Cigarreando


Pocas cosas quedan ya por decir sobre la esperada emergencia masiva de las cigarras periódicas del género Magicicada, que cada 13 ó 17 años vuelven en gran número y puntuales a su visita en el este de EEUU. Como ya anticipé, este año tocaba que la llamada estirpe II saliese en masa por los estados más costeros, desde Carolina del Norte hasta Connecticut. Como aquí estamos en uno de los extremos de la distribución de estos insectos, han tardado más en dejarse ver que en otros sitios más cálidos, pero ya andan dando la serenata en muchos lugares del oeste del estado. Ayer domingo un grupo de entomocuriosos del departamento fuimos con la doctora Chris Simon, una de las especialistas de este grupo de homópteros, a una urbanización de cerca de Meriden, a tiro hecho para cigarrear.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA¡Ya están aquí!

Los detalles biológicos de estas cigarras están más o menos explicados en el post enlazado anteriormente y en esta entrada de Mapping Ignorance. Aquí me limito a poner unas fotillos y hacer algunos comentarios adicionales. La experiencia es de lo más interesante, y si alguna vez tenéis ocasión de ver estas cigarras, no os decepcionarán. Es curioso que aparecen de forma masiva pero en localidades muy puntuales. Una vez emergen no se mueven mucho y se aparean en la misma zona en la que lo hizo la generación anterior.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Cigarras por todas partes

OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

a aa

Exuvias de ninfas que quedaban en el árbol y en el suelo, para que os hagáis cargo de la cantidad de la que estamos hablando

Las cigarras periódicas son fácilmente diferenciables de otras cigarras holárticas por sus característicos ojos rojos y cuerpo negro.

OLYMPUS DIGITAL CAMERANunca fueron de mis insectos favoritos, pero ahora me tienen enamorado. Con todos vosotros: Magicicada septendecim

La delimitación de especies en estos insectos es algo complicado. En primer lugar, existen tres morfos distintos (llamados Decim, Decula y Cassini), con los que se combinan los prefijos latinos tre- o septem- dependiendo de si siguen un ciclo de 13 o de 17 años. Así pues la especie que vimos era Magicicada septendecim, que se distingue fácilmente por el bandeado anaranjado y negro del abdomen en visión ventral y por la presencia de una extensión pronotal de color pardo. Recientemente se ha descubierto que cada una de estas especies tradicionalmente reconocidas existen además varias especies crípticas que ocupan distintas regiones geográficas. En total podríamos estar hablando de más de una docena de especies de cigarras periódicas.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA extprnt

Vista del abdomen bandeado (izquierda) y de la extensión pronotal coloreada (derecha, flecha) en Magicicada sptendecim

Es bastante fácil distinguir los machos de las hembras. Los primeros tienen un abdomen más obtuso, mientras que el de las hembras es más apuntado y posee ovopositor, como es de esperar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Vista ventral de macho y hembra de M. septendecim

El macho, además, posee las membranas (o “timbales”) que le permiten efectuar su llamada nupcial, que multiplicada por toda la población es una de las partes significativas de este espectáculo único en la biosfera: el ruido que producen los “coros” de cigarras periódicas se oyen desde la distancia y se dice que es uno de los sonidos naturales capaces de alcanzar mayor volumen. Esta afirmación me pareció un tanto exagerada (si bien es cierto que por aquí no vimos densidades tan altas de estos insectos como en otros estados más meridionales), pero sí que hace pensar que tiene que ser infernal vivir en una zona de emergencia y aguantar durante semanas el monótono y extraño sonido, que es distinto al de las cigarras mediterráneas y a mí me recordaba un poco a una ambientación de película de marcianos.

timTanto el macho como la hembra producen sonidos, pero son muy distintos. Si recordáis el célebre documental de David Attenborough, es posible imitar las llamadas breves de la hembra chasqueando los dedos y haciendo así cantar a los machos. Lo intenté en repetidas ocasiones sin éxito, al parecer es más adecuado el sonido de un interruptor. Bueno, la cosa es que es el macho el que produce el sonido más intenso y característico, como en todas las cigarras. Al contrario que los grillos, saltamontes y chicharras, el sonido de las cigarras no se consigue por estridulación (frotando dos partes del cuerpo), sino haciendo vibrar los “timbales” que se pueden apreciar bien en el primer segmento abdominal de los machos (flechas, izquierda).

Si todo sale bien, el esfuerzo tiene final feliz.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Después de la cópula la hembra pone los huevos en las ramillas jóvenes del árbol. El ovopositor es muy afilado y consigue perforar la madera, incrustando paquetillos de huevos en el interior de la rama. No es difícil encontrar rastros de esta actividad.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Hembra poniendo huevos en una rama (se ve el ovopositor perforando la madera) y “rastro” de puestas que ha ido dejando otra afortunada

En pocas semanas todos los adultos habrán muerto (para descanso de los vecinos), y en breve los huevos eclosionarán y las diminutas ninfas caerán al suelo, donde se enterrarán y buscarán una buena raíz de la que alimentarse. No volverán a ver la luz del sol exactamente hasta la primavera de 2030 (y eso si tienen suerte y no mueren antes).

La verdad es que disfrutarlas en vivo es una experiencia interesantísima (y quién sabe si irrepetible). Sin ser tantísimas como había visto a veces en los documentales, se ven cigarras volando constantemente y se te suben encima cada dos por tres. No apto para entomófobos, desde luego.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Los niños se ponían las botas

Tuvimos además la ocasión de observar al menos un individuo infectado con el hongo Massospora cicadina, específico de las cigarras periódicas y por lo tanto, con ciclos de 13 ó 17 años según corresponda. Mucho se ha dicho en los medios de este hongo últimamente, pero hay que puntualizar que no posee ningún “reloj interno” que controle tan largo ciclo vital; las esporas del hongo simplemente esperan pacientemente la emergencia de las ninfas, pero el mérito de la particular periodicidad es sólo de las cigarras.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACigarra infectada por Massospora

La infección, según me contaron, tiene un efecto curioso: hace que los machos se comporten como hembra y las hembras como machos. Las pseudocópulas resultantes son fallidas para los insectos (se puede ver además que todo su abdomen y por lo tanto su sistema reproductor queda inutilizado con la infección), pero tienen un papel en la dispersión de las esporas del hongo.

Ya he comentado que en este artículo hay detalles sobre la estrategia semélpara (explosión poblacional reproductiva) y la sincronización de los ciclos de 13 y 17 años, pero en la compañía de los especialistas en el tema siempre se aprenden algunas cosas más. Curiosamente, algunos de los compañeros del departamento que trabajan en estas cigarras no creen que haya nada especial en que los ciclos sean de 13 y 17 años, es decir, que coincidan con números primos. Si entendí bien, un factor clave del desarrollo de estos insectos, que aún no se conoce muy bien, es que es lento y que las “ventanas de oportunidad” para la ecdisis (cada una de las mudas de la metamorfosis) están muy espaciadas. La mayoría de los insectos, cuando están cercanos al momento de la ecdisis, experimentan una ventana diaria en la que la combinación de hormonas es propicia para llevar a cabo la intensa y determinante transformación. En estas cigarras estas ventanas podrían estar espaciadas cuatro años, es decir, quizá la clave esté más en el número cuatro que en el trece. Por eso se supone que las cigarras con ciclos de 13 años evolucionaron antes y que en los tres linajes, de forma independiente, se adquirieron ciclos de 17 años (13+4) al desplazarse hacia latitudes mayores. Otro indicio que apunta hacia la importancia del número cuatro en las variaciones de los ciclos de estas cigarras es que las estirpes más masivas están espaciadas entre sí por periodos de cuatro años, así como la posibilidad aún no confirmada de que entre las emergencias espúreas que se observan de vez en cuando, se hayan dado ciclos de 21 años (17+4). ¡Fascinante! Aún así, que los modelos teóricos hayan dado credibilidad a que los ciclos de números primos de años puedan ser el resultado de una resonancia modelada por la presión de los depredadores o por el efecto Allee sigue siendo bastante atractiva por sí sola. Sigue costándome mucho trabajo creer que el 13 y el 17 son sólo una casualidad.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

En fin, que podríamos tirarnos mucho más tiempo hablando sobre estos encantadores bichillos, pero con esto más o menos vale por hoy. Eso sí, antes de que os vayáis os aconsejo con toda mi alma que no os perdáis el adelanto de un futuro documental sobre las Magicicada (si es que no lo habéis visto ya). Imágenes de excelente calidad que hacen de la narración del ciclo de vida de estas cigarras una auténtica obra de arte.

The Return of the Cicadas

Anuncios

14 thoughts on “Cigarreando

  1. Biónica Habla que escucho 11 junio 2013 / 13:27

    Me temo que soy un poco entomófoba. Pero igual luego me acostumbro xD. No obstante, como no podía ser de otra manera me ha llamado muchísimo la atención el detalle del hongo Massospora cicadina (mierda de no saber poner itálicas en el comentario xD). Me encantaría poder estudiarlo :-), desde luego ese mecanismo de latencia tiene interés!

    PD: nunca, nunca, pero nunca, he escuchado un grillo así que cigarras me imagino que tampoco. Y ojo, teniendo el grillo al lado de la oreja. Ni flores xD. No sé cómo es eso!

  2. Dr. Litos 12 junio 2013 / 22:00

    Joder qué pasada de bichos. Si leyeses acerca de ese ciclo vital en una novela de ciencia ficción, te parecería super rebuscado y original.

    La primera vez que conocí cómo era una cigarra, a las que sólo había escuchado (soportado más bien) fue flotando muerta en la piscina de mis abuelos; menudo susto, me pareció un engendro infernal y por poco tengo pesadillas. Imagínate si llego a pillar estos bichos de ojos satánicos.

    No sé si podría haber aguantado esa expedición, los insectos de ese tamaño ya me causan bastante respeto. Llevo tiempo pensando escribir sobre el insecto que más terror me causa de todos los de la Creación, pero nunca me atrevo porque es un miedo bastante ridículo. todo se andará.

    Encantado de leer estas aventuras biológicas, gracias por compartirlas compadre.

  3. Copépodo 14 junio 2013 / 2:54

    Biónica: el hongo me mola, no tanto porque espere al hospedador, sino por el rollo chungo ese transexualizante. Sobre lo otro no sé decirte exactamente, pero diría que el grillo emite un sonido más penetrante y agudo, creo que iba a ser más difícil que oyeses a la cigarra, que es más como un zumbido de fondo.

    Dr. Litos: Qué tierno me parece que te den miedo los bichos. Espero que nos saques de dudas más pronto que tarde sobre cuál es el insecto de tus pesadillas, que no quepo en mí de la incertidumbre.

    un dato adicional: cierto asistente se llevó algunas cigarras para comérselas. No sé cuál fue el resultado del banquete, aunque me dijo que el mejor momento era cuando acababan mudar, pues así están aún tiernecitas, sin cutícula endurecida.

  4. Trebol-a 17 junio 2013 / 0:00

    Los entomólogos estarán muy contentos pero ¿y los arboricólogos?
    Porque ese volumen de chupa sabias pasará factura a los árboles ¿o no?. Supongo que esos bichos antes de salir de debajo tendrán algún “boom” alimenticio para prepararse a la que se les viene encima y no son precisamente diminutos
    No pone en peligro la flora esa explosión de insectos?

  5. Copépodo 17 junio 2013 / 0:10

    Las cigarras estar pueden pasale facturas a determinados árboles, (he visto alguna foto de un árbol pequeño prácticamente reseco por culpa de las cigarras) pero en general no parecen tener un efecto muy nocivo. Si te pones a considerar la cantidad de bichos que han estado parasitando las raíces la verdad es que la pregunta tiene todo el sentido, aunque por otra parte las cigarras deben ser de un metabolismo lentísimo (sus primas anuales, más o menos igual de grandes, completan todo el ciclo en sólo 12 meses) y quizá el hecho de que espacien tanto su ciclo compense su número. No te sé dar una respuesta concluyente, pero por algún motivo no parece que las cigarras tengan un impacto muy visible en los árboles.

  6. Trebol-a 17 junio 2013 / 17:08

    uy! acabo de ver q escribí “chupa sabias” con b… la madre que me p…

    Bue, me alegro, sufro más por ellos que por ellas! :D
    Quizás lo del metabolismo megalento no sea más que un modo auto-defensa a largo plazo.

  7. Copépodo 18 junio 2013 / 2:56

    Yo creo por ahí deben ir los tiros. Los estudios más recientes ponen de manifiesto que la sincronización de los ciclos de las cigarras fue clave para su diversificación original, es decir, que es de suponer algún tipo de ventaja adaptativa importante. No hay nada que dificulte intrínsecamente que una cigarra de ese tamaño se desarrolle en un solo año. Haciendo que vivan y se alimenten más lentamente permitiría que los árboles siguiesen vivos, además de ofrecerle las típicas ventajas de una reproducción semélpara (y todo el rollo ese de los números primos, si resulta ser cierto)

  8. pipistrellum 24 junio 2013 / 22:46

    Realmente la explosion es solo de los adultos. Otros muchos insectos tambien periodos largos como larva. Creo que los ciervos volantes viven 2 años como larva y luego se hacen adultos.

    No veo un caso muy distinto al de las cigarras, salvo en la etapa adulta.
    Es curioso que la imagen prototipica es del adulto, escarabajo, mariposa, etc. Creo que en la mayoria de los casos el mayor periodo es como larva.
    A veces de adulto, ni comen y solo viven para el sexo. ¿seran adultos o adolescentes?

  9. Copépodo 25 junio 2013 / 4:38

    Bueno… el día que veas cientos de miles de ciervos volantes en la misma zona estaré de acuerdo contigo. Lo especial de estas cigarras no es (sólo) el ciclo de vida largo. Se habla de estrategia semélpara porque hay una sincronización “explosiva” con fines reproductivos. No es exclusiva en absoluto de estas cigarras, de hecho es una estrategia muy común en muchos animales (estamos hartos de ver casos similares en documentales: peces, anélidos, crustáceos, moluscos…). Lo que hace únicas a estas cigarras no es sólo un ciclo sincronizado, sino que éste sea tan largo, tan preciso y tan “anormal” (lo de los números primos). Además, son los insectos con el ciclo de vida más largo que se conocen. La combinación de todas estas características es, desde luego, muy singular.

  10. pipistrellum 25 junio 2013 / 9:10

    Realmente estaba respondiendo, al problema de los chupasabias. :)

    Los entomólogos estarán muy contentos pero ¿y los arboricólogos?
    Porque ese volumen de chupa sabias pasará factura a los árboles ¿o no?. Supongo que esos bichos antes de salir de debajo tendrán algún “boom” alimenticio para prepararse a la que se les viene encima y no son precisamente diminutos
    No pone en peligro la flora esa explosión de insectos?

    No se ven la larvas casi y en el caso de las cigarras se produce una explosion expectacular y en años nada.
    En otros insectos se produce un goteo de eclosiones de adultos, que pueden pasar desapercibidos, pero puede que bajo tierra o las cortezas haya la misma biomasa de larvas que en el caso de las cigarras.

    Pero si no opinas parecido, seguro que tu tienes razon :)

    Tengo que ser mas claro en los comentarios. Espero que no te haya molestado mi comentario desmereciendo el ciclo de vida de las cigarras. :)

    Vaya… pensaba que solo las larvas chupaban sabia, pero veo que los adultos tambien. Supongo que en mucha menos medida.

    No sabia que era Semelparo. A mi siempre me ha parecido una estrategia muy arriesgada. Y si esa temporada pasa algo que impide que se reproduzcan? se podrian extinguir?

  11. Copépodo 26 junio 2013 / 2:01

    Ah,pues no había entendido a quién estabas respondiendo, perdona.
    Las larvas de ciervo volante comen madera muerta, la pregunta de Trebol_a es pertinente porque aunque no se vean, durante los 17 años de periodo juvenil de las cigarras, todas esas ninfas están vivas y activas en el subsuelo, cientos de miles de ellas, concentradas en áreas muy concretas, por lo que un árbol dado puede tener sus raíces infestadas de estas ninfas que durante 17 años nada menos están ahí chupando savia. Por eso creo (pero es sólo una suposición) que su lento crecimiento evita que resulten muy perniciosas para los árboles, algo que tampoco les correspondería.
    Estrategias semélparas estás harto de verlas en documentales. Si pasa algo que impide que se reproduzcan, pues es una putada y no se reproducen, pero vamos, como le pasaría a todo hijo de vecino. Arriesga en unos sentidos y asegura en otros, como pasa siempre.

  12. pipistrellum 27 junio 2013 / 9:51

    “Estrategias semélparas estás harto de verlas en documentales. ”
    Pues si, pero desconocia el nombre o incluso que tuviese uno, jeje

    En general los insectos he incluso los reptiles, son bastante eficiente conviertiendo su alimento en masa corporal. A diferencia de los mamiferos, si no se mueven casi no gastan.

    No me extrañaria que para formar su cuerpo consumiesen en alimento menos del doble de la energia que almacena su cuerpo en energía.
    Aunque la sabia no es muy proteica y tal vez no sean muy eficientes obteniendo las proteínas.
    Un ejemplo son los pulgones. Chupan la sabia y la mayoría del azúcar les sobra y lo expulsan. Es una guarrada, porque la planta se pone pegajosa, pero a las hormigas les encanta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s