Presentando a Ruperta

Amigos del blogoplancton:

En la reciente visita de nuestros hospedadores a su propiedad en mitad de los bosques de Connecticut, estos señores aparecieron un día con un glorioso fruto arrancado de algún rincón oculto del jardín: un magnífico representante de la familia de las cucurbitáceas que nos lo pusieron junto a la puerta.

Helo:

Nuestra calabaza para Halloween

Sí señor, es una calabaza, pero no una de esas que se atan en un palo junto con una concha y te dan poderes para andar hasta Santiago de Compostela, sino más bien de las que les daban a Zipi y Zape en el cole. El lector avispado y devorador de cultura yanqui ya se habrá dado cuenta de que lo hicieron para animarnos a participar en el folklore estadounidense de la víspera del día de todos los santos, aquí conocido como “Jálogüin” (en adelante, Halloween). Por si vivís en otro plantea, en el Halloween la gente hace cosas supuestamente “scary”, como disfrazarte de Batman y exigir caramelos en casa de tus vecinos, ir al cine a ver “Saw V” o escuchar un discurso de la campaña electoral de McCain (that IS scary!). Como aquí las cosas se hacen a lo bestia y sin mesura, la gente lleva aproximadamente un mes preparándose para Halloween y los supermercados están llenos de cosas absurdas y chominadas para vivir intensamente esta festividad tan destacada. Lógicamente, ya que te gastas la pasta en calabazas de plástico, lucecitas naranjas para tu entrada, espantapájaros de fibra sintética y una bruja verde sonriente tamaño XL que se cuelga en la puerta de casa, no lo vas a exhibir sólo un día, sino que lo preparas con un mes de anticipación como una especie de ensayo general navideño (y no lo digo en broma: hay casas que llegan a estar decoradas de forma realmente profusa).

Un elemento indispensable son las “jack-o’-lanterns”, uséase, las calabazas vaciadas y decoradas a modo de cara tenebrosa o algo por el estilo que seguro que estáis hartos de ver pero que quizá, como yo, no teníais ni idea de cómo se llamaban. Básicamente la calabaza se vacía y se recorta, tradicionalmente a modo de cara mosntruosa, para después meterle una vela dentro y hacer de lámpara vegetal. Es con este objetivo con el que se nos donó la calabaza y ayer mismo nos pusimos manos a la obra con nuestra primera “jack-o-lantern”, proceso que os relato a continuación con todo lujo de detalles porque, queridos niños, la cosa no es tan fácil como pudiera parecer y nos deparó unas cuantas horas de entretenimiento jalogüenil, y ciertamente nos divertimos mucho.

El ingrediente más necesario para hacer la gracia es, lógicamente, una hermosa calabaza. La verdad es que nunca he visto en España calabazas de este tipo, pero aquí han empezado a inundar todos los centros comerciales y las puertas de las casas, como salidas de la nada. Son enormes, pesan como un muerto y están duras como la cabeza de alguno que yo me sé. Así pues trasladamos nuestro magnífico ejemplar a la cocina saltándonos el paso de ir a comprarlo a la tienda y nos hicimos, después de documentarnos, con todo el material necesario: cuchillos de hoja fina, cuchara, bolígrafo, y una vela.

Todo listo

A continuación toca decidir qué se quiere hacer con la calabaza. Aunque esto puede parecer trivial, no lo es en absoluto. El pumpkin carving es una cosa muy seria por aquí y hay gente dispuesta a gastarse los dineros en cosas tales como cuchillitos de precisión o descargas de distintos diseños por internet así como invertir tiempo suficiente como para conseguir auténticas obras de arte:

Tras unos instantes de duda descartamos hacer cualquier tipo de diseño original, con menciones a copépodos o a nuestra hispanidad (se barajó un toro de Osborne calabacil por una centésima de segundo), y optamos por hacer un diseño clásico entre los clásicos habida cuenta de que posiblemente se trate de nuestra primera y última incursión en el fascinante mundo del pumpkin carving. Decidimos, eso sí, bautizarla con el castizo nombre de “Ruperta” para mayor gloria de Mayra Gómez Kemp.

La primera fase del proceso propiamente dicho es abrir la calabaza. Hubo quien nos sugirió hacerlo por abajo ya que de esta forma es más cómodo colocar la vela sin hacer malabarismos pero, una vez más, nos inclinamos por hacerlo como Dios manda, siguiendo la tradición: por arriba. La mejor forma de hacerlo es dibujar un polígono suficientemente grande como para luego vaciar la calabaza a cucharadas cómodamente y después se corta por la línea usando un cuchillo de hoja fina haciendo que incida con un ángulo de 45º para que la tapa se quede bien colocada y no se caiga dentro de la calabaza. Parece fácil, pero no lo es: la calabaza está dura y hay que tener cuidado de cortar en la dirección adecuada.

Está dura la jodia

Hecho esto y arremangándose bien, se retira la tapa.

Abriendo la tapa

Y después se vacía su contenido. ¡Nueva sorpresa! La calabaza dura como el acero y pesada como una losa está mayormente vacía. Procedemos a quitar la pulpa con las pipas.

Destripando a Ruperta Destripando a Ruperta

Quizá os preguntéis qué se hace con el contenido de la calabaza. Según nos han contado estas calabazas no son aptas para el consumo y lo más que puedes hacer es hornear las pipas y comértelas, pero la pulpa no es muy apreciada gastronómicamente. Yo probé un poco de la pared y me pareció insípida, aunque no desagradable. Las tripas de Ruperta fueron destinadas a la compostera de nuestros hospedadores.

A continuación se coge la cuchara y se pone uno a rascar el “suelo” de la calabaza para darle forma y que la vela no se vuelque. Con las paredes sólo es realmente necesario rascar la parte donde se va a recortar la cara, porque el resto da un poco igual. Eso si no eres como Alfie, un Fidias de las calabazas, que quieres dejar uniforme y niquelado todo su interior incluso aunque no vaya a verse.

Después, con pulso y destreza, se dibuja el motivo deseado, bien tradicional y casero, bien bajado de internet, o lo que sea. Yo eché mano de la vasta cultura proporcionada por los especiales de Halloween de los Simpson para plasmar, como os decía, la versión más tradicional y folklórica de los jack-o-lanterns:

Dibujando a Ruperta Diseño calabacil

Y seguidamente, haciendo gala de su pulso envidiable, el Fidias calabacil hizo el resto.

Ojo fuera

Ruperta, con ojos

Boca fuera

Dando como resultado…

Ruperta, terminada

…una tipiquísima estampa yanqui. Vamos, que parece que llevamos haciendo esto toda la vida. No me digáis que no nos quedó scary, pero scary de verdad.

Ruperta, terminada

Pues eso es todo de momento, en espera de tiempos más propicios para hacer entradas en condiciones.

Antes de que lo preguntéis: no. Es bastante improbable que vengan niños disfrazados a pedirnos caramelos. Vivimos en mitad del bosque y los padres no suelen ir llevan a sus criaturas en coche por casas lejanas, así que todo esto lo hemos hecho para nuestro propio regocijo. La noche de Halloween estaremos, presumiblemente, tomándonos unas cervezorras en Providence, Rhode Island, a falta de huesos de santo (por favor, que alguien se tome un par de ellos a mi salud).

Sofía la lía parda (otro lapsus a comentar)

Qué bien os lo pasáis en las Españas, jodíos. Sólo unos días después de que el único, el inimitable, el tocado por la mano de Dios ex-presidente Aznar volviese a deleitarnos con uno de sus monólogos humorísticos (esta vez sobre la cosa del clima), va nuestra reina, entonadilla por el ambientazo y pese a ser poco amiga de protagonismos en las fiestas (es gente sencilla, recordemos) se arranca ella también con declaraciones memorables sobre asuntos regios como la religión en las escuelas, con quién puede casarse la gente o el disgustazo que se llevó cuando vio que unos jovenzuelos alocados quemaban su propia imagen impresa.

A mí me parece estupendo que la opinión de Sofía se haga pública. Es mucho mejor saber de quién es súbdito uno y apreciar esa sencillez de la que tanta gala hacen, y como dicen por ahí, le está haciendo un gran favor a la república.

No es para comentar la noticia en sí para lo que escribo esto (el huso horario en el que vivo y mis condiciones actuales hacen que llegue a destiempo para tanjugoso notición), sin embargo hay un par de detalles dignos de puntualizar. No sé si lo habréis hecho ya, pero echad un vistazo a la versión extendida (::1:: ::2::) de las perlas del libro de marras. Morrallita varia sobre la personalidad íntima del personaje real, sus opiniones sobre líderes políticos y sobre su vida personal (para convencer a la gente que aún no lo sepa que esta gente es de carne y hueso y caga y se tira pedos como todo el mundo aunque resulte difícil de creer), y entre todo eso, unas frases sobre Ceuta y Melilla:

“Ceuta y Melilla son España: los territorios, la historia, la población. Y en nuestra visita todo el mundo se echó a la calle para decir eso: ‘Somos españoles’. Lo que pasa que Mohamed, igual que su padre, cada dos por tres tiene que protestar y reclamar para que la cuestión siga abierta. Hassan II a mi marido intentaba tenderle trampas: ‘Ven, ven a Ceuta o Melilla, y yo te monto allí un recibimiento por todo lo alto’. Había que decirle: ‘Pero Hassan, ¿cómo vas a recibirme en unas tierras que son mías?”.

Sofía de Grecia, Reina de España

Al hablar de la españolidad de las ciudades norteafricanas se le escapa, como quien no quiere la cosa, que la Corona española considera “suyos” los territorios españoles. A mí me hace mucha gracia esto y lo veo poco compatible con la visión moderna y chachi-guay que quieren transmitirnos de la monarquía española (sólamente representativa, neutral, campechana, liberal, etc) con afirmaciones de este tipo. Me da la risa tonta, de verdad.

Creo que en el fondo todo esto es un montaje para hacer que gente como yo se compre un libro de Pilar Urbano.

Peridis. 31 Octubre 2008 en El País

Manel Fontdevila. 31 de OCtubre de 2008 en Público

El ECO-PSOE se quita la careta

Esta legislatura, la segunda con Zapatero al frente del gobierno, se inició con un curioso cambio ministerial que dejó a un servidor algo mosca (véanse los comentarios de esta entrada de GOLEM Blog): El ministerio de Medio Ambiente se fusionaba con el de Agricultura. Si era el primero el que fagocitaba al segundo o si era este último el que pasaba a controlar las competencias del primero no quedaba muy claro en aquel primer momento. Estos dos ministerios ahora fusionados tradicionalmente protagonizaban trifulcas ya que los intereses de los agricultores y ganaderos no siempre ven con buenos ojos medidas conservacionistas. Lo que sí era meridiano es que el ECO-PSOE optaría por mantener la nombra el nombre más chachi-guay de “Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino” (MARM, para los amiguetes). Otro hecho manifiesto es que la ministra saliente, Cristina Narbona, no repetiría cargo y en su lugar se colocó a Elena Espinosa, que fue, de hecho, Ministra de la cosa agrícola en la legislatura anterior.

Puede que Narbona no fuese especialmente popular, pero en su currículum queda haber sacado adelante la “Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad”, una iniciativa realmente ambientalista y digna de un ministerio con ese nombre de la que hablamos en esta santa casa cuando aquello de la manifestación de cazadores que querían seguir llenando de plomo el campo, ¿sus acordáis? Pues eso. Decir que el ministerio de Medio Ambiente llevó a cabo una actividad de defensa y protección de la biodiversidad puede parecer una perogrullada, pero no lo es en absoluto ya que desde su creación por el PP, creo que en 1996, este órgano apenas ha servido para algo más que figurar y quedar bonito cuando llegaba el momento de la verdad y la gestión medioambiental chocaba con algún otro tipo de interés. Narbona, por el contrario, llegó a enfrentarse al gobierno extremeño (del PSOE, recordemos), con motivo de la ubicación de una refinería en Tierra de Barros. No creo que haya muchos precedentes similares de un ministro de medio ambiente español defendiendo el medio ambiente.

Fue cuestión de meses confirmar lo peor: el gobierno daba carpetazo a la política ambiental narbonense. Y por si no nos lo creíamos, hoy me ha atragantado el café (aguado y asqueroso, ya se sabe), Jmongil con la noticia del cambio radical en la política de trasvases del ECO-PSOE:

Medio Ambiente rectifica la política del agua y planea otro trasvase al Segura

El ministerio admite que la conducción de Cáceres a Murcia es “una buena opción”, que las desaladoras “no son la panacea” y que se ha gestionado “inmerso en dogmas”

El Ministerio de Medio Ambiente culminó ayer el bandazo en política hídrica y enterró el rechazo a los grandes trasvases que marcó la etapa de la anterior ministra, Cristina Narbona. El secretario de Estado de Agua, Josep Puxeu, admitió en público que el trasvase de agua del Tajo que pide el PP desde Cáceres al río Segura “es una posible buena opción”. Aunque oficialmente el proyecto no está en estudio “para no quemarlo”, la decisión está tomada y Medio Ambiente planea anunciar el trasvase antes de febrero.

(…)

Puxeu sonrió cuando se le preguntó si su discurso suponía volver a la política de trasvases tradicional de los socialistas -desde la II República hasta Borrell- y que Rodríguez Zapatero y Narbona abandonaron en 2001 (estando el PSOE en la oposición) como pedían los socialistas de Cataluña y Aragón. “Si hay una cuenca, la del Segura, que tiene un déficit del 60%, lo que no podemos es desmantelar un sistema productivo y organizar una migración. Tenemos que darle agua. O la desalas o la transportas. Pero sería un disparate decirle a esa gente que está mal ubicada”, lanzó Puxeu.

(…)

Aunque el ministerio no piensa decir nada oficialmente, ha tomado la decisión de lanzar el trasvase del Tajo medio antes de febrero para que la guerra del agua quede zanjada antes de las elecciones europeas y con el Estatuto de Castilla-La Mancha previsiblemente aprobado. La intención del Gobierno, ya debatida con el PP, es bajar el tono de la disputa, eliminar del Estatuto castellano-manchego la caducidad del trasvase Tajo-Segura, aumentar los recursos asignados a Castilla-La Mancha en el Plan de Cuenca del Tajo y el caudal ecológico en Aranjuez y, después, promover el trasvase desde Cáceres.

Y no sigo leyendo porque me dan náuseas. Qué asco, de verdad, qué asco dan los políticos cambiando de discurso de la noche a la mañana y limpiándose el culo con los argumentos que han estado usando unos meses antes. No se puede culpar a Espinosa, desde luego, de favorecer los intereses de los, ejem,  “agricultores”. A quien hay que pedir explicaciones es al que tuvo la idea genial de dejar sin voz los intereses medioambientales, pese a presumir de ellos en los programas electorales.

Es una ocasión singular la de que el dólar esté devaluado…

Más o menos esto canturreaba yo allá por el veranito ante la espectativa de visitar los EEUU cuando el euro estaba por los 1.60 dólares. Con mi cuenta bancaria y la ayuda para la estancia en moneda europea iba a ser el rey del mambo. Durante las vacaciones, primeras sospechas de que la crisis esa estaba haciendo bajar al euro (de esto nos dimos cuenta al cambiar por segunda vez a dinares jordanos y algún agorero dijo en ese momento que se nos hundía la divisa). Por eso al regresar a España “compré dólares baratos” ante la posibilidad de que fuese cierto que la cosa se iba a poner fea. De esta forma, si el euro iba bien, podría tirar de tarjeta, y cuando fuese mal, usaría el cash sacado durante el verano. Me pregunto si ésto me coloca directamente bajo la definición de “especulador”.

Como idea no estuvo mal. El euro, de hecho, repuntó un poco en septiembre, pero cada día echo un vistazo a la cotización y la cosa pinta muy muy mal. Aún me quedan dólares baratos del verano, claro, pero ¿cuál sería la mejor estrategia a seguir a partir de ahora? ¿Sacar dinero del cajero temiendo que el euro se hunda hasta los abismos en las próximas semanas? (de forma que incluso compense el pellizco que se queda el banco) ¿Gastar primero los dólares baratos y luego tirar de tarjeta? Creo que lo que haré será comprar euros ahora en espera de que vuelvan a subir. Lo mismo lo invierto en un chalecito en Seseña.

Obama mesiánico

Portada del New York Times del día de hoy (de ayer ya por casita):

La gente se arrechucha para tocar a Obama. Me ha llamado la atención esta imagen, casi mesiánica del candidato. Según se acerca el 4 de noviembre creo ver que la ilusión puesta por una parte de la población en este hombre se acrecenta. Parece bastante claro quién va a ganar en Connecticut (mayoría aplastante de carteles en los jardines, camisetas y chapas para Obama), pero pocos se atreven a anticipar el resultado final pese al optimismo de las encuestas: entre los demócratas hay esperanza e ilusión después de ocho años de Bush, pero también mucho miedo y tensión por la inmensa frustración que supondría un continuismo republicano. Estas no serán unas elecciones ordinarias.

La inaudita y desgraciada historia del Dromedario de San Baudelio de Berlanga y su viaje transatlántico

Dedicado a A.S.C.

Si uno se pasa por las profundidades de Soria enfilando la SO-152 se encontrará, al noroeste de Caltojar, cerca de Casillas de Berlanga, con una construcción pequeña y bastante inconspicua que, sin embargo, tiene mucho que contar desde estos páramos.

Se trata, naturalmente, de una ermita. Esto no tiene por qué tener nada de raro cuando se recorre Castilla, pero si en vez de pasar de largo nos fijamos un poco más veremos que el acceso es a través de un arco de herradura con cierto aire andalusí. De pensar así no andaríamos muy desencaminados. Estamos ante la ermita de San Baudelio de Berlanga, una de las joyas del prerrománico español. Los especialistas no acaban de ponerse de acuerdo sobre su fecha de construcción, pero gracias a algunos documentos sabemos con seguridad que fue anterior al año 1136, y algunos entendidos la llegan a situar a comienzos del siglo XI, o incluso antes. Se trata de una construcción única y de gran originalidad en muchos aspectos que suelen explicarse por su naturaleza mozárabe. En aquellos tiempos, conviene recordar, estos páramos inhóspitos se los disputaban los reinos cristianos y el Califato de Córdoba. Durante la Reconquista, en ciertos territorios fronterizos castellanos floreció un arte mestizo fruto de los habitantes de Al-Ándalus que fueron “asimilados” por el avance de los feudos cristianos a los que artísticamente tenían mucho que aportar. Esta ermita en cuestión es un excelente ejemplo.

Aunque de aspecto sencillo desde el exterior y en su concepción general (consta de una única nave y un ábside, ambos rectangulares), el interior sorprende al visitante como si le hubiesen transportado mucho más allá de las sierras sorianas:

El bosque de columnas y arcos en miniatura hace evidente la similitud con una mezquita, y en el centro de la estancia…

Una gran columna con forma de palmera puede hacer pensar por un instante en algún oasis lejano de otro continente.

Se piensa que los ermitaños de la época se cobijaban aquí del frío y se dedicaban a esas cosas que suelen hacer los ermitaños: rezar y quizá custodiar alguna reliquia. El patrón del recinto (El Baudi) era un santo de Nimes cuyo culto estaba muy extendido por la época y como nota adicional sabed que sus restos se conservan en gran parte en porciones, cual queso de untar, en la ciudad de Toledo). Quizá algún trozo del cadáver de San Baudelio pasara alguna temporada en las estancias “secretas” de esta ermita.

Sin quitar mérito a la original arquitectura del templo, lo más destacable son, sin duda, sus pinturas al temple. Temas clásicos de la mitología cristiana (milagros de Jesús, la Última Cena, etc) se unen a un gran bestiario de presas de caza y seres exóticos que cubrían las paredes de la estancia creando un espacio único que se ha llegado a llamar “la Capilla Sixtina del románico español”. Una mezcla de lo profano y lo sagrado con grandes dosis de talento artístico del Medievo para crear un verdadero oasis en páramo soriano. Así, aunque hoy en día su aspecto es este:

En sus mejores tiempos debía parecer algo así:

¿Qué ocurrió con estas pinturas? Puede pensarse que el paso de los siglos no trataron bien los muros de San Baudelio y que el abandono de los tiempos es el responsable (La ermita, al parecer, cayó en desuso sirviendo principalmente para guardar ovejas), pero no es el caso. Las pinturas se conservan en excelente estado pero a muchos kilómetros de distancia y fragmentadas, cual friso panatenaico medieval cañí.

Tan sólo cinco años después de que fuesen declaradas Monumento Nacional en 1917, un italiano llamado León Levi se pasó por Casillas de Berlanga y compró 23 de las pinturas únicas y de valor incalculable a los “legítimos dueños” de la ermita por 65.000 pesetas de las de entonces a cuenta del marchante estadounidense Gabriel Dereppe. Las protestas por el expolio del patrimonio artístico inmovilizaron las pinturas varios años, pero hete aquí que en 1925 el Tribunal Supremo español dictó una esperpéntica sentencia y ordenó que las pinturas se fuesen con el viento fresco. Podemos imaginarnos la cara que se le quedó al personal.

Desde entonces los animalitos de San Baudelio están repartidos por distintos museos estadounidenses: el de Cincinnati, el de Arte de Indianapolis, el de Bellas Artes de Boston y el Metropolitan en Nueva York. El gobierno español consiguió recuperar una pequeña parte de las pinturas en 1957 canjeándolas por el ábside románico de la iglesia de San Martín de Fuentidueña (A esto, niños, se le llama “hacer un pan con unas hostias”), así que los visitantes de El Prado que se pierdan en sus sótanos habrán comprobado que hay allí unas pinturas muy anteriores a la media del recinto. Se espera que las pinturas de Madrid se devuelvan a su ermita soriana algún día.

¿Y yo por qué cuento esto? Porque una de las pinturas de San Baudelio tiene un significado muy especial para mí.

(tomado de aquí)

Por su inconfundible silueta aún es posible vislumbrar en la ermita a un magnífico dromedario pese a que la pintura original fue retirada.

Este perfil transmite una emoción especial. Se trata casi de una caricatura, dado lo exagerado de los rasgos, pero sigue siendo indiscutiblemente una forma evocadora y bella. Uno no puede dejar de pensar en qué pintaba un dromedario en una ermita de Soria. ¿El pintor vio alguno en cierta ocasión? ¿Lo retrató por indicaciones de algún viajero? ¿Qué sentirían los cristianos del norte al verlo? ¿Cuántos sorianos a lo largo de los siglos han admirado esta imagen como si de un ser mitológico o fantástico se tratara? ¿Para cuántos de ellos esa fue la única imagen de un dromedario que tuvieron en toda su vida? Las pinturas de este lugar, paganas o religiosas, contribuían sin ninguna duda a crear un espacio místico, reflexivo, pero a la vez fantástico y exótico, un recinto único en el mundo, que se echó a perder para siempre por 65.000 pesetas.

En un momento dado ese icono con tanta personalidad fue asumido por un grupo de amigos viajeros entre los que me encuentro como emblema y como símbolo. Bajo el signo del camélido de San Baudelio, la orden dromedaria ha visitado países como Marruecos, Italia, Grecia, Vietnam, Turquía, Portugal, Cuba, Siria, Jordania o Estados Unidos, amén de innumerables comarcas españolas. Nuestro dromedario figura en camisetas conmemorativas, ex-libris de caucho y aparece como sello oficial en los certificados de participación de los Copépodos de Oro.

Sin embargo, nunca ningún miembro de la orden dromedaria había visto en persona la pintura original de nuestro tótem… hasta el domingo pasado.

El “Metropolitan Museum” de Nueva York tiene una subsede en la esquina noroeste de Manhattan conocida como “The Cloisters” (Los Claustros). Es un sitio relativamente remoto del cual el taxista medio nunca ha oído hablar. Se trata de un pastiche neorrománico edificado por adinerados estadounidenses que ha sido rellenado con joyas de arte medieval de España, Francia, Italia y Alemania pirateadas a lo largo de los años con mayor o menor estilo. Lo mismo te plantan un fuste toscano con un capitel andalusí que te reconstruyen una nave románica con todo tipo de decoraciones europeas. Aquí es donde se halla el ábside de Fuentidueña, canjeado por las pinturas del Prado, y aquí es donde se encuentra nuestro querido Dromedario.

Dromedario de San Baudelio de Berlanga

 

Junto a él, una breve letrero reza así:

A Camel

Fresco transfered to canvas

Spain. Castile León, Soria. ca. 1120-1140

From the church of San Baudelio de Berlanga

The Cloisters Collection, 1961 (61.219)

Qué escueto epitafio para tamaña infamia.

Nuestra peregrinación tuvo un sabor agridulce. Por una parte fue muy emocionante encontrarnos con el verdadero Dromedario de San Baudelio y admirarlo en persona. Por otra es impresionante la cantidad de cosas que esta gente se ha llevado de Europa. Por un momento te puedes imaginar qué siente un egipcio o un griego visitando el British Museum.

En todo caso fue un día memorable para nosotros y se lo brindamos a nuestro principal compañero de fatigas por los desiertos sirios y los arrecifes del Caribe. Ojalá tú peregrines también pronto a los Cloisters de Nueva York, o mejor aún, ojalá tú, como cualquiera de nosotros tenga algún día la oportunidad de admirarlo en una perdida ermita de Soria.

 

Enlaces de interés:

Ermita de San Baudelio en la Wikipedia

Artículo en jdiezarnal.com

Artículo en Enseñ-arte

Artículo en “turismo prerrománico”

 


 

En todas partes cuecen habas…

… y todos los países tienen sus peones negros:

Conspiracionismo

Este cartelito me llamó la atención este domingo en una calle de Harlem, Nueva York. Publicita alguna “teoría conspiratoria” sobre la autoría yanqui de los atentados del 11-S. “Another Pearl-Habour”, “9/11 was homegrown”, “I beg you to die for a lie”, y ese tipo de cosas, ya sabéis, “queremos de saber”. Otros cartelitos cercanos hablaban sobre los puntos negros de la investigación, datos que no encajan, la imposibilidad física de que el combustible de un avión pueda fundir las vigas del World Trade Center… en fin, que por un momento una extraña sensación de dejà vu me invadió y sentí que estaba leyendo “El Mundo“.

Pero hay que reconocer que el cartel mola, digno de una película protagonizada por Denzel Washington.