Reflexiones de un día de Internet

Hoy ha sido el día de Internet. Con nuestro ritmo de vida diario tampoco es que lo hayamos celebrado especialmente (como tampoco ocurre, por otra parte, con efemérides más importantes) pero es obvio que la inmensa mayoría, de los que leéis estas líneas usáis Internet con regularidad. A pesar de todo, sea o no su día, creo que no está de más reflexionar sobre el potencial de un instrumento cotidiano de nuestro trabajo y nuestro ocio.

El primer recuerdo que tengo de Internet es de mediados de los 90, cuando en un intervalo de pocos meses distintos artículos de los suplementos de los periódicos, la única prensa que leía, hablaban de las “Autopistas de la Información”. Por aquel entonces todo sonaba muy vago y además tenía una pátina como de empanada mental inmensa, vamos, de fantasía de cuatro locos. La Red fue colándose poco a poco en nuestra vida. El correo electrónico, los portales, los buscadores, los chats, el messenger, los blogs,… casi sin darnos cuenta nos familiarizamos con una nueva dimensión de nuestra vida que va a determinar el futuro del mundo y de la comunicación entre las personas.

El futuro nunca es como se espera. El siglo XXI debía haber sido el de los coches voladores, los teletransportadores, los viajes galácticos,… ni los escritores de ciencia ficción ni los profetas y adivinos podían imaginar algo como Internet. De hecho, si tuviéramos que definirlo con pocas palabras a alguien que nunca ha estado en contacto con ella (Internet es femenino, ¿no?) nos costaría hacerle entender las posibilidades que ofrece. ¡Y no estoy hablando (sólo) de música gratis, compra de entradas y fotos guarras! Lo que realmente es alucinante de Internet es la transmisión de información. Ahí más que en ningún sitio es donde la Red ha supuesto un antes y un después: bases de datos online, consultar la prensa de todo el mundo actualizada al minuto, democratización de la información, y un larguísimo etcétera.

Y aquí es donde hay que empezar a tener cuidado. Por experiencia propia sé que una cosa es la cantidad de información y que otra es la calidad de la misma. Internet es una fuente de datos que, en bruto puede enterrar vivo a cualquiera. Internet no sustituye a la formación individual, más bien al contrario: cuando mis amigos profesores me cuentan que sus alumnos entregan trabajos corta-pegados de la red (fácilmente distinguibles por la carencia de coherencia textual incluso en su estado original) llego a esa misma conclusión. Precisamente ahora que los volúmenes de datos son tan inmensos es cuando más necesaria se hace la capacidad del individuo de separar la paja del grano y de sintetizar todo lo que está a su alcance. Esto es especialmente importante si tenemos en cuenta la estructura de red que toma nuestra sociedad, ya que Internet nos conecta a todos, que como pequeños nodos emitimos y recibimos pequeñas cantidades de información.

Este concepto de Red Global y el sabernos integrantes de ella va más allá de un sistema mecánico. En el fondo se está tejiendo una auténtica red neural, y más que de nodos deberíamos hablar de neuronas, de células vivas que reciben, procesan, sintetizan y emiten información exactamente igual que el tejido nervioso. Tal y como ocurre en los tejidos vivos, la red como tal adquiere propiedades nuevas, que van más allá de la suma de sus partes. La naturaleza y “comportamiento” que adquiera la Red que se está empezando a formar ahora es un misterio. Como neuronas-nodos integrantes de la misma también tenemos una responsabilidad, si bien infinitesimal, del resultado del tejido que nos une.

Nota final: la televisión fue sin duda un gran invento, también de enorme potencialidad pero… ¿en qué se ha convertido? Pongamos nuestro grano de arena por una Red Global que merezca la pena. Tú también construyes Internet.

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3 thoughts on “Reflexiones de un día de Internet

  1. edryas 18 mayo 2006 / 14:24

    Yo estoy libre de pecado (pero no tiro piedras) Estoy creando una obra maestra (loser, pero maestra) que dentro de 100 años será comentada y malinterpretada (pero es lo que tiene el arte)

  2. Alfie 22 mayo 2006 / 11:02

    Internet es toda una herramienta social aglutinadora de intereses, hemos vivido dos grande actos, la congregación en la Puerta del Sol por parte de l multitud de jóvenes que pedían una vivienda digna, de la que los grndes mass media no se dieron por aludidos, eso por no hablar de los grandes macrobotellos que se han organizado por las autopistas de la información.
    Considero que en la actualidad estamos infrautilizando esta herramienta, al igual que neustro cerebro, y la próxima revolución está por llegar, el tema ¿es la veremos, con lo anestesiados que estamos?

  3. Ahores 24 mayo 2006 / 0:26

    Internet es una herramienta de comunicación sin precedentes y con un potencial aún por descubrir. Y, como toda herramienta, tiene sus usos y sus limitaciones. Para mí, nunca sustituirá a los libros, ni a la formación presencial. Ahora bien, sí que ayuda mucho en la enseñanza, y lo puedo atestiguar desde mi experiencia como universitario que soy. En mi caso, que estudio Medicina, la principal utilidad de Internet en la enseñanza es el acceso a las bases de datos como PubMed o el Vademecum on-line. Simplemente, cada cosa es para lo que es y tiene sus campos de aplicación.

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