La Tierra con anillos

Echad un vistazo a este video. Nos muestra cómo sería la Tierra si tuviese un sistema de anillos como el de Saturno (reescalados a nuestro tamaño).

La animación es curiosa y está muy bien explicada, además quedan muy exóticas esas vistas de las ciudades del mundo con los anillos tal y como se verían a la correspondiente latitud.

Puestos a imaginar estuve dándole vueltas al asunto ese de los anillos y creo que se podrían haber dicho varias cosas más sobre cómo sería nuestro planeta con unos anillo molones de esos.

Por ejemplo, no tengo muy claro que los anillos fuesen visibles a plena luz del día siempre. Normalmente el brillo del sol impide que veamos la luna durante el mediodía cuando está entre el cuarto mengunte y la luna nueva y entre la luna nueva y el cuarto creciente (pese a que, técnicamente, está en el cielo), y sólo cuando está bajo en el horizonte nos damos cuenta de la presencia de nuestro satélite aunque sea de día.

Otra cosa que no se comenta es que los anillos sólo serían parcialmente visibles durante la noche, ya que una porción nada desdeñable estaría a la sombra (fijáos en las fotos de Saturno). No importa en qué momento del año estemos, por la noche sólo veríamos una parte del sistema. De hecho creo que estas circunstancias, asimiladas con naturalidad por toda la humanidad desde el principio de los tiempos, habrían tenido como consecuencia que el “descubrimiento” de la redondez terráquea podría haberse asumido mucho antes y por muchas más civilizaciones, porque sería fácil darse cuenta de que en realidad los anillos son continuos y ese eclipse constante no es más que la sombra de la Tierra. Además, sería una herramienta excelente para orientarse, ya que los anillos siempre marcarían la posición del ecuador.

Sin embargo la consecuencia más importante para la vida en nuestro planeta sería otra. Los anillos, si os dais cuenta, son suficientemente opacos como para proyectar una sombra negrísima sobre Saturno. De tenerlos nosotros una banda de la superficie terrestre tendría oscuridad diurna durante un número variable de semanas al año. La sombra sería mínima durante los equinocios (y caería justo sobre el ecuador), y máxima en los solsticios, proyectándose sobre el hemisferio que está en invierno. Es decir, que los inviernos serían más fríos y oscuros. Estas sombras no llegarían a los polos, oscilarían entre el ecuador y una latitud variable que dependería de cómo de lejanos y de anchos son los anillos, y a buen seguro que tendrían consecuencias importantes sobre el clima, pero claro, ya todos estaríamos prevenidos y nos sabríamos de memoria cuándo sale y se pone el sol por los anillos (dos veces al año, en la mayoría de los casos) y durante cuánto tiempo. Seguro que en la previsión meteorológica nos recordaría estos acontecimientos como quien anuncia la llegada del verano, y seguro también que ver salir el sol después de varios días o semanas de oscuridad es un acontecimiento que atraería a muchos aficionados a la astronomía y a románticos por igual.

En fin, que la idea de los anillos daba un poco más de sí y el video ese me dejó con las ganas.

Anuncios

9 thoughts on “La Tierra con anillos

  1. Rufo 25 noviembre 2009 / 23:39

    Pues Rafa, aparte de que es interesantísimo, habría mucho que decir sobre esto. Por un lado están los comentarios que se ven en el mismo video en Youtube, empezando por que la Luna desestabilizaría los anillos en un breve plazo, y que haría falta que algún satélite volcánico los alimentase, como es el caso de Io o en Júpiter o Encelado en Saturno (aunque en el caso de Saturno solo me refiero a los más tenues anillos exteriores). Si son de hielo de agua, definitivamente adiós, puesto que a esta distancia la radiación solar los haría sublimar casi de inmediato.

    Con respecto a si se verían a la luz del dia, casi me atrevo a asegurar que así es, y por una cuestión de area, no de brillo absoluto. No solo la Luna sino que incluso Venus a veces se puede ver a plena luz del día, tan solo hace falta saber con exactitud donde encontrarlos (mi padre, mucho más aficionado que yo a la astronomía, me suele chulear cada vez que los encuentra, el jodio xD). Bien que la contaminación los atenuaría hasta el punto de hacerlos probablemente invisibles a latitudes muy altas, a pesar de que geográficamente aún deberían de verse, pero no lo dudaría. Por último esta el tema del albedo de estos (porcentaje de luz que devuelven), aquí se ve una tabla con datos, http://burro.astr.cwru.edu/stu/advanced/saturn.html, alrededor de 0,4 y 0,6, son más brillantes que nuestra Luna, que tiene apenas 0,12.

    Y por ultimo el tema de la visibilidad nocturna, aunque estás en lo cierto al señalar que una porción importante de los anillos están a la sombra, habría que tener en cuenta a), la estación del año (la sombra sobre ellos solo estaría en su máximo durante los equinoccios, momento en el que por otra parte apenas recibirían luz al estar de canto al sol), y b) más importante, el hecho de que en ningún caso se aproximan a estar la mitad de estos a la sombra, tan solo una porción; la proyección isométrica (cuanto daño me ha hecho el diedrico en dibujo industrial! xD) de la tierra: un cilindro que corta los anillos.

    En esta imagen, http://www.raciondepersonalidad.es/2006/10/22/saturno-from-the-other-side/, sin duda una de mis preferidas de toda la historia, puede apreciarse un detalle, y es como los anillos iluminan a su vez la cara nocturna. La zona ecuatorial que los ve de canto apenas recibe luz de ellos, mientras que progresivamente al subir o bajar de latitud alcanza un maximo que se vuelve a desvanencer mientras más nos acercamos a los polos (vuelven a quedar ocultos bajo el propio horizonte). Por otra parte se corrobora lo que dices, la parte de medianoche, diametralmente opuesta al sol, apenas recibe luz más que de los flancos, pero dado que la parte de los anillos que cae justo enfrente suya se encuentran de lleno bajo la sombra del planeta, la cantidad de luz recibida se ve muy mermada, aunque no es nula (insisto en que sigue recibiendo luz de los flancos)
    Todo esto me lleva al último punto, al de la sombra de los anillos sobre el propio planeta, la cantidad de radiación que obstruyen y la que devuelven. No te puedes fiar del contraste de las fotos, dado el tratamiento que luego les dan. Los anillos distan mucho de ser opacos. De hecho en la foto que muestras, lo que vemos es la cara ‘oculta’ de los anillos, no la que recibe la luz directamente (los vemos desde el mismo hemisferio en que estos proyectan su sombra sobre Saturno), y a pesar de ello ya ves que siguen siendo llamativos, mientras que es un poco contradictorio esto con el hecho de que vemos la sombra que arrojan sobre Saturno, que aparenta ser por completo negra, algo del todo falso. Es cierto, bajarían las temperaturas como en un día nublado, pero creo que es bueno matizarlo.
    Pero en fin, que habría que ver cuanta radiación obstruyen realmente los anillos, cuanta disipan y cuanta devuelven de nuevo al planeta (incluida en la cara nocturna). Esto tiene que ver con la radiosidad, transferencia de radiación entre superficies contiguas, y otras movidas varias de las que apenas sé de oídas -nunca me cogí esas asignaturas :S – aunque si podemos decir en cualquiera de los casos que la cantidad de radiación no entregada al planeta es considerable.

    Lo que me ha encantado ha sido esa reflexión: ¿como habría afectado a la civilización haber tenido esta pista incuestionable de la redondez de la tierra? ¿habría despertado mucho antes el interés por la ciencia?, joer, si supieras la de veces que he pensado algo por el estilo… xD

  2. Copépodo 26 noviembre 2009 / 0:07

    ¡Pedazo de repaso que me acabas de dar!

    Lo primero es que claro, esto lo comentamos obviando todos los impedimentos físicos para tener anillos (que yo desconocía), es sólo una fantasía para entretenernos.

    Es cierto que la luna se puede ver a simple vista de día, aunque al menos yo nunca me he dado cuenta de su presencia en las horas centrales, ¡ni mucho menos Venus!; estando el cielo tan iluminado los astros apenas llaman la atención, y por eso pienso que algo así pasaría con los anillos. También son famosas algunas supernovas que eran visibles en pleno día igualmente. Lo que me pregunto es si los anillos serían tan llamativos como nos muestran en la animación de las ciudades al mediodía, pero tu argumento del albedo me parece bastante convincente.

    Sobre su visibilidad por la noche, desde luego debería notarse mucho qué partes están expuestas al sol y cuáles a la sombra pese a que un juego de reflexiones múltiples acabe teniendo efectos curiosos como los que comentas, pero de nuevo, un “arco iris” nocturno y continuo creo que no. De todas formas aclaro que nunca he pensado que sería la mitad la que quedaría a la sombra sino lo que cortase la proyección de la misma, como explicas tú.

    Donde tienes más razón que un santo y no había caído por completo es que los anillos son traslúcidos y no tan opacos como me había dado la impresión, y la foto que he puesto lo demuestra muy bien. Creo que no andas errado sobre el efecto que tendría: limitación de luz y de calor, un filtro permanente. Aún así creo que seguiría teniendo efectos sobre el clima y sobre nuestra percepción del paso del tiempo.

    Me ha encantado tu comentario, esta entrada se había quedado un poco solitaria y me ha gustado ver que había una aportación con criterio.

  3. eulez 26 noviembre 2009 / 13:55

    ¿Radiosidad??? Que cosas más raras dicen estos ingenieros a veces… Por lo demás, peazo explicación la de Rufo, como se nota ese dominio de la astronomía. Seguro que si hubiese anillos en la Tierra, hasta nuestras religiones/creencias religiosas habrían sido distintas.

  4. Rufo 27 noviembre 2009 / 4:56

    Jeje, lo de la sombra, como se suele decir, lo contaba para la audiencia; alguna vez ya me han dado un tirón de orejas por mascar demasiado las cosas y decir obviedades, si alguien se ha molestado por eso lo siento :S

    Lo de la radiosidad me resulta familiar precisamente por eso, me gusta bastante el 3d y es un concepto que ahí se usa mucho, aunque en realidad las matemáticas necesarias se usan desde los años 50, cuando se empezó a desarrollar la ingeniería espacial, los cohetes y esas movidas. En 3d se refiere al transporte de la luz y a como las superficies la reflejan de forma difusa, y como esta puede bañar por completo un cuarto aunque solo entre luz por un ventanuco. Pero por extensión la radiosidad se refiere a cualquier onda electromagnética y ello implica por supuesto el transporte de calor.

    Con todo, estoy por completo de acuerdo en que los anillos enfriarían sensiblemente el clima terrestre, no me cabe ninguna duda razonable, solo matizaba que no es tan sencillo como decir ‘esta región está a la sombra, esta no lo está’.

  5. Rufo 27 noviembre 2009 / 5:01

    El ejemplo de la foto de la Wikipedia española tampoco es demasiado bueno, (el de las piramides), ya que ahí apenas se ve bien lo que es la radiosidad, tan solo la llamada ‘oclusión de ambiente’, o como las partes más ocultas se ven mas oscuras.
    Prefiero, con mucho, este otro ejemplo, comparado además con los gráficos 3d tradicionales

  6. eulez 27 noviembre 2009 / 12:55

    “la radiosidad se refiere a cualquier onda electromagnética y ello implica por supuesto el transporte de calor”

    ???? Como decía antes, que conceptos más raros se inventan los ingenieros. Que conste que soy profesor de “Física de las Radiaciones” (a nivel muy básico) y no había oído hablar de esto en mi vida. En el campo este hay conceptos de nombres tan variopintos como luminancias, irradiancias, exitancias, radiancias, absorbancias… pero “radiosidades” no lo había oído nunca. Nada, nunca te acostarás sin saber algo nuevo.

  7. Rufo 28 noviembre 2009 / 7:32

    eulez; jajajaja, ¿me estabas dejando hablar para ver si metía la pata? xD
    A ver, los conceptos son los mismos, justo ahora tengo una asignatura que es Tecnología de Iluminación Eléctrica (una de libre que solo le he echado huevos este año pq siempre es a las 8 de la mañana xDD), y nos habla justo de todo lo que mencionas, empezando por la relación de la iluminación de una superficie con la inversa del cuadrado de la distancia a la fuente luminosa y el angulo respectivo entre ambas. Si en vez de considerar una fuente puntual de luz (como puede entenderse una bombilla o el mismo Sol), consideramos una superficie (como una pared blanca o lo que nos concierne, los anillos de un planeta), la solución al problema, que es mucho más complejo, se puedo aproximar con el concepto de radiosidad. No me preguntes por ecuaciones porque ni las conozco ni mucho menos sería capaz de comprenderlas, y por supuesto para eso, mejor los ordenadores, que ya tardan su buen rato en calcularlo.

    Joer, si no, corrigeme! no quiero sentar cátedra, y ya al decirme que eres profesor ya me achanto un poco :S

  8. eulez 28 noviembre 2009 / 12:38

    Todo lo que he visto sobre este tema suele ser muy básico, los conceptos “físicos” fundamentales. No he profundizado más ni nada porque tampoco no me ha hecho falta, así que seré profesor, pero de cosas básicas (es en ciencias ambientales!), por eso me sonaba tan raro eso de la radiosidad. Siempre están aquellos conceptos que son útiles a la hora de calcular u obtener resultados prácticos, como puede ser este. Claro, por ejemplo en astronomía, como todos los objetos están muy lejos, todas las fuentes de luz se consideran puntuales, así que casi nunca se hace o es explica este cálculo que comentas.

    Vamos, que no tenía ni idea, repito. Pero ahora ya queda más claro que es eso de la radiosidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s