Balance del año de la diversidad biológica

¡Si ya lo decía yo! La ONU declaró a 2010 el año internacional de la diversidad biológica, con un logo muy bonito y todo, pero ¿esto ha servido de algo? A nivel nacional, el gobierno inició la campaña esa de “algo se vuelve importante cuando se habla de ello” (y si lo piensas realmente es al revés). Esta campaña ha servido para gastar el dinero haciendo anuncios que pretendían que la gente hablase de biodiversidad (yo mismo puse la pegatinica en la barra lateral, que no se diga que no colaboro), pero me pregunto si de verdad alguien va a comprobar si la campaña ha tenido algún efecto (qué sé yo: incluir en la conversación del café datos sobre la futura lista roja de los animalicos de turno o algo así), y desde luego, incluso aunque así hubiera sido, ¿Se ha vuelto por ello la biodiversidad “más importante”?

Durante este año, alguien del sarao este se puso en contacto conmigo para ofrecerme gratuitamente un librito con todos los anuncios de la campaña (muy buenos artísticamente, reconozco, y realizados por la agencia Shackelton). Debieron de ver que tenía en el bloj el banner de la campaña. Les dije que puesto que estaba disponible en pdf, no necesitaba una copia en papel. No me contestaron. Al parecer no dieron salida ni siquiera a esos librillos, porque a las pocas semanas volvieron a escribirme para mandarme el libro y volví a decirles que no.

Pues bien, ¿En eso se ha quedado todo? ¿En una campaña publicitaria? ¿Dónde están los resultados? ¿Qué iniciativas ha tomado el gobierno? ¿Hay algo más que palabras bonitas? Yo es que no me he enterado de nada, ¿alguien sabe algo de esto?

La cosa es que 2010 se acaba. Pues bien, el año 2011 será, entre otras cosas

EL AÑO INTERNACIONAL DE LOS BOJQUES

 

¿Estamos preparados para el acontecimiento planetario? ¿A qué huelen las nubes? ¿Para qué sirve la ONU? Yo creo que en el fondo todo esto merece la pena por ponerse logos bonitos. ¿Los venderán en chapas?

Vuelos bajos (1)

Ya os he hablado otras veces de Arkás, el viñetista griego este que me gusta tanto. Lleva un porrón de años dibujando y escribiendo cómics de toda clase, con personajes muy entrañables, pero mis favoritos son los de “Vuelos bajos“, cómic protagonizado por un gorrión y su hijo que viven en una ciudad sucia y postmoderna. En mi reciente visita a Atenas me hice con toda la colección (7 cómics de unas 60 páginas), que comenzó a escribirse en 1992 y acabó en 1997. Aprovechando que prácticamente su obra no se conoce en nuestro idioma he decidido empezar a traducir selecciones de páginas de “Vuelos bajos”, para que vayáis conociendo a los personajes y para ver si este humor a la vez desapegado y pesimista pero tierno e inocente os gusta tanto como a mí.

AVISO: No soy traductor, por lo que quizá el texto no sea un prodigio de españolidad. Tampoco soy traductor de cómics así que a veces los tamaños de las letras cambian para adaptarse al tamaño del bocadillo (nunca me había parado a pensar en las dificultades específicas que tiene traducir un cómic). Tampoco soy un Miguel Ángel del GIMP y… bueno, lo habéis pillado ¿no?

A continuación, una selección de 16 páginas del volumen 1, que se titula “¡Papá, vuelo!”. Como es el primero tendréis ocasión de leer la presentación de padre e hijo y sus peculiares caracteres (el hijo es un cabronazo, básicamente, y el padre un santo varón). Fijáos no sólo en los textos sino en cómo Arkás retrata cómo es una ciudad para los pájaros, los rincones que frecuentan (o que sufren), casi sin interacción humana, como si fuese un submundo aparte: cables de la luz, señales de tráfico, rincones con basura… etc

Espero que os guste, si tiene aceptación, puedo seguir traduciendo los siguientes. (Click en las imágenes para ampliar).

Actualización: aprovecho para agradecer a Jose la ayuda rehaciendo los bocadillos para darles un acabado más digno.

Quinto aniversario de “Diario de un copépodo”


Pues va a ser que empiezo a pillarle el truco a esto de tener bloj.

Pues sí. cinco añitos de copepodidad, y parece que fue ayer. Alguno se acordará de que el año pasado por estas fechas andaba yo un poco taciturno con el bloj y tal. Quizá se debiese a la famosa “crisis de los cuatro años”, porque lo que es ahora, la verdad es que me encuentro muy a gusto con la criatura y sin ganas de cambiarla. Eso sí, la idea de iniciar un bloj secreto, partir de cero con una identidad nueva, siempre me parece atractiva (y quién sabe si ya la he puesto en práctica, mbuahahahaha).
En fin, que ya sabéis lo que toca hoy:

Cuando escribo esto van ya más de 868.779 páginas vista, 725 entradas y 8748 comentarios. El promedio de visitas diarias ha subido de 667 en 2009 a 890 en 2010, superándose las 1000 en los últimos 3 meses. Todo esto está muy bien, pero como no os dejéis engañar por los números: la gran mayoría de las visitas entran a ver entradas muy concretas, algunas chorradas, otras obsoletas, y otras posiblemente útiles. Por cierto, el post más visitado de la historia de esta santa casa, con abismal ventaja, es este, seguido de este. ¿Os lo esperábais? Yo no.

Este ha sido un año muy bueno para el bloj. Asistí a mi primer encuentro bloguero (Blogs y Ciencia) en la Universidad de Granada, allá por el mes de abril, y todo porque algún despistado me confundió con un gurú. Sin duda fue una de las mejores experiencias de 2010 en las que tuve ocasión de conocer en persona a otros blogueros como Juanmgar, Raven, Bioinformatiquillo, Nchazarra, BioTay y cómo no, a Ondasolitaria (¿me dejo a alguien?). La verdad es que ha sido un año de profusión de desvirtualizaciones, ya que en primavera también tuve el honor de conocer a Xema (que me guió por los famosos canutos gaditanos en busca de helechos raros) y más recientemente a Bich y al inigualable Dr.Litos.

También ha sido el año en el que decidí pasar olímpicamente de Menéame, decisión de la que me alegro más y más cada día. Soy masoquista en muchos aspectos: me encantan las amenazas a mi alma por fundamentalistas religiosos y los insultos gratuitos, pero con la elefanta naranja es que no puedo. ¡Y cómo olvidarlo! Este ha sido el año en el que la egoblogomierda ha salido del armario, ¡por fin! (Anda por ahí pendiente la idea de escribir el manifiesto, recuerdo). El bloj ha pasado también por una breve crisis existencial en la que se decidió que, por mucho que se hable de ciencia, este bloj nunca, nunca, nunca será, conceptualmente, un bloj de ciencia. Más claro, agua. Tengo que decir además que la política de no preocuparme mucho si no mantengo un número de entradas determinadas mensulaes me ha ayudado a superar la crisis bloguera de la que hablaba antes. Está bien esforzarse en actualizar, pero no sirve de nada llevar un ritmo incompatible con el tiempo libre del que se dispone. Hay blojs por ahí que actualizan constantemente, y muchos de ellos entradas de gran calidad. Este no es uno de ellos y hay que asumirlo, cuando lo haces te quedas de un tranquilo…

Muy importante también, y hablando de Don Eulez y su perniciosa influencia: en 2010 me hice ciclista urbano y hasta me compré una bici con la devolución de hacienda, y ahí sigo muy contento y orgulloso de que en una bicicrítica me llamaran perroflauta ¡a mis años!

Y no podría haber celebrado mejor el año de la biodiversidad que con un viaje memorable, ¡a Madagascar, nada menos!, tras el que hice varios posts sobre su naturaleza de los que estoy bastante orgulloso, como ya sabéis (::1:: ::2:: ::3:: ::4:: ::5:: ::6::). De este viaje guardo aún algo de chicha en la recámara para un día de estos.

Quizá sea el momento de mencionar que este año no ha habido Copepod Awards. No sé si alguno (aparte de Ricardo) los ha echado de menos. Hay varias razones detrás que no vienen a cuento, pero la cosa es que he decidido pasar página de aquello. Sorprendentemente, mis amigos me dedicaron una edición especial: “Copepod Awards 2010, Todos los hombres del presidente”, un rol en vivo memorable que realizamos el 20 de noviembre unas 20 personas y del que haré una reseña cuando me envíen unas cosillas pendientes (aunque adelanto que por deseo expreso de muchos de mis amigos y el mío propio, no se colgará material gráfico ni sonoro en internet).

En definitiva, este ha sido un gran año para “Diario de un copépodo”, y como siempre, os lo debo todo a vosotros (sobre todo a los que comentáis, leñe, que hay que insistir siempre en eso). Espero que si os gusta lo que leéis aquí, os siga entreteniendo en el futuro, deseemos que largo, y que si te has incorporado recientemente a esta jaula de grillos, seas bienvenido.

Tenía pensado hacer unas cuantas reformillas en el bloj, pero ando corto de tiempo. De momento, he recuperado la sección de selecciones de mis posts favoritos, muchos de ellos perdidos en el olvido, y planeo un cambio de look profundo en el acuario (sin actualizar desde hace años) en navidades. Seguiremos informando…

Gracias

El Spore y yo


Hay un motivo por el que estoy tan parco en palabras últimamente. Tiene cinco letras y se llama Spore. Muchos ya conoceréis este videojuego de Maxis que salió al mercado en 2008 pero que yo no pude probar hasta hace unos días porque mi viejo portátil no era suficientemente potente. Como el jueguecito chupa gran parte de mi tiempo libre de estas semanas, qué menos que dedicarle unas líneas, aunque no sean de rabiosa actualidad precisamente (y más hablando del mundo de los videojuegos).

Spore es, según la propia página web, “un poco como el regalo que imaginas que tendría un dios en su primer cumpleaños: un mini universo de creación en una caja”, y no es una mala definición. se trata de una simulación en la que diriges la evolución de una criatura desde que es una organismo del plancton hasta que explora y coloniza la galaxia, ahí es nada. Es un juego bastante sencillo e intuitivo (cosa que se agradece, que si no uno pierde el interés enseguida) que se divide en varias fases como os cuento a continuación. Aclaro que las capturas de pantalla están sacadas de internet y no son de mis criaturas y alimañas, pero es que no consigo hacer capturas de pantalla y además me da mucha pereza hacerlo para un post rápido. Tampoco os sorprenderá mucho saber que mi primer intento de juego fue precisamente el de hacer de los copépodos una raza de inteligentes criaturas que dominasen la galaxia.

Estadio Célula


Empiezas controlando un bichillo del zooplancton (que bien puede ser clavadito a un copépodo) y empiezas a comer y a engordar. Si tienes éxito recibes “puntos de ADN”, que puedes emplear en la evolución del organismo cuando te reproduces. Añades ojos, cilios, flagelos, mandíbulas, órganos electrógenos, etc. Nos topamos ya desde aquí con el principal problema que le veo al juego, y es que el concepto de evolución está muy poco logrado (¡es un juego lamarckista, en realidad!). No sólo porque eliges qué órganos va a desarrollar, sino porque puedes cambiarlos totalmente y de un momento a otro tu bicho no se parecerá nada a su predecesor. Por supuesto, entiendo que de otra forma no sería tan jugable, y que conste que no me importa mucho, simplemente digo que podrían haber aplicado algún tipo de algoritmo que emulase una selección natural, que favoreciese ciertos órganos respecto a otros según el ambiente, de esta forma les habría quedado muy realista. Además, los organismos de esta fase no son unicelulares, así que el nombre está un poco mal puesto. Por último: el origen del organismos siempre está en un cometa: ¡panspermia! No es que esté en contra pero… ¿Siempre tiene que ser así?

Por encima de todo, el juego entretiene una barbaridad. También desde este primer estadio hay que destacar lo cuidada que está la labor artística. Es un juego precioso, pese a su “ingenuidad” que en este caso emula la inmensidad del plancton con organismos de todo tipo y detallitos muy curiosos como algas que crecen de froma fractal, cristales, burbujas, esqueletos y organismos de fantasía. Una pasada.

Estadio criatura

Cuando se alcanza cierto nivel, al organismo le salen patas y sale a tierra firme. Por supuesto, desde un punto de vista biológico es muy discutible que todos los linajes tengan que salir a tierra firme tarde o temprano como síntoma de un mayor desarrollo. Es demasiado teleológico para mi gusto, pero una vez más: sí, es un juego ¡y mola! En tierra firme nuestra especie vivirá alrededor de un nido colectivo con otros congéneres y se dedicará a alimentarse (de fruta o de otras especies, según dieta) y a interaccionar con otros organismos. Los puntos de ADN se consiguen cooperando con otras especies (alianzas) o extinguiéndolas. De nuevo, cada vez que tenga reproducción sexual se podrán usar los puntos de ADN en cambiar el aspecto de la especie con nuevos y molones órganos (una evolución lamarckista y con diseñador más o menos inteligente, en función de quién juegue). La verdad es que las posibilidades son tremendas, los organismos son muy versátiles y divertidos, aunque eso sí: todo queda reducido a animales terrestres de simetría bilateral y bastante vertebradocéntricos o artropodocéntricos, como mucho, (pero a pesar de todo mola).

Una vez más, la labor artística está muy lograda. Habrá quien diga que es demasiado simple, caricaturesca, pero el juego consigue paisajes de fantasía, amaneceres imposibles en sistemas binarios, mares de colores, plantas estrafalarias y una fauna que sorprende. Una de las gracias de jugar es la emoción de ver con qué otras especies nos vamos a ir encontrando, y las sorpresas no paran ahí: animales colosales salidos de la nada, lluvias de meteoritos e incluso razas espaciales inteligentes que irrumpen en la tranquilidad de tu nido para abducir especies.

Estadio tribu

Cuando la especie con la que juegas consigue alcanzar unos objetivos se supone que adquiere inteligencia. Hay una animación muy cachonda inspirada en “2001” cuando llegas a este punto. Tu labor entonces es trabajar para la tribu (encontrar comida y construir chozas). Empiezas a relacionarte con otras especies inteligentes incipientes y tienes que conquistarlas o aliarte con ellas. Una vez lo consigues pasas al siguiente estadio, el de civilización. (Esta fase es la que me parece más sosa).

Estadio civilización

De hecho es como un mini-juego tipo la saga del Civilization, pero muy simplificado y rápido (cosa que se agradece, que para eso ya hay muchos otras opciones). Tu especie domina el planeta, pero hay varias naciones. Puedes anexionártelas mediante estrategias comerciales o religiosas, o bien puedes dedicarte al clásico y noble arte de la guerra. Además hay una serie de pozos de “especia” cuyo control te asegura la capacidad de producir vehículos y edificios. al igual que ocurría con las criaturas, tienes total libertad para diseñar los vehículos y los edificios de esta fase del juego.

El diseño de ciudades y naves está muy simplificado, pero insisto en que a la larga se agradece. Llegan momentos en los que te piden que diseñes un barco y ya estás hasta las narices de creatividad.

¡A la conquista del espacio!

Cuando tu nación unifica todo el planeta, llegas a la última parte del juego, aquella en la que se desarrolla el vuelo espacial y en la que te dedicas a viajar por el espacio y colonizar otros mundos. Es la fase más larga del juego, y quizá mi favorita.

Con tu flamante nave espacial sales de tu sistema solar, viajas a otras galaxias y encuentras otras civilizaciones. Supongo que la facilidad con la que se atraviesa el espacio y se cambia de estrella sin sufrir ningún tipo de efecto relativista debe poner a los físicos un poco como a mí me pasa con la evolución lamarckista y dirigida de las otras fases, pero ¡mola! El fundamento es parecido al de otros juegos: comercio de especia, colonización de planetas, terraformación de los mismos y guerras. Los controles de la nave facilísimos e intuitivos. La principal pega es que acaba siendo un poco agobiante y tienes que ir apagando fuegos de una estrella a otra de tu imperio.

Lo mejor: el desarrollo artístico: supergigantes azules, enanas rojas, sistemas binarios, agujeros negros, gigantes gaseosos, lunas con océanos helados, planetas volcánicos, mundos acuáticos, cometas, asteroides… un universo por descubrir. En muchos planetas hay vida, y si desciendes lo suficiente vuelves a ver mundos de fantasía como los del estadio de criatura. Puedes abducir especies para estudiarlas, para transplantarlas a planetas que estás terraformando, puedes plantar monolitos para despertar la inteligencia de una “especie elegida”… y así se te pasan horas y horas sin actualizar el bloj.

Ya sé que soy poco exigente con los juegos, pero hacía mucho tiempo que no me enganchaba tanto a uno. Menos mal que los síntomas están remitiendo.

Bukkake vegetal

Dendrofilia, por Morán

Bueno, la idea está bien y la viñeta mola, pero si tengo que pillar las gafas de pasta y ponerme pedante, “técnicamente hablando” una lluvia de frutillos plumosos de diente de león no es un bukakke, sino más bien una avalancha de embriones con paracaídas en estado de latencia.

Las plantas terrestres tienen un ciclo vital más complicado de lo que parece a simple vista en el que se alterna una generación que produce gametos (equivalentes a los espermatozoides y óvulos animales) y otra que produce esporas (para las que no tenemos equivalencia, porque nuestro ciclo no alterna generaciones). En las plantas que nos resultan más familiares una de las generaciones está muy reducida y los verdaderos gametos pueden resultar algo esquivos, pero resulta que las plantas sí que producen células homólogas a los espermatozoides. Técnicamente hablando, una lluvia de espermatozoides podría darse en el mundo vegetal, pero ¿ocurre realmente?

Si, por pasar el rato, seguimos dándole vueltas al asunto, nos vendrá a la cabeza el polen. ¿Serán los estornudos, los ojos irritados y los mocos provocados por el polen de gramíneas nuestra reacción a un verdadero, lúbrico y masivo bukkake vegetal? Hasta cierto punto podría considerarse así, pero tampoco sería completamente correcto.

Los espermatozoides vegetales (frecuentemente denominados anterozoides), tienen la limitación de que necesitan desplazarse por medios líquidos, y originalmente tienen flagelos (de nuevo, de forma similar a lo que les pasa a los espermatozoides animales). Los espermatozoides no pueden transportarse a largas distancias debido a esta limitación. Una ingeniosa ocurrencia evolutiva fue hacerlos crecer en un “vehículo” donde estuviesen a salvo de las perrerías atmosféricas y que les llevase, ora por el viento, ora transportados por animales, al encuentro del gameto femenino. El grano de polen viene a ser eso: una cápsula espacial de transporte células que necesitan vivir en medio líquido.

¿Cuál es el problema entonces? Bien, como estamos intentando ser ridículamente puristas, las explosiones polínicas tampoco se pueden considerar bukkakes porque 1) el grano de polen no es un anterozoide, 2) en el grano de polen no está sólo el anterozoide y 3) Muchas veces, ni siquiera hay anterozoides presentes cuando está siendo dispersado. El grano de polen, de hecho, es en sí una de las generaciones del ciclo vital de las plantas con semilla, la que produce el anterozoide, y en su interior hay varias células (a veces únicamente dos), y en la mayoría de la ocasiones, ninguna de ellas es propiamente el anterozoide, sino que éste (o éstos) se forma generalmente cuando el polen ya ha alcanzado la flor de destino y expandido el tubo polínico.

Formación del típico grano de polen de una angiosperma. Al dividirse la célula generativa producirá dos anterozoides, pero sólo cuando el polen haya llegado a su destino. El hecho de que se produzcan dos anterozoides se debe a una rareza de las angiospermas: la doble fecundación.

Por lo tanto, si buscamos un bukkake vegetal no lo vamos a encontrar entre las plantas con flores, semillas y polen.

Dentro de las plantas verdes, las candidatas a protagonizar guarradas seminales son las criptógamas, plantas sin flores ni semillas ni polen (hepáticas, musgos, antocerotas y helechos). En ellas los anterozoides no tienen cápsula espacial, sino que viven libremente, nadando por el agua (sólo se liberan si el entorno está adecuadamente húmedo). Normalmente tienen forma alargada y dos flagelos. Al final de este vídeo se ven los anterozoides del musgo de Java (una especie muy usada en acuarios), dando tumbos.

La capacidad de dispersión de estas células, como os podéis imaginar, es ciertamente limitada. La reproducción sexual de las criptógamas está muy ligada al agua, porque es necesario que una película continua de medio acuoso permita a los anterozoides nadar (unos centímetros a lo sumo) hasta su destino, o como mucho que el tamborileo de las gotas de agua de lluvia salpique lo suficientemente lejos. Normalmente estas plantas se afanan en dispersar esporas, y no gametos.

Sin embargo, la naturaleza siempre da alguna sorpresa, y hete tú aquí que una modesta hepática puede darnos la solución a nuestro enigma fitopornográfico. Se trata de Conocephalum conicum.

Conocephalum conicum, la estrella porno de las plantas terrestres

Cuando está fértil, un ligero estímulo en forma de humedad puede provocar la siguiente reacción en esta hepática:

Los chorrillos que salen disparados son, en efecto, anterozoides. Miles y millones de ellos, lanzados en aerosol a varios centímetros de altura desde esta modesta planta. Aunque es posible que otras criptógamas tengan mecanismos parecidos, este es el único caso que conozco de un genuino bukkake vegetal.

En el fondo todo esto era una excusa para colgar el último vídeo, pero si lo pongo a palo seco no tiene ni la mitad de gracia.

Más sobre el “boicot violento de antisistemas” al cardenal Rouco

Como recordaréis, el pasado 1 de diciembre en la Universidad Autónoma de Madrid tuvo lugar una no-conferencia del cardenal-arzobispo de Madrid, presidente de la Conferencia Episcopal española, Antonio-María Rouco Varela. Si no sabéis de qué hablo, el post del propio día de autos trata precisamente de eso, pero desde entonces he encontrado nueva información al respecto.

Quienes lo hayáis leído recordaréis que la cuestión se quedaba en si la protesta había sido o no realmente violenta tal y como se empeñaban en mostrar los pocos medios que aquel día se hicieron eco al suceso. Varios comentaristas han aportado nuevos datos y yo mismo me interesé por el tema así que me parece conveniente dejar claro lo que aquel día eran interrogantes en un segundo post.

Para empezar, al día siguiente de nuevo voluntarios de la asociación que había organizado la conferencia estaban apostados en la estación de cercanías repartiendo una octavilla de respuesta al “boicot” y un manifiesto fechado en noviembre. Venían a ser tal que así (click para ampliar):

Como el asunto había despertado mi curiosidad, aproveché la ocasión para hablar con uno de los voluntarios sobre el tema. La conversación duró sólo unos minutos y tengo que decir que sólo la persona a la que me dirigí tuvo la amabilidad de responder a mis preguntas y que el resto de sus compañeros se retiraban al comprobar por dónde iban los tiros. A todo esto, varias personas iban devolviéndoles las octavillas cuando leían el título.

Básicamente mi pregunta era hasta qué punto era cierto que el boicot había sido “violento”. El voluntario continuó empleando el tono victimista que habéis leído en la octavilla amparándose en la vaguedad de la convocatoria “traed el material que tengáis” y no quiso ir más allá. Le manifesté mi desacuerdo sobre cómo se había tratado la noticia y le pregunté por las posibilidades de que un científico fuese a la Almudena a dar una charla sobre el uso del preservativo, a lo que me respondió que la universidad era un espacio abierto a todo el mundo, insinuando que la catedral no lo es. En un momento dado se acercó un chico que había estado presente en la protesta y también mostró su enfado, ya que ésta había sido totalmente pacífica.

Antes de despedirnos, el voluntario me animó a escribir un correo electrónico a la asociación, cosa que hice de muy buena gana. Incluyo algunos fragmentos de mi correo:

(…)

Hacéis bien en sacar a relucir el tema de la libertad de expresión, pero si se hace, hay que llegar hasta el final. Si Rouco se ampara en ella para venir a dar una homilía a la universidad, los “antisistema” a los que se pretende criminalizar pueden ampararse en ella para protestar y abuchearle, porque en el fondo de eso se trata todo: Rouco habría sido abucheado y eso da muy mala imagen. Entiendo que para vosotros este señor es una “vaca sagrada” incuestionable, pero para los demás es un personaje público como cualquier otro, personaje que además, no cae muy simpático a una gran parte de la población en general y de la comunidad universitaria en particular. En este país por cuya naturaleza democrática os apresuráis en rasgaros las vestiduras, se cuestiona a todo el mundo: políticos, profesores, médicos, economistas, banqueros, militares, empresarios, sindicalistas, etc. Y me parece bien. Eso sí, los cardenales no deben ser una excepción. Hace unos años recordaréis que vino Santiago Carrillo a dar una conferencia a esta misma universidad. Carrillo tampoco cae bien a mucha gente. Llegó, fue abucheado e increpado, dio su conferencia, a la salida volvió a ser abucheado y se fue. Más recientemente el expresidente Aznar pasó por algo parecido en otra universidad. ZP es abucheado cada 12 de octubre. Sobran los ejemplos. Sinceramente, me hubiese encantado ver a Rouco en esa misma tesitura. Por supuesto es mucho más fácil hablar de “cristianofobia” y de “persecución” antes de admitir que no se quiere colocar al cardenal en la misma categoría de personaje público que le corresponde susceptible de ser cuestionado y abucheado.

(…)
Creo que no es muy difícil admitir que los calificativos empleados por los medios de comunicación son más calumnias que otra cosa. Curiosa esta libertad de expresión que funciona en un solo sentido. Me gustaría recibir por vuestra parte un reconocimiento de que esas afirmaciones son una salida de madre de los medios con la que no tenéis por qué estar de acuerdo (pese a que comprensiblemente, os haya decepcionado la suspensión de la conferencia), especialmente después de que esta mañana hayáis también intercambiado opiniones con algunos de los que participaron en la concentración de ayer, según me consta.
(…)
A esto hay que añadir que según otros medios de comunicación diferentes, ni la delegación del gobierno tenía constancia ni del acto ni de ninguna “manifestación”, ni la conferencia se había convocado bajo el conocimiento de las autoridades académicas de la universidad. ¿Podríais aclararme quién convocó la conferencia y qué fuentes están mintiendo descaradamente?

(…)

Me parece interesante, para los que no estéis ya dormidos, que pinchéis en el enlace del último párrafo, ya que (aunque no la he podido contrastar) Público da una información que contrasta mucho con la versión de Hazte OírLa Razón y COPE.

Este correo no recibió ninguna contestación (y tampoco me extraña, porque la verdad es que era un poco soporífero). Me consta además que minutos después, ese mismo chico fue abordado por Karme, como contó en su blog, por lo que supongo que no debió ser precisamente el mejor día de su vida.

A todo esto, Elhombrecilloindomable enlazó en los comentarios imágenes de la concentración publicadas, nada menos, que por Libertad Digital. Estas imágenes son doblemente interesantes, por una parte vemos (¡al fin!) a los “laicistas radicales antisistemas violentos” que reventaron la libertad de expresión de Rouco:

Ni cócteles molotov, ni pasamontañas, ni nada. Sólo unas “violentas” e “incendiarias” palabras escritas en papel de estraza. Nada más.

Por otra parte, no tiene precio leer los pies de foto:

  • Los radicales se concentraron en la estación de tren de la UAM para protestar contra Rouco Varela
  • Los antisistema son sólo tolerantes con ellos mismos y por ello niegan la presencia del cardenal de Madrid en la Autónoma de Madrid
  • Los convocantes de la protesta que hicieron suspender la charla estuvieron toda la mañana circulando libremente por la universidad
  • La libertad y la universalidad ya no van unidas a la palabra “universidad”

Me gusta especialmente el tercero. Al parecer los manifestantes debían haber sido detenidos inmediatamente. Me parece curiosísima la interpretación de esta gente sobre lo que es la libertad de expresión.

Finalmente, una de las personas implicadas en la convocatoria de la protesta dejó un comentario gracias al cual me pude poner en contacto con él y saciar mi curiosidad por correo electrónico, por lo que le estoy muy agradecido. Con su permiso reproduzco parte de su testimonio (ya digo, extraída de un correo electrónico):

La semana anterior a la (no)visita de Rouco nos llego la noticia y a traves de la coordinadora [de estudiantes de la UAM] se notificó a las asociaciones de la convocatoria de una asamblea de urgencia para proponer una respuesta de donde salio esta concentracion. En el ultimo año este tipo de acciones las hemos repetido ya sea contra el embajador de Israel o contra unas charlas promilitaristas del ministerio de defensa en la universidad.

Al parecer la charla era a las 12:30, por lo que la convocatoria la hicimos a las 11, la verdad es que hubo una afluencia bastante importante, y habia gente de todo tipo, que al leer la prensa parece que a estas cosas solo van punkis con crestas de colores. Nos enteramos en ese momento de que la charla habia sido cancelada, asi que se procedio a la lectura del comunicado de repulsa a la visita en la puerta del renfe y de ahi marchamos a la puerta del rectorado donde fueron leidos ese y otros comunicados

No creo que a ninguno nos sorprenda todo lo que ha pasado, pero no por ello me indigna menos cómo se ha tratado de criminalizar un sencillo y pacífico acto de protesta. El contagio de las calumnias repartidas por los medios conservadores hablando de cristianofobia y persecución ha sido lo bastante virulento como para hacer creer a mucha gente (blogueros entre ellos aunque no daré nombres) que efectivamente el pobre Rouco se vio recibido por una horda de anarquistas con cócteles molotov que le impidieron dar su charla usando la violencia. Si es que al final ni condones de colores hubo.