El origen de las especies: apuntes para el lector accidental (2)

Como os decía, aprovecho que hace hoy 150 años Charles Darwin firmó el manuscrito del origen de las especies para hacer un breve recorrido por esta obra y rescatar los párrafos que más me gustan. Este trabajo de selección lo hice sobre una de mis adquisiciones recientes que más borrico me ponen me emocionan: el facsímil de la primera edición en inglés, con sus tapas duras y todo (babas, babas), con el que me hice hace un tiempo. Tened esto en cuenta, ya que la edición que suele encontrarse a la venta es la sexta y definitiva, y de paso si encontráis algunas diferencias entre estas dos ediciones, las podemos comentar.

Os aviso desde ya que esta entrada es un rollazo de mucho cuidado y además en gran parte está sin traducir. Está pensada sólo para quien quiera leerse el libro, especialmente si el lector accidental no es biólogo. Si a ese lector le hace falta algo de contexto que se lea este otro post rollo primero.

Vamos allá.

manuscritofirma

El origen de las especies

1859_Origin_F373_001Se puede achacar a Darwin que en todo el libro va siempre andando con pies de plomo. No es especialmente valiente (o al menos no siempre que se le plantea la oportunidad) como para sacar pecho de lo que este libro iba a significar. Por eso a veces es aún más interesante saber leer entre líneas, y la primera ocasión que tenemos para ello, nada más empezar, es la cita de Whewell con la que abre el origen:

“But with regard to the material world, we can at least go so far as this—we can perceive that events are brought about not by insulated interpositions of Divine power, exerted in each particular case, but by the establishment of general laws.”

W. WHEWELL: Bridgewater Treatise.

Ahí queda eso, toda una declaración de intenciones. Leyes generales y no intervención divina, la idea de la física newtoniana trasladada a la biología, eso es el origen de las especies.

La Introducción es también una parte que merece la pena leer con cuidado. Está aún muy reciente la carta de Wallace y el reciente artículo en colaboración, y aunque tímidamente Darwin quiere dejar muy claro que él ya había escrito sobre la selección natural en los años 40. Al final de esta parte es cuando aclara que él cree que la selección natural es el agente más importante de la evolución, mas no el único (mucho tuvo que repetir esta rase, y a muchísimos críticos se les ha pasado por alto).

Capítulo I: Variación bajo domesticación.

Cuando uno pretende leerse un libro tan inmortal como este, se espera un comienzo épico, algo que marque. Nada más lejos de la realidad. Darwin comienza su obra hablando sobre cómo los ganaderos y agricultores han ido generando nuevas razas de animales y plantas. Por supuesto que es un dato vital para su teoría, pero uno echa de menos un comienzo más estructurado, quizá una amplia introducción sobre la trasmutación de las especies. Pues no: Darwin comienza hablando de razas de paloma. Una forma de arrancar bastante tibia, por decir algo.

Capítulo II: Variación en la naturaleza.

El siguiente paso lógico de la analogía es abordar el sunto de la variación de las especies en estado natural, fundamental para explicar la selección natural. De nuevo es un capítulo necesario pero denso, que no me gusta especialmente, aunque aborda una cuestión tan interesante como la dificultad de delimitación de distintas especies. Hace menciones a su viaje a las Galápagos y, en la página 50, hay comentarios sobre el desarrollo típico del trabajo de un taxónomo con las que personalmente me sentí muy identificado.

Capítulo III: Lucha por la existencia

A struggle for existence inevitably follows from the high rate at which all organic beings tend to increase. Every being, which during its natural lifetime produces several eggs or seeds, must suffer destruction during some period of its life, and during some season or occasional year, otherwise, on the principle of geometrical increase, its numbers would quickly become so inordinately great that no country could support the product.“.

Malthus se materializa en la obra de Darwin. Interesante, pero demasiadas vueltas a lo que hoy nos resulta obvio hace que este capítulo me siga pareciendo un tanto denso.

Capítulo IV: Selección natural

Llegamos a lo que para mí es el primero de los dos “clímax” de la obra. Es aquí cuando el lector del XIX comprende a qué vienen los tres capítulos anteriores, en los que no se entiende muy bien a dónde quiere ir a parar. De las dos realidades del mundo vivo que nos ha explicado y justificado hasta la saciedad Mr. Darwin (variabilidad de la descendencia y lucha por la existencia) surge como consecuencia lógica, difícilmente cuestionable, la selección natural. En el fondo Darwin está aquí haciendo uso de una mayéutica como la de Sócrates, o eso me recuerda a mí, de nuevo transmitiendo esa sensación de ir en todo momento con pies de plomo.

Nos encontramos aquí con algunas de las primeros usos del concepto de “mejora” en la SN. Esto me ha desconcertado bastante, ya que supuestamente el darwinismo puro y duro carece de finalidad y los organismos mejoran en tanto en cuanto se adaptan a un ambiente cambiante, pero no se trata de una mejor intrínseca y objetiva (o eso consideramos hoy en día). Ha sido curioso comprobar que, aunque de la obra de Darwin se desprende esta idea, al menos en su primera edición él no lo tenía tan claro.

Hay unas frases que me gustan mucho en las que hace mención al gradualismo de Lyell:

“I am well aware that this doctrine of natural selection, exemplified in the above imaginary instances, is open to the same objections which were at first urged against Sir Charles Lyell’s noble views on “the modern changes of the earth, as illustrative of geology; (…) Natural selection can act only by the preservation and accumulation of infinitesimally small inherited modifications, each profitable to the preserved being; and as modern geology has almost banished such views as the excavation of a great valley by a single diluvial wave, so will natural selection, if it be a true principle, banish the belief of the continued creation of new organic”.

Es en este capítulo donde aparece la única figura de todo el libro:

origendiagrama

Al parecer Darwin quiso evitar el uso de dibujos o grabados para que el libro quedara más “académico” y no fuese confundido con un libro de viajes o de curiosidades sobre la historia natural. A pesar de todo, no pudo evitar renunciar a la utilidad de una figura, precisamente de un “árbol” evolutivo. Pese a que pueda parecer simple y llanamente eso, el principal objetivo de esta figura es explicar el “principio de divergencia”, algo nada sencillo y uno de los focos de las críticas. Darwin se valdrá de esta figura en numerosas ocasiones del texto.

El “sumario” de este capítulo es muy bueno, un poco largo para ponerlo aquí, pero su lectura es más que recomendable (página 126 de la primera edición). Recopila muy bien la secuencia lógica de observaciones que hace de la selección natural algo innegable. Estas líneas son en gran parte la esencia de todo el libro.

Capítulo V: Leyes de la variación

"I think..." Cuaderno B. El primer árbol filogenético de la historiaDespués del magnífico capítulo 4, es difícil no pensar que a partir de aquí hay un pequeño bajón. Este capítulo es muy interesante, con constantes citas a Geoffroy, Goethe y otros morfólogos, pero es en gran medida especulativo porque dichas “leyes de la variación”, a fin de cuentas, eran totalmente desconocidas en 1859, cuando la genética aún no existía.

En él Darwin parece hablar varias veces de la herencia de caracteres adquiridos, algo que los lamarckistas no dudaron en destacar. Después de leerlo con atención (por ejemplo, la parte de los escarabajos de Madeira), yo tengo mis dudas de que realmente estuviese hablando de caracteres adquiridos. Sin embargo, quisiera o no decir eso, hay que remitirse a lo que dice al final de la introducción: Darwin nunca dijo que la selección natural fuese el único motor de la evolución, aunque sí el más importante.

Capítulo VI: Dificultades de la teoría

Siempre me ha parecido que honra dice mucho de la calidad científica y humana de Darwin que dedicara este capítulo (y el siguiente de la sexta edición) a comentar cuáles eran los puntos flacos de su teoría.

El más importante es el del estado fragmentario del registro fósil. Por aquella época, efectivamente, el registro fósil era muy muy parcial, muchísimo más de lo que lo es en la actualidad. Sería estupendo poder sacar a Darwin de la tumba y mostrarle la gran cantidad de fósiles transicionales que conocemos en la actualidad. Habría llorado del gusto. En 1859, sin embargo, recurrió a explicaciones peregrinas para explicar esta situación cuando, obviamente, la fosilización es un proceso excepcional, y la inmensa mayoría de los seres vivos mueren sin dejar rastro.

A partir de la página 186 encontramos el célebre párrafo del ojo en el que Darwin se maravilla de la perfección de este órgano y destaca lo difícil que resulta pensar que haya surgido por selección natural. Los creacionistas de todas las épocas han disfrutado citando estas palabras sin incluir lo que Darwin añade después, explicando cómo de variables son los ojos en el reino animal y cómo existen ojos funcionales realmente simples.

También es muy famoso el párrafo siguiente:

“If it could be demonstrated that any complex organ existed, which could not possibly have been formed by numerous, successive, slight modifications, my theory would absolutely break down. But I can find out no such case. No doubt many organs exist of which we do not know the transitional grades, more especially if we look to much-isolated species, round which, according to my theory, there has been much extinction. Or again, if we look to an organ common to all the members of a large class, for in this latter case the organ must have been first formed at an extremely remote period, since which all the many members of the class have been developed; and in order to discover the early transitional grades through which the organ has passed, we should have to look to very ancient ancestral forms, long since become extinct.”

Son unas líneas absolutamente gradualistas, pero muy inspiradas, en cualquier caso.

Capítulo VII: Instinto

(recordad que si leéis la 6ª edición este capítulo contiene nuevas “pegas” a su teoría, por lo que el resto de los capítulos tienen que ser renumerados)

Aquí llega un bajón importante. Creo que lo que Darwin discute en él no nos parecería hoy especialmente necesario para defender la validad de su teoría. Me resultó bastante aburrido.

Capítulo VIII: Hibridismo

Otro capítulo que casi casi me sobra. Es importante hablar de híbridos cuando quieres defender un “principio de la divergencia”, no cabe duda, pero no lo puedo evitar, este capítulo me aburre. Es interesante, sin embargo, que Darwin “juguetea” con el concepto biológico de especie que Mayr desarrollaría en el siglo siguiente.

Capítulo IX: Imperfección del registro fósil

Aquí comienza el segundo clímax del libro, este capítulo me encanta. Retoma el asunto del registro fósil que ya comenta en el capítulo VI (a este tipo de cosas es a las que me refiero cuando digo que el origen es una obra con problemas de estructura).

Hay dos ideas muy importantes en este capítulo: 1) el hecho de que las formas intermedias no deben de ser intermedias entre las especies modernas, sino que es un ancestro común que vivió hace “x”. Este error es muy habitual incluso hoy en día, y Darwin lo deja aquí muy clarito. Los ancestros comunes sólo son relevantes a posteriori. 2) La importancia del principio estratigráfico y del laaaargo paso del tiempo. De nuevo aquí hay regustillo a Lyell.

El párrafo final es uno de los mejores:

“(…) the most eminent palæontologists, namely Cuvier, Owen, Agassiz, Barrande, Falconer, E. Forbes, &c., and all our greatest geologists, as Lyell, Murchison, Sedgwick, &c., have unanimously, often vehemently, maintained the immutability of species. (…) For my part, following out Lyell’s metaphor, I look at the natural geological record, as a history of the world imperfectly kept, and written in a changing dialect; (…) On this view, the difficulties above discussed are greatly diminished, or even disappear.”

Capítulo X: Sucesión geológica de seres vivos

En este capítulo se sigue profundiando en los principios de la estratigrafía y la sucesión de floras y faunas. Es un planteamiento de un gradualismo absoluto al que podríamos ponerle muchas pegas, pero su interés es innegable.

Además, se expresa aquí de forma muy clara una de las revoluciones darwinistas: la clasificación de los seres vivos sólo tiene sentido en la medida en que resume la genealogía de los mismos. Veremos cómo desarrolla esta idea en los siguientes capítulos.

Capítulos XI y XII: Distribución geográfica

charles-darwin-finchesEstos son mis capítulos favoritos. A mi juicio el punto álgido de toda la obra, donde Darwin por fin se desmelena un poco en sus afirmaciones y hace algunas de las observaciones más clarividentes de su época.

Darwin habla aquí de las disyunciones y de la relación que puede tener con lo que hoy llamaríamos especiación alopátrida. Pone distintos ejemplos, unos más inspirados que otros, sobre cómo un área continua puede fragmentarse, separando las poblaciones de una determinada especie y provocando con el tiempo y la selección natural que las poblaciones, ahora separadas, evolucionen en especies distintas. El otro escenario es el de la colonización de las islas, por ejemplo, de forma que los pinzones que llegaron originalmente a las Galápagos acabaron diversificándose en cada una de las islas.

“Although in oceanic islands the number of kinds of inhabitants is scanty, the proportion of endemic species (i.e. those found nowhere else in the world) is often extremely large. If we compare, for instance, the number of the endemic land-shells in Madeira, or of the endemic birds in the Galapagos Archipelago, with the number found on any continent, and then compare the area of the islands with that of the continent, we shall see that this is true. This fact might have been expected on my theory”

Hay además unas bonitas flores a Wallace, que en ese momento se encontraba aún en el archipiélago Indomalaya, fabuloso laboratorio natural de evolución insular:

“This view of the relation of species in one region to those in another, does not differ much (by substituting the word variety for species) from that lately advanced in an ingenious paper by Mr. Wallace, in which he concludes, that “every species has come into existence coincident both in space and time with a pre-existing closely allied species.” And I now know from correspondence, that this coincidence he attributes to generation with modification.”

Y una de mis frases favoritas, con una puyita entre líneas al creacionismo, a raíz de la ausencia de ranas y sapos en las islas oceánicas:

“This general absence of frogs, toads, and newts on so many oceanic islands cannot be accounted for by their physical conditions; indeed it seems that islands are peculiarly well fitted for these animals (…) But as these animals and their spawn are known to be immediately killed by sea-water, on my view we can see that there would be great difficulty in their transportal across the sea, and therefore why they do not exist on any oceanic island. But why, on the theory of creation, they should not have been created there, it would be very difficult to explain.”

Capítulo XIII: Afinidades mutuas de los organismos

Tanto tontear con capítulos llenos de paja y Darwin deja para el final un capítulo en el que habla de anatomía comparada, embriología y órganos rudimentarios, todo en uno, con lo que le daría el tema para explayarse. En fin.

Estamos ante uno de los mejores capítulos del libro, es una joyita de principio a fin. Atención a estas líneas, realmente gloriosas sobre los sistemas de clasificación.

“But many naturalists think that something more is meant by the Natural System; they believe that it reveals the plan of the Creator; but unless it be specified whether order in time or space, or what else is meant by the plan of the Creator, it seems to me that nothing is thus added to our knowledge. Such expressions as that famous one of Linnæus, and which we often meet with in a more or less concealed form, that the characters do not make the genus, but that the genus gives the characters, seem to imply that something more is included in our classification, than mere resemblance. I believe that something more is included; and that propinquity of descent,—the only known cause of the similarity of organic beings,—is the bond, hidden as it is by various degrees of modification, which is partially revealed to us by our classifications.”

Y esto también:

“All the foregoing rules and aids and difficulties in classification are explained, if I do not greatly deceive myself, on the view that the natural system is founded on descent with modification; that the characters which naturalists consider as showing true affinity between any two or more species, are those which have been inherited from a common parent, and, in so far, all true classification is genealogical; that community of descent is the hidden bond which naturalists have been unconsciously seeking, and not some unknown plan of creation, or the enunciation of general propositions, and the mere putting together and separating objects more or less alike.”

Estas son algunas de las líneas más revolucionarias de Darwin. Sin aludir expresamente al ser humano está afirmando que en realidad, la morfología y la anatomía comparada, las homologías de los organismos, se refieren a un parentesco, y por lo tanto todos los organismos tienen un origen común (incluido el ser humano). Son frases muy cuidadas, que emocionan. Aquí es donde Darwin se permite frases como “How inexplicable are these facts on the ordinary view of creation!”, después de haber soltado una buena parrafada de evidencias evolutivas.

Capítulo XIV: Recapitulación y conclusión

Nada nuevo nos espera en este capítulo que no haya dicho ya, pero parece que Darwin se guarda para el final su prosa más inspirada. De alguna forma es el capítulo más “ideológico”. Primero expresa las dificultades de la teoría,para después volver a arremeter con las evidencias, y sigue, casi profético, asumiendo que las viejas glorias no van a darle crédito, pero con confianza en los “jóvenes naturalistas”. Atención a las negritas (mías).

“Although I am fully convinced of the truth of the views given in this volume under the form of an abstract, I by no means expect to convince experienced naturalists whose minds are stocked with a multitude of facts all viewed, during a long course of years, from a point of view directly opposite to mine. It is so easy to hide our ignorance under such expressions as the “plan of creation,” “unity of design,” &c., and to think that we give an explanation when we only restate a fact. Any one whose disposition leads him to attach more weight to unexplained difficulties than to the explanation of a certain number of facts will certainly reject my theory. A few naturalists, endowed with much flexibility of mind, and who have already begun to doubt on the immutability of species, may be influenced by this volume; but I look with confidence to the future, to young and rising naturalists, who will be able to view both sides of the question with impartiality.”

Y ya acercándonos al punto y final:

“Authors of the highest eminence seem to be fully satisfied with the view that each species has been independently created.(…) When I view all beings not as special creations, but as the lineal descendants of some few beings which lived long before the first bed of the Silurian system was deposited, they seem to me to become ennobled”

¡No me digáis que no se os pone la carne de gallina! ¡Esto sí es lo que unos espera leer en el origen de las especies!

El libro acaba con un célebre último párrafo, también muy inspirado.  Como ya comenté una vez, este último párrafo está muy meditado, aparece casi sin cambios en los ensayos que precedieron al origen en 1842 y 1844, por lo que entendemos que estaba muy satisfecho con él. No es de extrañar, ya que resume a la perfección la esencia del darwinismo: el hecho de la transmutación de las especies en sí, la naturaleza mecanicista del proceso (comparable a la ley de gravitación universal) y el origen común de los seres vivos, hermanados por la “herencia con modificación”.

“There is grandeur in this view of life, with its several powers, having been originally breathed into a few forms or into one; and that, whilst this planet has gone cycling on according to the fixed law of gravity, from so simple a beginning endless forms most beautiful and most wonderful have been, and are being, evolved.”

Poco más se puede añadir a eso, la verdad.

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23 thoughts on “El origen de las especies: apuntes para el lector accidental (2)

  1. eulez 1 octubre 2009 / 11:44

    “naturaleza mecanicista del proceso (comparable a la ley de gravitación universal)” Uf, que traducción tan libre, de “whilst this planet has gone cycling on according to the fixed law of gravity” no? Tu te has leido el libro tres veces, así que sabrás a que se refiere, pero de lo que pones creo que Darwin quería dar a entender que la biología no es diferente de otras ciencias. Si se acepta que Dios no mueve a dedo el planeta alrededor del Sol, lo normal es aceptar que lo mismo pasará con los seres vivos.

    Leyendo lo que escribes y con el rabillo del ojo puesto en los creacionistas, se me va la cabeza pensando en lo atrasados que estamos en cuanto a nuestra concepción del mundo. Las ideas de Darwin, dejando los tecnicismos, son muy naturales y no se qué problema hay en aceptarlas de forma general. Curiosamente, otras ideas incluso más conflictivas, como el origen del universo o el Big Bang, se han aceptado con más naturalidad. Me pregunto: desde el punto de vista creacionista ¿se acepta la teoría del Big Bang? ¿O es que Dios, en su infinita sabiduría, montó “la de Dios” para crear el universo (o universos, dicen ahora) y que este funcionase solito sin intervención divina, para luego dedicarse a meter el dedo en todas las criaturillas de un minúsculo planeta de una estrella normalita en una galaxia normalita situada en un cúmulo normalito a tomar por culo a la izquierda?

  2. Copépodo 1 octubre 2009 / 14:42

    Hombre, no es una traducción, pero esa es la idea: los astros se mueven con una maquinaria “relojera”, automática, sin que nadie los controle “a dedo”, como tú dices, y él coloca esa frase ahí no por casualidad, sino para insinuar que con la evolución pasa lo mismo, que si hay por ahí un creador no anda “jugando al Spore” con sus criaturas, sino que evolucionan solas. Eso es mecanicismo, y por eso digo que Darwin hizo con la biología lo que Newton con la física (salvando las abismales distancias que hay entre las dos disciplinas, claro). En la misma línea está la cita con la que se abre el libro, curiosamente.

    Y sí, es de locos que Darwin sea un personaje controvertido (para algunos, claro) en el siglo XXI. Efectivamente hay asuntos mucho más discutibles. ¿Qué opinarán los creacionistas sobre el Big Bang?, pues ni idea oye, lo que sí te aseguro es que la mayoría no iban a estar de acuerdo en que ocurriera antes del años 4000 a.C.

  3. Javier Mosquera 2 octubre 2009 / 8:45

    Me has pillado releyendo el libro, por la nostalgia esa de ser el año Darwin y recordar sus buenos 10 años que debe hacer ya desde que lo disfrutara por primera vez en la facultad, y la entrada tiene su miga, creo que es una de las mejores disecciones del libro que me he echado a los ojos. Resaltando las partes buenas pero sabiendo criticar las malas, que logicamente no todo fue perfecto, simplemente hay que saber apreciar las diferencias mentales-culturales entre un tio acomodado de sociedad victoriana y nosotros ahora mismo en nuestras casitas, y ahi es donde se ve su verdadera valia. No me enrrollo que si no te hago un pseudo-post en los comentarios. Lo dicho, enhorabuena y sigue así con esta maravilla de blog.

  4. josemi 2 octubre 2009 / 23:37

    Los creacionistas mas burros confunden la teoria evolutiva con toda la ciencia moderna. Por lo visto son habituales en ellos frases como “segun la teoria de la evolucion, el mundo fue creado en el big bang”.

  5. Copépodo 4 octubre 2009 / 21:58

    Javier: hombre, más quisiera que fuese una disección, es sólo una selección de mis líneas favoritas y una oportunidad para decir que hay capítulos enteros que, para mí, no aportan nada, pero ¡hay frases legendarias! Supongo que sabes a qué me refiero. Gracias por tus ánimos.

    Josemi: Sí sí, conozco ese tipo de afirmaciones de los tebeos de Chick. Pregúntale a Lucho o a Tyler-Pepe, ¡qué bueno!

  6. josemi 7 octubre 2009 / 22:53

    Si, Chick es un buen ejemplo, aunque tambien los literalistas de Answers in Genesis y otros sitios autoparodicos tienen la misma idea.

    Los no literalistas no tienen mayores problemas en asimilar el big bang con la creacion.

  7. HERNANCHO 3 septiembre 2010 / 14:55

    Estoy plenamente deacuerdo con vosotros, los planteamientos de darwin son irrefutables en cuanto al origen de todos los seres vivos que habitan no solo la tierra….sinó el universo. Pero como Catolico que soy no puedo dejar de pensar que las cosas no se crean por si solas, en mi humilde opinión tras todo esto, hay una fuerza, algo o aguien. esta fuerza divina la llamo Dios.

  8. Tyler-Pepe 3 septiembre 2010 / 16:01

    Yo también estoy casi de acuerdo con Hernancho, salvo en lo del origen de los seres vivos de todo el universo, pues me consta que los de Zebel 8 en realidad no surgieron por evolución darwiniana sino por aburrimiento supino. Como mediopensionista que soy, no obstante, no puedo dejar de pensar que en el fondo detrás de todo estoy hay un ente superior al que yo llamo Mari Pili. Es la portera de mi escalera y tiene una mala leche que no veas. Es mi opinión.

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  12. Jesús Roche López 6 noviembre 2013 / 9:50

    Hola, me ha gustado el resumen de libro. Eres muy benévolo con Darwin. No es que la introduc

  13. Jesús Roche López 6 noviembre 2013 / 12:02

    vaya… se cortó el mensaje… jjajaj.. sigo con el post… perdón.
    Me gustó el resumen que haces del libro. Sólo decir que fuiste muy benévolo.
    El OE tenía un grave defecto desde el principio. Fue una chapuza producto del “delicado arreglo” surgido a raíz del paquete que Wallace envió a Darwin. La introducción es un cúmulo de excusas y lamentos derivados de las prisas en publicar un libro con su teoría. El segundo párrafo dice que su obra esta “casi” acabada, y… ¡¡¡¿¿le faltan muchos años para terminarla??!!!… y que publica el libro en esta forma porque se lo “!aconsejaron en vista de su mala salud”…. y en el tercero señala que el libro es un resumen de otra obra mayor, sin referencias en él, porque “no puede darlas”, y que las dará con la publicación de la obra futura. La realidad es que no hubo obra, ni referencias prometidas, en las posteriores ediciones de OE. Lo peor del libro es el final cuando viene a decir que es el primero en discutir la inmutabilidad de las especies, defendida por todos los científicos religiosos. Es un grave defecto que lo hiciera, porque en el libro intenta refutar los argumentos de otros evolucionistas con diferentes ideas, muchos de ellos religiosos. Hubo de incluir la reseña histórica a partir de la 3ª ed., debido a las quejas recibidas por la falta de mención de los trabajos evolutivos previos. En la 6ª ed. añadió el cap.7, “diversas objeciones”, dedicado a Mivart, un católico saltacionista. Obviamente, lo normal es que hubiera empezado con una exposición de las diversas corrientes evolucionistas del momento, y el comentario que, según la tradición judeocristiana, hubo un solo acto plenamente creativo en Gen 1.1, en el que aparece el universo con sus leyes, y la providencia sólo interviene en la historia del pueblo elegido, pero no lo hizo… ¿por qué?… Cuando estudió medicina con Grant en Edimburgo, conoció en la Plinian Society, las ideas trasformistas del continente, y en esa universidad fue profesor Prichard, unos de los tres médicos ingleses (Wells, Prichard y Lawrence) que desarrollaron el concepto de selección natural. A Lawrence lo cita en Origen del Hombre, por cierto… lo que significa que Darwin conocía todas las vertientes del debate evolutivo anterior a OE, Cuando estudió teología en Cambridge, venía de una familia unitaria que sabía el uso de la palabra hebrea “yom”, día, como período de tiempo indefinido. Sólo a partir de 1650, se empezó a enseñar que la creación fue durante una semana en el año 4004 a.C.
    En resumen: la introducción induce a preguntarse la razón de la demora en publicar su teoría, y el último capítulo nos muestra que Darwin quería ser el que desvelara el “misterio de los misterios” al que alude en la introducción. Como el mismo dice al final, su obra es una larga argumentación para demostrar que su teoría explica TODOS los hechos expuestos, mejor que ninguna otra. Lo de menos es que se enrrolle mucho al exponer sus argumentos. El problema es que no cumple con los protocolos de reconocer trabajos previos de autores anteriores. Mayr y Simpson han tratado de excusar a Darwin en sus comentarios sobre el ultimo cap. de OE, por su derroche de egolatría.

    Saludos, y perdón que me alargué un poco… jajajjaja…

  14. Copépodo 9 noviembre 2013 / 15:43

    Jesús: me parece muy bien que la introducción del Origen de las Especies te parezca una chapuza, pero ninguna de las críticas que haces son de contenido. En el fondo todo lo que vienes a decir es fácilmente achacable a problemas de inseguridad, en los que la mayoría de los biógrafos suelen hacer recaer la tardanza de Dawin en publicar el Origen. La carta de Wallace fue la que le hizo ponerse las pilas, pero en esencia lo que suelta en el Origen estaba ya presente en manuscritos inéditos de los años 40. Si esos tres médicos ingleses desarrollaron la selección natural a principios de siglo, ¿Por qué no se les ha reconocido? No creo que Darwin tenga nada que ver con ello, y la verdad, me gustaría ver si publicaron un tratado sobre evolución el que quiso hacer Carlos Roberto. Estoy de acuerdo en que tiene problemas de estructura, sobre todo a ojos modernos, y todos sabemos que Darwin y Wallace no fueron los primeros evolucionistas, pero es evidente que la suya fue la primera explicación materialista de la evolución.

  15. Jesús Roche López 22 noviembre 2013 / 18:33

    Hola de nuevo… a Wells lo cita Darwin en la reseña histórica que debió añadir en las siguientes ediciones del Origen. Y se da el caso que Matthew le reclamó la autoría de la idea, y el procedimiento resolvió que fue Wells quién primero describió SN…. aunque a la postre, la fama y el reconocimiento se lo llevo el tito carlitos. Tampoco dio la primera explicación materialista de la evolución, así a bote pronto se me ocurre Maupertuis en el s.18, y Filosofía Zoológica.Y en OE no incluye una explicación materialista. Solo dice que los primeros organismos estarán depositados en capas inferiores al cámbrico,y lo curioso es que la mención al creador al final del libro la incluyó en ediciones posteriores. No estaba en la 1ª. Darwin pasó dos años en la universidad de Edimburgo, y allí conoció las teorías materialistas del momento, evolutivas tb. Entre sus libros para el viaje en el Beagle, llevó varios sobre evolución; los veinte años previos a escribir OE, se los tiró con su “programa de lecturas”, y correspondencia con otros evolucionistas. El Origen es un refrito con lo que fue leyendo durante 20 años. Su aportación personal fue la reproducción diferencial, y con el pasar de los años fue dudando cada vez más de su impacto como motor evolutivo. La fama de Darwin se debe al club X, formado por algunos del círculo próximo a CD. Su figura fue promocionada aún a expensas que muchos de ellos no compartían el gradualismo y la herencia blanda, en que Darwin se fundaba. Con la Teoría Sintética, la herencia blanda fue rechazada y los comentaristas del s.XX, apartaron de su imagen estas ideas que el defendió.
    un saludo

  16. Copépodo 23 noviembre 2013 / 23:56

    Qué bueno ¿La filosofía zoológica materialista? ¿Y el “deseo interior” de la materia viva por progresar hacia la perfección? Afirmas que el Origen fue un refrito de lo que leyó en el barco, como si lo que pasara después no le influyera (pasando por su consolidación como científico reconocido, la publicación de obras como la de los arrecifes de coral y su trabajo taxonómico con cirrípedos, que como se puede percibir si se leen sus cartas, le influyó, lógicamente en su desarrollo sobre qué son y dejan de ser las especies), y por supuesto, como si no estuviese inmerso en la sociedad científica de su época, donde todos sus colegas también leían y discutían sobre la transmutación de las especies, Lamarck, los Vestigios, etc. ¿Resulta que todas estas ideas ya estaban escritas y desarrolladas y nadie les hizo caso en décadas? ¿Por qué nadie parecía saberlo? ¿Hubo un activo programa para ocultar estas obras y sólo cuando los poderes fácticos se pusieron de acuerdo alrededor de un naturalista inglés decidieron que era el momento? Claaaaro. Es muy fácil decir que Darwin no aportó (casi) nada original al pensamiento biológico, otra cosa es demostrarlo. Ante mí no tienes que hacerlo, yo no he leído todas obras que mencionas, y ya pasé por mi cuota de escuchar argumentos ad hominem sobre lo mala persona que era Darwin y sus amigos, pero las teorías de la conspiración sí me resultan bastante familiares.

    Darwin ya era bien conocido antes de la selección natural, y después de publicar el Origen no fue en absoluto unánimemente aceptado y rodeado de laureles y celebraciones, como pareces insinuar. El Origen tiene problemas de estructura y meteduras de pata pero por supuesto que arroja ideas totalmente novedosas, bien argumentadas, tanto en lo que se refiere a la selección natural, como a reflexiones biogeográficas y filogenéticas, mucho más que una vaga mención a la sucesión estratigráfica. Cita constantemente otros autores cada vez que se refiere a una observación o dato incluído, y el hecho de que fuese él mismo el que dedicase capítulos de su obra a destacar problemas pendientes con su hipótesis creo que no es ningún demérito. Como cualquier libro o artículo científico, vive de su contexto y de lo que se ha dicho hasta la fecha. Menuda novedad. Lo mismo digo sobre los cambios en las distintas ediciones, de sobra conocidos incluso con detalle (¿cuál es el problema con esto? nunca lo entendí), o incluso la mención al club X, como si fuese una especie de logia secreta y no la sociedad científica en la que se forjó la revista Nature. ¿A dónde quieres ir a parar? En última instancia tu discurso, que conozco bastante, se basa en una antipatía personal hacia Darwin y a su reconocimiento. Me parece bien, pero tienes que entender que se trata de una apreciación personal.

  17. Jesús Roche López 28 noviembre 2013 / 13:51

    Hola, ante todo quiero dejar claro que no es antipatía hacia Darwin. Más bien me pregunto que pasó para que a Darwin le colocaran en el pedestal. La razón es bien sencilla, sus ideas originales apenas tienen que ver con el neodarwinismo propagado por la Síntesis. La idea novedosa que el introdujo fue la reproducción diferencial, y es la única que ha sobrevivido. La importancia de Darwin se debe a sus aportaciones en sus obras sobre cirripedos y botánica. Ni mencioné el asunto de su error geológico, porque todos tenemos errores, y no me pareció relevante. Lo que quería incidir es que le vino la fama por una de sus peores obras… la peor de todas el origen del hombre.
    Y ahora unas respuestas a lo que dices.
    Haeckel afirma que FZ es el primer tratado materialista monista. Lo del “besoin”, el “impulso”, lo explica Lamarck de forma mecánica, tan simple como una relación directa entre complejidad y energía disponible. Aunque se le ha tildado de vitalista, al leer su obra, se percibe que no hay tal. Se funda simplemente en el desarrollo del sistema nervioso, y es obvio que todos los seres vivos tienen su sistema de interacción con el ambiente, y las comunidades procariotas serían un buen ejemplo de ello, con sus sistemas de señalización, comunicación y reparto de tareas. Lamarck introduce una discusión sobre relación entre teología y biología, que falta en OE, Darwin se limita a decir que sus ideas no tienen por que ofender a los creyentes, y se refiere a un “reputado teólogo”… vaya forma de citar… que afirma que la majestad de dios no se afecta por usar causas secundarias. Por el contrario, Lamarck suelta aquello de “me circunscribo a los datos experimentales, y probaré que la naturaleza por sí sola produce los resultados que observamos”. Lamarck avanza una idea que es base en la astrobiología actual: la vida surge en cuanto se dan las condiciones precisas. Ese tipo de discusión lo hace Darwin en sus cartas personales, no lo incluye en OE. Por eso digo que FZ es más materialista que OE.
    Sobre Darwin: el refrito es algo necesario y conveniente. Hay que relacionar los datos obtenidos por las diversas ramas del saber. Y en el caso de OE, me refería al período desde Edimburgo hasta la publicación de la obra. Cuando le enterraron en Westminster, junto a Newton y Herschel, ya tenía una buena colección de medallas y premios, y el mismo añade en la 6ª edición, que la evolución se discute gracias a la publicación de su obra… cuando en realidad, antes de la 1ª ed. ya se discutía entre saltacionismo vs. gradualismo; herencia dura vs. herencia blanda y selección vs. tendencia complejidad.
    El club X viene a cuento porque se puede establecer una cadena de alabanzas, desde TH Huxley, pasando por Romanes, hasta Julian Huxley, y de ahí, los heraldos de la segunda mitad del s.XX, portavoces de la Síntesis. El propósito del club X fue desarrollar ciencia profesional, independiente de la influencia de la iglesia anglicana, y es curioso que el mismo Darwin no participara en esa lucha, pero su figura resultó muy conveniente para el propósito de liberar la practica cientifica. La importancia que se da a una persona es algo subjetivo y muchas veces interesado, la historia de la biología es un fenómeno curioso, comparado con la historia de otras ramas, en las que no hay una selección tan evidente de figuras en el desarrollo de sus ideas.
    En realidad a Darwin lo veo como figura pasiva de un manejo en su vida, y una víctima después de su muerte. Sus ideas fueron depuradas para el fin perseguido. Y de ahí surgen las contradicciones. Se le presenta como adalid de la ciencia contra la religión, y él no lo fue en su vida. Se ha borrado todo su componente lamarckiano, y para ello se ha obviado su mejor obra: Variación, y una vida de experimentos de hibridación que daban resultados contrarios a Mendel. En los apartados “prepotencia” y “caracteres que no se mezclan”, describe resultados con caracteres “mendelianos”, que considera secundarios. El tenía una visión más “evo devo” de la herencia: en OE ya dijo que estaba relacionada con la reproducción y el desarrollo. La explicación de Mendel tampoco valía para solucionar el dilema de la dilución entre la población de un nuevo carácter. En su hipótesis de pangénesis está implícita otra idea de Lamarck: los nuevos caracteres tienen que ser comunes entre los que concurren a reproducción. Darwin adelantó en OE, que la influencia del ambiente podia causar modificaciones comunes en una población. Lo que Darwin buscaba era un mecanismo que produjera dichas variaciones comunes. Por lo que parece, la opinión de Darwin y su círculo próximo, era que esas leyes sólo afirmaban la acción establilizadora, y eliminaban la acción creativa de SN. La Síntesis se basa en la fusión de la reproducción diferencial de Darwin con la herencia mendeliana que Darwin rechazaba, y el rechazo de la herencia blanda que Darwin defendía. Por eso me preguntó por qué la Síntesis se autodenomina “neodarwinismo” si tiene tan poco de Darwin. Más bien parece que usan su imagen a modo de becerro de oro. No es una teoría de conspiración.. jjjajja… más bien suena a puro marketing empresarial. Reconozco el valor de los trabajos de Darwin, la estructura conceptual de la Síntesis, se aleja de las ideas de Darwin. Conste que prefiero las de Darwin antes que la Síntesis, pero también que tuvo a mano elaborar OE de manera más consistente si hubiera sido menos ególatra. Entre FZ y OE, me quedo con FZ.
    Un saludo

  18. Copépodo 28 noviembre 2013 / 17:02

    Darwin supone un punto de inflexión para la biología en la misma manera que Newton lo supuso para la física. Tuvieron contribuciones clave, que con el tiempo se han ido ampliando. En 2013, tanto la obra de Darwin como la de Newton se quedan cojas a la hora de dar modelos que expliquen nuestras observaciones de la naturaleza, y en ambos casos reconocemos que sus modelos eran unos casos particulares de una realidad más amplia. Asumimos sus limitaciones porque entendemos las circunstancias en las que produjeron su obra. Así, cualquier físico de hoy en día tendrá igualmente en un “pedestal” a Newton, al margen, por ejemplo, de que estuviese obsesionado con la piedra filosofal y de que también fuese hijo de su tiempo. Me resulta bastante curiosa, sin embargo, la saña con la que cierto grupo de biólogos siempre andan querenciosos del revisionismo darwinista, que se ha hecho muchas veces ya.

    Si de verdad quieres que tengamos una discusión sobre este tema, tienes que dejar al margen los argumentos personales y ad hominem (si Darwin tenía el ego más o menos grande, si sus amigos fumaban, o si se metía o se dejaba de meter contra la religión etc)

    Contribuciones de Darwin al margen de la evolución: crónica de un viaje de circunnavegación del mundo, incluyendo la recolección de cientos de especímenes de plantas, animales y fósiles entre los que había especies nuevas para la ciencia, primera explicación de la formación y desarrollo e los arrecifes de coral, la revisión más detallada de la taxonomía de los cirrípedos que había hasta la fecha, fisiología de las plantas trepadoras, estudios de sexualidad y polinización en flores, incluyendo detalles nunca observados en orquídeas y la relevancia de la autofecundación, estudios en morfología floral, la expresión de las emociones en el hombre y otros animales, anatomía y fisiología de plantas insectívoras, tropismos y taxias vegetales e importancia edafológica y ecológica de las lombrices de tierra. Se mire por donde se mire es una carrera brillante, amigo.

    La narrativa habitual de Darwin, Mendel y la síntesis está también muy vista en los libros de texto, pero igualmente superada: la síntesis también fue una simplificación, y hy está clarísimo. Igualmente reconocemos a Mendel como padre de la genética, pero a día de hoy sabemos que la herencia es algo inmensamente más complicado que lo que él imaginó. ¿Es eso un demérito para un monje del s. XIX? No lo creo ¿Es un demérito para Mayr, Simpson y demás sus ideas simplistas de mediados del XX por desconocer la transferencia horizontal de genes, las complejidades de la especiación o la epigenética? Tampoco.

    Y a pesar de todo, si hemos de creer en paradigmas científicos, sigue habiendo un consenso en que el paradigma de la teoría evolutiva moderna nace con Darwin, que es muy diferente a creerse a pies juntillas el Origen: hay cosas que resultaron ser ciertas, y cosas que no.

    Cosas del OE que resultaron ser ciertas, al menos parcialmente: la selección natural, las propiedades de algunos híbridos, la explicación de la selección artificial en enimales y plantas domésticas, la correcta interpretación de los fósiles estratigráficamente y su relación con las formas “intermedias”, así como la imperfección del registro, la especiación alopátrica, y especialmente en lo referido a biogeografía de islas, el concepto de ancestría común de todos los seres vivos y la estructura básicamente dendriforme de la evolución, el proceso de especiación en rasgos generales, el sentido científico del principio de homología desde una perspectiva evolutiva y como razón de ser de la taxonomía científica. Lo siento, pero me parece que cualquiera que niegue la relevancia de la contribución de Darwin, en el fondo se pone en evidencia a sí mismo.

    Hablemos de Lamarck ahora. Nadie pone tampoco en duda que Lamarck fue una pieza clave en la historia de la biología, un auténtico gigante de la historia natural. Sin embargo, tan cierto como que Darwin metió la pata en su explicación del glaciarismo, Lamarck estaba errado en su explicación de la evolución. Como tú mismo dices, no pasa nada, todos cometemos errores, pero es lo que hay:

    – El impulso lamarckiano (y me da igual que me cites a Haeckel, que bastante tenía él con lo suyo), no sólo no existe, sino que además su sola consideración es , evidentemente lo opuesto al materialismo y por lo tanto ajeno a un modelo científicamente moderno. Esta es una gran diferencia entre Lamarck y Darwin: la selección natural se explica sin necesidad de “impulsos”, sino a partir de las propiedades intrínsecas y emergentes de los seres vivos. ¿Una discusión teológica en un tratado que pretende ser científico es un mérito de Lamarck? Lo siento pero no puedo estar de acuerdo.

    – ¿Cuáles son los datos experimentales de Lamarck? Porque que yo sepa, muchas salamandras han perdido su cola en busca de una prueba experimental de herencia de caracteres adquiridos sin que se pudiese obtener más que salamandras mutiladas. Supongo que estarás deseando sacarme a colación la epigenética, pero relacionar a Lamarck con la epigenética (típico argumento sandinista) es abusar mucho del lenguaje. Decir que Lamarck se adelantó a la epigenética es como decir que Demócrito se adelantó a Dalton: en su momento fueron conjeturas teóricas que no estaban basadas en ningún dato experimental, y además hay que decir que cuantitativamente, la epigenética es una modulación secundaria de la herencia principal, no una explicación alternativa que la sustituya, que luego la gente se emociona mucho y tal.

    – ¿Que Lamarck tenía una visión más evo-devo de la herencia? ¿¿¿PERDÓN??? Lo siento pero esa afirmación me parece ir ya demasiado lejos y no tiene ningún sentido. ¿Qué relación tienen los genes del desarrollo con la herencia de caracteres adquiridos o el impulso hacia la perfeción? Ninguno, la mecánica molecular de estos genes es la misma que la de los demás, y están igualmente sometidos a presiones selectivas.

    – Lo mismo con lo de la base de la astrobiología: un abuso absoluto del lenguaje. Lamarck creía que la vida surgía cuando había oportunidad, de acuerdo, ¡pero aquí en la tierra! Lamarck proponía que la vida estaba surgiendo constantemente e iniciando la misma escalera de complejidad que acababa conduciendo a las formas más complejas, de forma que los peces de hoy son los anfibios del mañana y que los reptiles de hoy son los anfibios del ayer. La biota que vemos hoy sería la superposición de innumerables cadenas lineales de evolución gradual conducidas por el “impulso” vital. Esto, obviamente, está en plena oposición a la estructura dendriforme de la evolución de Darwin en la que afirma que los organismos comparten un ancestro común. Sólo una de estas hipótesis se ha demostrado con datos empíricos de forma incontestable, y la otra estaba equivocada. ¿Me recuerdas cuál es cuál? Me parece muy bién que prefieras como obra literaria la Filosofía Zoológica, pero eso más allá de tu opinión personal no cambia nada de lo que he dicho en este párrafo. Por eso decía antes que al final, por lo que veo, todo se reduce a tus apreciaciones personales.

    Saludos

  19. Jesús Roche López 30 noviembre 2013 / 5:25

    Hola, sí que quiero hablar del tema, como dices. Pero ha sido una sorpresa lo del argumento ad hominen, porque no lo uso. Resulta que ensalzo la obra proscrita de Darwin, y discuto el trato que se hizo con su memoria. Plantearme los motivos del club X y los historiadores de la Síntesis, es un ejercicio de historia y filosofía de la biología. Lo extraño es que eso se tome de manera personal por cierto grupo de biólogos que veneran sus propias ideas, so pretexto de la figura de Darwin. A petición tuya, cerramos ese chiringuito.
    En cuanto a lo de Newton/Darwin, se dice “revolución copernicana”, por el paralelo entre Darwin y Copérnico, en su impacto frente a la iglesia. Se podría trazar un paralelo entre el debate de Newton y Leibniz, por la ley de la gravedad, que Darwin menciona en OE, y el debate de Darwin con Lamarck, por el tema de la tendencia a la complejidad, del que luego hablo. La mecánica de Newton no se “queda coja”, es cierta y forma parte de la relatividad de Einstein. Comparar la ley de la gravedad, con la SN, es un abuso del lenguaje. No es una ley, ni tiene formulación matemática. Darwin ni siquiera llega a definir claramente su prioridad sobre los otros factores evolutivos que él menciona. Punto que podemos discutir si quieres.
    En Física no hay pedestales, ya que lo mencionas. Está muy asumido que una teoría queda englobada en otra, que la realidad tiene varios niveles, con diferentes teorías específicas para cada uno: relatividad/cuántica. No es el caso de la biología. Estamos discutiendo las bases previas sobre las que empezó Darwin, intento mostrarte la discusión evolutiva que había cuando publicó la 1ª ed. OE. Me gustaría saber cuáles son las limitaciones que te refieres en “la obra” de Darwin, porque me parece que no son las que yo tengo. Otro tema interesante para compartir.
    Conozco la producción científica de Darwin, y te dejas Variación Bajo Domesticación, la más interesante de todas, incluidas los dos orígenes.
    Es de Darwin de quien decía lo de evo-devo, por el comentario que hizo en OE, sobre la herencia unida a la reproducción y desarrollo, no de Lamarck, y venía a cuento que Darwin y Mendel defendían dos modelos contrarios de herencia, y se impuso la pangénesis de Darwin. La versión actual de la historia es que la síntesis fusionó la versión wesmanniana de SN con las leyes de Mendel, vía matemáticas GP. No hay demérito en Mendel, la cuestión es que sus leyes se interpretaron como que probaban la opinión de Gartner y Kolreuter, que las especies tenían unos límites que no podían franquear, conforme a la hipótesis linneana que la hibridación era la única vía de especiación. Darwin discrepaba de esa opinión; en OE sólo hizo un breve esbozo, y desarrolló el tema en Variación. Sobre los caracteres “que no se mezclan”, los mendelianos, opina que son un caso particular relacionado con la aparición de “monstruos” asociadas a ellos. La opinión de los darwinistas originales la resume Wallace en 1910: los caracteres mendelianos son lo contrario a la diversidad de la naturaleza. Los interpretaron como que reducían la SN a una función estabilizadora. Los mendelianos propusieron teorías mutacionistas de la evolución.
    Sobre las cosas ciertas de OE, Darwin propuso su versión de SN, pero la Síntesis cambió sus factores auxiliares por mutación, que el consideró en OE que era independiente de SN, migración, que él no la consideró y deriva, un descubrimiento posterior, que se incluyó para discutir la teoría neutral. Lo de los híbridos ya lo mencioné. Selección artificial, colecciones de fósiles, imperfección del registro, homología y taxonomía, son de Lamarck en FZ. A Wallace se le considera el padre de la biogeografía, en especial sobre islas; además Darwin apela en OE a Félix de Azara y Bory St. Vicent, dos autores que llevó en el Beagle, para este tema. Lo de especiación alopátrica es de un paper de Moritz Wagner en 1866, y en el cap.4, de la 5ªed en 1869, introduce un comentario sobre ese trabajo, en el que concluye: “no puedo admitir que la migración y el aislamiento sean necesarios para la formación de una especie nueva”. Le cita para refutarle. Como curiosidad te añado que en la 4ª ed, añade, sin mencionarle, una cita textual de un paper de P. Trémaux, 1865, el precursor del equilibrio puntuado. Lo de la ancestría común lo “deja caer”, pero él sólo afirma que hubiera unas pocas formas iniciales de los reinos animal y vegetal… justo lo mismo que dice Lamarck. La imagen del árbol sí es suya, pero no llega a proponer ninguna hipótesis filogenética. Lamarck sí que propone una filogenia basada en una línea ramificada.
    Y llegamos a Lamarck. Su error fundamental, seguir el gradualismo, y no relacionar sus trabajos con los de su colega del Museo, Geoffoy Saint Hilarie. Lamarck define los seres vivos como formas organizadas de materia, y resulta que la tendencia a la complejidad es una propiedad intrínseca de los sistemas autoorganizativos. Ya hay una serie de científicos implicados en la relación entre autopoiesis, neguentropía y vida, una forma materialista de explicar la complejidad irreducible de la célula. Por cierto, teoría materialista es la que prescinde la acción divina, y mira por dónde que TC es una forma de respuesta materialista al diseño inteligente. Y SN no es una propiedad emergente, es un proceso independiente, que actua sobre el sistema. ¿Has leído FZ? Me has dado una retahíla de los clichés en los portavoces de la Síntesis. Está claro hace tiempo que cortar colas no tiene nada que ver con la HCA.
    “Herencia de caracteres adquiridos” es un término inapropiado, según FZ. 167,8: “cualesquiera que puedan ser las circunstancias, no operan directamente sobre la forma y sobre la organización de los animales, ninguna modificación”. Resultan más apropiados los términos acuñado por Mayr, herencia “blanda”: dependiente del medio, y herencia “dura”: independiente del medio.
    Darwin propuso pangénesis como hipótesis hereditaria basada en la teoría celular y herencia blanda. En OE habla unas cuantas veces de variaciones inducidas por el ambiente. ¿Datos experimentales en Lamarck?, los que Darwin aprovechó en OE. Ninguno de los dos atinó a dar una prueba en su tiempo de la herencia blanda, pero ahora se conocen procesos que se encuadran dentro de ella:
    http://www.biologydirect.com/content/4/1/42. Los virólogos actuales hablan del viroma como depositor de secuencias a disposición de los organismos, y señalan que la mayoría de secuencias víricas no aparecen en ningún organismo.
    La epigenética estudia ahora la relación entre ambiente y organismo, que Lamarck pronosticó hace 200 años. Lo de herencia mendeliana como principal, y la modulación secundaria es discutible. Ahora se habla de información entre niveles: genoma, proteoma, metaboloma.
    Sobre el ambiente y los genes del desarrollo. Saint Hilarie hacía con los huevos de pollo lo que se hace con las Drosophila, someterlas a toda clase de cambios de ambiente. Ya te dije antes que me referia a Darwin con la evo-devo. Pero aquí si cabe un inciso. El ambiente influye en los genes del desarrollo, se han conseguido hasta mutaciones homeóticas, haciendo perrerías a las moscas. Hay unos cuantos artículos publicados sobre HSP, las proteínas de choque térmico, y el potencial evolutivo al dejar su función de reparar adn, para plegar proteínas desnaturalizadas por el calor.
    Lamarck no dice nada que sea en la Tierra, pero en todo caso, la extrapolación (lógica, por cierto) es cosa de los astrobiólogos, ahí Lamarck no tiene nada que ver. Como te dije antes, propuso una línea ramificada. Su idea de evolución era la progresión modificada por la influencia del ambiente. Y menciona específicamente que las ramificaciones de la línea principal son resultado de la acomodación de las poblaciones a su ambiente. Lo de “subir continuamente” lo puso Darwin en boca de Lamarck en OE, como argumento contra la TC. Fue un tipico argumento del “hombre de paja” que usó Darwin. Lamarck simplemente afirmó que la naturaleza produce esbozos cuando se dan las circunstancias apropiadas. Y con tiempo y circunstancias apropiadas aparecen organismos más complejos. De sus comentarios, también se desprende que cada nuevo linaje procede de una población que cambia de costumbres.
    Lo que se ha demostrado de forma incontestable es el hecho de la evolución. El cómo ha sido, no se ha demostrado aún. Queda mucho por dilucidar. Hasta ahora solo sabemos que la SN trabaja sobre los productos que le ofrece la variablidad. Mecanismos hay variados, unos se pueden clasificar como lamarckianos otros como darwinistas.

    Saludos.

  20. Copépodo 30 noviembre 2013 / 7:10

    – ¿Cuál es exactamente la mala praxis científica del club X? Lo de “venerar” es un término subjetivo. Si era una sociedad científica que apoyaba las ideas de Darwin no viene a cuento que lo saques a colación como demérito del darwinismo.

    – No se llama “revolución copernicana” por la influencia en la iglesia, eso es una visión demasiado simplista, sino por el impacto en la concepción del lugar del hombre en el cosmos: tanto Copérnico como Darwin destierran un papel central o culminante de la Tierra y el ser humano (algo que no hizo Lamarck, pues su teoría sí era teleológica).

    – La física newtoniana es sólo correcta, en unos ámbitos determinados de la física, y está englobada en una teoría más amplia. Lo pongo como ejemplo de la misma forma que hoy sabemos que el “darwinismo” estricto, por llamarlo de alguna forma, es sólo un caso particular de una realidad más amplia. No es exactamente lo mismo, pero la idea es equivalente, porque en la ciencia es habitual que los nuevos marcos teóricos engloben a los anteriores, si éstos tenían fundamento. Los neolamarckistas parecéis especialmente empeñados en destruir.

    – Lo siento pero eso de que Lamarck “anticipara 200 años antes la epigenética” es como decir que Demócrito anticipó los átomos: conjeturas sin datos, sin explicar el mecanismo, no una aportación científica.

    – Sigues empeñado en la síntesis y en sus orígenes, pero yo también tengo que insistir en que desde la genética mendeliana ha llovido mucho, y no puedes esperar que los biólogos evolutivos modernos se identifiquen con un marco tan restringidos. ¿Qué queda de todo eso hoy? Cógete cualquier revista de biología evolutiva y mira a ver cuántas menciones hay en cada número a experimentos sobre selección natural. Pues eso: después de siglos de debates, de controversias, de dimes y diretes, el concepto de la selección natural ha aguantado el tirón y se han encontrado evidencias de su existencia en una infinidad de ocasiones, de forma que sigue siendo el modelo más adecuado para interpretar los hechos. De eso va la ciencia. Así de simple. El día que se encuentre un modelo que permita rechazar la teoría actual, pues habrá que adoptarlo, pero a día de hoy eso no es así.

    – En especiación también ha habido muchos, muchísimos avances oiga, se conocen modalidades muy diferentes del origen de las especies, incluyendo la alopatría darwiniana normal y corriente, pasando por hibridaciones, poliploidizaciones, introgresiones, cambios de nicho ecológico, etc. Hay para elegir. ME parece fenomenal que Darwin, Mendel y compañía no lo tuviesen claro, pero eso es irrelevante. Ni siquiera importa demasiado que ellos mismos no tuviesen claras sus propias ideas a efectos del desarrollo posterior de una teoría científica: lo que es bueno se queda, y lo que no, se descarta.

    – ¿Que en física no hay pedestales? Ya, claro. Como que los físicos no admiran a Newton o a Schrödinger, claro que no, sólamente los biólogos gustamos de admirar a una figura relevante del pasado. Dicho sea de paso, es solamente en los discursos como el tuyo en los que percibo un estancamiento inmóvil en la influencia de Darwin. Hablas de las mutaciones en los genes homeóticos de las moscas como si fuese una novedad, ¡por favor! ¡Hace más de treinta años que se empezaron a hacer esos experimentos! ¿Se puede saber en qué medida afecta eso a la existencia de la selección natural o justifica la herencia de caracteres adquiridos? ¿Me puedes decir quién pone hoy en duda la existencia de la transferencia horizontal de genes o la epigenética? Tuve un profesor que tenía exactamente tu mismo discurso, y resultó que cuando empezabas a explorar los artículos que se estaban publicando, no había nada de transgresor o revolucionario en nada de eso. Era “ciencia normal” en el sentido de Kuhn. Es más, está hasta de moda.

    – El concepto de homología desde un punto de vista evolutivo no es de Lamarck, lo siento, ni tampoco la relación entre taxonomía y la existencia de grupos anidados, choca frontalmente con la herencia de caracteres adquiridos y con la existencia de varias cadenas lineales independientes de la evolución. La evolución en árbol se explica en el capítulo XIII de la 1a edición también. Dices que sólo menciono a Lamarck a partir de lo que dicen los demás, ¿es acaso mentira? porque los fragmentos de la FZ que leí eran precisamente de ese tema, citados por Gould (supongo que será un autor del que no te puedes fiar). La reflexión de los endemismos isleños aparece en la edición de 1859, sin demérito de que Wallace sea el padre de la biogeografía, por supuesto. (La mención que hace Darwin a la herencia de caracteres adquiridos, por si acaso lo mencionas, fue para no descartarla, pero no para asumirla como explicación principal).

    – Los organismos no evolucionan sistemáticamente hacia una mayor complejidad, eso es circunstancial, y puede depender, entre otras cosas, (¡oh, casualidad! de las presiones selectivas). Es un problema habitual de percepción pensar que la evolución tiende a la complejidad y no es así: lo que más abunda en la tierra son las bacterias, y en los distintos linajes de organismos es fácil encontrar reduccciones en la complejidad. Esto sería incompatible con el impulso lamarckiano, pero no con la selección natural.

    – ¿De qué datos experimentales de Lamarck me hablas? Me parece estupendo que me cites un artículo de opinión sobre evolución lamarckista, pero si echas un vistazo al estado del conocimiento actual y a los resultados experimentales, la verosimilitud apabullante de la herencia dura y de la selección sigue estando ahí. Sacar a colación casos particulares de herencia blanda es agarrarse a un clavo ardiendo: si realmente la evolución lamarckiana fuese DOMINANTE en la biosfera, si explicase a grandes rasgos la evolución, habría evidencias tangibles por doquier, empezando por los experimentos tipo “cortar la cola de las salamandras”, pero resulta que no es así. No hay pruebas de que las mutaciones sean sistemáticamente dirigidas (¿por quién?) hacia una mejora preventiva del fenotipo. Para que esa hipótesis sea verosímil y digna de consideración (insisto, como sistema dominante en la evolución y no como modulaciones de la herencia dura) hará falta un volumen considerable de datos experimentales que no existen. Por ejemplo, que el metaboloma y el proteoma sean más determinantes que el genoma. Eso no es así a día de hoy.

    – Conozco curiosamente de segunda mano una línea de investigación en las que se intenta relacionar el estrés inducido con una mayor tendencia a la mutación por una replicación deficiente del ADN. Eso no tiene nada de lamarckiano, me temo, pues se explica perfectamente en un marco de selección y de eficiencia energética, (¡y por supuesto, habría que demostrar que las mutaciones están dirigidas, que no es el caso).

    – Como al parecer tiro de clichés, dices “Lamarck simplemente afirmó que la naturaleza produce esbozos cuando se dan las circunstancias apropiadas. Y con tiempo y circunstancias apropiadas aparecen organismos más complejos” Bueno, pues eso no se corresponde con los datos de la biología evolutiva moderna. Si no estás de acuerdo, por favor, ilústrame cuál es el mecanismo molecular que está pendiente de las condiciones ambientales y produce juso los esbozos necesarios. Vuestro discurso tiene mucho de embudo: le miráis hasta la última coma a lo que dijo Darwin en el siglo XIX (cuando ya no es relevante) sin fijaros en lo que realmente se maneja hoy con el paradigma moderno, con la inmensidad de estudios que lo han verificado, pero cuando postuláis el neolamarckismo, todo el mundo tiene que creerse unos fenómenos que nunca han sido observados y unas interpretaciones que hay que coger con pinzas y que nunca son incompatibles con el “mainstream” evolutivo. Menudo morro.

    – “Lo que se ha demostrado de forma incontestable es el hecho de la evolución. El cómo ha sido, no se ha demostrado aún. Queda mucho por dilucidar” En que queda mucho por dilucidar estoy de acuerdo, en que no se ha demostrado cómo funciona la evolución no. Sabemos mucho acerca de mecanismos evolutivos, tanto por pruebas directas o indirectas. Sabemos que no hay un único proceso detrás de él, y a nadie se le caen los anillos por ello. El problema es que nada de esto anula o desmiente los postulados básicos del darwinismo, para frustración de los neolamarckistas espaciales y los transposones mágicos con voluntad propia que nadie ha encontrado aún.

    – Por último. Este post lo escribí en 2009 para hacer una guía de la estructura del Origen de las Especies, orientado a un lector que quizá no lo hubiese leído nunca. No es una invitación a hacer proselitismo del neolamarckismo. Esta conversación la hemos entablado porque opinabas que había sido muy benévolo con Darwin. No puedo decir que me sorprenda mucho que la conversación haya acabado convirtiéndose en una defensa del neolamarckismo porque, como te he dicho, ya me las ví con algunos en el pasado y me suena este rollo, sin embargo, los dos temas de conversación son muy diferentes: uno es sobre historia de la biología (y la “conspiración” para ocultar que Darwin en realidad copió toda su obra, no aportó nada original y fue encumbrado injustamente por oscuros intereses prefascistas y capitalistas -ya sé que no es lo que has dicho, pero seguro que te suena-), y otro es defender el neolamarckismo hoy, y asumir que lo que dijo Darwin en el siglo XIX es el libro de texto de la biología evolutiva actual, y eso es rotundamente falso. Te he contestado más o menos extensamente a las cuestiones principales, pero no trolees demasiado el blog con off-topics: como no he leído muchas de las obras que dices, no puedo valorar si la “conspiración” (es una forma de hablar) es cierta o no, pero entenderás que sea bastante escéptico y que siga percibiendo una buena dosis de prejuicio contra la figura de Darwin. No estoy especialmente a favor de las divinizaciones, pero por lo que he leído de Darwin, me parece, desde luego, digno de reconocimiento.

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