La vida nueva

La vida nueva (Yeni Hayat)
Orhan Pamuk (1994)
Punto de lectura (Santillana ediciones 2006)
Traducción de Rafael Carpintero
ISBN: 84-663-1952-2

Un día leí un libro y toda mi vida cambió.

pamuk.jpgCon esta rotunda frase comienza el primer libro que he leído de Orhan Pamuk, Premio Nobel de literatura de 2006, conocido especialmente por los problemas que tuvo con las justicia de su país como consecuencia de unas declaraciones en las que acusaba a Turquía de negar la existencia del genocidio armenio. La academia sueca decidió otorgarle el premio como escritor que “en búsqueda del alma melancólica de su ciudad natal ha encontrado nuevos símbolos para reflejar el choque y la interconexión de las culturas”. Aunque el contacto cultural entre oriente y occidente del que Turquía es paradigma privilegiado, es el trasfondo de esta novela, el contraste que propone Pamuk va más allá y de alguna forma el libro se convierte en un tratado de la llegada de la modernidad, o incluso de la globalización; un tema tan cosmopolita como recurrente en el tiempo (el libro tiene más de 10 años pero podría haberse escrito ayer) que permite a esta obra llegar a todo aquel que se haya percatado de que muchas cosas ya no son como eran antes, cosa que tarde o temprano nos toca experimentar a todos.

Osman es un joven estudiante de Arquitectura en Estambul que, como bien nos cuenta desde la primera página, ve sacudida su existencia tras la lectura de un libro del que sólo iremos sabiendo algo en pequeñas dosis con el transcurrir de los capítulos. Dicha lectura no tarda en transformarse en una obsesión que le conduce a descuidar sus clases, alejarse de su madre y permanecer noches enteras leyendo y copiando el libro, a cuyas ideas termina dedicando todas sus energías. Finalmente se pone en contacto con Canan, una chica por la que siente una atracción inmediata, y su amigo (quizá con derecho a roce) Mehmet, ambos estudiantes en la misma universidad que él y lectores del mismo libro. Este contacto no tardará en convertirse en un tácito y ambiguo triángulo amoroso sobre el que se sostiene el resto de los acontecimientos. Aunque Osman pretende integrar en su vida los cambios que esa lectura perturbadora y misteriosa ha introducida en él gracias a sus nuevas amistades pronto descubre que hay gente que no está dispuesta a que las novedosas ideas, cualesquiera que estas sean, se extiendan por la población: Mehmet recibe un disparo de un desconocido y desaparece de la ciudad como por arte de magia al igual que Canan. Osman inicia un viaje interminable por un país inmenso y que vive con retraso respecto a la ciudad del Bósforo en busca de su amor platónico, un viaje que le lleva también a descubrir la vida nueva que el libro le promete.

“La vida nueva” es un relato con momentos brillantes y sorprendentes que me enganchó desde la primera página gracias también a un estilo agradablemente irregular, que oscila bastante y combina momentos casi de inocencia ñoña con otros de gran violencia tratada de una forma muy particular. El misterio que rodea el contenido del libro que lee Osman conduce al lector por situaciones propias de una novela policiaca acompañando al protagonista en la búsqueda de la “vida nueva”, de los enemigos de la misma, de Canan y de Mehmet. Los recuerdos infantiles del propio Pamuk y las reflexiones sobre la occidentalización de Turquía (y por extensión, sobre la globalización y la modernidad como decía antes) terminan de componer este agradable descubrimiento que os recomiendo a todos.

Algunos extractos que me han gustado:

Llevado por un instinto acerqué la cabeza a la ventanilla y por tanto a Canan, y vi que fuera había comenzado a llover. Al mismo tiempo besé los labios sonrientes de mi Canan como había visto en las películas, como se hacía en la televisión, como yo pensaba que se hacía, los besé con todas mis fuerzas, los besé con deseo y avidez, y ella se resistía, angel mío, los besé hasta hacerlos sangrar.
– No, no, querido -me dijo-. Te pareces mucho a él pero no lo eres. Él está en otro sitio…
(…) De los labios de la muchacha manaba sangre, dicen los libros en situaciones así, y en situaciones así los protagonistas de las películas que habíamos visto volcaban mesas, rompían cristales y se lanzaban con sus coches a toda velocidad contra un muro.

Incluso cuando aparecieron el yogur MIS en lugar del yogur cremoso, y los pulcros y ordenados camiones que traían primero con conductores sin corbata la imitación local TÜRKCOLA y luego con el auténtico y encorbatado MR. COCACOLA, en lugar del jarabe de guindas y el ayran de toda la vida, durante un tiempo se dejó llevar por un capricho estúpido y pensó adquirir alguna de aquellas concesiones (…) Pero en cuanto colocó esos objetos en su tienda, que vivía en paz un tiempo distinto, comprendió que allí no sólo el reloj se había parado, sino también el mismísimo tiempo. Abandonó la idea de los concesionarios porque tanto él como los objetos de su tienda perdían su tranquilidad junto a aquellas cosas opacas todas iguales, como ruiseñores inquietos por los descarados jilgueros que han colocado en una jaula próxima a la suya. No le importó que por su tienda sólo pasaran las moscas y los ancianos y comenzó a vender de nuevo objetos familiares, conocidos por sus abuelos desde hacía siglos, porque quería vivir su propia vida y su propio tiempo.

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3 thoughts on “La vida nueva

  1. Alfie 11 enero 2007 / 10:50

    Bueno, ahora toca “Nieve”, me ha dicho alguien que es una pasada. Ya nos dirás.

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