y gorra), tan inocentes, tan ignorantes sobre la realidad de su país y del mundo, y luego pienso en Irak. No lo conozco, pero me puedo hacer una idea por los países de Oriente Medio por donde he pasado. Pienso en cómo es la gente allí y cómo son los soldados potenciales y me imagino el brutal choque cultural que tiene que producirse, la falta absoluta de entendimiento y el sinsentido de la pérdida de vidas. Pienso entonces en la verdadera motivación de esta guerra, y luego me encuentro con pegatinas en los coches apoyando las tropas. En fin, que menudo ciclo de mierda.

Cardenales norteños haciendo deporte

Estos días empiezo a familiarizarme con la fauna y flora de esta parte del mundo. Al pertenecer a la misma Región Biogeográfica que Europa en cuestión de flora y a una muy próxima en cuestión de fauna, nada es completamente extraño y son frecuentes las mismas familias e incluso géneros de animales y plantas que tenemos por allí, aunque de distintas y muy diversas formas. En el caso de las aves ayuda mucho “The Sibley Guide to Birds“, que ya me he agenciado. Un enciclopédico tomo-guía de campo sobre TODAS las aves de Norteamérica, exquisitamente ilustrado, con muchísima información y mapas. Una auténtica maravilla.

Imagino que habrá muchas entradas de flora y fauna según pase el tiempo, pero hoy quiero hacer un pequeño adelanto. A modo de homenaje a CarlosL., en cuyo bloj suele examinar en detalle las caracterizaciones de animales concretos en películas de animación, os presento en primer lugar a este precioso pajarito, el “Northern Cardinal” (Cardenal Norteño), Cardinalis cardinalis para los amigos. Lo fotografié en la reserva de fauna “Wellfleet Bay“, en Cape Cod, mientras se ponía ciego a comer frutillos.

Pues bien, hace un par de días paseando por el campus, me encontré con esto:

Se trata de uno de los carteles con los que anuncian aquí eventos deportivos. La forma de denominar y de ilustrar los equipos tiene su gracia. Los equipos de la UConn siempre se llaman “Huskies” y la imagen corporativa es un husky peluchoide sacando la lengua.  Los contrincantes del equipo de “volley” son, por su parte los “Cardinals” de Louisville y los ilustran precisamente con un cardenal norteño que, al contrario que nuestro husky bonachón, parece estar de mala leche y con ganas de romper cabezas.

Sea como sea, me hizo gracia ver el dibujillo del cardenal poco después de haberlo conocido en persona y aquí os lo cuelgo prometiendo que los próximos posts tendrán más enjundia. ¡Un abrazo, Carlos!

Conversaciones telefónicas reales en Copepod Home

El teléfono fijo de mi casa temporal suena bastante a menudo. Obviamente se trata de alguien que pregunta por los legítimos dueños, les digo que no están y la mayor parte de las veces dicen que “ok” y cuelgan sin dejar mensaje ni nada. Sin embargo hay una conversación bastante recurrente que tengo 2 ó 3 veces por semana. Esta es la de hace veinte minutos, tras varias experiencias:

TELÉFONO- Bliblibliblibli Bliblibliblibli

COPÉPODO (a Alfie, berreando)- ¡¡YA LO COJOOOOOOOO!!

C- ¿Jelou? (traduciré el resto por aquello del recio y viril idioma cervantino)

AMABILÍSIMA JOVEN- ¡Hola! ¿Está G.A. por favor?

C- El Sr. A. no vive aquí en este momento.

AJ- Aham

C-¿Quiere dejar un mensaje?

AJ- No, es igual, usted mismo también me vale (traducción libre)

C- (Enorme interrogación que me crece en la crisma)

AJ- Llamamos porque buscamos financiación para el partido demócrata

C- ¡Ah! Bueno, no creo ser la persona que están buscando

AJ- ¿Tiene más de 18 años?

C- Sí, pero…

AJ- ¿Le interesan los asuntos políticos?

C-Bueno, sí, pero mire yo ni siquiera soy ciudadano de los Estados Unidos.

AJ- ¡No es necesario serlo! Puede hacernos una donación si lo cree conveniente de todas formas.

C-(Conteniendo la risa) Apoyo su causa, de verdad, pero no soy la persona que buscan.

AJ- Si apoya nuestra causa entenderá que su contribución puede ser muy importante

C- Emmmm, mire, no voy a darles dinero (hablando claramente)

AJ- Pero si apoya nuestra causa blablablabla (“speech” del que no entendí nada) responsabilidad blablabla

C- Los únicos responsables de quién es el presidente de los EEUU son los votantes de EEUU, y yo no puedo votar en estas elecciones, ¿comprende?

AJ- Sí señor comprendo

C- Pues buena suerte y adiós (no me acordé de meterle un “buenas noches y buena suerte”)

AJ- Adiós, buenas noches

Bueno, yo había oído que en las campañas yanquis se iba pidiendo el voto “puerta por puerta”, lo que no sabía es que se pedía dinero “teléfono por teléfono”. En fin, cosas veredes.

Bizarrismo yanqui (1): cosas que comprar en Provincetown si eres demócrata

Amigos del blogoplancton:

Este fin de semana hemos vuelto a enfilar hacia el estado de Massachusetts para conocer uno de sus principales atractivos turísticos: Cape Cod (Cabo Bacalao en cristiano, un nombre mucho más divertido). Cape Cod es el inconfundible rabito de la costa de Nueva Inglaterra que podéis ver en los mapas y es famoso por muchos motivos. Para la mayoría de los estadounidenses de bien es de sobra conocido que en la puntita del susodicho rabito fue el primer lugar donde desembarcaron “Los Peregrinos” (The Pilgrims), que lejos de ser un conjunto de música flamenca asiduos a la feria de El Rocío eran unos señores de Vieja Inglaterra que pensaban que la Iglesia Anglicana era demasiado permisiva, así que hicieron el macuto y se fueron con su puritanismo al otro lado del Atlántico en el Mayflower. Aunque primero pisaron Cape Cod, al final fundaron la colonia de Plymouth, donde las pasaron muy putas. Fue aquí donde quedaron a tapear con los indios locales de super-mazo buen rollito, apenas unas décadas antes de correrles a gorrazos. Valga esta somera introducción histórica para saber por qué cuando uno recorre Cape Cod no para de ver topónimos relacionados con estos “pilgrims” de antaño.

However, este capricho de la costa es famoso por muchas cosas más: contiene una importantísima reserva natural de ecosistemas forestales, dunares y marinos (por lo que es un sitio excelente para observar la flora y la fauna) y es un concurridísimo centro neurálgico durante las vacaciones de verano en la que neoyorquinos, bostonianos (bostonitas, bostoneños) y demás peña se pasa por aquí a montar en bicicleta y remojarse el culo en el Atlántico.

Otro dato de relevancia es que Cape Cod está tomado por gente de mal vivir: naturistas, bohemios, artistas, gays, hippies trasnochados y fauna por el estilo. Esto es especialmente notable en el pueblo del extremo del cabo: Provincetown, la versión massachusettsiana de Chueca, o mejor aún, de Sitges, que Alfie y yo exploramos en profundidad por mero interés científico (¡Ay si los pilgrims lavantaran la cabeza!).

Uno se puede imaginar que la gente que frecuenta este lugar (y si no os lo imagináis ya os lo cuento yo, que para eso estoy aquí) se siente totalmente acomplejada, furiosa y desesperada por el actual presidente de los Estados Unidos. En estas fechas se vive un ambiente de esperanza y de nervios por el posible cambio de color en la Casa Blanca (del rojo republicano al azul demócrata, malpensados). Si en Europa estamos deseando que Obama sea elegido presidente, imagináos la de cirios que están poniendo a San Cucufato en comunidades del estilo de Provincetown. Quizá por eso en las tiendas del lugar se pueden encontrar un variadísimo surtido de chismes bizarros políticos que paso a ilustraros a continuación, porque amigos, difícilmente encontraréis un sitio en el que se frivolice con la política de forma más bizarra que en este país.

Camiseta bye-bye Bush

Toda una declaración de intenciones

Taza con la fecha del “primer día de Obama” (que sería el 20 de enero del año que viene.). Al lado, un llavero contador con el tiempo que falta para el susodicho día.

Bolsas para recoger la caca de los perros con las caras de Bush y McCain (están llenos de mierda)

¿Quién es este superhéroe que va a salvar el futuro de los Estados Unidos?

¡Es Obama! ¡Y viene con multitud de complementos para que lo vistas! (o lo desnudes). Siempre presente en la nevera de tu casa.

Taza “tengo un sueño”. Cuando la llenas de un líquido caliente, todo el mapa estadounidense se pone azul.

Pues sí amigos, los yanquis son así. Yo, como buen admirador del bizarrismo, he recibido como obsequio de Alfie uno de los ítems arriba mencionados, a ver si adivináis cuál. A su vez, yo le he regalado a él un pin demócrata que los militantes del partido en Provincetown tenían en su puestecico. Los muy majetes no sólo me dejaron hacerles una foto, sino que además se pusieron a hablar conmigo de sus cosas y me enteré de que Bush le ha hecho recientemente un feo al embajador español, “What a shame!”, les respondí, y acto seguido les di mi bendición.

Buena suerte amigos (la vais a necesitar)

Y por el momento, eso es todo. Me voy a la piltra que tomorrow es lunes.

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