La Ola

Die Welle. Dennis Gansel, 2008

estrella.PNGestrella.PNGestrella.PNG

diewelle

A estas alturas todos habréis visto, o al menos oído hablar, de esta película alemana que se estrenó hace unas cuantas semanas. Por si acaso no es así, sabed que la premisa es bien sencilla: un profesor de instituto (tirando a progre, para más señas), debe llevar contra su voluntad una clase sobre “autocracia” en el seno de una semana de proyectos cuyo objetivo final es que el alumnado comprenda las bondades de la democracia. Como los alumnos están bastante desmotivados y  hartos de escuchar las andanzas del III Reich, al profesor no se le ocurre otra cosa que intentar demostrarles en directo cuáles son los mecanismos que hacen posible la adhesión de los individuos a un régimen autoritario fascistoide. Comienza obligándoles a sentarse correctamente, y hacia el final de la semana la cosa se le ha escapado de las manos y tiene a una multitud de cachorros de las juventudes hitlerianas pululando por el instituto y que se hacen llamar “La Ola”.

Tal y como yo lo veo, la película es intresante, especialmente porque está basada en hechos reales. El verdadero profesor se llamaba Ron Jones y no era alemán, sino estadounidense. Llevó a cabo el experimento con un aula de 30 estudiantes de 15-16 años en Palo Alto (California) en abril de 1967. La experiencia se noveló en el libro “The Wave” (1988), de Todd Strasser, que es en el que está basado la película.

En la película, por lo tanto, se pude ver cómo los gestos de disciplina y pertenencia a un grupo (sentarse bien, desfilar, uniformes, saludos, exclusividad,…) van calando cada vez más en muchos de los conejillos de indias aumentando el éxito del movimiento y aumentando tambień el compromiso de los integrantes (¡a pesar de carecer en absoluto de cualquier tipo de carga ideológica!) hasta extremos increíbles y convertirles en una masa descerebrada que acepta ciegamente lo que su profesor anarca les ordena, Q.E.D.

Como película es algo flojilla y previsible, pero entretenida y hasta con momentos cómicos (los dramáticos se dan por supuestos). Yo le achacaba al salir del cine demasiadas dosis de fantasía (imaginaba que una licencia cinematográfica para adaptar un libro quizá muy extenso). Por ejemplo me resultó inverosímil que todo se desarrollara en sólo una semana de tiempo. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que de hecho el exprimento original duró exactamente cinco días.

¿Demuestra esto que puedes coger a una panda de adolescentes con acné y convertirles en pequeños monstruos? ¿Demuestra esto que en el fondo la juventud está deseando que le den caña y la sometan a una férra disciplina que sus padres no le dan? Pues vete tú a saber, yo soy biólogo como la Obregón, pero ahí queda la película, que no va de otra cosa más que el eterno conflicto que todos sufrimos al vivir entre el deseo del individualismo, del desarrollo del “yo” y la confortable comodidad de la pertenencia a un grupo. No sólo los excesos navideños pueden ser perniciosos.

Si queréis saber más sobre el experimento original, leedlo en la Wikipedia.

Anuncios

4 thoughts on “La Ola

  1. Kike 27 diciembre 2008 / 12:28

    La peli no está mal pero a mi me pareció un poco decepcionante…

  2. eulez 11 junio 2009 / 21:06

    Acabo de ver la peli (vaya día de cine intensivo que llevo) y, como a Kike, me ha parecido regulera. Toda la discusión sobre la autocracia y como sería posible que volviese a surgir un autoritarismo es interesante (muy interesante, siempre), pero la película tiene momentos aburridísimos, intrascendentes y no profundiza ni en los personajes ni en lo que quiere decir. Vamos, que el guión es una mierda para un tema taaaaan interesante.

  3. Copépodo 12 junio 2009 / 8:22

    Sí, pues un poco lo que digo yo también ¿no? Me sorprendió mucho que la historia real ocurriera en verdad en sólo unos días. El profesor ese tenía que ser un lavacerebros tremendo.

  4. eulez 12 junio 2009 / 11:12

    Pues si… por ejemplo, podrían haber sacado al profe explicando los preceptos del nazismo o del fascismo y tocando/manipulando la “fibra sensible” de los alemanes (que la tienen). Lo que pasa es que eso a lo mejor era demasiado polémico, o resultaría en apología del nazismo, y en Alemania esta perseguido. Vamos, que joer, o haces bien la peli, o mejor no la hagas, leches.

    Sería interesante leer el libro la verdad, lo mismo me lo pillo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s