Archivos Mensuales: agosto 2009

Nueva aventura americana en ciernes

De vuelta en casa por muy poco tiempo: apenas un par de días después de volver de Sudáfrica me marcho por segundo año a la Universidad de Connecticut a seguir con mis cosas doctorales. En cuanto las aguas vuelvan a su cauce espero que siga habiendo una actividad aceptable en el bloj, como ya pasó el año pasado. Con suerte las anécdotas en yanquilandia irán alternadas con una serie monográfica sobre la naturaleza capense, hopefully a partir del próximo fin de semana.

Hasta entonces, si hay algún lector en Conética o por ahí, se me haga saber, y a los demás, nos veremos allá por diciembre.

Me despido con algunas otras perlitas africanas (por petición popular) -click para ampliar-.

P8260969Alguna de las muchas especies de camaleón del Cabo (Bradypodion sp.)

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P8250823Aspecto de un bosque afromontano con helechos arborescentes (Cyathea capensis), cerca de Knysna

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P8230647Y no sólo hay próteas y brezos en el fynbos, uno se puede encontrar, por ejemplo, con exóticas poligaláceas leñosas, como esta

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P8270981O con una bonita inflorescencia de Chasmanthe, un género de iridáceas típicamente capenses

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P8271049Los “geranios” de maceta en realidad pertenecen al género Pelargonium, y son de origen sudafricano. En el fynbos se pueden ver muchísimas especies al natural

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P8220378Y una despedida ornitológica: tejedor del Cabo (Ploceus capensis) haciendo su nido

Avance informativo

Con el único propósito de dar envidia mala

P8190166Nectariniachalybea

Nectarinia chalybea libando de unas flores de Leucospermum. Kirstenbosch Botanical Gardens, Ciudad del Cabo.

P8190036

Pingüinos africanos (Spheniscus demersus), colonia en la península del Cabo de Buena Esperanza.

P8190204Pcynaroides

Protea real (Protea cynaroides). Jardín del Kirstenbosch.

Exposición sobre Graells en el MNCN

Durante este año no sólo tiene lugar el bicentenario del nacimiento de Darwin; 1809 fue también el año de nacimiento de otro naturalista, posiblemente el más importante que tuvimos en España durante el siglo XIX, Don Mariano de la Paz Graells.

foto1_graellsDon Mariano (el señor que hay entre las patillas)

Para los lectores añejos de esta santa casa, el profesor Graells es un viejo conocido. Ya hablamos aquí de la fascinante historia del descubrimiento de la mariposa que hoy lleva su nombre, la graellsia, y de su papel en la descripción de una bonita planta ibérica, la Leuzea rhaponticoides (o como narices la llamen ahora). En las correspondientes entradas podéis encontrar información sobre esos temas, hoy sólo voy a hacer una reseña de una exposición que hay en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid sobre Graells, a la sazón uno de sus más ilustres directores, y que está pasando sin pena ni gloria (no está anunciada en la página web) pese al interés que tiene. Podéis disfrutar de ella hasta el 10 de enero de 2010. Os la recomiendo.

La exposición recorre la vida de este riojano ilustre desde su nacimiento en Tricio, pasando por su formación en Barcelona como médico y su rapidísima promoción (obtuvo una cátedra con 26 años) hasta su prolongada actividad como director del Real Gabinete de Historia Natural (organismo que englobaba tanto al Museo Nacional de Ciencias Naturales como al Real Jardín Botánico). Sus contactos políticos y sus buenas relaciones con el círculo de la reina Isabel II le beneficiaron durante gran parte de su carrera, si bien acabó cayendo en desgracia y siendo sustituido tras una auditoría. Siguió dando clases durante el resto de su vida e implicándose en multitud de asuntos científicos muriendo con 89 años de edad.

Al contrario de lo que pasa con la exposición de Darwin, el museo cuenta con muchos materiales originales de Graells, desde cartas manuscritas a colecciones de insectos y plantas, pasando por instrumentos o maquetas que usaba en sus clases, retratos, esquemas, etc. Graells fue una persona de muchísima solvencia científica. No sólo describió un buen puñado de plantas y animales ibéricos (que conoceréis bien los que acostumbréis a patear la sierra de Guadarrama), sino que se tomó muy en serio aspectos prácticos y aplicados de la ciencia que contribuían a modernizar una España atrasadísima en cuestiones científicas. La lucha contra las plagas, el cultivo y cría de especies comestibles y la mejora de las condiciones sanitarias fueron asuntos que le importaron a lo largo de toda su vida. Fueron constantes las peticiones y protestas a la administración por intentar, con éxito muy variable, que la ciencia y el estudio de la naturaleza se convirtireran en asuntos centrales de la política española. No puedo evitar pensar que en unas circunstancias más favorables Graells habría sido un Hooker, un Cuvier o un Haeckel.

Algunas cosillas curiosas que hay en la exposición:

Plancha y prueba del grabado de la descripción de la GraellsiaPlancha original y prueba de impresión del grabado de la descripción de la graellsia, junto a un ejemplar original de la misma

.Descripción de Centaurea amblensis

Isotipo de Centaurea amblensisDescripción y tipos de Centaurea amblensis, una de las plantas descritas por Graells

Fenología de insectos ibéricosUn bonito expositor con la fenología de algunos insectos ibéricos compuesto a partir de los datos de Graells

Esquema del ciclo de la filoxera de la vidEsquema publicado por Graells del ciclo vital y propagación de Phylloxera vastratix (=Dactylosphaera vitifoliae), una plaga de los viñedos

Proyecto del monumento del estanque del Real Jardín Botánico de MadridProyecto del monumento del estanque del jardín botánico, con la firma de aprobación de Graells (director del Real Gabinete en ese momento)

Así que ya lo sabéis, si os pasáis por Madrid, además de la exposición de Darwin no os olvidéis de visitar al señor de las patillas hiperbólicas.

Mariano de la Paz Graells con sus discípulosGraells anciano, rodeado de sus discípulos

El consultorio de Tyler-Pepe (2)

tylerppHola, soy Tyler-Pepe. Copépodo está muy ocupado estos días. El muy pringao está currando este verano como un cabrón y no se le espera por aquí hasta que le den una patada en el culo y lo manden al otro hemisferio, donde si las circunstancias se lo permiten os escribirá gilichorradas sobre florecitas y demás mariconeces de las suyas. Me ha pedido que cierre la temporada con otra edición de mi consultorio. En el tiempo que ha transcurrido desde la primera han llegado algunas consultillas. Concretamente dos. Son muchas menos de las que me hubiesen gustado y eso, sinceramente, me pone de mala hostia. Si pudiera presentarme en cada una de vuestras casas os torturaría personalmente hasta que me pidiéseis clemencia entre aullidos de dolor. Podría ponerme en ello ahora mismo rastreando vuestras IPs, pero ya tengo puesto el pijama, y paso.

Sé que tenéis muchas dudas, y si no me las consultáis es simplemente porque os acobardan las posibles respuestas que os dé. Mis respuestas son la verdad, la única salida de la gente con arrestos suficientes para afrontar la realidad. Si no estáis preparados allá vosotros, no me preguntéis nada, pero tened muy claro que sois unos perdedores y que así nunca llegaréis a dominar el mundo.

Aclarado este punto pasemos a la primera pregunta, la que nos hizo llegar Jorge:

Hola Tyler,

Trabajo como científico de campo y recopilo datos para -institución científica- (sin formar parte de ella), ahora mi jefe y un cientifico de -institución científica- van a a publicar algo con los datos que yo me he dedicado a recopilar y su intención es que yo no figure como autor (ni como último autor), esto me parece poco ético.

¿Crees que estoy condenado a la extinción si no me dedico yo mismo a explotar los datos de los llamados técnicos o cientificos de campo o becarios en otras palabras?

Muchas gracias

Jorge

Estimado Jorge,

Tu primer y garrafal error ha sido pensar que podrías hacer algo de provecho dedicándote a la ciencia. Siendo una rata de laboratorio sólo conseguirás perder todo el pelo que te quede antes de los 30 y escribir artículos roñosos que no le importan a nadie. Espero que seas consciente de que ese artículo en el que ansiabas participar no se lo van a leer entero ni la milésima parte de personas que las que compran el Marca en medio minuto de un martes por la mañana. Impacto… me descojono. Eso es tener unas aspiraciones muy mediocres, Jorge, pero como me has hecho gracia con tu pregunta te voy a contestar.

Verás, la ciencia tiene sus propias reglas, y sospecho que no las conoces. A lo largo de tu formación habrás oído hablar de una cosa llamada “método científico”, y si tuviste un pasado pre-logsiano quizá te dieran el coñazo con asuntos de ética y moral. Bien, todo eso es basura. Pese a que haya gente a la que le joda, la ciencia es un sistema piramidal en el que lo que importa es lo que diga el que esté más arriba (un catedrático, por ejemplo). Estar más arriba en esta pirámide evolutiva es suficiente para que lo blanco sea negro, para que lo que se dijo ayer sea Diego en vez de Digo y para que el orden de los firmantes de un artículo cambie mágicamente de un día para otro, desaparezcan selectivamente o no lleguen nunca a aparecer. Si no estás en condiciones para trepar por esta pirámide machacando a quien tienes al lado, pisoteando al que dejas por debajo y mordiendo la pantorrilla a quien te queda por encima es que no estás hecho para esto. Eso no quiere decir que debas resignarte a la extinción. En todo caso mi sugerencia es que falsees los datos de una forma escandalosa, y que cuando el artículo esté publicado, lo saques todo a la luz de forma anónima o se lo digas a un pope de la competencia.

Te deseo suerte.

La segunda pregunta de hoy nos la hace Jacinto Smith, de ocho años:

Querido Tyler-Pepe:


me llamo Jacinto Smith y tengo 8 años. Hace poco descubrí que Santa Claus no existe. Debido a dicha terrible experiencia, me ofusqué por la ira y la desconcertación [sic, bonito palabro]. Traté de hallar una respuesta por muchos días, hasta que finalmente di con este blog (dios… perdon, es decir: DIOS bendiga al Copépodo). Basándome en la similar experiencia de Lucho, creo haber tomado la decisión correcta para liberarme de esto, pero (dada la admiracion que he depositado en ti, debido que ya no puedo admirar a Santa), he decidido pedirte preguntarte antes:
Tyler-Pepe, ¿Crees que si mato a todos los que me digan que Santa no existe, llegue a ser tan reconocido a nivel internacional como Lucho Garcés?
Agradeceria que fueras tan amable de responderme a la brevedad. No creo que tarden mucho antes de notar que tengo a mis amigos amarrados en el patio.
Gracias de antemano.

(para quien no conozca la historia de Lucho, diríjanse aquí para recibir su colleja)

Amigo Jacinto Smith:

la ira es muy poderosa en ti. Te auguro un futuro fértil y próspero, pero debo advertirte que presentas algunos vicios que deben corregirse. Lucho no deja de ser un perdedor. Sí vale, mató a un compañero de clase porque le dijo que Santa Claus no existía y se convirtió en un terrorista de cierto éxito, pero en el fondo es un ser amargado, carcomido por el desencanto y la desesperación de saber que lo sobrenatural no existe. En el fondo Lucho es un Edipo postmoderno al que las Erinias nunca dejaron en paz y que acabó dejándose caer al abismo pasivamente, en lugar de entregarse por propia voluntad al mal, al capitalismo de Adam Smith y al überliberalismo imperante. El perfecto dios del autouniverso, que es a lo que tú, amigo Jacinto, aspiras, no debe sentir culpa ni remordimiento, ni mucho menos desconcertación. La desconcertación es terrible, es el cáncer de todo friki. Tu religión debe ser sólo la evolución, así que debes celebrar haber descubierto que Santa Claus no existe. (Créeme, no existe, le llevo pidiendo un saco de goma-2 todas las navidades y sólo recibo armas de asalto y metralla del Carrefour).

Ahora bien, ya que tienes secuestrados a todos tus amigos en el patio, algo habrá que hacer con la situación. ¿De verdad ibas a matarlos? ¿Cómo piensas deshacerte de los cadáveres? ¿Qué piensas hacer cuando salte la noticia? No, Jacinto, ese no es el espíritu. Te envío por correo un contacto amigo mío, especialista en lavados de cerebros y otro de un cirujano mercenario. Hacer negocio vendiendo sus órganos es un primer paso mucho más inteligente y productivo. Acuérdate de mí cuando recibas beneficios.

Un cordial saludo.

Pues bien, amigos, esto ha sido todo por hoy. Os recuerdo (ejem), que podéis enviarme vuestras consultas …

tylerpeperesponde@gmail.com

¡Hasta pronto!

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