El abuelo cebolleta dice… (caspa a espuertas)

Amigos del blogoplancton:

A veces se dan una serie de sospechosas coincidencias que te hacen pensar. Durante los últimos días he leído por casualidad diferentes textos que ensalzan los 80 y su generación (de la que soy subproducto) y me pregunto si nos ha llegado ya la hora de hacer lo que se ha hecho siempre: mirar por encima del hombro a la generación anterior y posterior y erigirnos como adalides de la modernidad trasnochada y próceres de la cultura.

Lo digo porque tengo amigos pertenecientes a la llamada Generación X (la de los nacidos con el baby-boom de los 60-70) que se lo tienen muy creido, y ya va siendo hora de demostrar que también podemos mirarles con suficiencia porque son unos carcas y a la vez chasquear la lengua porque los niños de hoy en día no saben lo que es un tiragüitos y están todo el rato con la Play. Dado que la mayoría de los lectores habituales pertenecéis también a esta hornada, comencemos a darnos bombo a nosotros mismos y al que no le guste que no mire.

Vivir la infancia en los 80 marca. Los estudios más modernos sitúan el límite inicial de la generación en 1975-76. “Por la muerte de Franco”, diréis algunos ¡Pues no! ¡Listos, que sois unos listos! Nuestra generación está marcada por algunos acontecimientos que afectaron al hipotálamo de nuestras madres y provocaron un desajuste hormonal durante nuestros embarazos. Me refiero, por ejemplo, a ver desnuda a Marisol en la portada de Interviú (referente cultural de los 80 por excelencia) o ver a Camilo Sexto haciendo de Jesucristo Superestar. Traumatizante oiga. Si a esto añadimos el estreno de Tiburón, El Exorcista, y series como Espacio 1999 y Los Payasos de la tele, pues ya puede uno intuir cuál es el hábitat donde iban a crecer los retoños de la Transición.

Sobre la fecha de finalización no hay acuerdo por los estudiosos, pero yo me inclino a pensar que el límite estaría en los nacidos en 1985. Este glorioso año se da una conjunción astral mediante la que coincide el estreno de varias series televisivas culturalmente imprescindibles: Barrio Sésamo, El Equipo A, V, y El coche fantástico. Los nacidos después de este año no tuvieron conciencia suficiente como para vivir con intensidad el intervalo 1985-1989, clímax de la generación, afirmo.

Es evidente que la tele fue muy importante. La programación infantil no estaba tan descuidada como ahora y los padres podían confiar en ella la educación de sus hijos, porque, seamos francos, un erizo rosa da mucha más confianza que todo lo que ha venido después (aunque me considero un fan incondicional de los Lunnis, única esperanza de las futuras generaciones). Y ahora, venga, a recordar a Dartacán, a Willy Fog, los Diminutos, el Inspector Gadget, Dragones y Mazmorras, Mazinger Z, Ulises 31, Alvin y las ardillas,…

Claro que también se veían series de adultos, pero cuando eres un niño pueden llegar a marcarte mucho. Yo veo “V” ahora y me da hasta risa, pero en aquel entonces me horrorizaba y a la vez no podía dejar de verla. ¿Y os acordáis de las calcamonías de los chicles para que pareciera que eras un lagarto? ¡Pffffff! Tremendo. ¿Y la revista Tele Indiscreta? Otro icono cultural nunca superado. Y como rareza personal, os informo de que yo estaba enganchado a Falcon Crest. No me enteraba de nada, pero tenía un idilio platónico con Ángela Channing ¡qué mala era la jodía! ¡Mala con ganas!

Pasemos a los juguetes: el Tragabolas, los playmobil, … de todo eso seguro que os acordáis, pero a veces ¿no os vienen a la mente cosas totalmente desaparecidas pero que eran muy familiares? A ver, ¿quién de vosotros conserva algún chinito de la suerte? Los auténticos claro, los de madera, que luego había imitaciones cutres por ahí (que ni daban suerte ni nada). Funcionaban según el color del hilo, no del chinito (rojo amor, verde esperanza…) ¡Casposo es poco!, pues bien, yo guardo un chinito de esos, y no, no está en venta.

Otra cosa que me viene a la mente es el álbum de cromos de David el Gnomo, que fue el primero que hice. Los cromos venían con los yogures, y el álbum te tenía que tocar en la tapa de los mismos. Normalmente venía un “sigue buscando” y anda que no comí yogures y siempre el “sigue buscando” de las narices. Cuando por fin me tocó el álbum estaba confuso por no leer “sigue buscando”: ya había olvidado totalmente cuál era el objetivo de leer la tapa de los yogures. Luego vinieron los de la Pandilla Basura y el de Monstruos (¿teníamos obsesión por los monstruos o qué?).

Y de los libros, los de “Elige tu propia aventura” eran los que triunfaban. En clase teníamos una biblioteca hecha con las donaciones obligatorias de principio de curso, y los que siempre estaban pillados eran los de elegir aventura y uno de Pumuki (que en el fondo era un rollo, como descubrí cuando me tocó). Mi favorito: Ingo y Drago, del barco de vapor. La historia de un niño que esconde un dragoncito en su casa hasta que se hace demasiado grande y tiene que soltarlo. Me ha entrado algo en el ojo.

Como podría tirarme muchos párrafos diciendo tonterías, remito a los nostálgicos a esta página web, que contiene mucha documentación casposa. Mientras preparaba esto también he encontrado un blog y una página web dedicados a los 80 que es muy recomendable para los interesados. Además está inspirada en una película de culto para mí y mis amigos (los de crónicas épicas a metro y medio): Los Goonies. ¡Cómo nos flipábamos con esa película! Nos la sabíamos de memoria, y cuando la reponen ahora casi se me sale una lagrimilla y todo. No os perdáis la recreación del accidente de Rajoy y la Espe con clicks.

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11 thoughts on “El abuelo cebolleta dice… (caspa a espuertas)

  1. edryas 30 abril 2006 / 14:26

    Yo tengo muchas dudas. Por ejemplo: ¿por qué el chinito se llamaba chinito si no parecía, ni de coña, un chinito? Y digo más: ¿por qué la gente se colgaba 3748573462 chinitos de la muñeca?, ¿daba más suerte?

    Es clara la afición por los mosntruos en los 80: toda la obra de Ed Wood fue revalorada (más bien, valorada, nadie lo había hecho antes)

    Como peli mítica has olvidado “La princesa prometida” Una peli que sólo pudo hacerse en los 80 y que nunca se poodrá volver a hacer.

    Lo realmente traumático fue saber que Chema, el panadero de Barrio Sésamo, murió de sobredosis años más tarde. Le pudo la fama alcanzada por la gran serie de éxito y pasó de ser un simpático actor segundón a ser un Jim Morrison que paseaba por la ciudad con gafas oscuras para que no lo reconocieran. Yo pido un minuto de silencio en su memoria, por cambiar de sustancia blanca.

  2. Gabi 30 abril 2006 / 15:18

    A mí también se me ha metido algo en el ojo, carajo…
    Recuerdo que veía Falcon Crest porque significaba que en cuanto sonasen los títulos de crédito finales mi mamá me llevaría a la piscina.
    También tengo vagos recuerdos de una serie bastante “friqui” llamada “Crónicas de Marte”, y de “Galáctica, Estrella de Combate”, con el perro robot ése y la estética de disfraz barato.
    ¿Y qué me dices de Ulises 31? (yo soy Nono, pequeño robot, su amigo fiel, UliiIIIIiiiiIIIIseeees…). También fuimos la generación que conoció otras series que aprovechaban el tirón del Coche Fantástico como El Trueno Azul (ese pedazo de helicóptero) o El Halcón Callejero (ese pedazo de amoto). ¿Y qué más?, pues Regreso al Futuro, Cortocircuito (qué casposo era Johnny 5!!), Indiana Jones y vaya, luzco orgullosamente el hecho de haber alcanzado a ver en el estreno “El retorno del Jedi” en el año 83, cuando yo contaba con 5 ó 6 años.
    En la sección literaria también me embutí “Las aventuras de los 5”, o “Los siete secretos” y del Barco de Vapor recuerdo con nostalgia “El Pirata Garrapata”, “Aniceto el Vencecanguelos” y otras obras de esa calaña… también Gloria Fuertes estaba de tirón (Don Pato y Don Pito -jiji- dan un paseíto…). Y me vienen a la cabeza programas de la tele como La Cometa Blanca, El Libro Gordo de Petete, El Kiosko -¿Pepe Soplillo?, ¿un tal Pepe Soplillo?-, por aquél entonces y a pesar de su estatura también veíamos más a Torrebruno y por allá bambaba también la peña esa casposa de Parchís. ¿Y Enrique y Ana?… ¿y os acordáis del Valle Secreto?, ¿y el autobús escolar volante?, ¿y ese pedazo de peli: Tron?, y ésta para profesionales de nuestra generación: Ana, Ciro y Compañía… caramba. Y los yo-yos que los había con categorías, que la peña se ponía de fina con los yo-yos y las zapas “Converse”, jo. Y decíamos “rebota, rebota que tu culo explota”, jugábamos a las canicas, a las chapas, a tirarnos piedras a la cabeza… cazábamos saltamontes y lagartijas, nos lacerábamos escandalosamente, algo difícil de conseguir sentado en el sofá frente a la “play”. Nos pasábamos “la peste”, jugábamos algunos con estampitas, que era más de niñas, pero por ganarlas uno hacía lo que fuera.
    También recuerdo ver en la tele la tragedia de Chernobil, tan cacareada en los aniversarios pero que luego si te he visto no me acuerdo, la guerra de Irán-Irak, el Challenger reventandon…
    Qué se yo, si me pongo tonto podría tirarme horas… muchas gracias por raspar la costra del tiempo y hacerme aflorar tantos recuerdos…

  3. Rafa 2 mayo 2006 / 12:37

    Hacer una lista medianamente completa sería eterno, por eso se agradecen mucho las aportaciones:

    Edryas: “Me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate para morir”, y me sumo al minuto de silencio. Las muertes por sobredosis también eran especialmente atávicas de los 80, lamentablemente.

    Gabi: menudos flashbacks me han dado con Johnny 5, Pepe Soplillo, las categorías de los yoyós, El pirata Garrapata, El Trueno Azul… :-D

  4. Goonie 4 mayo 2006 / 6:51

    Gracias por hablar tan bien de mi blog y mi web, se agradece que guste y mas si es a otros goonies.
    Un saludo supervitaminado.

  5. Rafa 4 mayo 2006 / 9:16

    Gracias a ti, te lo has currado mogollón.

  6. Rufo 4 mayo 2006 / 16:36

    otia! el album de David el Gnomo! este también lo tengo yo! y las plantillas con el mapa de es`paña!! jajaja

    Bueno, a todo estoy yo añadiría Mofli el Último Koala y el gran misterio de la humanidad:
    ¿porque al escuchar la PUTA cancion a TODOS nos entran ganas de llorar?
    No hay una sola persona que le haya puesto la cancion y no se haya emocionado ¿tan triste era? A ver, no acababa mal la serie, el koala vivia ¿no?

  7. Rafa 4 mayo 2006 / 21:47

    Rufo, siento ser yo el que te transmita que Mofly murió en el último capítulo y su piel adorna desde entonces el salón del ricachón furtivo.

    ¡Que no hombre, que es coña!
    Joer, pero tienes razón, la serie de Mofly era de muy buena calidad, y si emocionaba tanto era por lo dramática que era. ¡y qué mono que era el koalita!

  8. Sirius Black 4 mayo 2006 / 22:53

    Otro que te da las gracias por alabar Los muelles de Goon.Si tienes sugerencias se hará lo que se pueda.
    Saludos Melenudos.

  9. Rafa 5 mayo 2006 / 21:19

    Os sigo la pista

  10. Belit 2 febrero 2007 / 22:08

    Yo precisamente estoy en plena cruzada friki buscando las colecciones de esos cromos (Monstruos, editorial Mundocrom o mundocromo, 1986) y La Pandilla Basura. Asi que si alguien los vende, de cojón de mico!
    la.jeviata@hotmail.com

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