El fin de nuestra infancia europea

Hay efemérides para todos los gustos y unas con más éxito que otras. Sin ir más lejos hemos vivido un montón de ellas en los últimos meses: que si el 4º centenario del Quijote, el Año de la Física, el XXX aniversario de la muerte de Franco (y el equivalente cumpleaños inmediato de la monarquía) e incluso un partido memorial por Jesús Gil. Otras conmemoraciones, sin embargo, pasan desapercibidas. Este mes se cumplen 20 años del ingreso de España y Portugal en la Unión Europea (por aquel entonces aún conocida como Comunidad Económica Europea). No voy a hablar de la importancia histórica que tuvo este acontecimiento porque es bastante obvia, aunque sí me llama la atención la ausencia absoluta de propaganda sobre este hecho. Si es que incluso el monumento conmemorativo que hay en Madrid pasa totalmente desapercibido (se trata de una losa frente al Ministerio de Asuntos Exteriores, cerca de la Plaza Mayor).

Esto es bastante extraño porque hemos sido, quizá, el país que más se ha beneficiado de la pertenencia a la CEE/UE; el “salto” que ha dado el país en este lapso de tiempo no nos sorprende mucho a nosotros, pero deja estupefacto a todo extranjero que conocía el “antes” y el “después” (he oído varios testimonios de este tipo). Quizá haya que recordar que a principios de los 80 había en la CEE muchos escépticos sobre la ampliación ibérica que pensaban de forma similar a como se hace ahora de Polonia o Hungría en los sectores contrarios a la ampliación. A día de hoy, aprovechando el aniversario tan “redondo”, se puede decir que hemos sabido estar a la altura de las circunstancias.


Firma de la adhesión de España y Portugal. 13 de junio de 1985, el ingreso oficial tendría lugar el 1 de enero de 1986 (Fuente: El País

En estos días se ha hablado mucho de la renegociación del balance de fondos entre la UE y España. Tras toda la negociación se ha acordado que España seguirá siendo beneficiario neto hasta 2013. Sinceramente, dudo que merezcamos seguir recibiendo más dinero del que aportamos hasta una fecha tan avanzada con el nuevo panorama de la UE: 10 nuevos países (todos ellos con rentas bajas, realmente NECESITADOS de los fondos de cohesión) y muy pronto otros dos más. Un poco de rubor sí que tendría que darnos. Muy al contrario, deberíamos estar orgullosos de poder participar en la cohesión europea, precisamente por habernos beneficiado de ella antes. Pero bueno, estas son las cosas que trae consigo esa “esquizofrenia” país/UE.

Ahora bien, lo que me parece el colmo de la demagogia y un auténtico despropósito de la política nacional es que el Partido Popular ridiculice de esa forma al gobierno de Zapatero por el acuerdo alcanzado. Ellos sí que deberían ponerse rojos de vergüenza por llevar su dinámica de acoso y derribo al absurdo. “España está perdiendo nosecuantos millones de euros”. ¿Perdón? ¿Perder el qué? No perdemos nada, dejamos de recibir, que es distinto. Dejamos de recibir el dinero alemán y francés que ha construído muchas de nuestras carreteras y equipado muchas de nuestras universidades entre un sinnúmero de cosas más. Era un dinero prestado, nunca fue nuestro. Es hora de asumir nuestras responsabilidades. Ya no somos niños. Nos toca empezar a aportar a la familia europea en lugar de seguir pidiendo “la paga” todos los domingos. Es cuestión de responsabilidad y solidaridad. Curioso que al Partido Popular la solidaridad sólo le parece importante cuando se habla del Estatut. ¡Ayyy! si es que se les ve demasiado el plumero.

Anuncios

3 thoughts on “El fin de nuestra infancia europea

  1. biosfofo 3 enero 2006 / 14:41

    UUUUUUUUUUyyyyyyyyy, me da a mí que tú eres un poco rojo ;)

  2. josé moya 6 enero 2006 / 11:41

    Comparto tu posición, aunque he dejado de expresarla públicamente en mi blog. España se ha forrado el riñón gracias a una sabia mezcla de fondos europeos y autoconfianza (esto último es lo que sospecho les falta a las “economías emergentes –o sumergentes– latinoamericanas). Es hora ya de que deje de recibir indiscriminadamente esos fondos que, además, en numerosas ocasiones provocan que en sectores a extinguir (agricultura y pesca) se realicen inversiones cuya destrucción resulta luego difícil de justificar socialmente.

  3. Julián 9 enero 2006 / 18:01

    España ha mejorado mucho, pero no solamente por los famosos fondos europeos. Por ejemplo, Portugal ha recibido porcentualmente más o menos los mismos, pero sigue en una recesión bastante fea.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s