Romance entre pastores

Brokeback Mountain ya está siendo catalogada como “mejor película del año” y “favorita para los Oscars” para algunos críticos. No será por la originalidad del argumento, que es todo un clásico: yo mantengo que nos encontramos ante una novela pastoril. Que no confunda al lector/espectador el hecho de que los protagonistas se llamen Jack y Ennis en lugar de Grisóstomo y Marcela o que las montañas de Wyoming (USA) sustituyan a las lomas de Sierra Morena (Espein). Tampoco hay que dejarse llevar por el aspecto aguerrido y la estética sofisticada de los llamados “cowboys” (chicos-vaca, como tradujo un compañero mío durante una épica clase de ingles, tiempo ha) que, a fin de cuentas, no son más que pastores con pistolas. La historia (especialmente sus primeros minutos) narra un idílico romance entre Jack Twist (Jake Gyllenhaal) y Ennis del Mar (Heath Ledger) en una naturaleza bucólica e idealizada, al margen de la realidad, donde todo es posible y nuestros protagonistas retozan como cervatillos sin ser molestados por nadie. La novedad radica, como ya sabíais, en que ambos pastores son hombres hechos y derechos.

Aprovecho para incidir en lo triste que resulta que esta última particularidad sea la que llame la atención, aunque efectivamente es novedoso que el tratamiento del romance en esta película carezca del tufillo a armario apolillado. Me refiero al que atesta otros metrajes que, aparentemente (y sólo aparentemente), podrían meterse en el mismo saco al considerar que se definen por las preferencias sexuales de los protagonistas. En este sentido, el logro de Ang Lee es hablar de sentimientos universalmente humanos al margen de otras erróneas clasificaciones.

Cuando Jack y Ennis, tras su trabajo de verano en Brokeback Mountain, regresan a la cruda realidad de la sociedad estadounidense de 1963 se ven obligados a ocultar sus sentimientos y seguir con sus vidas, casarse y tener una prole. El amor y el deseo, que son muy obstinados, les harán volverse a encontrar en sucesivas ocasiones durante los próximos años, obligándolos a mentir más de una vez, creando un aura de infelicidad a su alrededor y desencadenando conflictos verdaderamente dramáticos y de difícil solución.

La pausada cadencia de la película, junto con una banda sonora fría pero poderosamente emotiva, permite disfrutar de los silencios, de las palabras que no se dicen y de miradas que lo dicen todo. Hay más de una escena realmente conmovedora y la fotografía es soberbia, aunque cuando se cuenta con un marco natural de la categoría de las Montañas Rocosas, se tiene mucho trabajo hecho. En definitiva una buena película, aunque tal vez se exagera sobre ella por motivos más morbosos que cinematográficos.

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3 thoughts on “Romance entre pastores

  1. Julián 24 enero 2006 / 9:37

    Una película sobre la Arcadia soñada…
    Los valles solitarios, nemorosos, las ínsulas extrañas, los ríos rumorosos…

  2. edryas 24 enero 2006 / 11:17

    Bah, la Arcadia era un terrado seco y la novela pastoril un microclima asfixiante… Espero que la peli sea mejor que eso.

  3. sinclair 26 enero 2006 / 10:51

    Mmm… no estoy yo muy seguro de que me vaya a gustar mucho… ahora, estoy convencido de que en lo paisajístico me va a convencer.

    PING:
    TITLE: Brokeback to the Future
    BLOG NAME: Brokeback to the Future
    […] Brokeback Mountain absolutamente genial, prestad atención al montaje, la selección de diálogos y el empleo de la banda sonora. Mu güeno.

    –>pincha aquí

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