12 de octubre: quijotes y supermanes


Aprovechando la efeméride voy a dejar caer otra entrada de “choque cultural”. De cómo son los estadounidenses se ha hablado ya mucho y es difícil aportar nada que sea nuevo, pero uno no puede evitar darle muchas vueltas a las cosas que ve cada día. Ya he comentado que no siempre es fácil poner negro sobre blanco por qué aquí todo se siente distinto, pese a ser más o menos familiar. Quizá una de las características de los gringos que me parece bastante evidente hoy en día es que son unos ingenuos. Como todo es cuestión de perspectiva, quizá sería más correcto decir que los españoles somos unos descreídos, pero como mi sistema de referencia es el que es, empecemos por este lado del microscopio y luego veamos a ver si podemos descubrir algo de nosotros mismos, y que Heisenberg nos pille confesados.

Ingenuo y crédulo, decía, son los epítetos de turno con los que definiría al estadounidense medio ideal, perfectamente esférico y sin rozamiento: pocas cosas me fascinan más que percibir en este ciudadano medio la convicción sincera y profunda de que el trabajo se ve recompensado. A partir de esta premisa, empezad a desarrollar todas sus consecuencias, para bien y para mal: si te esfuerzas y estudias conseguirás un buen trabajo, si trabajas duro conseguirás el éxito, el dinero, el reconocimiento y la felicidad: nada hay imposible si tienes la determinación necesaria y le dedicas las horas suficientes. El “sueño americano” no es sino la última de las consecuencias de este axioma vital. El reverso tenebroso del mismo también nos es conocido: el fracaso, la pobreza, la mediocridad, etc, son el resultado de no haber trabajado suficiente. Es triste, pero no podemos hacer mucho por quienes no han querido hacer de sus vidas un camino de virtud e industriosidad laboral, etc, etc. El trabajo también se convierte en fin en sí mismo, en la virtud por excelencia. Presumir de lo ocupado que se está, de cuánto se trabaja, del tiempo que hace que no te tomas unas vacaciones o de las horas a las que sales del laboratorio es justo lo contrario de la modestia: es pura presunción.

Nada de lo que he dicho os debe sonar muy nuevo, pero sus consecuencias siguen siendo fascinantes. Últimamente he conocido a varias personas a las que sólo podría calificar como visionarias. Llegaron, por ejemplo, a dar alguna charla o seminario al departamento, y sólo con su forma de comunicarse, tanto en público como en las distancias cortas, exuda iluminación casi divina: son personas que tuvieron una visión, creyeron en ella con toda su alma y, con la ayuda del axioma “nada es imposible si trabajas lo suficiente”, la llevaron a cabo. El resultado puede ser diverso: la creación de un jardín botánico con balance energético cero (cero… CERO), la renovación de una colección científica que estaba olvidada y abandonada o la consecución de una investigación que quizá sea revolucionaria en nuestra forma de extraer y secuenciar material genético. La palabra “emprendedor” se queda muy corta (y está muy devaluada): esta gente son visionarios. Y sólo podían ser estadounidenses. Da gloria escucharles contar cómo lo hicieron posible mientras lees en el brillo de sus ojos que se creen hasta la última palabra de lo que están diciendo: lo querían hacer no (sólo) por su propio reconocimiento o beneficio, sino por hacer las cosas bien, por rozar la perfección, por hacer algo bueno o dejar un legado al resto de la comunidad. Y sin lo dicen sin pestañear, sin bajar la voz ni desviar la mirada. No es (sólo) marketing: es pura ingenuidad.

Por supuesto, la abundancia de recursos puede traerse a colación como condición indispensable para catalizar estos logros. Es evidente que es así, pero tampoco hay que olvidar que Estados Unidos, como buen país capitalista, es muy, muy desigual, y que aquí convive gente en condiciones de vida lamentable con la más eficaz de las élites extractivas que podamos imaginar. Pero hay algo más. Para conseguir estos logros se necesitan recursos, pero empiezo a pensar que además, hace falta una visión, y la convicción de que es posible. No basta con quererlo, es necesario “saltar sin red”, dar el salto de fe de Indiana Jones en su tercera prueba en busca del Grial, nadar mar adentro sin guardarse las fuerzas para el regreso y no concebir en el fracaso.

Entonces pienso en España y en cómo funcionan las cosas al modo carpetovetónico en aspectos tan cotidianos como la vida universitaria. Iniciativas que en EEUU serían habituales (proponer grupos de trabajo con estudiante, implicarlos en la investigación, ofrecer un seminario) se ven inmediatamente con desconfianza. Todo son peros y trabas, ceños fruncidos o sonrisas paternalistas. No hay tiempo para fantasías ni para visiones, aquí nunca se han hecho las cosas así, si eso luego ya eso… ya le llamaremos. En mi departamento siempre había actitud de superviviente; hacer que las cosas funcionaran con regularidad ya era motivo de preocupación y de esfuerzo, la resistencia al cambio y la homeostasis se llevaba todas las energías, sin tiempo para innovaciones ni riesgos.

No es una crítica sin más, ojo: es cierto que la escasez de recursos es un limitante, no nos engañemos, pero nuestro estilo no es el de lanzarse sin red, el de ser tan ingenuos de pensar que todo va a salir bien porque estamos dispuestos a trabajar mucho por ello. ¡Las cosas no funcionan así! El cuento de la cigarra y la hormiga acaba con la cigarra poniéndose hasta el culo de jamón ibérico en noviembre tras desahuciar a todo el hormiguero. Sólo hay que leer las noticias para descubrirlo.

Y sin embargo, cuando escucho una de estas conferencias de visionarios, que sigo con deleite como si se tratase de un cuento de hadas, me siento tentado a pensar que aunque tuviésemos recursos, jamás tendríamos, como colectivo, la visión necesaria para hacer un salto de fe semejante, y me da por pensar que quizá haya cierto sustrato de identidad nacional que lo explique. Estados Unidos, la patria de Superman, en su breve historia parece que ha tenido siempre una flor en el culo: celebra el éxito y teme o esconde el fracaso. España, patria del Quijote, que ha sufrido más palos y se ha empecinado en llevar a cabo empresas desastrosas y estériles, se siente más identificada con el caído, aunque sólo sea para chasquear la lengua y decir “si es que… se veía venir, ¡que no hombre, que no puede ser! ¡Que el mundo no funciona así! ¡Que eres muy joven y muy verde!”.

Como decía, mi contexto es el que es. Es muy bonito ver todas estas hazañas yanquis hacerse realidad. No me cuesta admitir que no nos vendría mal un poco de fe en el futuro para conseguir alguna vez, y en particular en estas circunstancias, salir del hoyo y “ser dueños de nuestro destino”, o como queráis llamarlo. Pero cuando en conversaciones con los locales escucho a gente convencida de que el trabajo se ve siempre recompensado, o cuando confunden la justicia social con el menos afortunado con limosna sigo sorprendiéndome de cómo se puede ser tan inocente.

PD: Nunca olvidaré el discurso de Ana Botella ante el COI. Se me saltan las lágrimas de la risa cada vez que lo recuerdo. Hay muchos planos de lectura, y el más jugoso no tiene nada que ver con el inglés. Esa joyita de las intervenciones televisadas es dramática en el más puro estilo operístico del término porque el discurso lo escribió un estadounidense, con estilo estadounidense y visionario, haciendo el trabajo que le han enseñado a hacer. Sin embargo el discurso lo interpretó una española, no diré que arquetípica (¡Dios me libre!) pero sí carente de visión sincera: Ana Botella no piensa que tomarse un café con leche en la Plaza Mayor sea una experiencia insuperable ni de coña; lo dice porque es lo que toca, pero no tenía fe en ninguna visión (más bien esperanza en la lotería electoral), y así, de entrada, sin la limpieza en la mirada de un orador visionario, es imposible que el hechizo yanqui funcione.

PD2: recientemente comenté estas reflexiones con una irlandesa y una francesa y ambas coincidieron más en la perspectiva quijotesca que en la supermana. Hasta qué punto el quijotismo puede ser un rasgo europeo escapa al conocimiento de este descreído invertebrado.

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27 thoughts on “12 de octubre: quijotes y supermanes

  1. Rufo 12 octubre 2013 / 19:20

    Nada, lo has dicho esencialmente todo. De un tiempo a esta parte cada vez que vuelvo a tu blog voy tomando notitas por si luego quiero comentar y que no se me escape nada, pero lo dicho. De todas formas, se entiende que tu mismo desconfías de ese axioma de trabajo duro=recompensa; tras un encadenamiento de ideas, me/te pregunto ¿Está muy extendida allí la figura del trepa? ¿Y la del enchufado? ¿Y la de la nuevo rico cuya fortuna tiene turbio origen? Entiendo que no te codeas con mafiosetes ni magnates del petrodolar ni oligarcas rusos, ohbrucelee, y menos aun en tu ambiente académico (aunque no sé, lo mismo reservas sorpresas); a donde voy, es que en ausencia de esas especies endémicas (ojalá) de nuestra geografía en el tejido social, en ausencia de esos parásitos y figuras corruptas, es posible que ciertamente el trabajo honesto y la dedicación tengan recompensa. Para colmo, si hablamos de gente que persigue su sueño personal, y no el de otros, me resulta más creible aún. Me parece hasta lógico, una conclusión evidente, y corroborada por los hechos, que el trabajo entregado traiga recompensa. No funciona así en una sociedad, la del codazo, en la que tu esfuerzo se verá recompensado por una palmadita de tu jefe en la espalda, un jefe cuyo CI es posiblemente inferior al tuyo. En fin, empezamos a hablar de esto y no acabamos…
    Por tocarlo todo, en cualquier caso, coincido en que es de una ingenuidad supina creer que el pobre lo es porque lo ha elegido libremente y de una forma informada. Dios se apiade de sus almas…

  2. Rufo 12 octubre 2013 / 19:21

    Ah, y mi descojone y reverencia ante las numerosas referencias cinematografikoides, tanto las explícitas como las implícitas ;)

  3. mortiziia 13 octubre 2013 / 11:47

    Sí me gustaría un poco más de confianza y trabajo duro para conseguir lo que queremos en Europa, pero en Estados Unidos está TAN extendida la idea de ‘make it or break it’ y que si estás en la miseria es por tu culpa que prefiero sin duda el quijotismo, porque sí, así es como funciona el mundo. Lo otro es publicidad, y efectivamente los yanquis son los reyes de la publicidad. Los visionarios que ‘make it’ suelen ser siempre blancos/asiáticos y de familias ya acomodadas, que han podido ir a escuelas de buenos distritos, con más recursos, con una presión familiar diferente, con todas las condiciones propicias para creer en sí mismos ya desde pequeños (eres el mejor, puedes llegar donde quieras, puedes ser presidente). Te venden cuatro historias baratas con el negro que salió de los projects y se hizo millonario o el inmigrante ilegal que consiguió su propio programa de televisión y también se hizo millonario, pero NO son representativas. Hay una por cada noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve fracasos estrepitosos, de bancarrota, endeudamiento hasta las orejas, alcoholismo, verte en la calle tirado, acogido por el Estado en viviendas sociales con suerte (yo vivía en un bloque que tenía acuerdo estatal para acoger a un tipo de personas y trabajaba en un centro de inmigrantes haciendo un poco de enlace con los ricachones donantes, «he visto cosas que no creeríais»). Prefiero éxitos más relativos, éxitos más modestos de 99.999 (acceso a sanidad y educación, vivienda decente, trabajo de 40 horas semanales con descansos y no de 60 horas semanales durante 50 años, sin una sola semana de vacaciones en tu vida) que un éxito espectacular y visionario de 1. La mayoría de europeos que llega a los Estados Unidos lo hace con un visado de trabajo, lo que implica con total seguridad que va a trabajar en un centro de alto nivel, con compañeros de alto nivel, tan separado de las realidades de la mayoría como sus mismos compañeros. Algunos se ciegan por completo, pero creo que siguen siendo minoría los que se ciegan, los demás seguimos prefiriendo el espíritu quijotesco porque no perdemos de vista lo que hay más allá de los sueldos de seis cifras, porque no perdemos de vista que, de haber nacido en ese país, es muy, muy, muy improbable que estuviéramos en ese puesto de trabajo, con esos compañeros, con ese sueldo, incluso aunque hubiésemos trabajado igual o más duro por ello.

    Lo del enchufismo y el trepa, ay, en los Estados Unidos es una realidad tan a la orden del día como en España, pero es una realidad camuflada (enchufismo) y vista de forma radicalmente diferente (trepas). En los Estados Unidos está bien visto (es lo que se quiere, de hecho) que quieras trepar a costa de los demás, aunque seas un inútil. Se ve que tienes la actitud correcta, que no tienes escrúpulos, que eres ambicioso y no te tiembla el pulso para aplastar de un manotazo a los demás. No solamente los jefes lo quieren, tus propios compañeros querrían ser más así, tener esas cualidades abiertamente deseables en un empleado. En empresas se enchufa a cualquiera, siempre que tenga los contactos familiares y académicos adecuados. Llamada de Los De Arriba: «Vamos a contratar a Fulanito. Llámalo para una entrevista, pero lo vamos a contratar de todas formas, buscadle un sitio». Real como la vida misma. ¿Si alguien de estos es un problema en la empresa? Promoción, que otros se coman los problemas. O carta de recomendación espectacular, que se lo lleven otros, hagámoslo una superestrella para que ascienda rápido y se quite de en medio del trabajo en sí.

  4. mortiziia 13 octubre 2013 / 11:58

    Sueno siempre muy resentida, cuando en realidad estoy echando bastante de menos muchísimas cosas de allí y tu entrada me parece genial. Es solamente que he vivido y sido testigo de tantas cosas que JAMÁS habría creído posibles en los Estados Unidos que cuando alguien toca el tema de llegar lejos, actitud yanqui vs. europea, me sale un chorro a propulsión.

  5. Homo Minimus 13 octubre 2013 / 14:37

    Siempre es sospechoso el calificativo de “social” añadido a cualquier concepto: “justicia social”, “democracia social”, “salario social”, etc. Suele ser un subterfugio para desnaturalizar el concepto y usarlo como coartada para algún tipo de coacción política: robar o expropiar a unos u obligarlos a algo.

    A mi me hace bastante gracia que te rías de las donaciones voluntarias y hables de “justicia social”. Tu justicia social pasa por quitar a unos para dárselo a otros, el mito de Robin Hood.

    A propósito, ¿qué hay de la “justicia social” que te permite ganar 25 veces más que el trabajador medio de Bangladesh? ¿Haces algo para remediarlo? ¿Renuncias voluntariamente a 24/25 partes de tu renta para hacer “justicia social” con 24 trabajadores o pobres de Bangladesh? Lo dudo. Pero desprecias a los que hacen donaciones y las llamas “limosnas”. Tú, a cambio, simplemente te indignas o reclamas justicial social (que les quiten a unos para dárselo a otros). Confío más en la moralidad de quien da limosnas que en la de quien se limita a pedir que se quite a unos para dárselo a otros.

    A mí me preocupa más la pobreza que la igualdad. Veo que confundes los dos conceptos. Y el capitalismo, te guste o no, es el que permite mantener a 7.000 millones de seres humanos y sacar de la pobreza a cientos de millones de personas en India, China y el sureste asiático en los últimos 30 años.

    Otro error de concepto tuyo es el de querer o desear o suponer que el “trabajo se vea siempre recompensado”. En un mundo incierto, el esfuerzo por sí solo no tiene recompensa. Vive con ello.

    Lo único que tiene recompensa es que tú te devanes los sesos y produzcas algo que los demás valoren y estén dispuestos a pagar. Eso siempre tiene recompensa. Por eso funciona el mercado, porque dirige los esfuerzos individuales hacia la producción de valor para alguien en la sociedad que está dispuesto a pagar por ello.

    La verdad es que los pretendidos quijotes españoles (o europeos, según dices tú) son simples Sancho Panza; y los cretinos, “ingenuos” y “crédulos” norteamericanos son los verdaderos Quijotes y visionarios.

    Esos tipos y esa mentalidad crédula e ingenua es la que te permite a ti usar un ordenador, un iPhone, vestir vaqueros, ver películas y escuchar música ingenua americana. También esa mentalidad produce el 60% de los premios nobeles.

    Vale, el esfuerzo no siempre se ve recompensado igualmente para todos, pero es mejor basar la sociedad en gente que cree que en el esfuerzo y la responsabilidad para resolver sus problemas y obtener el tipo de vida que quieren, que en una sociedad que ha delegado su futuro en la política y en la justicia social, la que, por supuesto, se la tiene que proporcionar el prójimo.

  6. Copépodo 13 octubre 2013 / 16:09

    Rufo: ¿Que si desconfío del axioma trabajo duro = recompensa? No es que desconfíe, es que no me lo creo… o mejor dicho, considero que es un modelo demasiado simple para la cantidad de variables que le afectan y que impiden su consecución en un momento dado. Aparte, y llevándolo al extremo, considero que cuando una persona se ha hecho obscenamente rica, siempre es en desproporción a la valoración real de su trabajo (es decir, sólo puede ocurrir si explotas de alguna forma a otra gente o si las “leyes del mercado” permiten sinsentidos como los de los deportistas de élite. No conozco suficientemente este país como para poderte dar detalles sobre lo que preguntas, pero sospecho que no es que no haya trepas ni enchufados, seguramente los habrá, pero es cierto que hay mucha menos tolerancia hacia ciertas actitudes, cosa que me parece muy bien. Por lo que dice Mortiziia, los tiros deben ir por ahí.

    Mortiziia: estoy de acuerdo con lo primero: la consecuencia de ocultar el fracaso es que la gente recibe mayoritariamente mensajes de éxito, reforzando el axioma de las recompensas al trabajo. Por si no lo he dejado claro, en principio yo no es que “prefiera” los quijotes a los supermanes ni viceversa, sólo describo lo que veo, aunque lo cierto es que como aún me dura el resentimiento contra España y soñar es gratis, no nos vendría mal un poco de esperanza en que se pueden cambiar las cosas. Eso no quiere decir que “compre” la actitud de superman, de hecho ya veo bastante claro que nunca podré tener la actitud correcta de automarketing y de creerme y hacer creer que soy la leche, sin la cual no vas a ningún sitio.

    Homo Minimus: me parece a mí que te has acelerado un poco y has meado fuera del tiesto. Esto no va de buscar alternativas al capitalismo ni de reírme de lo que haga ningún país, es la exposición del contraste de dos actitudes respecto a la vida que me llama la atención cuando comparo los dos países donde he vivido (los dos capitalistas, por cierto), y creo que está bastante claro que hay cosas que no me gustan en ambos, así que tu parrafada me parece fuera de lugar. Me parece muy bien que tengas muy claras tus convicciones, pero no te sorprenderá que no esté de acuerdo con ellas: precisamente porque el mundo es incierto, me parece que es de justicia (social o como la quieras llamar) intentar paliar las desigualdades contribuyendo en función de tus posibilidades, sin que dependa de lo más o menos amigo de las limosnas que se sea. Por lo demás, tu argumentario confunde valor y precio e ignora cualquier consideración a la sostenibilidad a largo plazo, nada nuevo. Por cierto, si quieres que discutamos aquí sobre cualquier tema, más vale que dejes a un lado las valoraciones personales (que yo no hago de ti): creo que no me conoces y no tienes ni pajolera idea de lo que hago o dejo de hacer por la pobreza en Bangladesh.

  7. pipistrellum 13 octubre 2013 / 18:23

    Antes que nada queria felicitarte por tus cualidades literarias, cada vez lo haces mejor. Te falta para parecerte a Cela o a Reverte ser maleducado y decir tacos. Aunque no se si meconio enriquecido es una palabrota o una palabra culta.

    No sé si debo decirlo pero creo que soy bastante ingenuo y a veces tonto de bueno que soy.
    Creo que le pasa a mas gente y bastantes veces veo comportamientos que muestran que no soy el unico. Algo me consuela, pero ya se sabe, mal de muchos consuelo … efectivamente.. de tontos.

    Yo ahí veo un Efecto punta del iceberg, aunque en el mundo empresarial espero que sea menor.

    Un campeon/premiado en algo sube al podium y dice:”esto demuestra que esforzandose se puede llegar a lo más alto”. ¿y el resto de los competidores que no han llegado?. Precisamente una competicion es una muestra de que la mayoria no llega a lo mas alto. Aunque en el mundo real tenemos más oportunidades de llegar no tan alto.

    Hay otros ejemplos de que la punta del iceberg “demuestra” que algo es posible. Aunque en realida demuestra que NO es imposible, pero no que sea razonablemente probable.
    Ejemplos
    Un david luchando con los tribunales contra un goliat corporativos y lo consigue a base de mucho tiempo y dinero.
    Un sistema democratico que no es una dictadura aunque no sea eficaz.

    Otra frase “La suerte no existe, se la crea uno.”
    Uno puede ser muy bueno o hacer la cosas muy bien pero eso no garantiza el existo. Tal vez la suerte no existe, pero el azar, las cosas que no se puede preveer, los imponderables pueden fastidiar una empresa (en el sentido amplio). Por otra parte hay factores muy importantes, que puede ser cruciales en el exito.

    Yo creo que ya todos pensamos que un cantante que triunfa, no lo hace por ser el mejor. Tampoco tiene que ser malo, pero hay muchos mejores que no llegan por otros factores que pesan mas.
    Marketing, contactos, inversion inicial, etc.

    Creo que se puede ver en RTVE un reportaje sobre la empresa del chupachus. Me parece que una parte de su exito es que su producto resulta tan simple, que deja al dueño tiempo para pensar en como vender mas. Hay que reconocer que era una maquina del marketing y más para su epoca.
    Si veis el docu, vais a aprender mas de mercadotecnia que de chupachuses.

  8. pipistrellum 13 octubre 2013 / 18:41

    en ausencia de esos parásitos y figuras corruptas, es posible que ciertamente el trabajo honesto y la dedicación tengan recompensa.

    No se si lo piensa más gente, pero yo creo que es más cuestion seleccion del ambiente que del individuo. Me explico:

    En todas las sociedades hay gente buena, mala y sus variantes, pero hay ciertos entornos/sistemas/ambiente que propicia que unos prosperen y otros queden relegados por una seleccion del ambiente. No creo que se pueda llamar seleccion natural, aunque el concepto es identico.

    Los sistemas seleccionan a unos tipos mas que otros y muchos entornos actuales, seleccionan a gente egoista y casi psicopata para dirigir grandes corporaciones.

    Una empresa que avida de riqueza es mas fuerte y resistente a los problemas del mercado y puede imponerse a otras empresas.
    Las direcciones que no son tan egoistas tienen menos probabilidades de prosperar y mas de sucumbir.

    Incluso los examenes de oposiciones ideados para elegir al mejor puede que no esten eligiendo al que el diseñador de la prueba considera el mejor.

    Por ejemplo, si en un acceso para policias preguntas si se han fumado algun porro y descartas a los que reconocen que si se han fumado una en la vida.
    Tal vez estas descartando a los mas nobles y sinceros y seleccionando a los que tienen menos problemas en mentir si les va a crear problemas.

    Todos tenemos la imagen de un franquenstein y su monstruo que se le va de las manos o la rebelion de las maquinas. Pero no pensamos en los sistemas financieros, de bolsa, mercado, etc, que fueron diseñados pensando que serian una ayuda para la humanidad, pero han tomado su propia deriva como si fuesen un virus o un entorno vivo, a pesar de tener a personas entre sus engranajes, que se suponen que piensan por si mismas. Sin embargo, el sistema selecciona a los comportamientos que el ayudan crecer (casi como una metastasis) y descartar a los que no son tan eficaces.

  9. Rufo 14 octubre 2013 / 22:01

    Si, a ver, a lo mejor he pecado yo de ingenuo, pero es que también creo que nos referimos a una cosa muy específica. Tampoco puedo concretar mucho, estoy viviendo una época movida en la que me pasan más cosas de las que puedo asimilar y lo mismo un día pienso una cosa que al día siguiente veo algo que me hace desdecirme. Sin duda tienes razón de que hay salarios obscenos (no sueldos merecidos sino directamente robos), y también es cierto que los trabajos ciertamente más imprescindibiles (basicamente, todo lo que sea sector primario y secundario y servicios elementales) son los peor pagados, mientras polladas tipo… lo que yo hago… estan pagadas de una forma que me obligan a reconsiderar muchas cosas. Sea lo que sea, hace unos días leí este artículo que me parece jodidamente conciso y revelador: http://www.strikemag.org/bullshit-jobs

    En fin, por no desviarnos mucho del tema, y que ya de lo que hablamos es de la cultura en la que se vanagloria al emprendedor, aquel que sencillamente tiene los huevos de perseguir su sueño/visión/idea, y tirarse sin red, pues es algo que merece mi admiración y respeto. Posiblemente porque he crecido en un ambiente exactamente opuesto a esa actitud (familia de funcionarios), será que por eso solo veo sus virtudes y parte romántica. Y porque supongo que porque son cosas que me tengo que cantar a mi mismo cada vez que deseo quedarme un rato más en la cama, cosa que llevo demasiados años haciendo…

    A donde voy, el trabajo entregado es ingrediente necesario para que una idea florezca. Como también lo es el talento y la capacidad de ver una oportunidad con potencial. Cuando se dan esas cosas, entonces, solo entonces, lo mismo hay posiblidades de que funcione. Todo lo demás supongo que es rezar para que llueva en el desierto, no sé si me explico (Que no lo sé Rafa, tengo la cabeza muy dispersa, jejeje)

  10. Copépodo 15 octubre 2013 / 2:59

    Pipistrellum: creo que la metáfora del pódium viene muy al caso: lo que diga el vencedor no demustra nada, no es una muestra significativa. Puede decir en todo caso que el esfuerzo y el trabajo es una condición indispensable, pero no suficiente, para el éxito (como mucho) y todos sabemos además que en ello no va implícita la “justicia”: hay una parte de suerte, de estar en el lugar adecuado en el momento justo. Por eso digo que es erróneo y simplista pensar que si no has triunfado es porque no te has esforzado bastante.

    Rufo: creo que pensamos de forma parecida, y hay que añadir una niebla de pesimismo: cuando estás harto de ver a tu alrededor casos de gente trabajadora y buena que nunca ven recompensado su esfuerzo como deberían y otros muchos de mediocres sobrevalorados es inevitable ser desconfiado. Por eso con la actitud hiperyanqui siento como lo que me pasaba con los creyentes, como cierta envidia: “ojalá pudiese pensar como tú, ojalá todo fuese tan sencillo y pudiese ser feliz creyendo esa sencilla norma, pero mira, no, no me lo creo”. En elcaso del esfuerzo, no significa que te impida seguir intentando dar lo mejor de ti, pero siempre andas como a la defensiva (con la red por debajo del trapecio).

    Pvaldes: Sí, me parece que es un ejemplo muy bueno precisamente de lo que le decía a Rufo antes.

  11. pipistrellum 15 octubre 2013 / 18:43

    hay una parte de suerte, de estar en el lugar adecuado en el momento justo.

    Efectivamente, y a la hora de diseñar un concurso/prueba/sistema de seleccion hay que intentar minimizar el efecto del azar si se quiere que gane el mejor.

    El juego de la oca es un juego con mucho azar, el ajedrez uno donde pesa poco el azar y es raro que no gane el mejor. Un juego intermedio puede ser el parchis.

    En el concurso de tele “Alta tension” podias acertar mucho pero tambien perderlo todo cualquier momento si se falla. Eso introduce un gran factor de azar. Se supone que es muy buscado para reducir el premio que se da y dar emoción porque no se sabe quien va a ganar. Pero no selecciona al mejor. Si lo pierde todo al principio puede recuperarse y perder poco, pero casi al final es letal.

    Por otra parte ganar y perder puede depender de como se mida. Si se miden solo lo tiempos puede ser diferente que si mira solo los puestos de llegada o como se puntue cada puesto. Si el primer puesto puntua poco, tal vez gane uno que haga muchos segundos o sea regular teniendo buenos puestos pero nunca sea el mejor.

    Sobre la regularidad hace tiempo que me pregunto una cosa.
    Ahora los tiempos son tan ajustados que es relativamente probable que la diferencia entre ganar o perder o tener un tiempo normal o un record se deba al azar.
    Una medida más fiable de la calidad de un deportista podria ser mirar en la lista de sus MEJORES 100 marcas, el PEOR tiempo entre ellas.
    Me gustaria conocer si coincidien los mejores en esa medida con los mejores en el mejor tiempo absoluto. No me sorprenderia que hubiese sorpresas.

    Y quiero volver a recalcar la importancia del diseño de la prueba con el esquema que siguen algunas peliculas, muchas veces de fantasia.
    El protagonista se ve obligado a superar una prueba.
    El malo pone la reglas. Muchas veces endiabladas.
    Tal vez el prota va muy bien e incluso el malo se ve a obligado a hacer trampas.
    Al final el prota supera la prueba. Al malo le sienta fatal, pero aun asi le concede el “premio”.

    Moraleja:Si eres bueno aunque la prueba sea dificil los mejores la superan y cuanto más dificil mejor seleccionara.
    Mi opinion:Quien pone las reglas controla el juego. Si el que pone las reglas no quiere que gane, no gana. Y si gana es que diseñador es tonto o a cometido un error.

    Seguro que se os ocurren unos ejemplos en los que la dificultad de la prueba expulsa gente muy apta.
    Por ejemplo a uno de ciencias muy bueno que no puede con la historia en la selectividad.

  12. Dr. Litos (@DrLitos) 16 octubre 2013 / 21:29

    No tengo mucho que añadir a tan elaborada reflexión; agradecerte, una vez más, estas anotaciones culturales que particularmente me encantan e ilustran. El mero hecho de resumir la reflexión en el concepto “Supermanes y quijotes” es ya un mérito en sí mismo, muy gráfico, sí señor.

    Está claro que ninguno de los modelos es perfecto, sinceramente ambos mundos podrían beneficiarse mutuamente si se entremezclasen esas diferentes visiones. Aquí necesitamos más ilusión y premiar el esfuerzo, ellos necesitan tener más los pies en la tierra. Razón de más para valorar este tipo de crónicas, podemos aprender mucho de ellas.

  13. Biónica Habla que escucho 18 octubre 2013 / 9:40

    Cómo se me pudo pasar este post… Profundísimo…

    Ahora siento más intensificado mi pesimismo de vieja Europa, eso sí… :-/

  14. pipistrellum 18 octubre 2013 / 17:38

    Siento volver a la carga, pero me he quedado con ganas comentar, aunque temia que me estaba pasando.

    El lema “el trabajo tiene siempre recompensa” entra dentro de la filosofia “si pica cura”, si “es malo tendra algo bueno” o similares.

    No se si tendrá algo que ver la religion. Aunque no lo seamos algo queda en la sociedad. Nosotros decimos ojala, que significa “si Ala quiere” y no somos musulmanes.

    Frases prototipicas
    “Las cosas si cuesta conseguirla son mas satisfactorias”. Tal vez estés dispuesto a esforzarte mas por las cosas mas satisfactoria. Hacer las cosas dificiles no da mejor resultado siempre. Existen miles, si no infinitas formas de complicar algo sin obtener un beneficio.
    Es de suponer si se hace algo de una forma complicada, es porque otras formas mas sencilla no funcionan tan bien. Seria una tonteria, pero me parece que hay gente que piensa que más dificil casi siempre es mejor.

    “De los errores se aprende más que de los aciertos” No estoy de acuerdo con esta frase, podria estar tangencialmente de acuerdo. De los imprevistos se suele aprender mas que de lo habitual y los errores son imprevistos y si son previsibles son un desastre y hay un problema de prevencion de errores.
    Sin embargo soy un fan de los errores geniales. Muchos son errores de ingenieria que te hacen ver que puede pasar lo inimaginable.
    Por ejemplo, que un edificio derrita coches o que se genere un alud de melaza porque los cambios de temperatura ciclicos acabaron rompiendo un deposito.

    “Enfermedad positiva” La enfermedad que quita algo, pero “te da mas”. La ceguera que amplia otros sentidos. Los sucesos tragicos que te hacen mejor persona.
    Todo no puede ser absolutamente malo y todo lo malo tendrá algo bueno aunque sea minusculo, aunque lo que ganas no compensa a lo que pierdes.
    Si vas al casino y ganas 10 pero pierdes 100, no has ganado nada.

    “Barreras que te pone la vida para mejorar”. Desde una perpectiva cientifica la vida no tiene un proposito, las cosas ocurren y unas son buenas o malas.
    Los retos ayudar a mejorar y de hecho son imprescidibles. Pero un obstaculo imprevisto no espera al mejor momento y puede interferir con algo que estés haciendo y no esta medido para la capacidad del que lo sufre.
    Un reto voluntario lo elige uno porque le va ser interesante, puede afrontarlo en ese momento y se ve capaz para afrontarlo.

    Lo ideal es que:
    Uno no tenga problemas que le interfiera.
    Tenga conocidos que tengan problemas normales.
    Uno evalue si le compensa resolverlos (por lo que aprende, ayudar a un amigo, etc)
    Resolverlo, que te feliciten y ganar puntos ante el otro :P
    Por resolver tus propios problemas no te felicita nadie…jeje

    Por otra parte el esfuerzo y el sufrimiento se confunden. El esfuerzo puede ser muy satisfactorio. Hay quien le gusta “sufrir” subiendo cuestas con la bici. En realidad el gusta el esfuerzo.
    Tal vez te conteste en otro post que pusiste hace tiempo.

  15. Copépodo 20 octubre 2013 / 16:33

    Pipistrellum: ¿El parchís como ejemplo de de juego intermedio estrategia/azar? ¡¡Ni de coña!! :-P. La equivalencia “el trabajo duro se ve recompensado” con el “si pica cura” también me ha gustado, y en general estoy de acuerdo con tus otras frases recurrentes que no tienen por qué ser verdad.

    Pvaldes: también está aquello de que a veces promocionan a los inútiles para que no estorben en el trabajo “real” y no promocionan a los que valen porque son insustituibles. No sé si este es un ejemplo. (y lo digo porque se lo he oído a gente de la empresa privada, no sé hasta qué punto se aplica)

    Litos, Biónica: gracias, majos

  16. Jaime Buelta 21 octubre 2013 / 10:00

    A ver, veo cierto derrotismo en los comentarios en el sentido de que parece que trabajar “duro” no sirve para nada, que total lo que vale es la suerte. Que es totalmente inútil. Y es verdad que no garantiza nada, las cosas como son. Pero creo que coincidiremos con que, cierta correlación tiene con el éxito, así sea a mediana escala. “No ser siempre verdad” no quiere decir necesariamente “es totalmente mentira”.
    No me gusta mucho el concepto “trabajar duro”, porque creo que es engañoso. Lo importante es “trabajar productivamente”, que puede querer decir mucho, pero también inteligentemente para producir lo máximo con lo mínimo… Las cosas no se consiguen a base de trabajo estajonovista, sino a base de mejorar los resultados. Cosa, que por cierto, creo que tienen muchas veces los americanos más inculcados (no digo que sea común, pero creo que es más común allí que al menos en España, donde las cosas se solucionan “echando horas”).

    Una de las cosas más curiosas que tienen los americanos es que inculcan ser el mejor “en algo”, en lo que sea. Y ser el mejor en un área ridícula tiene valor. Ser el mejor contable, ser el mejor jardinero. Me acuerdo hablarlo con un amigo americano que decía que era la razón por la que los porteros americanos de fútbol son muy buenos (tienen bastantes jugando en grandes ligas, muchos más que jugadores de campo, en un deporte minoritario allí). Porque en otros sitios el jugar de portero es ser el malo del patio. Alguien que está frustrado porque quiere ser el que mete los goles. Allí es una oportunidad para la excelencia en un área. Y si eres portero, vas a poner todo de tu parte para ser el mejor portero que puedas.

    Nos podemos poner muy cínicos muchas veces, y ciertamente tiene su reverso tenebroso. Pero también tenemos que reconocer que tiene su lado bueno y que podíamos copiar al menos un poquito del entusiasmo.

  17. pipistrellum 21 octubre 2013 / 16:41

    Pipistrellum: ¿El parchís como ejemplo de de juego intermedio estrategia/azar? ¡¡Ni de coña!! :-P. La equivalencia “el trabajo duro se ve recompensado” con el “si pica cura” también me ha gustado, y en general estoy de acuerdo con tus otras frases recurrentes que no tienen por qué ser verdad.

    Cuando lo estaba poniendo tambien me parecia que el parchis no era muy buen ejemplo. Tienes toda la razon. :) Pero no se me ocurria otro juego. Tal vez alguno de cartas como el poker.

    Seguro que es interesante conocer alguna discrepancia con mis frases :P

    No he conseguido encontrar otro post donde hablabas de la dieta el esfuerzo y los productos milagro.

    Comento un poco lo que queria comentar ahi.

    Se comentaba que se vendia productos milagro que prometian pero no daban resultados, porque a la gente no le gusta esforzarse y quiere creer y se deja en parte engañar en productos demasiado bonitos para ser verdad.

    En mi opinion en gran parte es producto del sufrir el esfuerzo contrario. Aplicar un esfuerzo y a veces sufrimiento si obtener beneficios u obtenerlos fugaces.

    Mucha gente hace esfuerzos titanticos para adelgazar (y para otras cosas) sin conseguir nada y tal vez acabar peor de salud y animo.

    Despues de eso es normal que pierdan la fuerza de voluntad y prueben cosas que necesiten poco esfuerzo, si total con lo otro no obtiene buenos resultados.

    Pasa algo parecido con el aprendizaje de idiomas uno va a clase y le ponen gramatica del idioma y tal y al final no puede hablar o leer casi nada del idioma.

    Hay otros metodos más eficaces y divertidos. Y normalmete el aprendizaje divertido es mas efectivo y por supuesto, constante.

    Yo veo que se confunde o mezcla esfuerzo con sufriento. Puedes pasartelo muy bien y haciendo un gran esfuerzo fisico y mental.

    Se oye bastante que la nuevas generaciones (esta registrado que esto se dice desde aristoteles XD) no se esfuerzan o acepta el sacrificio.
    Yo creo que no es discutible que el sistema educativo no es muy eficiente y si te tienes que esforzar sin resultado es natural que uno no ponga mucho empeño. Puede que hasta sea positivo no quemarse demasiado.

  18. pvaldes 21 octubre 2013 / 20:59

    Tampoco hay que descartar que el sistema de clasificación sea una tontería… Este tipo de sistemas, puntuaciones y oráculos fallan siempre, por sistema.

    Gente que no sabe nada de España viene a España a aconsejarnos sobre “como ser más eficientes” sea lo que sea que signifique eso. Y entre sus ocurrencias por ejemplo: para ser más eficiente cambie usted el clima a un clima alemán con horarios alemanes. Mucha lluvia, y nieve y nadie hará la siesta… Linces. Y la gente es tonta y se lo cree porque le han contado que los alemanes son muy eficientes, lo cual es una verdad a medias sólo.

    O es como en las universidades cuando el que tiene pasta contrata a un premio Nobel, y automáticamente sube de nivel en la puntuación, sólo porque tiene a ese señor en nómina dormitando en un despacho. ¿Es justo? No, no es mejorar con trabajo duro, es un atajo propulsado con dinero, y mucha fachada.

    O como las ligas de fumbol, en las que siempre gana el equipo que tiene el mejor médico y siempre hay periodos de bajón en los que el equipo se vuelve un desastre (porque uno no puede tomar drogaína constantemente y tiene que descansar entre ciclos) y la probabilidad de jugar mal es proporcional a la probabilidad de tener que pasar un antidoping. Luego salen diciendo que si mucho esfuerzo y tal y tal pero en realidad el esfuerzo siempre es para el otro… si alguien alaba constantemente las virtudes del esfuerzo, se puede dar por seguro que él va a tomar el atajo mientras convence al resto de seguir el camino duro

    es así y no hay mucho más…

  19. Copépodo 22 octubre 2013 / 0:46

    Jaime: el espíritu original de esta reflexión intentaba buscarle las cosquillas a ambas partes, pero no sé si en los propios comentarios se nota una mayoría de efecto ibérico. Al cambiar de ambiente se notan los contrastes mucho más: aquí es fácil sentirse inspirado, recibir como un soplo de aire fresco, ver oportunidades, futuro, posibilidades de hacer cosas buenas. Mi “yo” carpetovetónico frunce el ceño y me dice “eso no puede ser, algo fallará, etc”, y mi yo que se deja embaucar por el sueño americano replica “no seas carca, lo ves a tu alrededor, déjate contagiar”… y en esa esquizofrenia seguimos. Que concretamente España vive un estado de depresión nacional que no lleva a nada nuevo es cierto, y si bien el trabajo duro/productivo no garantiza necesariamente el éxito, lo inverso (que sin el espíritu y el trabajo necesario es difícil que nada bueno llegue a buen puerto) es bastante seguro.

    Pipistrellum: mmmm como juego intermedio azar/estrategia, quizá el mus. No sé.

    Pvaldes: Banschinger, que a veces se pasa por aquí, tiene una peculiar visión sobre la forma de trabajar alemana. Viene a decir que hay mucho de mito en según qué cosas.

  20. Jaime Buelta 22 octubre 2013 / 0:58

    Copépodo:
    Lo sé ;-) Mi comentario iba más por los otros comentarios. Creo que en España, muchas veces los árboles no nos dejan ver el bosque y vivimos en un estado de agitación general (¡¡¡¡somos pasionales!!! ¡¡¡Nos tomamos todo a la tremenda!!!) que no ayuda mucho… Ahora en negativo.
    Una de las cosas que más agradezco de no vivir en España es que veo todo con algo más de perspectiva. Intento (ya lo hacía allí, pero desde lejos es más fácil, y el carácter irlandés es más pachorrón para muchas cosas) pasar de cabrearme constantemente y analizar los temas con cierta distancia y cierta frialdad. Con la cabeza caliente no se llega a ningún sitio y se toman, muchas veces, las posiciones equivocadas. A mí, al menos, me ha pasado mucho, me he llegado a sentir “manipulado” por esas cosas precisamente, esa efervescencia propia del día a día.

    Otra cosa: El que diga que el poker (o el mus) son juegos intermedios azar/estrategia, es que no ha jugado mucho. Al cabo de unas manos, te aseguro que se nota el que es bueno y el que no. Pero es que creo que intermedios, lo que se dice intermedios… O es gente que no sabe jugar, o pasa algo. El juego que es de azar garantiza que no se puede ser bueno. El que no, al final se nota el ser bueno o no.

  21. eulez 29 octubre 2013 / 1:38

    Uy, a vaya sitio más inapropiado que te has ido a trabajaaaar…. Date unos años y luego relee esta entrada, que todavía tienes reciente el traumita de la universidad española (ya sabes que los traumas se olvidan o diluyen por pura supervivencia)

  22. Multivac 19 noviembre 2013 / 1:58

    Me he acordado hoy de esta entrada. Han venido a vernos unos chicos del sindicato de trabajadores públicos a informarnos de una reunión, porque están planteando sindicar a los postdocs, ya que actualmente somos una especie de híbrido entre estudiante y trabajador y parece que vienen cambios en la legislación ante los que hay que prepararse, etc. Y para mi asombro, al irse estos chicos, mi compi – un tío normal – me ha soltado un discursito tremendo diciendo que no se fía de los sindicatos, que en vez de perder el tiempo yendo a reuniones para cambiar el mundo prefiere emplear ese tiempo en trabajar, que será más provechoso para él y para su carrera, y que al fin y al cabo el de aquí a unos meses ya no estará aquí. Y cuando le he dicho que yo sí que iría no ha podido evitar hacer la coñita: “¿qué eres, comunista?” Lo que supongo que no se imaginaba es que yo le contestara, todo serio: “sí”.

    Otra vertiente del reverso tenebroso…

  23. Copépodo 19 noviembre 2013 / 5:19

    Multivac: Jajaja, muy buena tu respuesta. Me cuadra perfectamente esa actitud que cuentas, parece que Canadá no es tan diferente a EEUU. Lo único con lo que estaría de acuerdo con tu compañero es que la corta duración de los postdocs juega en nuestra contra a la hora de invertir tiempo en reivindicar una estabilidad precaria, valga la paradoja.

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