No muerdo

Me está gustando esto de tener un blog, y desde que tengo puestas las estadísticas y el “GeoVisitors” me gusta cotillear de dónde vienen los moradores del blogoplancton. Así me entero de que se pasan por aquí gente de Zaragoza, Pamplona, Logroño, Barcelona, Málaga, Valencia, Vigo, por no hablar de los del otro lado del charco: mejicanos, argentinos, chilenos, … A pesar del éxito teórico del blog, cada vez estáis más tímidos dejando comentarios.

Dejemos las cosas claras: me gustan los comentarios. Me gustan mucho y los leo todos siempre (incluso si son sobre posts antiguos). Algunos amigos me dicen “sí sí, tu blog, como mola” y luego ni comentan ni nada. Acepto las mentiras piadosas, pero porfi porfi, de vez en cuando dejad un comentario aunque sólo sea para decirme que buscábais información seria sobre los copépodos y os habéis encontrado con esta… cosa.

Para que no haya ningún tipo de excusa, acabo de habilitar un libro de visitas (como esos de los museos donde siempre se acaba escribiendo tonterías) para que os explayéis. ¡Hala!

Dos fotos de Navarra

Como ya hacía tiempo que no pegaba fotos, aquí os dejo una ración doble de paisajes espectaculares de Navarra.

El hayedo de Aztaparreta, uno de los más espectaculares de España. Ciertos estudios parecen indicar que nunca ha sido explotado de forma continuada y es lo más parecido que hay a un bosque virgen. Otro dato interesante es que constituye uno de los últimos refugios del oso pardo en los Pirineos. El escaneado la ha dejado un poco borrosa.

La Foz de Arbayún, un excelente ejemplo de cañón prepirenaico. Ambas imágenes fueron tomadas en el otoño de 2002.

A la tercera va la vencida

Los tres entierros de Melquiades Estrada (Tommy Lee Jones, 2005)

El encuentro entre Melquiades Estrada (Julio César Cedillo) y Mike Norton (Barry Pepper) acaba con la muerte del primero, una posibilidad no muy remota si se tiene en cuenta que Mel es un emigrante mejicano y Mike un vigilante descerebrado de la frontera de Méjico con Tejas. Mike decide ocultar el cadáver de mala manera consumándose así el primero de los entierros. Cuando el cuerpo es descubierto, un amigo de Melquiades Pete Perkins (el propio Tommy Lee Jones) intenta recuperarlo para cumplir un deseo que le expresó en vida (ser enterrado en su pueblo) aunque sin éxito, por lo que es enterrado de nuevo, esta vez en el cementerio público tejano. La trama se inicia cuando se decubre quién mató a Melquiades. Pete recupera la determinación de cumplir el deseo de su amigo con la ayuda del propio Mike, tanto si quiere como si no. Se inicia así el viaje fugitivo y surrealista hacia el hogar de Mel, donde pretenden consumar su tercer y definitivo entierro.

Disfruté mucho viendo esta película a pesar de que temía que fuese demasiado deprimente (y no estaba yo por la labor), pero es una delicia disfrutar del tratamiento de temas universales (la amistad, el compromiso, la lealtad, …) aderezado con unas muy generosas dosis de humor negro. El contraste entre Méjico y los EEUU también se hace patente a lo largo del metraje, junto con esa ubicación incierta, de tierra de nadie, que se atribuyen a los territorios fronterizos.

Los milagritos de Esperanza

El sábado pasado tuvo lugar un milagro en las calles de Madrid: el de la multiplicación de los manifestantes. Este milagro, obrado por el gobierno de la Comunidad, ya se ha producido en otras ocasiones con motivo de determinadas manifestaciones masivas. Todos los que han ido alguna vez a una “mani” (perdón por el diminutivo) conocen la educativa experiencia de la guerra de cifras posterior. Normalmente la policía daba la cifra más baja (pongamos, 30.000), el gobierno la inmediatamente superior (35.000) y los organizadores, pues una barbaridad (por si colaba), digamos, 80.000. Así se hacía y todos tan contentos, de toda la vida, vamos.

Lo preocupante de las últimas manifestaciones es que las cifras extremas difieren, ni más ni menos, que en un orden de magnitud, lo que significa que una de las partes MIENTE: 110.000 según la delegación del gobierno central, 1.400.000 según el gobierno de la CAM y 1.750.000 según la organización. Todos sabemos de qué pie cojea cada parte implicada y qué intereses hay detrás. Aquí no vamos a hablar de los motivos (para eso está la tele), sino del uso de la mentira como sucedáneo de la información.

¿Cómo se estima la cantidad de manifestantes? La teoría es simple: se delimita el área ocupada y se multiplica por la densidad de manifestantes (cantidad de personas por metro cuadrado). ¿cómo se puede llegar a cifras tan dispares? Husmeando en los medios de comunicación descubrimos que los convocantes no “calcularon” el número de personas, sino que los estimaron a ojo. La policía siempre realiza su cálculo mediante un programa informático que otorga una densidad manifestil relativamente baja (3 personas por metro cuadrado).

Conozco 2 medios en los que sí que se realiza una estimación según he comentado y además publican los cálculos para que todo el mundo los corrija, dado el caso. Los dos medios cojean del pie izquierdo y reciben críticas por sus estimaciones, pero hasta ahora nadie ha podido demostrar con números en la mano que no tengan razón.

El diario El País calcula que asistieron unas 200.000 personas (a pesar de que en su edición digital el titular insiste en “decenas de miles”, un gallifante menos).

El manifestómetro (un blog especializado en estos menesteres que considero muy recomendable) se inclina por los 165.000 manifestantes (hasta 275.000 si aceptáramos la increíble circunstancia de que en TODO el recorrido hubiese 5 personas en cada metro cuadrado).

Ni de lejos se contempla una cifra millonaria. Es cierto que no me he molestado en comprobar los cálculos, pero si mienten (recordemos, en un orden de magnitud), pues que alguien lo diga. Un dato curioso: para alcanzar las astronómicas cifras del gobierno de la CAM tendría que haber 25 personas por metro cuadrado. Debe ser que con tanto paraguas no se apreciaban.

Una última cosa: una manifestación de 200.000 personas es un éxito rotundo. 200.000 personas es un huevo de gente, y si los pones todos juntos ya ni te cuento. ¿acaso es un agravio no llegar a los 6 ceros? Todos salimos perdiendo con estas manipulaciones informativas que no sirven de nada. Reunir a un millón de personas detrás de unas pancartas en Madrid es algo realmente excepcional que sólo ocurre bajo circunstancias capaces de movilizar a gente de todo tipo de tendencias políticas (por ejemplo, la que hubo tras el 11-M), pero dudo mucho que un sólo partido o asociación sea capaz de hacerlo por su cuenta.

¡Se sienten, coño!

Moradores del blogoplancton:

Tal vez no os hayáis dado cuenta de que hoy es 23 de febrero y de que se cumplen 25 años del aborto de golpe de estado de 1981. Lo digo porque como no hay programas especiales sobre el tema ni nada, pues lo mismo se os ha pasado por alto. No os riáis que me sé de una que cuando le hablé del 23-F no sabía qué narices le estaba contando.
Que no cunda el pánico, que paso de repetir lo de todos los años. Quien quiera oír de nuevo lo de que Carrillo se quedó sentado o ver al Juancar todo serio diciendo que qué golpe de estado ni qué porras, que se ponga la tele, que aquí no estamos para eso. Mi interés en este aniversario es mucho más frívolo.

Seguro que os sabéis de memoria las imágenes de Tejero, pero intentad verlas con más perspectiva, de forma objetiva. El esfuerzo resulta muy curioso: ¿acaso no se trata de uno de los documentos mediáticos más cañís de todos los tiempos? Tejero era en el fondo un genio incomprendido que hubiese merecido el Goya al actor revelación. Recordemos los hechos:

Entra el liberador de la patria: guardia civil, ni más ni menos, con el tricornio bien encasquetado y, of courses, con el bigotillo reglamentario de todos los “pequeños grandes hombres” de este país. Se sube a la tribuna con su pistolilla y “¡Quieto todo el mundo!”. En Hollywood, un guión parecido habría estado protagonizado por el Seagal o equivalente, pero en cualquier caso sería un mozo de buen talle y destacable apostura, sin restos de vello facial y del cuerpo de los marines. No es necesario añadir que llevaría un rifle de asalto en condiciones y que habría dicho una frase para la posteridad citando a los Grandes de la Patria. Spain is different. Ni siquiera un bocadillo de tortilla de patata sobre la tribuna o una cabra de fondo subiéndose a una banqueta podrían mejorar la escenita de la que nos vamos a hartar el día de hoy. Disfrutadla con moderación.

Por cierto, estáis muy callados ultimamente a pesar de que mis estadísticas dicen que se han batido las marcas de visitas estos últimos días. Aunque vuestras visitas son ya una atención inmerecida, los comentarios son siempre muy bienvenidos, así que … ¿qué hacíais vosotros el 23 de febrero de 1981? Me consta que muchos de mis lectores aún eran ovocitos por aquel entonces, demasiado ocupados en completar su meiosis como para preocuparse de la política. En mi caso os informo de que cuando se dijo en la radio lo del golpe, me estaban cambiando los pañales (¡tres meses que tenía yo!). Eso quiere decir que, unos minutos antes, mientras Tejero realizaba su actuación estelar, yo me lo hacía encima. ¿Qué interpretación hago de esto? ¿me cagué de miedo o fue más bien un “cagüentusmuelas”? ya van 25 años de incertidumbre …

Digimon vs. Pokemon

Revolviendo entre antiguos archivos me he encontrado con algo que escribí en 2001, cuando emitían aún las primeras temporadas de Pokemon y Digimon. No me va mucho ver series de dibujos animados, pero inexplicablemente me enganché a Digimon y me dio por demostrar que era mejor que Pokemon. Aún sabiendo que es probable que jamás volváis a pasar por aquí después de leer esto, lo voy a pegar, a ver qué pasa (ya se me había olvidado lo que desvarié con este tema).

Por cierto, es de coña: que ningún fan de Pokemon se lo tome a mal (que hay que tener un cuidado con lo que se dice…). El que avisa no es traidor.

Las 15 razones por las que los Digimon son mejores que los Pokemon

(1) Cuando un Pokemon evoluciona le sale una cebolla en el culo, pero cuando lo hace un Digimon se convierte en un “tipo peligroso” (Cortesia de Biosfofo)
(2) Los Digimon, aun siendo originarios de un Mundo Digital, pueden entrar en el Mundo Real, donde la gente es normal y corriente, pero el mundo Pokemon no es ni una cosa ni otra, y por tanto es mediocre y está lleno de gentuza.
(3) Cualquier payaso puede tener un Pokemon pillándolo por sorpresa o ganando un combate, pero para tener tu propio Digimon debes ser uno de los 8 Niños Elegidos y tener un Dispositivo Digital (que no se encuentra en comercios).
(4) Un Pokemon no tiene lenguaje articulado y sólo balbucea su nombre (Cortesia de Biosfofo). Un Digimon no sólo sabe hablar, sino que puedes mantener con él conversaciones transcendentes sobre la vida y la muerte, la felicidad, y otros temas de interés como el fútbol. Científicos de todo el mundo se esfuerzan en definir los CI de ambos taxones, aún sin éxito, aunque el resultado es evidente de antemano.
(5) Un Pokemon no deja de ser una mascota, pero un Digimon es un amigo íntimo siempre, capaz de dar su vida por ti y protegerte de los amos oscuros y mucha gente indeseable.
(6) Los Pokemon son unos chaqueteros y obedecen al amo de turno que les ha ganado en un combate, pero la fidelidad de los Digimon hasta la muerte es incuestionable.
(7) La evolución de los Pokemon viola el primer principio de la termodinámica y la ley de la conservación de la materia. La Digievolución, siendo aún más espectacular, se puede explicar como una transformación en equilibrio reversible con G=0, donde la energía se acumula en el dispositivo digital, como quedó claro en uno de los primero capítulos. (Bibliografía: Thermodinamics and Digital Monsters, CARAGARLIC et al, Proc. Natl. Acad. Sci. 2001, 56: 443-574)
(8) El que los Pokemon entren y salgan del Pokeball viola el segundo principio de la termodinámica (y no se lo cree nadie). Los Digimon no necesitan de ese burdo truco efectista.
(9) Los malos en “Pokemon” son dos “pringaos” y un gato que quieren raptar a Pikachu. Los malos en “Digimon” son un mogollón de superpoderosos monstruos que pretender destruir el Mundo y hacer que la oscuridad caiga para siempre sobre el vacio, ya de por sí oscuro, que quedaría tras la destrucción (¿a que acojona?).
(10) En “Pokemon” el lema es “Hazte con todos” promoviendo la ansiedad de posesión de un montón de seres molestos e incontrolables, es decir, que se valora la cantidad y se trata a los Pokemon como objetos. Sin embargo es impensable que ningún Niño Elegido deseara tener otro Digimon, ya que valoran la calidad personal de cada uno de ellos, incluso a pesar de que sean feos (como Palmón).
(11) Los Digimon luchan para salvar el mundo, es decir, por necesidad e instinto superviviente, promoviendo sin embargo valores como la familia y la amistad. Los Pokemon luchan por diversión, promoviendo entre los niños una competitividad malsana y violenta.
(12) La emisión de “Digimon” no está interrumpida por molestos cortes publicitarios, como ocurre en Pokemon.
(13) Los Digimon no sólo son intelectualmente superiores a los Pokemon (ver punto 4) sino también físicamente: Pikachu o Bulbasur no tendrían NADA que hacer frente a Wargreymón o Metalgarurumóm.
(14) La sintonía de inicio de Digimón es mucho más molona que la de Pokemon y más veces número 1 en ventas.
(15) Digimón educa a la vez que entretiene y está lleno de afirmaciones muy sabias como “Ninguna Digievolución es buena o mala en sí misma, sólo las actitudes pueden ser buenas o malas” con lo que su valor didáctico queda demostrado. 9 de cada 10 padres prefieren que sus hijos vean Digimon por todas las razones arriba mencionadas.