Dos centímetros de hierba

La protagonista de esta entrada es una pequeña mariposa azul llamada Phengaris rebeli, (anteriormente bajo el género Maculinea) también conocida como “hormiguera de lunares“. Este diminuto lepidóptero es bien conocido desde hace muchas décadas por parte de los entomólogos debido a unas particularidades muy curiosas de su ciclo vital. Pertenece a la familia de los licénidos, unas mariposas pequeñas y de belleza delicada y discreta que levantan pasiones entre ciertos fotógrafos. Muchas larvas de licénidos muestran algún tipo de mutualismo con las hormigas, siendo común que éstas las defiendan en sus plantas nutricias de insectos depredadores a cambio de una melaza que exudan por unas glándulas de su cutícula. Sin embargo la especie que nos ocupa se hizo famosa precisamente por ir un paso más allá y completar la última fase de su metamorfosis dentro de un hormiguero. Al parecer fue en 1956 cuando un investigador británico vio casualmente cómo una larva en último estadio de la Phengaris se “dejaba caer” de la genciana que la había alimentado y cómo una hormiga obrera de la especie Myrmica nausithous se la llevaba a su hormiguero.

El entomólgo en cuestión acabó de hilar lo que estaba ocurriendo y dio a conocer el curioso fenómeno: la larva debía sufrir su última muda como tal en el hormiguero, estando de esta forma la crisálida segura y protegida bajo tierra, emergiendo como adulto en el momento adecuado. El descubrimiento de esta singularidad atrajo la atención sobre esta especie de mariposa que llevaba un tiempo en franco retroceso y para finales de los años 50 estaba prácticamente extinguida en Gran Bretaña. En 1960, como medida desesperada, la sociedad entomológica de turno compró el terreno donde vivía la última población inglesa de Phengaris rebeli y la valló como último intento de evitar su desaparición. Hagamos aquí un merecido comentario sobre la bienintencionada intervención de estos ingleses. No sé cuántos ejemplos previos habría de medidas de protección de una especie de invertebrado, pero no creo que fuesen muchos. Desgraciadamente, unos pocos años después, esta mariposa desapareció definitivamente de esa orilla del Canal de la Mancha. Una década después, la pariente cercana Phengaris arion (=Maculinea arion), siguió por el mismo camino y se extinguió en todo el país.

La historia continúa en la Europa continental, donde se fueron ampliando los conocimientos sobre la biología de la hormiguera de lunares. Se acabó desentrañando, por ejemplo, el engaño bioquímico que le permite compartir habitáculo con las celosas hormigas: unas glándulas porosas secretan una sustancia atractiva para las hormigas, mientras que los llamados “tentáculos” se encargan de producir la feromona que identifica esta larva como hormiga, evitando ser devorada por sus matronas de alquiler. Esto hace que la vida de la larva dependa totalmente del correcto funcionamiento de estas glándulas farsantes de la cutícula y convierte el momento de la muda en crítico. Como sabéis, todos los artrópodos mudan su cutícula y esta mariposa no es una excepción. Recién salida de la crisálida, la nueva cutícula del adulto carece de las glándulas embaucadoras que mencionábamos y cualquier hormiga que la detecte no dudará en atacarla. Es por ello que la mariposa adulta huye del hormiguero de noche, mientras las hormigas están inactivas, como un ladrón inverso: saliendo de la casa con nocturnidad y sigilo.

Las nuevas investigaciones dieron igualmente con la posible causa de la extinción de la población británica, ya que la relación bioquímica de esas mariposas era bastante estrecha con una especie de hormiga (recuerdo: Myrmica nausithous), pero no con otras. Al parecer, al vallarse el área donde vivía la última población de mariposas, el ganado dejó de alimentarse en el área y el pasto se hizo unos centímetros más alto. Esto bastó para que la temperatura media del suelo bajara de temperatura un par de grados, y este enfriamiento del suelo fue suficiente para que Myrmica nausithous fuese desplazada por otra especie de hormiga muy similar, M. scabridonis, no susceptible de ser engañada por las glándulas de las larvas de la mariposa, que se veían incapaces de completar su ciclo.

Ironías de la vida, la medida desesperada para proteger la población inglesa de Phengaris con toda la buena intención del mundo fue la que provocó su extinción en la isla. Un ejemplo estupendo que demuestra que las intrincadas relaciones entre los seres vivos pueden ser muy sorprendentes y que para realizar labores de conservación de fauna y flora no hay que cansarse de investigar y profundizar en la biología de las especies, no vaya a ser que la acabemos liando por cosas tan tontas como dos centímetros de hierba.

La historia de las mariposas hormigueras daría para hablar mucho: hay larvas que acaban siendo carnívoras y se alimentan de huevos y larvas de las hormigas que las albergan; recientemente han descubierto que además de los engaños químicos, las larvas de hormigas emiten también engaños sonoros para ser identificadas como hormigas, y seguro que encontráis fascinante saber que hay avispas icneumónidas (esas cabronas que ponen huevos en las larvas de otros insectos para que se las vayan comiendo vivas por dentro manifestando el inmenso amor de Dios) que se posan en la entrada del hormiguero y son capaces de “oír” si hay dentro una larva de mariposa hormiguera antes de aventurarse a entrar y ponerle el “alien”. Sin embargo creo que merece la pena acabar con una buena noticia. El año pasado se publicaba en Science unos buenos resultados en la reintroducción de P. arion suecas en las islas británicas: las poblaciones estaban incrementándose gracias, entre otras cosas, al correcto diagnóstico del problema. Precisamente allí donde el ganado volvía a pastar según el uso tradicional del terreno, las poblaciones de la mariposa prosperaban de nuevo demostrando que el conocimiento y la investigación son la clave para el diseño de buenas estrategias para la conservación de la flora  y fauna amenazadas, y que una vez más el abandono de los usos tradicionales del terreno es causa probable de la extinción de muchas especies.

En la mitad norte de España viven cuatro especies del género Phengaris, incluyendo P. rebeli. Esta última está considerada según el Libro Rojo de los Invertebrados de España como una especie vulnerable. Sus principales amenazas son, como era de esperar, el abandono del pastoreo bovino y ovino de su hábitat y la proliferación de las pistas de esquí junto a algunas de sus poblaciones aragonesas.

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13 thoughts on “Dos centímetros de hierba

  1. Raven 14 marzo 2010 / 23:15

    Me surge una duda,recuerdo haber leído que las hormigas tienen sueños de unos pocos segundos (blog de biotay: http://biotay.blogspot.com/search/label/hormigas ). Lo cual no me cuadra eso de que pasen la noche dormidas y que la larva salga tan tranquila. Es más ¿cómo sabe la larva bajo tierra que es de noche?

  2. Copépodo 14 marzo 2010 / 23:26

    Precisamente he evitado decir que están “dormidas”, digo que están “inactivas”, lo cual cuadra bastante con la experiencia, ¿no? Normalmente las hormigas que nos son familiares son diurnas. (En eso estoy en desacuerdo con lo que se dice en el enlace que pones: que las hormigas vivan en gran medida bajo tierra no les impide tener una noción de cuándo es de día, independientemente de las “siestas” que se peguen).
    ¿Cómo sabe la larva que es de noche? Pues ni idea, ni siquiera sé si eso está explicado, pero quien más quien menos muchos animalicos tenemos algo sobre los ciclos circadianos estampado en el sistema nervioso. Quiero decir, que no es lo que más raro me parece de toda esta historia.

  3. Raven 15 marzo 2010 / 0:38

    No digo quesea lo más raro, sólo que son dos cosas que levantaron mi curiosidad, la verdad que poco o nada se de las hormigas, y eso que siempre me han encantado. Pero aún menos se de ese tipo de mariposas, de hecho ni sabia que estaban tan mal…

    Bueno le sigo leyendo, gracias por responderme !

  4. Lanarch 15 marzo 2010 / 1:48

    Me he acordado de los famosos seis pies de tierra inglesa…

    (por cierto, hablando de hormigas, ¿sabéis que hubo un Sim Ant? La verdad es que era un coñazo XD pero si lo encontráis por ahí a lo mejor os echáis unas risas)

  5. Raven 15 marzo 2010 / 2:01

    Increible Lanarch !!

    Dejo aquí el link para que veáis, además también hay uno sobre ecostemas y demás cosas. Estos juegos simples tienen un curioso encanto xD

    http://snipurl.com/uuepj

  6. lalo 15 marzo 2010 / 3:48

    que interesante ehhh, creo que ya algo había escuchado de esas oruguillas, pero siempre se aprenden cosas nuevas.

    No se si solo me pasa a mí, pero por ejemplos como lo de la hierba me frustra terriblemente que los activistas-conservacionistas (igual los que están en contra de los transgénicos) por lo general sean gente inculta y sin conocimientos mínimos acerca de lo que pretenden cuidar.

  7. Copépodo 15 marzo 2010 / 8:50

    Raven: También podría ser que la larva no saliese tan tranquila, sino een plan “carrera de obstáculos”. Eso sería muchó más cómico, si se me permite antropomorfizar, sólo por esta vez. Gracias por el enlace. Nunca pude jugar al SimFarm.

    Lanarch: Yo me vicié mucho con el SimAnt. Me toca un poco el epidídimo que digas que era un coñazo.

    Lalo: es que es muy importante saber lo que se hace.

  8. Raven 16 marzo 2010 / 0:15

    Tengo el vago recuerdo de algún bicho (anélido, atrópodo,…) al que las hormigas no podían atacar gracias a los pelos que lo rodeaban , pero después de unos minutos investigando. Sólo he descubierto que según las preguntas de es.answers.yahoo las hormigas son resistentes al microondas u_U (no miento eh: http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070601092010AAwBMHk)

    De todas formas después de pensarlo mucho, he llegado a las conclusiones siguientes.
    -Al metamorfosear deben quedarle algunos restos de esos compuestos de camuflaje.
    -Las hormigas la toman por alúa
    -Lleva algún tipo de protección que sumada a la menor actividad en la colonia le dan la ventaja de salida.

    En el fondo me recuerda mucho a lo que les pasa a los Pretorians con los aliens xD

    Bueno un saludo.

  9. Mario 16 marzo 2010 / 12:22

    Ey que chulo
    Precisamente y ya que nombras Aragón, la Phengaris arion = Maculinea arion ha sido la primera mariposa en España para la que se ha declarado una micro reserva, en el pueblo de Revilla en el Pirineo aragonés. Justo este verano se ha declarado esta microrreserva para esta especie en peligro de extinción. Está amenazada también por la falta de ganado, y la reserva se ha establecido en un prado de siega de 550 metros cuadrados, dónde se pretende que haya un tránsito continuo de ganado

  10. xema 17 marzo 2010 / 1:20

    Otra entrada memorable.
    Si os sirve de consuelo, la cuticula de la crisálida sigue emitiendo las feromonas que la hacen pasar por hormiga, y estas siguen impregnadas en la mariposa cuendo rompe la crisalida. Además estas especies son de las mas rápidas en deshacerse de la envoltura de crisálida.
    Para algo debe servir esta emeroteca cerebral que tengo sobre documentales…
    Vida en miniatura, BBC, Capitulo 5 -Relaciones íntimas-. Desde el minuto 40 al 47 podeis ver toda la secuencia, desde que las orugas van al nido de hormigas, hasta la estretegia de las puñeteras Ichneumonidas para entrar en el nido, e incluso los cantos de oruga que imitan a hormigas.

  11. Copépodo 17 marzo 2010 / 23:07

    Me parece razonable que quede algo de feromona, pero como decís es crítico que el adulto salga cuanto antes del hormiguero, antes de desplegar las alas (entre otras cosas porque podría quedarse atrancado).

    Gracias, Mario, por la información sobre la microrreserva.

  12. macroinstantes 25 marzo 2010 / 9:06

    Yo recuerdo un documental sobre estas mariposas, allí decían (y mostraban) lo que dice Raven más arriba. Las orugas y la crisálida eran tomadas por hormigas, protegidas y alimentadas. Cuando la mariposa emergía, ya no tenía protección química y tenía que salir por patas porque A) tenía sus alitas engurruñadas y blanditas y tenía que recorrer un buen tramo de estrechos túneles antes de que se expandieran y secaran sus alas, y B) las hormigas le tiraban unos bocaos de miedo cuando se la cruzaban, pero la mariposa iba forrada de unas escamas que se caían fácilmente, y la hormiga que la mordía se quedaba con la boca, la cara y las antenas llenas de estas escamas, que ademas costaba un huevo quitarse, se veía como la hormiga se quedaba toda agobiada intentando limpiarse el mogollón de escamas y tenía para un rato largo, porque las escamas estaban diseñadas para ser un coñazo.

    No recuerdo el nombre o productora del documental, pero se me quedó grabada la escena porque pensé que vaya estupidez que el adulto no tuviera protección de engaño si total lo tiene la larva y la crisálida. Parece un ejemplo del DE (Diseño Estúpido) porque como la mariposa se líe con los tuneles y tarde mucho en salir, se le pueden empezar a expandir las alas en las estrechas galerias y se le quedarán deformes y no podrá volar nunca, y a cada bocao le quedan menos escamas y si va perdiendo el forro este, cada vez son mas altas las posibilidades de que una hormiga haga presa en su cuerpo… Pero el docu estaba filmado (obviamente) en un hormiguero con cristal, así que puede que pasara lo que el documentalista quería que pasara, vete tu a saber que pasa en el mundo real…

  13. macroinstantes 25 marzo 2010 / 9:09

    Xema, hay algún sitio en Internet donde se puedan ver online estos documentales que citas?

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