¿Y no tenéis un menú para insectívoros?

No sólo de pan vive el hombre, sino también de buena carne de cordero.

Friedrich Nietzsche

En una clase de inglés, hace ya mucho tiempo, me tocó defender la posición de un vegetariano. Ya sabéis: esos ejercicios en los que tienes que play un role para practicar el condicional, las subordinadas de sustantivo o la madre que le parió. Debí ser bastante convincente y adopté posturas que rozaban el veganismo más carca (“Yo soy vegan nivel 5, no como nada que arroje sombra…”), hasta el punto que, a la salida, varios compañeros y la profesora me preguntaron si era vegetariano en la vida real (se pensarían que mi michelín vive a base de tofu, o algo así). Los que me conocen saben que soy capaz de “calentarme” mucho en cualquier discusión, aunque al final es todo paripé para darle emoción, puro vicio, vamos. La pregunta de mis compañeros me sorprendió, porque me hubiese sentido mucho más cómodo defendiendo la postura del carnívoro.

He conocido a varios vegetarianos, la mayoría del sexo femenino, y a menudo he aprovechado la ocasión para preguntarles sobre las motivaciones que les llevaban a esa restricción en la dieta sin obtener nunca la única respuesta que me dejaría satisfecho: “no como carne porque no me gusta”, a lo que no tengo nada que objetar. La justificación “es que le meten muchas guarrerías y hormonas a la carne” es buena, pero no exime de comer carne de buena calidad, es decir, no eres vegetariano por no comer carne adulterada sino por no comer carne en absoluto. Esos vegetarianos lo son de forma puramente circunstancial, me gustaría verlos en una prístina granja pre-industrial. Hay otro argumento (“pobres, pobres animalitos, cuánto sufren”) que es casi peor, pues se deriva de no asumir la triste realidad: que mientras seas un animal o no hagas fotosíntesis debes matar para vivir. Si la ternera sufre al ser transportada, alimentada con pienso y sacrificada ¿no sufren también las truchitas en la piscifactoría, no sufre el huevo de gallina en su soledad unicelular? Y puedo ir más lejos: ¿No está acaso demostrado que las plantas sufren de estrés fisiológico en determinadas circunstancias? ¿Sufre el maíz en el campo y las manzanas cuando son arrancadas sin piedad de su árbol? ¿Es lícito que un vegetariano coma setas cuando éstas no son vegetales y, por ser, son muchísimo más próximas a los animales que a las algas del plancton? ¡Que no estamos hablando de la tauromaquia o de las pieles de animales! ¡Que hablamos de sobrevivir! Y luego, por fin, mi argumento favorito: “No debemos comer animales, pues el ser humano por naturaleza es herbívoro”

Pero vamos a ver, pedazo de gañancetes: vale que nuestra dieta tiene un suplemento cárnico excesivo, pero en cualquier caso nuestra dentadura es uno de los mejores ejemplos de generalismo, lo que nos permite comer de todo. Si realmente fuésemos vegetarianos tendríamos unos molares de crecimiento contínuo y una pedazo de mandíbula como la de nuestros tíos los parántropos, una línea de homínidos especializada precisamente en la herbivoría. Puestos a hacer gastronomía comparada (algo que, como sabemos tras nuestra experiencia de sexualidad comparada, no se debe hacer) veríamos con sorpresa que cuando nuestros otros primos los chimpancés no tienen el lujo de comer carne fresca suplementan su dieta con insectos. Y aquí quería yo llegar.

No sólo nuestra dentadura es perfectamente apta para comer insectos y nuestros antepasados, muy probablemente, los tenían en su dieta, sino que como sabéis, la entomofagia es de lo más común y saludable, si bien un tabú en nuestra exquisita sociedad que, sin embargo, consume marisco, caracoles, patas de cerdo momificadas, hamburguesas del Macdónals y chuches plasticosas variadas. La única pega que tiene comer insectos es la barrera cultural, que no es cualquier tontería, pero aparte de ello es nutricionalmente sanísimo.

En una ocasión, durante la carrera (qué de cosas se hacen en la carrera, ¿eh?) se nos presentó la oportunidad de… er… participar en un “seminario” sobre entomofagia al que una compañera azafata trajo algunos piscolabis mejicanos: unas hormigas gordotas gordotas en un táper y unos chapulines (saltamontes), o más concretamente, sus abdómenes, en otro. Llevarse a la boca un bicho es más difícil de lo que parece, eso de la barrera cultural EXISTE, pero yo me apunté a probar la experiencia ¿Mis impresiones? Bueno, las hormigas no me gustaron nada de nada. Sabían a metal, y por más que masticabas no sacabas ninguna chicha, todo era cutícula quitinosa de sabor metálico y tuve que enjuagarme la boca. Los chapulines eran crujientitos y sabrosos. No es que fuese un manjar pero creo que, superada la aprensión, sería capaz de acostumbrarme a ellos. Repetí un par de veces. Hay un artículo sobre entomofagia en México aquí y si algún lector de aquellas tierras quiere contarnos algo, que lo haga sin tapujos. Yo creo que disfrutaría más con una de esas larvas enormes, gordas como un pulgar, que se consumen en Sudamérica, o ya puestos, el abdomen de una termita reina tostado al fuego (eso lo vi en una película).

Pues eso, que si en la cafetería de vuestra facultad hay un menú disponible para vegetarianos os animo a que pidáis uno para insectívoros, porque puestos a ser snobs, que no nos gane nadie.

¡Mmmmm! Delicioso

Foto de la Wikipedia tomada en Bangkok. Escorpiones, langostas, crisálidas de polilla, larvas de coleópteros, dos especies de escarabajos buceadores y grillos. Todos ellos fritos y deliciosos.

Anuncios

23 thoughts on “¿Y no tenéis un menú para insectívoros?

  1. Jezabel 29 mayo 2007 / 0:55

    Yo con lo que flipo (caso real) el de una compañera que es vegetariana porque las pobres vaquitas sufren mucho, pero lleva ropa fabricada por niños explotados. A ver si me explico, yo no tengo nada en contra de quien quiera comprar Nike sabiendo que son unos esclavistas -cada uno allá con su conciencia-, pero me repatea mogollón esa falsa piedad,esa doble moral, esa ley del embudo de ser superbuena persona, usar folios reciclados, no comer ternera, apadrinar un niño, blablablá… y luego tener cuatro coches consumiendo carburante, el armario llenito de prendas que no se usan que podrían mantener una aldea en África y otras virguerías.

    Que me sacas la Ira…

  2. Rufo 29 mayo 2007 / 2:54

    El post me ha encantao y mas de una vez he pensado en como sería probar insectos (me quiero recordar en los montones de arena de las obras jugando con coches de juguete y probando hormigas), pero lo debería comentar otro día más inspirado.

    Ahora, solo decirte que lo de ‘Pata de cerdo momificada’ me ha matado. Un ratillo que me has tenido pensando a ver que cojones hablabas. Que crack, no me canso de decirtelo xD

  3. SuperSantiEgo 29 mayo 2007 / 8:32

    ¿Y qué me decís de los masai, entre los que la sangre es parte fundamental de su dieta? La gente dice que qué asco, pero nosotros comemos morcillas.

    La miel es baba de insecto, literalmente. Y el marisco nos pongamos como nos pongamos no es más lindo a la vista que un insecto, y ambos son un exoesqueleto con chicha dentro.

    ¿Y para qué tenemos los dos ojos delante, sino para cazar?

    La gente es que es una agonías.

  4. Vespinoza 29 mayo 2007 / 9:41

    ¿Que a la carne le ponen hormonas y porquerías?. Estos se creen que las verduritas crecen y evitan las plagas a base de amor. En cuanto a los cultivos ecológicos como Agrónomo me he tropezado con cada fraude…

  5. edryas 29 mayo 2007 / 9:46

    Yo no soy vegetariana, como carne, pero me gusa menos, sólo eso, así que si puedo evitarlo… Efectivamente, nosotros comemos cosas que hacen vomitar a cualquier chino.

  6. ricardo 29 mayo 2007 / 10:08

    Comerse un vegetal cultivado es comerse una fábrica de Novartis y Bayer.

  7. Carlos 29 mayo 2007 / 14:14

    Yo no le haría ascos a probar los bichos si no supiera que lo que me estoy comiendo son sus vísceras, eso me da tela de caquita. Al marisco no le hago ascos, básicamente como gambas y langostinos y sé que lo que me estoy comiendo es su abdómen, pero que en éste solo tenemos músculo, el resto de cordón nervioso ventral y parte del circulatorio y el digestivo, la mayor parte de las vísceras están en el cefalotórax y, a diferencia de mucha gente, yo no chupo eso, puaj!!

  8. SuperSantiEgo 29 mayo 2007 / 14:50

    Y como dice un amigo mío:

    ¡¡El repollo también sufre!!

  9. Nata 29 mayo 2007 / 15:10

    Estoy contigo, Rafa. Cuando nos veamos pregúntale a Fer su teoría al respecto. Es uno de sus clásicos.

  10. Fernando 29 mayo 2007 / 15:39

    La expongo aquí, aunque SuperSantiEgo la ha dejado caer.
    ¿Dónde tenemos los ojos? Delante. ¿Dónde tienen los ojos los cervatillos? Hacia los lados. ¿Qué comen los cervatillos? Hierbita. ¿Qué comemos nosotros? CERVATILLOS… A grandes rasgos es así. Tenemos ojos de cazador, manos de recolector y mente de agricultor. Le incamos el diente a lo que pillamos: mamíferos, pececillos varios, verdurillas, frutitas, hongos (incluso alucinógenos) y, por supuesto, marisco e insectos. ¿Cómo si no hemos llegado a donde estamos, en la puñetera cumbre de la pirámide alimenticia, y dominamos y destruimos este planeta nuestro? No soy especialmente carnívoro, ni vegetariano ni nada de eso. Particularmente creo que mezclar ambas cosas en un plato es muy enriquecedor. Y vivan los huevos, y la leche (aunque casi no tomo) pero, por encima de todas las cosas: viva el QUESO.

  11. Lanarch 29 mayo 2007 / 21:28

    > ¿Y qué me decís de los masai, entre los que la sangre es parte fundamental de su dieta? La gente dice que qué asco

    Yo no.

    Mmmhhh, sangre, qué ‘ica. Sobre todo la de la Hija del Posadero Eterna.

  12. biosfofo 29 mayo 2007 / 23:44

    No sé por qué dices lo de la sangre de os Masai como si fuese una cosa muy rara, porque en Madrid hasta no hace mucho era típico que en los bares hubiese sangre frita (seguro que si preguntáis a vuestros padres os corroborarán la historia).
    En cuanto a que el ser humano es herbívoro….. hace tiempo escuché en una conferencia sobre la evolución del hombre que decían que el desarrollo del cerebro producido en las especies humanas se creía que debía estar relacionado con una dieta omnívora y abandono del herbivorismo, ya que para aumentar el tamaño de una viscera (cerebro) habría que reducir otras (el digestivo que debe estar más desarrollado en dietas vegetales).
    Incluso hay quien teoriza que una dieta basada en productos animales es menos desequilibrada que una vegetal (hay una tribu africana que no recuerdo que tienen una dieta completamente animal). En cualquier caso, ambas son perjudiciales para la salud.
    A propósito, yo también probé las hormigas y estaban malísimas, sin duda recomiendo un buen solomillo de ternera

  13. -- 30 mayo 2007 / 2:27

    El tema éste es gracioso. No pude evitar buscar gugleando cómo se justifica el vegetarianismo para una especie, la humana, equipada no sólo con dentadura apropiada para desgarrar carne, sino con toda una batería química para metabolizar proteínas animales. Además, carne la hemos comido siempre, desde las cavernas. La agricultura no surgió hasta el Neolítico y recolectar vegetales no era posible en determinadas zonas durante crudos inviernos. No se imagina uno al hombre del paleolítico cruzado de brazos en la puerta de su caverna, medio enterrado en la nieve, muriéndose de hambre por dejar escapar a jugosos mamuts para no atentar contra su conciencia de amor hacia los bichos que tienen ojos. ¿Y las águilas perdigueras, los tiburoncitos de Dios, los mininos, las boítas, los chipirones, las lindas foquitas…?, ¿estos bichos son todos unos hijos de puta por tener que comer carne?
    Obviamente hay quien saldrá con la excusa de que el hombre puede no comer carne y ahorrar así el sufrimiento animal, sufrimiento que se justifica en función de la posesión de un sistema nervioso que permite el dolor. Esta justificación es fruto de la ignorancia y peligrosa además, pues presupone que es por ejemplo más ético comer un tomate “estresado” (cultivado en régimen de explotación e hinchado a marranadas para que tenga cierto volumen con la menor cantidad posible de nutrientes aportados en su cultivo o al menos lo más baratos posible) que la carne de un cerdo alimentado en campos de encinas de Huelva con una vida de puta madre al menos hasta el momento de la matanza.
    ¿Quién cojones es nadie para afirmar que, como dice Rafa, un tomate no sufre?, ¿cómo podemos saberlo si nos resulta inconcebible ponernos en el lugar de un tomate? Claro que nos resulta más fácil identificarnos con una ovejita, un cerdito o un pollito que con una lechuga o un aguacate, pero eso no nos otorga la moral absoluta de condenar a los vegetales a ser arrancados de la tierra o de las ramas, procesarlos de formas tan salvajes como con la carne, cortarlos, triturarlos, cocerlos a fuego lento o asarlos, freírlos… y mira, con esto se me ocurre que comunmente todas estas salvajadas se las hacemos a un animal cuando ya está muerto… pero intenta ponerte en el lugar de una lechuga: la arrancas de la tierra, la despedazas, la lavas, le echas sal, aceite y vinagre estando técnicamente viva y viva la vas introduciendo en tu boca y triturándola con tus dientes. Terrible. Prefiero, te lo juro, ser en mi próxima encarnación un pollo que una lechuga.
    Por último, conviene después de lo dicho decir que yo soy de los que comen poca carne. Mi dieta es básicamente vegetal pero no le hago ascos a un churrasco o a unas buenas weisswurst a la brasa. Eso sí, me revienta la ganadería de explotación. Lo veo una salvajada.

  14. pipistrellum 30 mayo 2007 / 14:00

    ¿Sufre el maíz en el campo y las manzanas cuando son arrancadas sin piedad de su árbol?

    Me sorprende que te hagas esa pregunta. Supongo que lo dices en un tono de broma pero no lo dejas muy claro :P

    Obviamente un vegetal o una seta no tiene un sistema nervioso para sentir dolor.
    Los huevos y la leche tampoco. Pero las gallinas que ponen huevos en masa suelen estar apretujadas, y para que una vaca dé leche debe parir un ternero.

    Es ley de vida que unos bichos se coman a otros. Pero actualmente es facil que se ponga por delante el maximo beneficio a costa del calidad de vida de los animales. Cerdos (tienen un inteligencia similar a un perro) con poco sitio para moverse y pollos que segun van creciendo van apretujandose.
    Vacas de leche que son inseminadas con o se les implantan embriones de razas de carne mas grandes y que les obliga muchas veces a hacerlas un cesarea.

    Respecto a lo insectos. Tiene sistema nervioso, pero a mi entender es muy simple para que “sientan dolor”. Me daria mas pena cargarme un planton de roble de 6 meses que un mosca.

    Los insectos tambien son un fuente de proteinas mejor incluso que la carne, a igualdad de peso.
    En europa no comemos insectos, porque los de aqui son mas pequeñitos y merecia mas la pena cazar.
    Pero en africa y america como tu dices, los bichos son mas apetecibles.

    Hoy en dia se pueden criar de forma bastante barata. Y no se si serian mas eficientes que los animales superiores, pero me imagino que si.
    La carne mas rapida de producir es el cerdo y el conejo, pero no hay mucha demanda de conejo.

    Lo finladeses tambien ven el marisco y la pata momificada con asco, pero cuando lo prueban les suele gustar.

  15. Rafa 30 mayo 2007 / 21:54

    Biosfofo: Sí, eso de más cerebro = menos intestino es muy interesante. ¿Probaste las hormigas? No me acordaba, creí que fuiste de los que se rajaron

    Sobre los temas que sacan Pipistrellum y — (¿con este nick te vas a quedar? :D) creo que estoy más de acuerdo con éste último. Puede que extrapolar la experiencia del sufrimiento a un vegetal sea exagerada, pero sólo un poco, por eso del sistema nervioso y tal, pero pretender saber lo que “siente” un tomate es tan absurdo como acientífico, pero que captan estímulos “agradables” y “desagradables” del exterior entendidos como positivos o negativos para su supervivencia es un hecho.

    Pensar que un insecto no siente dolor por ser invertebrado es un poco aventurado: cuanto más lejanos son los parientes menos empatía sentimos pero oye… vete tú a saber.

    En todo caso me aprece una chorrada ser vegetariano fundamentalista y quizá algo snob ser vegetariano “circunstancial”. Y ojo, que sí que creo que en la medida de lo posible se debería evitar el sufrimiento animal y también que comemos mucha más carne de la que en realidad necesitamos, pero negar la ganadería sería casi como negar la humanidad.

    Finalmente es bastante cínico pretender que existan ciudades de millones de habitantes y escandalizarse por la existencia de la ganadería intensiva. Todo no puede ser.

  16. Jezabel 31 mayo 2007 / 0:08

    Tal vez no sea un sistema nervioso como tal, pero las plantas son capaces de comunicar a sus semejantes que están siendo arrancadas y demás. No me acuerdo ahora de la especie (Rafaaaa, échame un cable), pero había cierta verdurilla que al ser comida por la gacela de turno (en los ejemplos siempre es una gacela, aunque estés en la Antártida)es capaz de emitir al ambiente ciertas feromonas que al ser captadas por otras especies provocaban un aumento de taninos y ponzoñas que las volvían menos apetecibles para las gacelas (depredador asesino de verduritas inocentes).

    ¿Qué es el dolor? Bueno, si lo planteas como un aumento de moléculas que avisan de una situación de estrés en el organismo -para eso sirve, ¿o no?-, las plantas sí pueden sentirlo. A fin de cuentas, la sensación desagradable del dolor sólo es un mecanismo de supervivencia:alejarse del “problema”. Cada especie tiene el que tiene. Nosotros tenemos, por ejemplo, adrenalina que te prepara para huir del supuesto depredador; las plantas cuando las rompes (agresión mecánica) producen fitoalexinas y otras respuestas de nombres pedantes que provocan el mismo efecto: la planta se “entera” de que hay un problema. Que no pueda largarse, o huir, o comprender si es un niño gilipollas o una gacela asesina no quita para que el mecanismo sea paralelo al de animales superiores.

    Eso por no mentar que gran parte de los vegetarianos que conozco lo hacen por puro esnobismo.
    Al igual que Rafa, a mí tampoco me parece bien el sufrimiento gratuíto de animales o plantas, pero pienso que es inevitable.

    Ahora el dato idiota: según el profe de metabolismo de lípidos y compuestos nitrogenados, en los países desarrollados se come la carne necesaria para una dieta equilibrada; y en los subdesarrollados obviamente no. Nosotros no nos pasamos, al parecer. O al menos, no con las proteínas. (¡Recordad, niños, decid no a las grasas trans!)

  17. -- 31 mayo 2007 / 1:21

    Concuerdo con Jezabel con respecto a la idea del dolor en las plantas. Sí, totalmente acientífico e imposible de comprender es el hecho de plantearse qué coño siente un tomate. Pero precisamente por eso no podemos decir que no tenga capacidad de sufrir o sentir “dolor” si por “dolor” entendemos toda la serie de reacciones que se producen ante un daño o agresión y que permiten actuar al ser vivo para hacer frente al problema. Sólo que nosotros, humanos, lo sublimamos todo y enmarcamos la experiencia del dolor a lo que podemos comprender, limitándola a nuestro aparataje. En este sentido es igualmente acientífico justificar el vegetarianismo debido a que los animales tienen un sistema nervioso que les produce sufrimiento cuando son agredidos mientras que los vegetales no. Éste es uno de los principales argumentos esgrimidos y se suele tirar de una supuesta razón “científica” para apuntalarlo. Pero jamás podremos comprender a un tomate como imaginamos que podemos comprender a un perro y sin embargo sabemos, como cuenta Jezabel, que los vegetales reaccionan al stress y a la agresión y seguramente eso, al igual en en nuestro caso de cordados superiores, no debe ser muy agradable..
    Sobre la ganadería de explotación, cierto, inevitable cuando nuestras mismas culturas lo son, no obstante, como en todo, se pueden hacer las cosas mal, bien o mejor. Tratar a un cerdo como a un producto en vez de como a un ser vivo es de alguna forma esperable cuando tienes 3000 en una granja de explotación, pero de vez en cuando uno ve absolutas barbaridades y salvajadas que si bien son un poco panfletarias, no creo que se traten de efectos especiales y tampoco creo que sean “contadas excepciones”. Cuando te las pasas matando bichos por profesión obviamente tienes que acabar invirtiendo el dicho y haciendo de corazón tripas, pero se puede ser un profesional de lo tuyo o un joputa absoluto.
    Simplemente, viendo el vídeo de Kentucky Fried Cruelty (en del link “salvajadas” anterior) uno se hace a la idea de la cantidad de toxinas que tiene que verter en su sangre y músculos un pollo con esa vida y con ese tratamiento en el que llega a la muerte después de que le hayan cortado el pico, hinchado a cochinadas, vivido sin espacio vital, rotos los huesos, colgado boca abajo y escaldado vivo. Pues bueno, trato de evitar ciertas dietas en la medida de lo posible y hago uso de la suerte que tengo de poder comprar acá productos animales no mucho más caros pero con la garantía de un tratamiento decente.
    Todos somos lo que comemos de forma muy literal. Si comes mierda, pues eso.

  18. Felipe 1 junio 2007 / 13:08

    Rafa:
    Siempre es un placer volver. Se pasan buenos momentos con las cosas que ofreces (con tus artículos. Lo otro no me apetece probarlo, cuestión de costumbres, supongo).
    Un abrazo.

  19. CECILIA 15 enero 2008 / 0:07

    yo keria imagenes

  20. CECILIA 15 enero 2008 / 0:12

    imagenes de los insectivoros………… aunq no acuerde con lo q voy a escribir quiero que se enterenque yo cecilia amoooooooo y quiero un chingo a mi novio cristian ya que a qui puedo escribir lo que se me de la gana y es lo que siento por el es el unico lugar en el internet que puedo escribir para que se enteren no se rian de mi disuqe comentario yo asi soy de desmadrosa y nunca voy cambair ok……………..bay

  21. Copépodo 15 enero 2008 / 19:18

    Quécomentarios tan impagables. Queda registrado para la próxima antología, para reirnos pero con ganas.

  22. langas 29 mayo 2009 / 20:56

    Creo que el vegetarianismo se está extendiendo, como consecuencia de una moda snob, mucha gente que ahora es vegetariana antes no lo era; porque? quien sabe…quizas a su manera de entender es una forma de solidarizarse con algo que no acaban de comprender muy bien, y creo que algunos en su intimidad deseara´n unas buenas chuletitas de cordero, y soñaran con chistorras y chorizos, y productos extremeños y se despertarán como si hubiesen tenido un sueño humedo; pero babeando arriba en vez de abajo…jaja! Creo que es una moda y además bien pensado es insolidaria; porque noo es más que un subproducto de una sociedad a la que le sobran los recursos y puede permitirse el lujo de elegir su dieta…Seguro que en paises tercermundistas no tienen esta clase de dilemas gastronómicos.

  23. camiprince 23 junio 2010 / 17:22

    huy que ascooo yo soy bejetariana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s