Dune

Estos días he releído (por primera vez en versión original) uno de los mejores libros de ciencia-ficción de todos los tiempos con la excusa de documentarme para la próxima entrega de la Guía del naturalista galáctico, que está al caer. Dune es una novela compleja y profunda con muchos planos de lectura que supuso toda una revolución para el género cuando se escribió, fundamentalmente porque Herbert es de esos iluminados capaces de generar un universo nuevo, consistente y bello. Al contrario que en otras obras similares, el peso de la fantasía no lo lleva una tecnología impresionante, aunque la hay, sino que dicho peso recae fundamentalmente en las organizaciones sociales y el desarrollo del poder de la mente humana.

Podría decirse que la trama se sitúa en una especie de imperio galáctico feudal, con un emperador y varios linajes de nobles terratenientes enfrentados entre ellos por toda clase de intrigas. El conocimiento y la sabiduría en general es responsabilidad de otros estamentos sociales con una mente privilegiada, pero en ningún caso se confía en las máquinas para estos menesteres (ya que éstas se sublevaron en su día contra los hombres estallando una especie de guerra civil que ganaron los humanos). Una de estas organizaciones de poder mental es la orden pseudoreligiosa de Bene Gesserit, integrada por mujeres. Los viajes espaciales necesitan como combustible la especia Melange, una sustancia que además provoca visiones del futuro y alarga la vida (y es fuertemente adictiva). La especia sólo se encuentra en un planeta, Arrakis, también llamado Dune por estar prácticamente cubierto de desierto arenoso. En Arrakis se extrae la especia (bajo la atenta mirada de monstruosos gusanos gigantes) para todo el imperio, lo que la convierte en el producto más preciado del universo.

La historia comienza cuando el duque Leto Atreides se ve obligado a trasladarse a Arrakis, tradicional feudo de sus mortales enemigos, los Harkonnen, con su concubina, Lady Jessica -una Bene Gesserit- y el hijo de ambos, Paul. Paul es un chico de 15 años, bajo para su edad, pero maduro y astuto, entrenado en distintas disciplinas mentales. Es obvio incluso para el duque Leto que los Harkonnen tienen un plan para acabar con la vida de los Atreides y mantener su influencia sobre la extracción de especia, pero no puede desobedecer la orden imperial…

Muchos de vosotros quizá conoceréis la historia por la versión cinematográfica de David Lynch, que es bastante buena, aunque como suele pasar no se profundiza tanto y se introducen elementos un poco … discutibles. Parece ser que la serie de televisión (del propio Lynch) es aún peor. La versión extendida (no reconocida por Lynch) introduce algunos elementos interesantes que ayudan a la comprensión de la historia en el contexto de la saga de libros.

Como siempre, nos despedimos con algunos fragmentos, la mayoría corresponden a citas que presentan los distintos capítulos, por la Princesa Irulan. (Traducción de la versión en español de Domingo Santos)

Deep in the human unconscious is a pervasive need for a logical universe that makes sense. But the real universe is always one step beyond logic.

En las profundidades de nuestro inconsciente hay una obsesiva necesidad de un universo lógico y coherente. Pero el universo real se halla siempre un paso más allá de la lógica.

The person who experiences greatness must have a feeling for the myth he is in. He must reflect what is projected upon him. And he must have a strong sense of the sardonic. This is what uncouples him from belief in his own pretensions. The sardonic is all that permits him to move within himself. Without this quality, even occasional greatness will destroy a man.

La persona que experimenta la grandeza debe percibir el mito que la circunda. Debe reflexionar que es proyectado sobre él. Y debe mostrarse fuertemente inclinado a la ironía. Esto le impedirá creer en su propia pretensión. La ironía le permitirá actuar independientemente de ella misma. Sin esta cualidad, incluso una grandeza ocasional puede destruir a un hombre.

I must not fear. Fear is the mind-killer. Fear is the little-death that brings total obliteration. I will face my fear. I will permit it to pass over me and through me. And when it has gone past, I will turn the inner eye to see its path. Where the fear has gone there will be nothing. Only I will remain.

No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mi y a través de mi. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo.

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2 thoughts on “Dune

  1. muaddib 28 marzo 2006 / 23:14

    La letanía contra el miedo. Yo creo que resume Dune.
    Muad’Dib es eso: la lucha contra el miedo. El miedo al Destino.

  2. Rafa 29 marzo 2006 / 0:03

    Pues sí, una puntualización muy adecuada. Desde luego es impresionante la dimensión y profundidad de Dune, es una novela asombrosa de la que se podría hablar muchísimo, yo no he parado de descubrir cosas nuevas con la relectura.

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