Diáspora

diasporaDiáspora
Greg Egan
Grupo AJEC. Colección Albemuth Internacional. 2009
Traducción: Pedro Jorge Romero
316 págs.
ISBN: 978-84-96013-52-0

Ya tuve ocasión de recomendaros hace unos años (¡carajo como pasa el tiempo!) un libro de Greg Egan, el escritor australiano de ciencia-ficción. Por aquel entonces fue su recopilación de relatos “Axiomático“, toda una joyita. Era la primera vez que leía algo de este autor y me impresionó mucho su capacidad de contar historias perturbadoras donde se mezclan complejos contenidos científicos y raudales de imaginación. Pues bien, “Diáspora”, publicada originalmente en 1997, es considerada una de sus mejores novelas y acaba de editarse por primera vez en castellano por el grupo editorial AJEC, que además ha tenido la cortesía de hacerme llegar un ejemplar.

Las primeras páginas nos sitúan en un futuro que apenas seríamos capaces de reconocer. En el año 2975, la especie humana se ha diversificado hasta extremos increíbles. Por un lado están las personas que nos resultarían más familiares, los carnosos, individuos que mantienen por convicción un modo de vida inseparable de la existencia física en un cuerpo humano. Pese a todo, los carnosos no son un grupo uniforme, y aunque algunos de ellos (los “estáticos”) mantienen unas condiciones ancestrales básicas del Homo sapiens, hay infinidad de formas derivadas de siglos de ingeniería genética que les dotan de capacidades extraordinarias. En el extremo opuesto estaría la Coalición, integrada por ciudadanos que renunciaron a la vida corpórea y codificaron sus mentes convirtiéndolas en software que habita una red mundial de ordenadores. Los ciudadanos de la Coalición no dejan de ser humanos por carecer de cuerpo y dedican su vida a aspectos que van desde la investigación científica a sofisticadísimas obras de arte. Por último estaría una suerte de eslabón intermedio: los gléisner, que pese a ser también unos y ceros, habitan androides clónicos en el mundo físico. Fundamentalmente se dedican a la exploración espacial.

Las distintas formas humanas han alcanzado, después de muchos conflictos, una vida en equilibro en la Tierra y viven un periodo de estabilidad, una vez superadas las lacras del crecimiento exponencial y la escasez de recursos. Sin embargo, un acontecimiento que escapa al conocimiento científico de la humanidad va amenazar seriamente la supervivencia de la especie en el universo. Pese a que el eslabón más débil (los carnosos), son los más gravemente afectados, toda la humanidad olvida sus diferencias y se une en una búsqueda común que les dé respuestas y soluciones. Comienza una odisea vastísima, de escalas nunca alcanzadas con anterioridad y cuyo final es una gigantesca incógnita.

Hay muchísimo contenido sobre física teórica y matemáticas: dimensiones extra, agujeros de gusano, partículas elementales, etc, etc. No sé valorar hasta qué punto las cosas que se plantean son verosímiles o no, pero ateniéndome a mis lecturas anteriores del autor en las que se zambulle en aspectos biológicos (y demuestra estar bien documentado), sospecho que sí tienen fundamento. Por momentos el texto puede ser bastante denso, precisamente por la complejidad de las explicaciones científicas, pero como en general se acompañan de metáforas justo en el momento en el que uno está a punto de perderse, el texto se sigue bastante bien incluso en los momentos difíciles (y además hay un glosario de términos al final, dato que conviene saber desde el principio). He disfrutado mucho del libro y se lo recomendaría a cualquiera que se sienta atraído por la llamada “ciencia-ficción dura”, aquella en la que un peso muy sustancial de la trama recae sobre aspectos científicos. Al igual que comprobé con los relatos de “Axiomático”, Egan tiene un alcance muy profundo en las cosas que escribe. Pese a ser tremendamente fantásticas en su planteamiento, digamos que ajenas a nuestra experiencia, consigue a la vez explorar un nivel muy cercano, casi íntimo, que le hace a uno preguntarse en qué consiste ser una persona.

Anuncios

8 thoughts on “Diáspora

  1. eulez 15 mayo 2009 / 10:42

    ¿Dimensiones extra? ¿Teoría de cuerdas? Buf… todo chorradas. Mola eso de los carnosos y la gente que se ha volcado en Software. Creo que es algo muy plausible y que sucederá algún día… si no nos extinguimos antes.

  2. Dr. Moriarty 15 mayo 2009 / 10:43

    Interesante. A ver si me hago con ella.
    Saludos.

  3. Radagast 15 mayo 2009 / 10:59

    Si se parece aunque sea mínimamente a “Axiomático”, seguro que es toda una maravilla.
    Por cierto, ¿cuándo tendremos el honor (o desgracia) de que Tyler-Pepe venga a por su paquete?

  4. rpardo 15 mayo 2009 / 18:02

    Tendré que pedímerlo… pero falta tanto para mi cumpleaños….

  5. Copépodo 18 mayo 2009 / 14:35

    Eulez, ¿Te parece más verosímil volcar una persona en software antes que la teoría de cuerdas? Eso sí que es curioso. De todas formas te aclaro que se habla de dimensiones extra, pero no de supercuerdas.

    Radagast, Yo en tu lugar evitaría por todos los medios que Tyler-Pepe haga efectiva su amenaza, pero allá tú. Pero en serio, lo que me importa es que lo halláis disfrutado.

  6. eulez 19 mayo 2009 / 11:22

    El rollo de las dimensiones extra viene de las supercuerdas porque es algo necesario para continuar con la teoría matemática (no es que haya una teoría ni nada). Sí, me creo más lo de volcar más una personalidad en software, porque eso es especulativo, es ciencia ficción. Cuando la IA esté desarrollada, funcionen los ordenadores cuánticos (la computación cuántica es una rama de investigación respetable) y cuando se entienda básicamente el funcionamiento del cerebro (casi nada), es posible que se pueda transferir a las personas a ordenadores. Esto es una hipótesis típica de ciencia-ficción.

    Otra cosa es la pseudociencia y los timos. La Teoría de Cuerdas entra ahora mismo en ese campo, porque pretende ir en serio. Y va en serio, y sería muy respetable como teoría matemática, pero el problema es como la religión. La gente que trabaja en esas cosas afirma que las dimensiones extra existen realmente. No son matemáticas, no. Existen, porque lo dicen ellos. Nadie las ha visto, no hay ninguna comprobación experimental ni nada, pero existen. La diferencia entre esa concepción y la religión es mínima, es un acto de creencia que no admite el argumento de la comprobación experimental. Por eso ataco cada vez que puedo a las conclusiones que se sacan de la Teoría de supercuerdas, porque están basadas en argumentos que sacan a la luz lo peor de la Ciencia.

  7. Lorenzo 19 mayo 2009 / 21:28

    Coincidencia de las coincidencias, acaba de llegarme por Amazon este libro. No me he leído tu reseña para evitar spoilers, pero quería dejar constancia.

    Saludos!

  8. Alfie 25 mayo 2009 / 16:50

    Lei Axiomático porque me lo recomendaste y creo que también me leeré este libro tiene buena pinta. La propuesta para densa pero digestiva. Ya te contaré.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s