Archivo de la categoría: Guía Galáctica

Guía del naturalista galáctico (6): el estereoscoponto toracoluminiscente (E.T.)

Estereoscoponto Toracoluminiscente (E.T.)
Stereoscopontus toracoluminiscens

(El nombre de la especie hace alusión a su visión estereoscópica y a su tórax bioluminiscente)

Un E.T. camuflándose en el entorno

Introducción
En esta entrega de la Guía de campo del naturalista galáctico se ha incluido a un organismo singular y muy desconocido del que apenas se tienen datos contrastados. Esta lamentable situación se debe a que la breve interacción conocida de esta especie en nuestra biosfera tuvo lugar en una sola ocasión (Spielberg, 1982) que constituye la única fuente de información científica. Por desgracia los datos son limitados y muy fragmentarios debido a la falta de profesionalidad de los científicos encargados de su estudio. Hubo un segundo avistamiento años más tarde (Lucas, 1999), pero que no agregó mucha más información a efectos biológicos por su extrema brevedad. No obstante cabe destacar que el estereoscoponto toracoluminiscente (en adelante E.T.) se debe considerar como una criatura severamente peligrosa y se intentará evitar el contacto con ella en todo momento si no se quieren sufrir graves secuelas emocionales que pueden tener síntomas psicosomáticos conduciendo finalmente a estados profundos de depresión, ansiedad, autolesiones, síndrome de abstinencia y/o muerte.

Lee el resto de esta entrada

Guía del naturalista galáctico (5): el visitante

Visitante
Anthroposauromorphus sirionensis

Antecedentes

Todos los conocimientos que se tienen de esta extraordinaria criatura se derivan de un único estudio (Johnson 1983-1985) consecuencia de un periodo de contacto relativamente corto entre el género humano y esta raza de organismos procedentes del sistema de Sirio A. Desgraciadamente los datos de Johnson resultan muy tendenciosos y poco fiables como consecuencia de la desastrosa gestión de este contacto entre dos especies inteligentes tras el cual los visitantes fueron impunemente exterminados de sus colonias terrestres con el consiguiente peligro para la supervivencia de esta especie de la que sólo existen colonias conocidas en su planeta natal. Pensamos que la intención de Johnson no era otra que lavar la imagen de la humanidad haciéndola pasar por víctima en este genocidio sin precedentes que no debe caer en el olvido.

visitantespropaganda.JPG

Los visitantes alcanzaron la Tierra en 1984 y establecieron varias de sus naves nodrizas en distintas ciudades. Adoptaron apariencia humana para no despertar recelos y se pusieron en contacto con los gobiernos del mundo con los que acordaron intercambiar determinados recursos terrestres por conocimiento científico claramente superior al nuestro. Muy pronto, los poderes fácticos intentaron atraer para sí esa superioridad intelectual de la sociedad visitante con fines egoístas. Dado que los visitantes eran altruístas por naturaleza ofrecieron toda la ayuda que se les requirió, circunstancia que fue origen de multitud de rencillas internas que se solucionaron levantando sospechas en dirección a los visitantes. Esto y ciertos chascarrillos nunca demostrados sobre los hábitos antropófagos de los visitantes difundieron un rumor según el cual la verdadera intención de los visitantes era esclavizar a la raza humana y expoliar los recursos terrestres.

navenodriza.JPG

El rumor cobró tanta fuerza que distintos grupos de humanos resistentes iniciaron una revuelta contra los visitantes. La Resistencia consiguió mermar en buena medida las poblaciones visitantes mediante el empleo del llamado polvo rojo, que no eran más que esporas de champiñón capirotado de Madagascar (Agaricus chamaecyparissus) inofensivas para el hombre pero mortíferas para el Anthroposauromorphus sirionensis ya que las hifas de este hongo le obstruyen las vías genitourinarias y mueren al cabo de unas horas por ahogamiento en la propia orina. Tras una prolongada lucha en la que los visitantes se vieron cada vez más arrinconados, los supervivientes huyeron a Sirio A en 1985 donde han permanecido hasta entonces según nuestro conocimiento.

Descripción

Por una sorprendente convergencia evolutiva, los visitantes presentan un cuerpo humanoide que se aproxima bastante al de los simios hominoideos terrestres: endoesqueleto, cabeza diferenciada, extremidades superiores con 5 dedos articulados y un pulgar oponible y un par de extremidades inferiores sobre las que permanecen erguidos. El tegumento exterior es verde y recuerda lejanamente al de los saurios (motivo por el que los visitantes recibieron apelativos ofensivos por parte de los resistentes tales como “lagarto asqueroso”). Hay que aclarar sobre este punto que la apariencia humana de su piel es fruto de un artificio creado por ellos mismos a partir de una silicona flexible y no forma parte de su cuerpo de forma natural, si bien resulta beneficioso para resguardar de la sequedad terrestre su piel escamosa. Esta costumbre de portar trajes biomecánicos es muy común en otros miembros de la familia Anthroposauromorphidae.

Biología

Apenas conocemos unos pocos retazos de la biología de estos magníficos y amigables organismos. Sabemos que poseen un metabolismo extraordinariamente versátil que les permite consumir todo tipo de seres vivos. Se sabe que durante su corta estancia entre nosotros recurrieron a alimentarse de animales poco apetitosos al ojo humano (tales como roedores y tarántulas) para evitar que se pensara que podríamos entrar en competencia por recursos alimenticios. Por desgracia este hecho fue manipulado con gran demagogia por parte de los resistentes que lo presenciaron y acabó por interpretarse como una costumbre asquerosa sin más.

Se desconoce por completo su ciclo reproductivo (siempre fueron muy tímidos en lo que a esto respecta) pero es muy posible que existan dos sexos análogos a los de los animales terrestres. Existe un caso documentado de hibridación entre una hembra humana y un macho visitante. Por lo que sabemos esto se debe a una capacidad intrínseca del genoma visitante de asimilar genomas extraños. El híbrido resultante tenía aspecto de hembra humana y completó su desarrollo sexual en un periodo de tiempo muy reducido pasando por una fase de crisálida.

Conservación

Los visitantes son originarios del cuarto planeta del sistema de Sirio A. En la actualidad sólo existen poblaciones reconocidas en su planeta natal, donde deben encontrarse en un lamentable estado de conservación si continúan con la carencia de recursos minerales que solicitaron durante su corta visita y que nunca recibieron. De acuerdo con los criterios de la IUCN esta especie debe ser considerada como Vulnerable (VU). Son necesarias medidas inmediatas de conservación para evitar la extinción de esta raza de organismos que tanto nos pueden enseñar.

Bibliografía

Kenneth Johnson (1983-1985). “V” The original miniseries

Comunicación personal (por Zombi, 2006)

Ir a la presentación de la guía

Guía de campo galáctica (4):el gremlin

Gremlin
Mogwaius propaguliferus

Descripción
Los gremlins adultos son organismos de unos 100-120 cm de altura y constitución antropoide-reptiliana (como tantos otros seres galácticos). Sin embargo, son fácilmente identificables por las características y llamativas expansiones laterocefálicas del tegumento destinadas a la conducción de ondas sonoras hacia los órganos auditivos (orejas) que son de un tamaño desproporcionado para un organismo de este tipo. Al margen de este carácter diagnóstico de campo, los gremlins resultan ser unos organismos algo anodinos en su anatomía, si bien extraordinarios en sus aptitudes de aprendizaje, sociabilidad y macabro sentido del humor.

Para que la identificación sea satisfactoria hay que tener en cuenta que nos encontramos ante una especie dimórfica en la que el adulto o sauriogremlin, ya descrito, es sensiblemente distinto a la fase juvenil colonizadora o peluchogremlin (Dante 1984). El peluchogremlin conserva como rasgo distintivo sus características orejas, aunque su tamaño es mucho menor (apenas 25 cm de altura) y su constitución más rechoncha, amén de unos grandes ojos y una piel cubierta de un acariciable pelaje que le da un aspecto de lo más inofensivo. No se deje engañar el lector de la guía: los peluchogremlins son seres potencialmente peligrosos que sólo deben ser manipulados por expertos. Existen casos documentados de peluchogremlins usados como mascotas que han puesto en peligro la vida de sus dueños por no conocer con exactitud el ciclo vital de estos problemáticos organismos (por otra parte de interesantísima biología). Desconfíe de amables ancianos que pretendan lucrarse con la ignorancia de sus congéneres humanoides en fechas navideñas y denuncie este comercio ilegal de seres vivos inocentes que son sacados de su hábitat.

Ciclo vital y comportamiento
La biología de los gremlins es aún insuficientemente conocida, aunque se puede deducir que los peluchogremlins, por su aspecto agradable e inofensivo, actúan como la fase colonizadora de la especie. El peluchogremlin está instintivamente dotado de recursos para provocar cariño y ternura y ser adoptado por un grupo de organismos sociales de inteligencia limitada (como los humanos).
El potencial invasor del gremlin se mantiene latente durante una temporada de aclimatación. Eventualmente, el contacto con el agua provoca la reproducción asexual de estos organismos mediante gemación dorsal. Efectivamente, tras aplicar agua en la espalda de un peluchogremlin surgen pequeñas yemas de tegumento que originan nuevos individuos (Dante 1984). A los especímenes surgidos mediante esta gemación se les denomina conidiogremlins, y suelen presentar un comportamiento menos cándido que su progenitor con el objetivo de desencadenar la culminación del ciclo cuando la sociedad humanoide ha cogido la confianza suficiente.

Una vez que se ha instalado una protocolonia de conidiogremlins en el seno de una sociedad humana, éstos empiezan a sembrar el caos hasta que resultan difíciles de controlar. El paso del tiempo determina que, bien por descuido o por ignorancia, los conidiogremlins se den un atracón después la medianoche, lo que desencadena la metamorfosis que los convertirá en sauriogremlins. Según recientes investigaciones del equipo científico de los editores de la presente guía, cuando los niveles de cierta hormona de concentración dependiente de la luz solar (que tiene su pico justo tras la medianoche) coinciden con un incremento brusco de la glucosa en sangre, se desencadena una respuesta mediada por cantidades ingentes de AMPc. Los conidiogremlins segregan un mucus a través de las glándulas epidérmicas hasta formar un capullo viscoso donde realizar la metamorfosis.

Tras la eclosión simultánea de los capullos, los sauriogremlins ya están preparados para subyugar a la raza hospedadora y establecer sus sociedades estables. Los sauriogremlins, al igual que los peluchogremlins, son capaces de reproducirse por gemación al ponerse en contacto con el agua, por lo que emplean este… atavismo para incrementar la población de sus sociedades. Las actividades favoritas de los gremlins adultos son las fiestas y los botellones masivos donde bailar y jalear hasta el paroxismo destruyendo objetos y sembrando el pánico. Son unos cachondos y unos excelentes compañeros de bares.

Existen casos documentados de sauriogremlins que han adquirido una inteligencia superior al ponerse en contacto con hormonas indeterminadas (Dante 1990), así como transmutaciones en corrientes eléctricas (?). Hasta la fecha se desconoce si los gremlins son capaces de reproducirse sexualmente, así como de la manera que tienen las sociedades establecidas de generar peluchogremlins colonizadores.

Conservación
Las poblaciones de estas criaturas son tan desconocidas en su estado natural que no es posible aportar datos suficientes para asignarle una categoría de amenaza de la IUCN, por lo que el Mogwaius propaguliferus debe ser considerado como “Insuficientemente conocido” (DD, Data Deficient). Se desconoce su planeta natal y su distribución, aunque existen evidencias que apuntan hacia un comercio ilegal de peluchogremlins sin licencia CITES. En caso de que detecte la presencia de uno de estos organismos en una familia de amigos, proceda a ponerse en contacto con las autoridades competentes. Si tiene que hacer frente a una plaga incontrolada de sauriogremlins, resulta particularmente efectiva la exposición a intensas radiaciones electromagnéticas de baja frecuencia (ej. Microondas), e incluso basta un poco de luz solar para atajar el problema con rapidez. En todo caso, recuerde que debe evitar ponerlos en contacto con el agua y nunca, bajo ninguna circunstancia, permita que se alimenten después de medianoche.

Referencias

Joe Danet (1984) Gremlins

Joe Dante (1990) Gremlins 2

Leer la presentación de la guía

Guía de campo galáctica (3): el ultracuerpo

Ultracuerpo invasor (Snatcher, Body Snatcher)
Somatocleptis nocturnus

Descripción
Como el lector de esta guía apreciará, la descripción de un ser cuyo ciclo vital se completa asumiendo la apariencia y fisiología de otra especie hospedadora es harto compleja. Al parecer, los ultracuerpos en estado original son una masa protoplasmática fungoide (Kaufman 1978) que ocupan la superficie de su remoto planeta original con más pena que gloria. Sólo tras la emisión de esporas panspérmicas que surcan el espacio alcanzando otros planetas bullentes de vida es cuando los Somatocleptis adquieren interés biológico al hacer réplicas exactas de distintas especies hasta llegar a sustituir sus sociedades por completo. Por tanto, los ultracuerpos pueden tomar virtualmente el aspecto de cualquier especie galáctica. Para descubrir si un ser determinado es en realidad un ultracuerpo se debe prestar atención a su comportamiento, ya que los ultracuerpos carecen de sentimientos y pulsiones típicas de la mayoría de los organismos inteligentes de la galaxia. Existen varios casos documentados (Siegel 1956, Kaufman 1978, Ferrara 1993) de ultracuerpos que invadieron cuerpos humanos y que fueron detectados casi inmediatamente por sus seres queridos, que se veían incapaces de reconocer al humano original. Preste el lector mucha atención a la explicación del ciclo biológico y el comportamiento para obtener más información útil a la hora de localizar a alguno de estos organismos.

Ciclo biológico y comportamiento


La forma de resistencia de la especie son las esporas panspérmicas, capaces de soportar el vacío y las fuertes radiaciones cósmicas durante sus viajes espaciales. Las esporas germinan rápidamente al alcanzar planetas con vida basada en el carbono y el agua. Generalmente llegan a la superficie gracias a la lluvia y caen sobre masas de vegetación o parques (Kaufman 1978) donde emiten unos filamentos microscópicos por los que comienzan a aprehender el genoma de la especie vegetal sobre la que han caído y a parasitarla con el fin de extraer todo tipo de principios inmediatos orgánicos. De esta forma, la espora origina una vaina primaria, generalmente de pequeño tamaño y con algún elemento llamativo (por ejemplo, flores) que han adquirido de la especie vegetal hospedadora.
Las vainas primarias llaman la atención de distintos tipos de organismos inteligentes (aunque insensatos) que las toman consigo hasta su vivienda. Las vainas primarias permanecen inactivas hasta que el hospedador inteligente entra en estado de sueño o descanso, momento en el que aprovechan para emitir nuevos filamentos que progresivamente recubren el cuerpo del hospedador. Mediante estos filamentos, el ultracuerpo asimila el genoma del infeliz y empieza a gestar una forma modificada del mismo, con sus mismas características individuales (proceso conocido internacionalmente como cleptosomatosis).
La vaina primaria aumenta de tamaño y se metamorfosea hasta adquirir el aspecto del individuo cleptosomatizado.
Si el sueño del hospedador es interrumpido a tiempo, el ultracuerpo muere sin completar la cleptosomatosis y el hospedador puede retomar su vida apenas sin efectos secundarios (cansancio y estreñimiento crónico). Sin embargo, cuando el desarrollo ha superado el umbral de viabilidad, el ultracuerpo termina por absorber toda la materia orgánica aprovechable del individuo, que queda reducido a un montón de pellejos (Kaufman 1978).
El ultracuerpo adulto tiene como primer objetivo deshacerse de los residuos del individuo al que le han robado el cuerpo para no levantar sospechas. Seguidamente trata de localizar a otros miembros de su especie que ya hayan emergido de la vaina para establecer sociedades de ultracuerpos destinadas a propagarse a sí mismos y hacer mobbing a la especie original a la que suplantan.
En este sentido es necesario destacar que cuando la población de ultracuerpos supera a la de la especie original, éstos dejan de esconderse y tratan de poner en evidencia a todo aquel que no es como ellos. A menudo lo consiguen señalando con el dedo al susodicho (en el caso de adquirir forma humana) y emitiendo berridos espeluznantes conocidos científicamente como chivatazo (ver ejemplo en la foto).
El ciclo se perpetúa con la generación de vainas secundarias, de mayor tamaño que las primarias si bien con el mismo propósito. Aunque se desconoce cómo se originan exactamente, parece ser que su función es el transporte a grandes distancias con la ayuda de otros ultracuerpos adultos, que regalan estas vainas secundarias a amigos y familiares de otras ciudades haciéndolas pasar por calabacines gigantes sin pesticidas (Ferrara, 1993). Hasta la fecha se desconoce cómo se originan de nuevo las esporas panspérmicas, seguramente porque nunca ha quedado nadie vivo para contarlo.

Conservación
Por su forma explosiva de reproducción y sustitución de la biodiversidad autóctona, Somatocleptis nocturnus debe ser considerada como una especie invasora. Son necesarios estudios más profundos sobre su biología (especialmente en lo que concierne a la bioquímica de la cleptosomatosis) para poder generar pesticidas eficaces que garanticen el control de estas poblaciones una vez establecidas. Por lo general los rifles de asalto parecen eficaces para mantener los individuos a raya (Ferrara 1993), pero sin medidas más específicas parece improbable que estas plagas puedan ser erradicadas con facilidad.

Referencias

Invasion of the Body Snatchers (Don Siegel, 1956)
(La invasión de los ladrones de cuerpos)

Invasion of the Body Snatchers (Philip Kaufman, 1978)
(La invasión de los ultracuerpos)

Body Snatchers (Abel Ferrara, 1993)
(Secuestradores de cuerpos)

Cita final

¿A dónde vas?
¿A dónde vas a huir?
¿Dónde te vas a esconder?
En ninguna parte.
Porque ya no queda…
nadie como tú.

Leer la presentación de la guía

Guía de campo galáctica (2): el gusano de Arrakis

Gusano gigante de Arrakis (Shai-hulud)
Psammoteratovermis herbertii

(Su nombre genérico significa literalmente “gusano monstruoso de la arena” y el nombre específico recuerda a Frank Herbert, el primer científico que escribió sobre este ser)

Descripción

El gusano gigante es una de las criaturas más espectaculares del universo. Su inconfundible anatomía lo hace fácil de distinguir en estado adulto: presenta un cuerpo cilíndrico y ápodo, unas 10 veces más largo que ancho, formado por anillos metaméricos (Herbert 1965). Su extremo aboral está ocupado por un juego de tres valvas (Lynch 1984) que al abrirse dejan al descubierto la boca del organismo, revestida por innumerables dientes de carbono puro cristalino. En conjunto presenta una simetría trirradial que se corresponde con las valvas orales, aunque secundariamente posee una diferenciación dorso-ventral apreciable en el distinto tamaño de las escamas epidérmicas (Herbert 1965). Quizá lo más impresionante del Psammoteratovermis sea su tamaño: los adultos llegan a alcanzar los 400 metros de longitud, e incluso se habla de ejemplares verdaderamente gigantescos del doble de este tamaño (y 80 metros de diámetro oral).
Los gusanos gigantes son endémicos del planeta Arrakis (también conocido como Dune) y viven sólo en desierto arenoso, que cubre más del 70% de la superficie de este planeta, donde no llueve jamás. Los Fremen (nativos de Arrakis) los denominan Shai-hulud y son posiblemente los que mejor conocen los pormenores de la biología de estos formidables seres, por otra parte casi absolutamente desconocidos para la ciencia. Ya que la inclusión de esta criatura en la guía era muy necesaria y los datos sobre la misma muy escasos, el equipo editorial de esta obra tuvo que trasladarse a Arrakis en misión de documentación e investigación. ¡Todo por los lectores! (arriba, una instantánea de la visita).

Ciclo biológico

Es imposible comprender la biología del gusano de Arrakis sin tener en cuenta el papel de la especia Melange. La especia es de sobra conocida por sus efectos en humanos: alarga la vida, potencia las capacidades mentales y es altamente adictiva. La sobreexposición tiñe la esclerótica y el iris del ojo de color azul intenso y en mentes privilegiadas otorga visiones del futuro y la capacidad de plegar el espacio para realizar viajes interestelares (herbert 1965). A pesar de todo, hasta nuestra visita no se sabía que la especia es, en realidad, una masa de esporas de un microorganismo que penetra en las células del sistema nervioso estableciendo una relación de endosimbiosis, otorgando de forma directa las propiedades mencionadas al hospedador. Aunque su posición filogenética es incierta, estos microorganismos parecen emparentados con los midiclorianos (por su capacidad de potenciar los poderes mentales y violar los principios de la física) y con las bacterias rojas no del azufre (por su versatilidad metabólica).
Los microorganismos de la especia también están presentes como endosimbiontes en los tejidos del gusano permitiéndole crecer hasta límites aparentemente incompatibles con las leyes de la escala y la relación superficie/volumen. Además, la especia permite la alimentación de los gusanos a base de rocas y materia inorgánica, ya que pueden actuar como quimiolitoautótrofas; el gusano tiene como productos de excreción arena fina (de ahí la naturaleza arenosa de Arrakis) y oxígeno en grandes cantidades (en Arrakis no hay suficientes plantas como para mantener la respiración de toda la biota aerobia).
El ciclo vital del Psammoteratovermis está aún lleno de incógnitas. Se sabe que las larvas, o “truchas de arena” en jerga fremen, se generan en las profundidades de las arenas (no se conoce si mediante reproducción sexual, ni si existen huevos) y que se mantienen juntas como si fueran una manada alrededor de masas de agua subterráneas en estratos porosos. En estas condiciones se produce una rápida proliferación de los microorganismos de la especia que producen ingentes cantidades de gas (dióxido de carbono) originando una burbuja que finalmente explosiona violentamente liberando la especia en bruto que es explotada por los seres humanos (Kynes 1965). Las larvas supervivientes se enquistan durante 6 años y emergen después como gusanos juveniles (tres metros de largo) que, si sobreviven al canibalismo de sus mayores, pueden llegar a la edad adulta y vivir incluso miles de años.

Comportamiento y otros datos

Los gusanos de Arrakis son muy territoriales y agresivos. Detectan todo tipo de vibraciones extrañas y acuden a ellas engullendo al causante de la alteración. Entre los Fremen, los gusanos son organismos sagrados y guardan con ellos una relación muy estrecha. Los dientes del Shai-hulud (20-30 cm) son usados como arma ceremonial y la “doma” de los gusanos forma parte del rito iniciático de entrada en la edad adulta (Herbert 1965). En la región del Erg Menor vive una forma primitiva de gusano (P. herbertii subespecie minutus) de tan sólo 9 metros de largo. Los Fremen los matan mediante un choque osmótico introduciéndolos en agua, provocando la expulsión por la boca de los microorganismos de la especia de forma masiva (esencia de especia o “Agua de Vida”), como pudimos fotografiar en exclusiva. Esta especia concentrada es letal para los no iniciados, pero se emplea para inducir éxtasis místicos en las ceremonias de la Orgía Tau (Kynes 1965, Smithee 1987).

Conservación

Aunque su distribución está limitada a un único planeta, las poblaciones de Psammoteratovermis gozan de buena salud. No obstante, los recientes cambios sociopolíticos de Arrakis relacionados con un aumento del fanatismo religioso parecen haber despertado el interés por modificar el clima del planeta para provocar un ciclo completo del agua con precipitaciones (Plan Hidrológico Arrakiano). Si bien los Fremen son conscientes de su responsabilidad de conservar los gusanos y la especia, este cambio climático reduciría considerablemente la superficie de desierto. Teniendo en cuenta la inminente reducción del área de la especie (criterio B de la IUCN), el estatus del gusano de Arrakis es de “vulnerable” (VU). Desde aquí pedimos al pueblo Fremen que tome las medidas necesarias para proteger a esta sobrecogedora criatura.

Referencias

Frank Herbert (1965) Dune. Ace Science Fiction (editada en castellano por Plaza & Janés)

Pardot Kynes (1965) La ecología de Dune (Apéndice I del libro)

David Lynch (1984) Dune. De Laurentis Entertainment Group

Alan Smithee (1987) Dune (versión extendida, considerada apócrifa por muchos)

Leer la presentación de la guía

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.961 seguidores