Teorías teóricas, teorías prácticas y la madre que las parió: aclarando conceptos

Como parte de mi cruzada personal por la defensa de la dignidad de la Evolución, me gustaría aclarar ciertas cosas que se dicen por ahí sin criterio. Me animo a escribir esto tras el éxito del post sobre el cómic creacionista que trajo bajo el brazo 25 comentarios a día de hoy y ciertas polemiquillas. Insisto e insistiré mientras me duren las fuerzas: no hay que ignorar al creacionismo, es un problema serio que hay que erradicar lo antes posible, pues muchos son los intereses para que permanezca como una alternativa verdaderamente científica.

Si bien el creacionismo no es, al menos de momento, una verdadera amenaza en España (El Vaticano es mucho más razonable en este aspecto que otras confesiones cristianas) se expande preocupantemente entre ciertas iglesias americanas, sobre todo en Estados Unidos. Aunque la intención informativa y didáctica que me propongo también es necesaria entre los españoles, la dedico especialmente a los lectores de Latinoamérica y Estados Unidos (en número creciente durante las últimas semanas según las estadísticas).

Es frecuente oír en círculos creacionistas expresiones como:

La Teoría de la Evolución es sólo eso, una teoría más, que nunca se ha demostrado del todo como verdadera y por tanto nadie debería objetar que se presenten teoría alternativas.

Las afirmaciones de este tipo son rotundamente falsas y no deberían confundir a partir de ahora a ningún lector. Creo que el principal motivo de estos equívocos son las distintas acepciones de la palabra “teoría” en según qué marcos referenciales. El diccionario de la RAE-online dice:

teoría. (Del gr. theoría).
1. f. Conocimiento especulativo considerado con independencia de toda aplicación.
2. f. Serie de las leyes que sirven para relacionar determinado orden de fenómenos.
3. f. Hipótesis cuyas consecuencias se aplican a toda una ciencia o a parte muy importante de ella.
4. f. Entre los antiguos griegos, procesión religiosa.

en ~. 1. loc. adv. Sin haberlo comprobado en la práctica.

La sensación que uno tiene después de leer por encima esta definición está en consonancia especialmente con el uso cotidiano que se le da a la palabra y a sus derivados. Así decimos “esto sólo es válido en teoría” o “mi teoría sobre los acontecimientos” de forma que todo lo “teórico” tiene connotaciones inciertas o hipotéticas.

Sin embargo, desde el punto de vista de la ciencia, una teoría es algo muy diferente. Me gusta la definición que hay en la versión española de la Wikipedia:

Una teoría científica es un sistema abstracto hipotético-deductivo que constituye una explicación o descripción científica a un conjunto relacionado de observaciones o experimentos.

Las diferencias respecto a las acepciones del día a día son muy notables, incluso si se compara con las acepciones 2 y 3 de la RAE, que resultan bastante torpes. Amigos del blogoplancton, una teoría científica es la máxima aspiración que puede tener una nueva idea o concepto e implica una capacidad de explicación de las observaciones y acontecimientos, así como la predicción de otros nuevos. La teoría es la culminación de la aplicación del método científico hipotético-deductivo y esto también es muy importante. Una verdadera teoría científica tiene como origen la observación de la naturaleza, la formulación de hipótesis que expliquen los acontecimientos y la verificación (o falsación) de esa hipótesis o conjunto de hipótesis mediante experimentos críticos u otras observaciones de contraste. Es decir, que no se construyen en la barra de un bar tomando unas cañas o por revelación divina inspirada por el Espíritu Santo. Darwin tardó una circunnavegación terráquea, 20 años y muchos, muchísimos dolores de cabeza hasta que presentó unas hipótesis medianamente coherentes que, a su vez, tardaron décadas en ser debidamente contrastadas hasta erigirse como paradigma de la Teoría Evolutiva (con mayúsculas). Es por eso que me jode que vengan dos mormones a recitarme cuatro salmos y dar por terminado todo el asunto.

Las teorías científicas, por cierto, no suelen ser consideradas “verdaderas o falsas”, sino que son modelos de la realidad. Permanecen vigentes mientras pueden explicar satisfactoriamente los fenómenos naturales y son rechazadas (o englobadas) cuando otra teoría los explica mejor. De momento el paradigma darwinista se defiende muy bien en su posición, y nadie ha propuesto una teoría alternativa que explique mejor el hecho de la evolución.

Otra cuestión que es necesario aclarar: la relación entre darwinismo y evolución, palabras tratadas a menudo como sinónimos sin serlo. El concepto de evolución biológica es anterior a Darwin y se refiere simplemente a la idea de que las especies de organismos no se mantuvieron inmutables a lo largo de la historia de la Tierra, sino que se transformaban de unas a otras (sin especificar cómo). Esta corriente de pensamiento nace tras los descubrimientos de las leyes estratigráficas por Charles Lyell y el número creciente de especies fósiles que empezaban a requerir una explicación. La evolución biológica fue, por tanto, una consecuencia lógica del incremento del conocimiento humano sobre la naturaleza. Lógicamente al principio tuvo poca aceptación (y cariz herético) pero las verdades tienen tendencia a abrirse camino.

¿Cuál es, por tanto, el papel de Darwin en todo esto? El motivo por el que se tiene un respeto y reconocimiento especial a Darwin (que no adoración religiosa) es por la meritoria hazaña de proponer, entre las distintas “hipótesis evolutivas” que medraban a mediados del siglo XIX una que resultó ser lo suficientemente solvente a lo largo del tiempo como para constituir el paradigma de la Teoría Evolutiva actual. Así, los descubrimientos sucesivos de la segunda mitad del siglo XIX y todo el siglo XX han contrastado positivamente el paradigma darwinista. Esto no significa que a día de hoy se tenga al “Origen de las especies” como una especie de Biblia o libro de fe. El darwinismo original ha crecido y se ha modificado gracias a aportaciones variadas, especialmente desde el campo de la genética. La ciencia ha ido puliendo el darwinismo como escultor que talla el mármol descubriendo la obra de arte que hay dentro aunque manteniéndose reconocible la forma original, la que sacó a la luz Charles Darwin en 1859.

Amigos del blogoplanton: recordad y difundid que la Teoría Evolutiva (mayúsculas) no es “una teoría más”, sino una genuina teoría científica, con todas las garantías que tan magna denominación ofrece a quien conoce el método hipotético-deductivo. Recordad también que la evolución biológica (minúsculas) no es teoría, sino práctica: un hecho incontrovertible que la ciencia debe intentar explicar de forma lo más satisfactoria posible (hasta que alguien encuentre algo mejor, será con el paradigma darwinista).

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6 thoughts on “Teorías teóricas, teorías prácticas y la madre que las parió: aclarando conceptos

  1. Ahores 22 mayo 2006 / 23:06

    Cierto, la gente religiosa tiende a pensar que la Ciencia es una especie de religión más, que pretende alcanzar su propia verdad, cuando esto no es así. El único objetivo de la Ciencia es crear MODELOS VÁLIDOS que sirvan para explicar y predecir fenómenos, independientemente de que sean verdad o no. Una prueba de ello es la Mecánica Clásica. Pues es mentira, hoy sabemos que la Mecánica Cuántica permite hacer predicciones más correctas y explica mejor el mundo real. Sin embargo se sigue usando la Mecánica Clásica porque es muchísimo más simple que la Cuántica, y a efectos prácticos el error de cálculo que comete es despreciable.
    Validez científica es distinto de Verdad. La Ciencia no aspira a la verdad, solo a la explicación y predicción válida (que sigue siendo mucho aspirar claro). Yo entiendo que hay gente que no puede vivir sin creer en una verdad absoluta. Lo respeto, pero que no pretendan darnos religión por ciencia.

  2. Oskar 23 mayo 2006 / 23:05

    Ejem… volvamos al ataque:

    Paradigma (que ahí donde lo veis son palabras mayores. No os olvidéis, por ejemplo, del paradigma de la Teoría de Tectónica de Placas…) de la Teoría de la Evolución “versus” creacionismo (me sigo negando a conferirle la c mayúscula)

    Es decir:

    3.800 millones de años “versus” 144 horas

    Me lo expliquen… Ediacara, Burgess Shale… millones y millones de especies fósiles y actuales… ¿en seis míseros días? ¿Y pretenden que “eso” sea una alternativa a la Teoría Evolutiva?

    Me encantaría que además, o en lugar, de la Biblia les hubiese dado por escribir un tratado de Geología y Biología… Sería descojonante.

  3. biosfofo 24 mayo 2006 / 18:14

    Aunque no me gusta entrar al trapo en temas así, porque hay cosas de las que es tontería hablar porque nadie es capaz de cambiar su postura (religión, política, fútbol…) Lo único que voy a destacar es un libro que habla de esto del Crreacionsmo, pero lo critica desde un punto de vista científica e intentando aportar pruebas reales. Aunque ya se sabe que los partidarios del Creacionismo dirán cosas absurdas.
    Aquí os dejo la página de la Casa del Libro. El título es: “Creacionismo ¡Vaya timo!

    http://www.casadellibro.com/fichas/fichabiblio/0,1094,2900001115529,00.html?codigo=2900001115529&titulo=EL+CREACIONISMO+%C2%A1VAYA+TIMO!

  4. dan 25 mayo 2006 / 9:06

    Es pesado tener que ir discutiendo obviedades que los creacionistas se empeñan en no ver, pero tienes razon en que no hay que ignorarlos.
    Y mira que son pesados diciendo que la teoria de la Evolucion afirma cosa sque en realidad no dice, ignorando datos que tienen delante de las narices y haciendo razonamientos tan alambicados que ni ellos pueden seguir.
    Como decia Asimov “Contra la estupidez los propios dioses luchan en vano”

  5. Rufo 29 mayo 2006 / 20:42

    lo has expresado de puta madre, una teoria no es algo vago y difuso, una teoria en ciencia es lo mejor que tenemos, lo mas elegante y sencillo, lo que mejor explica una serie de hechos. Hay un capitulo de Friends (diría que ese capitulo es genial, pero es que todos y cada uno me lo parecen :)) en el que Phoebe se dedica a picar y llevar la contraria a Ross, que recordemos que es el paleontólogo, y bastante friki, por cierto. Se tira todo el capitulo derribando su ‘absurda teoría de la evolución de la que no quiere ni oir hablar’, y al final incluso consigue hacer que Ross reniegue de ella, sin lugar a dudas lo mas sagrado que tiene… Lo mas curioso es que a Phoebe le da igual todo, pues en verdad solo lo hace para picarle y divertirse, pero es muy curioso ver la dialectica que usan para atacar uno las ideas del otro.

  6. Rafa 29 mayo 2006 / 22:00

    Ey, yo también me acuerdo de ese capítulo: Pheebs hace que Ross reconozca que hay una mínima posibilidad de que la evolución sea mentira y acto seguido le suelta “no sé cómo has podido renunciar así a tus principios” y se queda todo pillao el pobre X-D

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