Comentario de texto: “Devuélveme a mi chica”

Un buen día, a traición y sin previo aviso, el destino puede jugarte una mala pasada. En un fiestorro cualquiera, cuando la cosa empieza a desbarrar, suena aquella famosa canción de Los Refrescos “Aquí no hay playa” en la que con natural gracejo se narran las que, según ellos, son las principales virtudes de la Villa y Corte y se contrastan una y otra vez con su gran defecto: la ausencia de playa (lo que le faltaba al tráfico madrileño del fin de semana, una playa ni más ni menos). Mientras suenan los pegadizos acordes algún otro asistente (preferentemente más joven que tú) va y dice “joer tío, esta canción sí que es antigua”. En ese momento tú te acuerdas de haber tenido conciencia mientras dicha canción era el éxito del verano, de haberla escuchado en la radio, en el chiringuiuto de la playa de Matalascañas tomándote un frigo-pie o cantándola a voz en grito con tus amigüitos del cole y arrugas la nariz con extrañeza. “No es tan antigua” respondes “debe ser del año 88 o por ahí”. Para cuando te das cuenta de que desde el año 1989 han pasado ya casi 20 años es demasiado tarde para rectificar tu comentario. La crisis de los 30 se asoma por el horizonte.

Afortunadamente el destino es un cachondo y ya se ocupará de hacer lo mismo con tu joven interlocutor cuando le llegue la hora. Ya le tocará percatarse de que han pasado 20 años desde la Oreja de Van Gogh mientras los chavales de ese momento escuchan todos cómo el clon cibernético de Rocío Jurado araña una pizarra con los incisivos a ritmo de samba, o lo que sea que esté de moda para esa época.

Todo esto es para decir que hoy voy a comentar una canción antigua, y lo que es más importante, muy casposa. Los lectores más jóvenes pensarán que los adolescentes del año 1984 eran idiotas. Curiosamente, los que estén más curtiditos pensarán lo mismo. Con todos vosotros, el grán éxito de los Hombres-G: “Devuélveme a mi chica“. Disfrutad todos de una letra profunda que os hará reflexionar sobre los grandes misterios de la vida humana hasta llorar sangre y provocar el arrepentimiento de todos los pecados.

Introducción: Hombres-G fue uno de los grupos musicales de los 80 cuyas fotos llenaron las carpetas de las nenas de la época. Pese a ir de malotes y rebeldes eran más bien pijos. Como era habitual por aquellos tiempos, su música era bastante ingenua y en cualquier otra época no se hubiesen comido un colín, pero como por aquel entonces la gente estaba hasta las narices de Los Pecos, cualquier pringao que supiese tocar la guitarra era candidato a convertirse en ídolo de masas.

DEVUÉLVEME A MI CHICA

Estoy llorando en mi habitación,
todo se nubla a mi alrededor,
ella se fu
e
con un niño pijo,
en un ford fiesta blanco
y un jersey amarillo.

Bien, aquí lo que tenemos es la clásica historia de la chica que deja a un chico por otro. En la actualidad todos aplaudiríamos a la chavalita por hacer valer su independencia si somos amigos del chico pirata que acaba beneficiándosela o la tacharíamos de guarrilla si somos colegas del que canta, pero en todo caso es algo que ni nos va ni nos viene y podemos recurrir a la célebre cita de aquel filósofo de Tasmania que traducida al idioma cervantino viene a decir “que cada uno haga lo que quiera con su cuerpo serrano”. Entrando en los detalles de la letra (por aquello de descubrir cómo éramos los españolitos por aquel entonces) nos percatamos de varias cosas.

Lo primero es que el que canta es un poquito tolili y una nenaza. Le levantan la novia y se pone a llorar, la vista se le nubla, etc. Hay muchas formas de cantar por un amor perdido, pero esta, desde luego, es una de las más lamentables y patéticas. En esta estrofa, además, descubrimos detalles sobre el chico victorioso: es pijo, tiene coche y usa jerseys amarillos. Puede que no sea uno de los ejemplares más fascinantes del género masculino, pero también puede ser que la chica sepa lo que hace, que es malo pedir, pero más malo es de robar.

Nota curiosa: David Summers llama pijo a alguien, esto ¿cómo se come? Creo que hasta pasa por oxímoron.


Por el parque les veo pasar,
cuando se besan lo paso fatal,
voy a vengarme de ese marica,
voy a llenarle el cuello de
polvos pica pica.

Ya sé que lo he dicho antes, pero es que este tío es idiota. No contento con hacer el ridículo dejando que le levanten la chica, se tortura siguiéndolos por el parque como un vulgar viejo verde, espiándoles detrás del banco donde van a darse el lote en todo un alarde libertario propio de los 80. Otro oxímoron: la nenaza que llora mientras su ex-novia es besuqueada por el ligón de la clase va y le llama marica, ahí queda eso.

Llegamos a una de las partes más significativas de esta obra. Nuestro protagonista, humillado públicamente, decide tomar cartas en el asunto y convertir el desengaño en una cuestión de honor. ¿Qué decide hacer con el usurpador? ¿Cruzarle la cara a hostias? ¿Pegarle cuatro puñaladas? ¿Colar su nombre en la lista de morosos del Forum Filatélico? ¡¡Noooooo!! Nuestro llorón favorito decide, ni más ni menos que echarle polvos pica-pica en el cuello del polo Lacoste. ¡¡Increíble!! Pensad por un momento en la escena: el chaval va a una tienda de artículos de fiesta y pide un botecito de polvos pica pica, de esa marca a la que pertenecían todos los artículos de broma que venían ilustrados con un chino con bigote (que si mocos de mentira, que si huevos de boa, tinta invisible, etc). Muy ufano, se sienta detrás de él en clase, le echa los polvos y, esperando deleitarse con tan infantil espectáculo, el chaval agredido (que sólo intenta completar su chuleta de trigonometría antes de que empiece el examen), le mira con cara de “tú estás tonto, chaval” y le mete dos sopapos antes de incrustarle la caja de polvos pica-pica donde la espalda pierde su digno nombre. Se lo tenía merecido.

Sufre mamón devuelveme
a mi chica, o te retorcerás
entre polvos pica pica,
sufre mamón, devuélveme a
mi chica o te retorcerás entre
polvos pica pica.

Pues sí amigos del blogoplancton, llegados al clímax de la inmortal canción descubrimos que lo único que puede hacer el cantante para salvar su honor es el recurso de los polvos pica-pica. Qué chungo el tío, qué malo y qué rebelde. Se empieza echando polvos pica-pica en el cuello de alguien y uno puede acabar volviendo a casa más tarde de las 11, no cediendo el paso a las personas mayores o faltando a misa los festivos no domingos.

Le he quemado su jersey,
se ha comprado 5 ó 6,
voy a destrozarle el coche,
lo tengo preparado,
voy, esta noche.

Hay que reconocer que aquí hay un salto cualitativo de malotez: Quemar un jersey (¡Wuooooooooo, qué chungo!), y planear destrozarle el coche. Puesto que no confirma en ninguna otra parte de la canción cómo le sale ese plan, concluimos que se rajó en el último momento y se quedó en la cama llorando con la visión nublada por masturbarse compulsivamente.

No te reirás nunca mas de mí,
lo siento nene vas a morir,
tu me quitaste lo que mas quería
y volverá conmigo, volverá
algún día.

Aquí seguir la canción ya empieza a ser un poco fatigoso. Sinceramente, si yo soy la tía de la canción, también me voy con el pijo del Ford Fiesta, ¡pero qué cansino! ¡Supéralo ya, hombre! ¡No va a volver! Como te pille Bebe por banda te va a cruzar la cara hasta que se te pase la tontería ¡Acosador!

Sufre mamón devuélveme
a mi chica, o te retorcerás
entre polvos pica pica,
sufre mamón, devuélveme a
mi chica o te retorcerás entre
polvos pica pica.
(Repetir hasta que el cuerpo aguante)

Ea, ya se acaba la canción. Todo para darnos cuenta de que, en el fondo, el tío se merecía que lo plantasen.

¿Qué conclusiones podemos sacar de este terrible documento? El horror tiene muchas caras, y debemos estar preparados para enfrentarnos a nuestro pasado en cualquier momento. No me seáis cagones y que levante el codo todo aquel que alguna vez haya cantado la presente canción con mayor o menor inconsciencia de lo que estaba haciendo ¡Y no os escaqueéis que tengo siete bolsas de polvos pica-pica!

BONUS: Como complemento al presente análisis, os animo (no sin preveniros del posible daño irreparable que pueden sufrir vuestros bulbos raquídeos) a que gocéis de este video que se corresponde con el tráiler de la película “Sufre Mamón”, inspirada en la canción que acabo de comentar y protagonizada por los mismísimos Hombres-G. ¿Y luego os extrañáis de que suframos carencias de memoria histórica?

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18 thoughts on “Comentario de texto: “Devuélveme a mi chica”

  1. Carlos L. 24 septiembre 2007 / 12:03

    Vaya pedazo de comentario de texto que te has currado!! lo que me he reído leyéndolo jajajjaja :) Hay que ver lo tontas que pueden llegar a ser las letras de las canciones nada mas que te pares a analizarlas un poquito jejeje.

  2. eulez 24 septiembre 2007 / 13:23

    La verdad es que esta canción es un hito de la música popular española. A los que éramos niños por entonces nos encantaba, pero eso es normal, dado el contenido ñoño e infantil de este grupo. Lo curioso es que le gustase a los adolescentes y jovencitos ¿consecuencia de los excesos del punk y la movida? Tal vez… Ah! Supongo que sabeis que los hombres G han publicado nuevo disco, no?

  3. pepeltenso 24 septiembre 2007 / 15:43

    jajajaaaaa, total y absolutamente de acuerdo. Siempre odié a Hombres G y soy de aquella época (sorry Eulez, yo estaba en el otro bando) con lo que ver que ahora hay gente que comparte mi idea sobre la estupidez y enanez mental de semejante engendro musical me llena júbilo.
    Me congratulo.

  4. Mondo Gitane 24 septiembre 2007 / 15:50

    Una canción absolutamente de referencia para cualquier pijazo que se vista por las Reebok. Un hito en la idiocia patria. Un gran éxito.
    A mí el primer single me moló (creo que era el de Burt Lancaster), aluego ya como estaba yo muy metido en Los Calis y el Sonido Post Caño Roto, como que no. Pero hay un antes y un después a esa canción, verdad, Gloria?

  5. biosfofo 24 septiembre 2007 / 20:13

    Muchas gracias Rafa, iba a salir a correr ahora, y he puesto el trailer…. gracias a ti (te señalo como unico responsable) voy a tener la cancioncita en la cabeza.
    Te odio

  6. loximann 24 septiembre 2007 / 21:03

    Un gran post :) De todas las perlas que has ido dejando, me quedo con: “el clon cibernético de Rocío Jurado araña una pizarra con los incisivos a ritmo de samba, o lo que sea que esté de moda para esa época.”
    Hala, ve preparando el siguiente.

  7. Alfredo 24 septiembre 2007 / 21:13

    Pues yo pertenezco a esos, que por pijos, odiaban a los hombres G, pero ahora cuarentón, y que me he quitado esos complejos de encima, he de reconocer que tienen su puntito, tu ya sabes Rafa, que le vamos a hacer. Lo de la letra es lo de menos, poneros a analizar sino las letras de la mayoría de las canciones de los beatles, por no ir mas lejos. Saludos.

  8. Rafa 24 septiembre 2007 / 23:14

    A todos, así en general, gracias por los comentarios.

    Biosfofo: No me seas cínico, que seguro que vas a correr con toda la discografía de Hombres-G metida en el MP3, que nos conocemos…

  9. Lexxvs 25 septiembre 2007 / 6:51

    Desconocía el tema, aunque es pegadizo. Aquí en Argentina tenemos un grupo que parece ser engendrado de este muchacho y… no sé quién.
    No te lo pierdas, so pena de perderte el tararear otra musica con una nenaza. Que digo nenaza, lesbiandad pura.
    ¿Qué sería de la vida sin futilidad con ritmo pegadizo?

    Saludos.
    PD. ¿Dónde puedo conseguir polvos “pica-pica”.

  10. edryas 25 septiembre 2007 / 12:50

    No sé, Mondo, yo soy de pueblo y posterior a Hombres G. Aquí mis compañeros escuchaban a Gigatrón y los pijos los Máquina Total. Aunque visto desde aquí uno se da cuenta de lo malamente que han influído éstos G en la música.
    Rafa, como hablamos el otro día (efectivamente, fiestorro, aún recupero la voz) en la película en que cantan esta canción se observa cómo, al estilo Beatles, el representante, los maquea y perfila y pasan de ser unos costras a ser unos pijos, de ahí el apelativo “pijo” a otro individuo que era más pijo. Es el mismo caso de Dani Martin y su single “Zapatillas”, que no hay por dónde cogerlo.

  11. Milgrom 25 septiembre 2007 / 16:10

    Dios…soy muy viejo

  12. juliacgs 26 septiembre 2007 / 3:06

    Venga, es cierto que los Hombres G eran lo peor…

    Pero es verdad que los que éramos niños por esa época flipábamos (a mí me fascinaba la de Marta tiene un marcapasos… Que era automático… ¿Qué iba a ser si no? ¿Manual?)… Y no me vayáis a decir que los Pecos y todo lo que había antes era mejor… Jopé… Y menos mal que hay muchos otros grupos españoles… Porque si te pones a juntar orejas de Van Gogh y cantos de loco, vaya panorama…

    Por cierto, ¡es condición indispensable para ser un pijo de mierda considerar pijos a todos los demás y no verte tu viga en el ojo!

  13. Alfie 26 septiembre 2007 / 16:57

    Pero Alfredo, ¿quién te ha visto y quién te ve? Ese oyente de Radio 3. No me lo puedo creer. Ahora entiendo muchas cosas. Pues na, como estamos cerca de tu cumple a lo mejor te regalamos un CD con los grandes éxitos de Hombres G.

  14. Alfie 26 septiembre 2007 / 17:00

    POr cierto, no es esta la canción que si la reproducías al reves lo que se escuchaba era un himno pijil satánico. Porque también existen sectas satánicas para pijos. ¡Ah! Que no lo sabías, mi estimado Copépodo.

  15. Carlos 27 septiembre 2007 / 19:45

    Jajajaja!! va a haber que analizar más canciones de estas, la verdad es que nunca me había parao a pensar todo eso que has dicho, pero ya que lo dices, tienes toda la razón, qué arte más grande xD

    Venga, levanto el codo porque yo también la he cantado.

  16. Rafa 27 septiembre 2007 / 20:02

    Celebro que os guste. Os recuerdo que hay una precuela en la que hice un comentario de una obra épica de Raffaella Carrá. El video que enlaza Lexxvs no tiene desperdicio tampoco, y bueno, ya sabéis que estas cosas hay que tomárselas con humor (lo digo por Juliacgs), que yo era el primero que cantaba esta canción de crío.

    Lexxvs, aquí teníamos una marca de artículos de broma que, entre otras muchas cosas, vendía polvos pica pica. Yo lo hacía casero machacando infrutescencias secas del plátano de paseo (Platanus hispanica) y era muy efectivo.

  17. jmongil 28 septiembre 2007 / 14:14

    Yo en su momento me libré de circunstancias tan tóxicas. Sólo escuchaba música en inglés, la cual no entendía ni jota, salvo los socorridos yeah-yeah.

    Maldito copépodo. Ahora tengo ese engendro de melodía dando botes en mi cabeza. Necesito urgentemente un bocata-Mozart.

    ¿Crisis de los 30? Pues espera la de los 40 y verás…

  18. Quesito y Tostadiño 30 septiembre 2007 / 11:34

    xDDD genial el análisis. Voy a tener que pasarme por aquí más a menudo.
    Saludos

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