¡Biología real ya!

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Esto no es biología

Como biólogo incipiente de férrea vocación, en los años de instituto solía forrarme las carpetas con bichos variopintos, supongo que en un arrebato de autoafirmación adolescente. Cuando empecé a ir a la universidad también me apeteció forrarme una carpeta, sin embargo, pensé que autoafirmarse con aspectos biológicos iba a ser bastante absurdo en una carrera de biología y acabé usando viñetas de Forges. Hice bien porque, en efecto, hubiera sido muy poco original. Lo que no me esperaba es lo que llegaría a detestar con el paso de los años las carpetas forradas con animalitos, pues eran el indicador de un tipo de estudiante de biología con el que nunca llegué a hacer buenas migas, aquel al que el sentimiento de empatía con la biota y el impulso abraza-árboles (nihil obstat) le llevaba a olvidar completamente un aspecto fundamental: que la biología es una ciencia, y no un club de amigos de los bebés-foca. Por supuesto, hay pasión en la biología, que uno puede disfrutar de los animales y las plantas como hacen muchos no-biólogos (probablemente disfrutándolos a muchos más niveles que ellos, eso sí), pero como le puede pasar a cualquier persona apasionada con su trabajo. Confundir el interés “estético” o “empático” por los animales con la biología (o lo que es peor, encontrar en ello LA motivación para estudiar la carrera de biología) es, desde mi punto de vista, un error.

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Esto no es biología (fuente)

Hay una anécdota concreta que refleja muy bien mi choque con este tipo de protobiólogos, y tuvo lugar en la Sierra de Javalambre (Teruel) durante una excursión de geobotánica en quinto de carrera. Por aquel entonces yo coleccionaba insectos. (Nada serio, pero llevaba conmigo el botecito con éter por si veía algo de interés). En uno de las marchas encontré un Iberodorcadion muy mono (son unos escarabajos cerambícidos que han sufrido procesos de especiación alopátrica en las distintas montañas de la Península Ibérica), y como no tenía ninguno aún, lo cogí y lo metí en el bote, con la mala suerte de que una de mis compañeras (de carpeta forrada con animalitos, aunque no la llevaba en aquel momento), empezó a interrogarme sobre mis intenciones. Cuando, con la normalidad que puede tener un estudiante de quinto con otro, le dije que era para mi colección, la muchacha no daba crédito a la gelidez de mi corazón, y como si de una Erinia se tratase, se dedicó a darme la murga el resto de la tarde por mi crueldad insecticida. De nada servía que yo me justificara diciendo que no era una muerte gratuita, que iba a identificarlo y a montarlo según los estándares entomológicos y que estaría seguro en una caja cerrada, en un lugar seco y a salvo de los derméstidos. Muy al contrario, mis explicaciones sólo incrementaron su ira, y empezó a replicarme con argumentos de categoría como “que si a mí me gustaría que un gigante me atrapase y me metiese en un bote”. Toda esta discusión tuvo lugar junto al resto de nuestros compañeros, que aparte de alguna sonrisilla divertida, no intervinieron ni en un sentido ni en otro (y por lo tanto vaya usted a saber qué estaban pensando de aquel pollo). Lo realmente sorprendente fue ver a esa misma chica arrancar una plantita alpina endémica para pegarla con celofán (sin prensarla ni nada) en su cuaderno de campo.

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No, esto tampoco es biología

Esta anécdota refleja bastante bien lo que yo entiendo que es un problema en la enseñanza moderna de la biología, al menos a nivel universitario: la desconexión absoluta entre el programa de la materia y la importancia que tiene en el estudio de la biodiversidad las colecciones científicas. Tradicionalmente, en las carreras universitarias de biología, era muy común en los 80 y 90 que a los estudiantes se les pidiese, en botánica, la confección de un herbario, y en entomología, la preparación de una colección de insectos. Intentando no caer en aquello de “cualquier tiempo pasado fue mejor”, si le preguntáis a alguien que cursara la carrera en aquellos años os puede confirmar que no era para nada una actividad fácil y que los requisitos incluían a veces una cantidad de especímenes superior al centenar y siguiendo ciertos estándares profesionales. La tendencia, creo, fue a la baja (no voy a especular sobre las causas), y en mi caso, ya en el siglo XXI, me pidieron un herbario optativo de 25 pliegos y nada de insectos (mi colección fue por vicio).

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A la izquierda: placer, estética, pasatiempo, etc. A la derecha: Biología (fuente, fuente)

A mi juicio lo malo no es sólo que el nivel de demanda se haya relajado, sino que entre los estudiantes, como le pasaba a mi compañera de geobotánica y como le ocurría a muchos de mis propios estudiantes de prácticas hace poco, hay una creciente incomprensión sobre lo que supone una colección científica. He visto cosas que no creeríais: colecciones de hojas prensadas que parecían destinadas a un marco de una tienda de decoración, etiquetas escritas en caligrafía digna de “Hello Kitty” pero sin ningún dato sobre el lugar de recolección o plantas prensadas procedentes de la maceta de la abuela. Por algún motivo, una parte significativa de futuros biólogos profesionales no han entendido que un herbario no son unos arreglos florales para pasar el tiempo, sino un elemento fundamental del estudio de la biodiversidad. Lo mismo puede aplicarse a las colecciones entomológicas, que desde el punto de vista científico nada tienen (o deberían tener) que ver con el coleccionismo con ánimo de lucro ni con disponer una bonita composición de mariposas que colgar de la pared. En ese caso además se ve afectado con la lacra sentimentaloide de que, por supuesto, coleccionar insectos implica matarlos primero.

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A la izquierda: coleccionismo, estética, hobby. A la derecha: Biología (fuente, fuente)

No voy a negar que matar plantas y animales salvajes tiene cierta dimensión ética. De hecho las recolecciones profesionales las tienen (o deberían tenerlas) en cuenta: no recolectar más de lo estrictamente necesario, no tomar más que una parte de la población,  matar animales de forma evitando sufrimiento innecesario, permisos adecuados, compromiso de que los especímenes se queden o regresen al país de origen son buenas prácticas a tener en cuenta, así como el sentido ético del recolector a la hora de evaluar el daño que puede causarse (y sobre el que, a menudo, el recolector es la persona más capacitada en un momento y lugar dados). Esto no debe extrañarnos ya que la ciencia se caracteriza por que la ética profesional está controlada en primera y casi última instancia, por la propia responsabilidad del científico: su credibilidad y su “honor” es lo que está en juego por encima de cualquier otra cosa (no es poco). Otro caso aparte, en el que no voy a entrar ahora porque daría para mucho y por motivos similares, es el de usar animales en clases de fisiología o anatomía: diseccionar un ratón, o inyectarle inulina para medir su concentración en la orina y estimar la tasa de filtración del riñón fueron dos prácticas que yo tuve que hacer (por cierto: todos los ratones usados en ellas se llevaban luego a un centro de recuperación de aves rapaces) y ante la que algunos de mis compañeros se declararon “insumisos”. Como digo, este tema merecería un post aparte.

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A la izquierda: taxidermia, caza, coleccionismo. A la derecha: Biología (fuente, fuente)

Sin embargo, la existencia de una dimensión ética en matar organismos con fines científicos no altera el hecho indisputable de que es esencial hacerlo si queremos que esa ciencia exista y avance, y si queremos enseñarla. Quizá otro día (hoy quedaría esto muy largo) dedique un post en exclusiva a justificar la importancia inmensa e insustituible de las colecciones científicas para el avance pasado, presente y futuro de la biología, de estudios de sistemática, evolución, paleontología, ecología, corología, etc; para establecer su clasificación, para descubrir especies nuevas, para encontrar pruebas del cambio climático, para desarrollar modelos predictivos de distribución de especies, para el desarrollo de colecciones de ADN y un larguísimo etcétera. Pero nada, nunca, jamás de los jamases, es capaz de sustituir a un espécimen real. El espécimen depositado en una colección es la prueba palpable, la única, de una determinada observación, y la ciencia necesita pruebas.

Una de las consecuencias de la actitud sentimentaloide de los estudiantes, especialmente en lo referente a los insectos, conduce a pensar que moralmente deben resistirse a “el poder establecido” y enarbolan con orgullo esta rebeldía absurda de quien no ha entendido realmente por qué debe hacer una determinada actividad. De la misma manera que el que estudia medicina deberá diseccionar cadáveres (que fueron personas en su día, cosa que a mí, personalmente, me costaría hacer) y lo llevará mejor o peor, me parece cuando menos razonable que aspirantes a biólogos aprendan técnicas profesionales, que muchos botánicos o zoólogos usamos a diario. Al igual que en genética se te debe enseñar a hacer una PCR, el aprendizaje de asignaturas de botánica y zoología debería también capacitar al estudiante con conocimientos prácticos profesionales (de forma planificada y siguiendo unas normas éticas básicas, claro que sí), y si no lo hace éste debería sentir que se le está negando una parte de su formación, que se está tratando a una parte de la biología de forma discriminatoria. Quien considere que matar un puñado de insectos y arrancar unas plantas es algo indigno de un biólogo es que no ha entendido lo que es la biología, y, como decía, me inclinaría a pensar que que ha escogido esa carrera por motivos equivocados.

Me he encontrado con algunos estudiantes que piensan que la fotografía es un buen sustituto de una colección. No lo es. Como he dicho antes, nada sustituye al espécimen real: la fotografía de la naturaleza es una actividad fascinante (que, a la vista está, yo también practico y defiendo con entusiasmo), pero con un propósito diferente y que enseña otro tipo de cosas. Términos como “herbario virtual” son en realidad aberraciones si lo que se pretende es llamar “herbario” a un álbum de fotos de flores identificadas.  La fotografía es, como mucho, un complemento a realizar una colección, pero de ningún modo un sustituto. ¿De qué sirve una foto de un escarabajo si sólo se puede identificar observando la genitalia? ¿En qué contribuye una foto a un estudio filogenético en el que se extrae ADN de pliegos de herbario? ¿Y en un estudio sobre endoparásitos? Tenedlo claro: nada sustituye a una colección real; estas cosas no se enseñan por capricho, para tener al estudiante entretenido y para que aprenda los colores del otoño: son técnicas reales que usan a diario biólogos de verdad.

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Una muestra de la colección de entomología del Smithsonian, que cuenta con 35 millones de especímenes y más de 100.000 holótipos. Esto sí es biología

Corremos el riesgo de que la enseñanza universitaria de la biología cada vez esté más descafeinada, más separada de los organismos reales. Las prácticas de laboratorio quedan reducidas a un exposición de muestras añejas a las que los estudiantes toman fotos con el móvil, tocándolas lo menos posible, con la ilusión de que esas fotos sustituyen a un examen a fondo del material. Las prácticas de campo cada vez reciben menos tiempo en los planes docentes, y estoy seguro de que muchos estudiantes no entienden su importancia. El propio perfil del estudiante de biología parece cada vez más alejado de la dimensión “de bota” de esta ciencia frente a la asepsia y comodidad de la “de bata”, quizá debido a que, como se viene denunciando últimamente, también en los institutos los contenidos de biología de los organismos se están arrinconando. Evidentemente, la situación de estado de emergencia de la educación pública en su conjunto no contribuye a mejorar el panorama. La aplicación del Plan Bolonia, con todas sus carencias, incluía un énfasis expreso en huir de la clase magistral como única forma de enseñanza, y en el caso de las carreras de biología eso tenía una potencialidad muy grande en parte desaprovechado. De hecho me consta que muchas facultades han recuperado precisamente los herbarios como actividad evaluable (bien), pero por lo general, y debido a que no hay dinero ni para pipas, el campo sigue siendo anecdótico, al contrario que los reparos de protobiólogos “de pelo en pecho” por clavar mariposas con un alfiler.

Queridos estudiantes de biología: si de verdad queréis ser revolucionarios, si de verdad queréis ir contra el poder establecido, contra la inercia de los tiempos y el conformismo, si de verdad os apasionan los animales y las plantas, su estudio y su conocimiento, el mayor acto subversivo que podríais hacer es exigir que vuestra formación sea completa aprendiendo un abanico amplio de técnicas y actividades reales que usan biólogos reales en sus (¡ay!) trabajos reales a lo largo y ancho del mundo y de los siglos. Basta de limitarse a la biología virtual, a fotos en una pantalla, en un libro, en el móvil, en un powerpoint, en el forro de la carpeta. Exigid que se os enseñe lo que os falta, exigid mancharos de barro, pasar la noche en vela poniendo trampas, aprender a usar una prensa, a matar insectos con éter, a clavarlos correctamente y dejáos de bebés foca en las carpetas; exigid biología real.

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74 thoughts on “¡Biología real ya!

  1. Jaime Buelta 27 enero 2014 / 12:08

    Me ha encantado este post, y permíteme (ya que no soy biólogo, ni científico) que lo haga un poco más extenso que a eso mismo. ¿No hay cierta tendencia, a día de hoy, de “sublimar” muchas experiencias, dando a entender que lo fundamental son cosas externas que pueden resultar atractivas o incluso “monas”, pero que, realmente, tiene poco que ver?

    Me explico, viene a ser como el grupo de Internet “I fucking love science”, que, al final son colecciones de chistes que, bueno, muy tangencialmente tienen que ver con la ciencia. Viene a ser el equivalente de vender ciencia porque con gafas y bata blanca mirando por un microscopio uno se ve muy bien, como muy intelectual. Al final, me parece que vender ese tipo de cosas (que son accesorias), disfraza o confunde, porque no es lo principal, y supongo que, mucha de esta gente que comentas, al final no terminará trabajando de biólogo, sencillamente porque lo que les atrae es lo secundario y no lo que es la base del trabajo.
    En mi campo (informática), igualmente hay muchos casos de lo mismo, ay, que bien se ve uno con un portátil, trabajando en una oficina “tipo Google” y con camiseta con chiste a juego… Pero luego hay que lidiar con lo que son los ordenadores, los requisitos, el código farragoso, etc… Que es lo que es el trabajo día a día… Que puede ser muy interesante, pero hay que presentarlo de manera que el trabajar con código, resolviendo problemas, etc, sea lo que pueda hacer “click” en la gente y atraerlos al campo. Si se atrae a la gente por las cosas que son secundarias / cosméticas, al final nos llevaremos todos muchos chascos…

  2. anxova 27 enero 2014 / 12:42

    Me ha gustado mucho esta entrada. Como dice también Jaime en un comentario anterior, esta «sublimación» noése limita sólo a las carreras científicas. Cuando yo estudié Bellas Artes ya había profesores que decían que la técnica se aprende en dos días. Hoy se reduce el dibujo a la mínima expresión y sobre todo se inculca que el dibujo (base de todas las artes plásticas) es no sólo innecesario sino que es una antigua imposición academicista de la que hay que liberarse.
    Pero sucede lo mismo en estudios eminentemente prácticos, como la escultura en las escuelas de Artes (antiguamente de «Artes y Oficios»). Se cierran los talleres de talla en madera, cerámica, dorado…
    Me ha llamado la atención ver los enormes paralelismos entre tu post, la respuesta de Jaime y lo que yo he vivido en mi carrera.

  3. Radagast 27 enero 2014 / 14:40

    Puedo decirte, amigo Copépodo, que si esas cosas te pasaban en Biología… te tirarías por un puente al ver lo que hacían mis compañeros de CC.Ambientales. Si allí parecían de Adena, aquí eran más bien estilo Ecologistas en Acción. Por suerte según avanzaban los cursos la mayor parte esa fauna iba abriendo los ojos a la realidad no edulcorada del “si no es natural, es malo” (de lo que aquí se ha hablado ya largo y tendido, así que no añadiré nada al respecto). Claro que seguían quedando algunos.

    El fin de la ciencia es alcanzar el conocimiento, y para lograr el conocimiento hay que recabar datos. Sin datos no se hacen predicciones, sino adivinaciones.

    Yo soy más de piedras antes que de bichos, así que sobre tu anécdota pondré la mía. Estábamos de prácticas de edafología, lo cual implica necesariamente pringarse completamente de barro, echarse clorhídrico o peróxido por las manos y la ropa, perder alguna bota, escarbar con piquetas, palas o azadillas y darte en alguna parte del cuerpo con el filo duro y lleno de mierda de las herramientas, cargar con bolsas llenas de tierra de un lado para otro, echar callo con la barrena bajo el sol de agosto y maldecir una y otra vez los enormes cantos rodados que te impiden profundizar para coger la muestra. Bueno, pues ante este panorama que uno ya se va imaginando cuando ve las diapositivas en clase sobre la actividad a realizar… yo me encontré con compañeras y compañeros vestidos en plan superalternativo, vaqueros rotos, camisetas llenas de chustazos y un penetrante aroma a kalimotxo, maría y tabaco de liar en la ropa (vamos, como íbamos casi todos, echos unos trazas)… que se negaban a arrodillarse a cavar por si se manchaban. O algunos que defendían el modo de vida natural y se habían venido al campo con zapatos de vestir. O los que se morían de miedo al ver un lución. O de asco al ver un sapo.

    Siempre me choca el encontrarme con gente que se mete a carreras universitarias con un componente “de campo” bastante importante y que lo más cerca que ha estado del aire libre es que de vez en cuando hace parrillada en el pinar, justo al lado del aparcamiento.

  4. Marple 27 enero 2014 / 15:47

    Bueno, bueno, bueno…¿clavar alfileres en el inocente corazón de un bichito, vil alimaña sin alma? ¡Jajajaja! Creo que tienes mucha razón,a pesar de que en su día defendí con pasión la causa de los desvalidos insectos (pero me perdonas porque era joven, tierna y de letras, ¿no?). Aparte, te recuerdo que fui yo quien te dijo que no forraras la carpeta de animalitos…

  5. A. I. M. 27 enero 2014 / 18:14

    No soy bioólogo, pero sí científico y también estoy cansado de los abraza bebés focas, abraza árboles y los “te paso por whatsapp esta foto de un bebé tigre jugando con un antílope que demuestra que deberíamos dejarnos de ciencia y esas cosas y abrazar a la naturaleza”…

    Enhorabuena por el post y por el blog.

    Saludos.

    Te dejo mi blog, por si te apetece leer algo que no sea ciencia :P
    http://otraresacamas.com/

  6. Boca Rana 27 enero 2014 / 21:13

    ¡Como se nota quien lee este blog y quien viene de meneame (aún no vino ninguno)!

  7. Álvaro 27 enero 2014 / 22:29

    Genial y valiente entrada! Estoy totalmente de acuerdo, llevo años viéndolo y opinando como tu, yo los llamo “naturalistas Disney”. Gente que afirma que les gusta la biología pero lo que en verdad les gusta son los cachorros de perros y gatos…incluso me han llegado a decir que suprimirían las escenas de predación en los documentales porque a su parecer no aportan nada y son carentes de valores pedagógicos.

  8. divulgadorherbivoro 27 enero 2014 / 22:57

    ¡Enorme post! Hace poco más de un año que terminé biología y las prácticas de campo han sido pocas y los herbarios opcionales, pero los abraza-animales/árboles han sido muchos. Cansa mucho que no se entienda como funciona la biología realmente.
    De hecho ya hice un comentario parecido en un post sobre caza que puse en mi blog: http://divulgadorherbivoro.wordpress.com/2014/01/13/la-caza-y-maquiavelo/
    Un placer pasar por aquí.

  9. Cesar 27 enero 2014 / 23:50

    Bueno, por aquello de equilibrar la balanza, no se si me parecen mas peligrosos los abrazarboles o los pinzas. Dicese de aquellos que con la excusa de que son “cientificos” creen que tienen permiso divino para meter fauna y flora “pa la saca”, con dudoso rendimiento cientifico.
    Las colecciones si y no, si estan mal etiquetadas pierden todo su valor, y eso ha pasado con algunas de cientificos de prestigio. Aunque en caso como los quitridios han servido para tener datos a posteriori.

    Cesar

  10. maeglinrol 28 enero 2014 / 0:03

    De todas formas no creo que se incompatible una cosa con la otra. Puedes hacer biologia y gustarte los animales, y forrar carpetas con bebes focas :P
    Respecto a las colecciones, el problema viene cuando se hacen porque si (sin explicar sus utilidades en la investigacion) y en sitios inadecuados, ya que de igual forma que a uno le explican la tecnica de PCRs (o de cualquier tecnica de laboratorio) y su utilidad, otro tanto podria hacerse con las tecnicas de campo, a las cuales es cierto que se las suele dejar de lado.
    Tambien hay que tener en cuenta que hoy en dia se cuenta con ciertos avances tecnicos (a nivel de software, por ejemplo) que no se tenia hace varios años, y es por eso que ciertas practicas se han sustituido por otras. Por ejemplo, habra quien piense que mas util que hacer una coleccion entomologica, es aprender a usar un software que te permita emular la estocasticidad demografica, o a usar un software de GIS, al cual se le puede sacar mucho rendimiento tanto en investigacion como en otro tipo de proyectos.

  11. Mike 28 enero 2014 / 2:20

    Hablaré desde el punto de vista de un alumno en el cénit de su carrera con respecto a lo que dices y que, por ende, cursa zoología y botánica. Al menos en lo referente a mi facultad no podrías estar más errado. Afortunadamente se nos exige herbario de, dependiendo del grupo y en general, más de 60 especies, los cortes de plantas e identificación animal tanto como vegetal (y no sólo en visus fotográficos) está a la orden del día, casi tanto como las disecciones de organismos en zoología. No todo está perdido, amigo. Quedan bastiones de lo que tú consideras Biología.

  12. Copépodo 28 enero 2014 / 3:12

    Jaime, Anxova: inevitablemente estoy especialmente interesado por lo que creo que es una parte de la biología a la que a veces veo un poco dejada de lado incluso por muchos biólogos, pero me ha gustado saber que tenéis esa misma percepción en otros ámbitos y tal y como lo contáis, creo que sí que es más o menos lo mismo. La informática puede ser muy atractiva para los chavales que están muy puestos en ordenadores y tal, pero, ¿Se plantean lo que es trabajar día a día en código? ¿Se plantean si tienen aptitudes o interés en la lógica pura y dura de los lenguajes informáticos? Eso puede que no sea tan molón para muchos. Lo de que el dibujo se considere imposición academicista para Bellas Artes es de lo más curioso. Muy interesante estos síntomas.

    Radagast: de entrada yo no tengo nada en contra de los colectivos ecologistas, y como la, diría, totalidad de los biólogos comparto sus objetivos principales (la conservación del entorno y la biodiversidad), pero no siempre sus medios ni sus idas de olla (ejemplo: liberación de visones y barbaridades por el estilo). Este es un tema muy delicado en el que, como bien dices, cuando se mezcla el sentimentalismo en lugar de la gestión racional sólo pueden acabar mal las cosas, pero tampoco creo que sea justo englobar a todo el mundo en el mismo saco, y tampoco podemos permitir que por la postura ridícula que defienden algunos se ignore la importancia capital de la biología de la conservación.

    Esto me ha recordado una anécdota que suele contar Miguel Delibes de Castro (hijo del escritor, famoso ecólogo y divulgador que fue director de Doñana entre otras cosas). Este señor siempre ha sido además bastante crítico con el animalismo (no sé si estoy usando el término correctamente). En fin, al grano:

    El príncipe Felipe fue a Doñana para grabar un episodio de “La España Salvaje”, y Delibes intentó explicarle que la conservación era un asunto serio y nada relacionado con el sentimentalismo barato, y puso como ejemplo que en ese momento estaban considerando cazar ánsares porque una explosión demográfica reciente estaba amenazando la población de castañuela, una planta importante para fijar las dunas. El Borbón se rió y le dijo que en el guión del capítulo del día siguiente ponía que tenía que ir a caballo por la marisma, recoger un ánsar herido y llevarlo corriendo, al trote, a un centro de recuperación. Ignoro si el capítulo aconteció tal cual, y menciones regias aparte, esta anécdota reconstruye de forma meridiana el conflicto que supone hacer entender a la gente qué es la biología de la conservación.

    Me ha encantado lo que has contado de los modelitos que llevan algunos para ir al campo, podría contar también algunas excursiones parecidas.

    Andrés: Muchas gracias por el aviso, pero después de mirarlo, la verdad es que no sé muy bien cómo corregirlo. En el futuro intentaré evitar estas dicotomías izquierda-derecha, de momento para esta entrada me encomendaré al avispamiento del lector.

    Marple: Mira qué oportuna, me he acordado de ti por aquello de la disección de COU (si algún día lo cuento admitiré, por ejemplo, que pudo ser éticamente mejorable, aunque lo volvería a hacer), y por lo de los “bebés-foca” (a ver si te acuerdas quién lo decía). Es verdad que me dijiste lo de la carpeta, ahora también me acuerdo de la que llevabas tú aquel año.

    Boca Rana: Es difícil que por aquí se llegue desde menéame, porque añado la etiqueta antimeneos. Los motivos son de sobra conocidos y están abajo a la izquierda.

    Álvaro: Uf, ¡suprimir las escenas de depredación! Vaya ocurrencias. Luego les chiflará ver a los leoncitos triscando y les quieren condenar al hambre.

    A.I.M.:: … como en los trípticos de los testigos de Jehová entonces. Y los leones comedores de tofu de futurama.

    Divulgador Herbívoro: Tengo que leer eso que escribiste de la Caza. Delibes de Castro también hablaba de eso.

    César: he intentado dejar claro que matar animales o plantas tiene una dimensión ética que no se debe ignorar. No justifico el coleccionismo desenfrenado, si uno decide ponerse a cazar insectos con motivos científicos, debe seguir los estándares y las normas, efectivamente. Hay quien pone en duda que unos estudiantes deban hacerlo, y yo estoy convencido de que sí. Obviamente: no te los lleves a muestrear a un ecosistema sensible ni les animes a que cojan especies raras, pero un herbario majo y una colección de insectos hechos en unos descampados llenos de ruderales pueden enseñar mucho.

    Maeglinrol: ¡Pues claro que te pueden gustar los animales! ¡Y tener perro y quererlo con toda tu alma! ¡Y que no te agrade tener que matar bichos y ver cómo aletean en el tarro de éter! Todo eso no te incapacita para ser biólogo, lo que he tratado de decir es que no se debe confundir esos sentimientos con la biología, creo que no se debe perder de vista que es una ciencia, y por lo tanto, te tiene que gustar la ciencia en sí, sin edulcorantes.

    Mi alegato por incidir en aspectos de biología de organismos “reales”, “palpables” va en relación con la pérdida de atención que van recibiendo, pero no porque crea que los otros contenidos que mencionas (desde el GIS a la electrofoesis) me parezcan “menos biología”, obviamente.

    Mike: Pues me alegro mucho de leer lo que dices ¿En qué universidad es?. Por completar información, ¿Os piden colección de insectos? ¿Hay “insumisos”? De disecciones (mejillón, cangrejo, lombriz, etc) no creo que haya escasez, porque son baratas, pero la pérdida de horas de campo en las carreras de biología en los últimos 20 años es tremenda. ¿Cómo de frecuentes son las salidas de más de tres días en vuestro caso?
    Insisto en que no es “lo que yo considero biología”, todo lo demás también lo es, pero lo que creo que hay que reivindicar es recuperar la biología en contacto con los organismos.

  13. eulez 28 enero 2014 / 12:50

    A la chica de la anécdota le molabas. Es la versión elaborada de cuando te pegabas en el colegio…

  14. Moriarty 28 enero 2014 / 17:50

    Qué mala leche tienes. Anda que la página a la que lleva el enlace de la foto del oso panda no tiene delito, ni ná.

  15. Javi 28 enero 2014 / 23:22

    Uff…. qué tema más complicado. Estoy de acuerdo en todo menos en que la necesidad de matar animales para su estudio no justifica práctica. Quiero decir, una inmensa parte de todo lo que sé o estudio proviene de experimentación con animales (esto puede incluir matarlos o cualquier otra cosa) y ahondar en esta cienca me apasiona pero no creo que eso sea una justificación superior (moral) de matar insectos y clavarlos en un corcho.

  16. Javi 28 enero 2014 / 23:24

    Yo no digo que no sea increíblemente útil y no paro de maravillarme con estudios en los que los animales están un poco puteados. Por ejemplo, ahora estoy leyendo sbore el canto de los pájaros y su analogía con el lenguaje. Cogen a un pájaro y lo crían aislado y no aprende correctamente el canto de su especie y no consigue aparearse ni con una sola hembra. Eso es una putada pero me parece fascinante las cosas que podemos aprender. La cuestión es que es algo totalmente egoísta y no creo que tenga justificación ninguna. No tenemos derecho a putear o matar a otros seres vivos por el placer que nos genera aprender sobre nuestro entorno al igual que no lo hacemos con otros seres humanos. La biología tb nos enseña que otros seres vivos son iguales que nosotros y que nuestras reglas morales para no experimentar con humanos son totalmente inventadas, no estaban escritas antes. Por mi egoísmo puedo estar de acuerdo en todo lo que dice el artículo pero no puedo defenderlo contra alguien que diga lo contrario.

  17. Ignacio 28 enero 2014 / 23:37

    Respondiéndote de arriba hacia abajo. Dices que no está justificado y que es inmoral… Será inmoral respecto a tu sistema de valores. Que yo sepa no existe una ética universal. Además dices que te beneficias de ello e incluso que te apasiona!, entonces, disfrutas de algo que es inmoral desde tu punto de vista?

    Respecto al derecho de “putear”. No creo que el objetivo de hacer un herbario o un insectario sea putear a los bichos de una región o cargarte toda planta viviente, al contrario, el motivo es como tu dices, científico: generar conocimiento. Ahora bien, el conocimiento puede aplicarse y generar beneficios, incluso puede salvar muchos más animales de los que podrías matar en muchas vidas, lo importante es cómo se utilice.

    Lo que creo viene a decir el Copépodo es que para un correcto conocimiento de la Biología de campo, estas técnicas deberían ser rescatadas, no porque sea bonito (por un atractivo estético), sino para formar Biólogos competentes que puedan hacer ciencia de manera efectiva y generar conocimiento.
    No tengo derecho a cargarme un animal, pero tampoco la obligación de no hacerlo. El ser humano como ser consciente tiene esa responsabilidad de decidir de manera coherente sus actos.
    En este caso creo que el mal es menor que el beneficio potencial, y por ello según mi sistema de valores, hacer un herbario, o experimentar con animales siempre minimizando el sufrimiento de los mismos (por simple empatía) está justificado.

  18. Copépodo 28 enero 2014 / 23:59

    Eulez: ¿Que le molaba dices? No creo, menuda murga me dio, tenías que haberlo visto.

    Moriarty: Jejeje, ¡Hay sorpresas escondidas en los enlaces cuando menos te lo esperas! Fuera de coña, me encanta la foto del oso panda.

    Javi: he dejado de lado el tema de la experimentación con animales porque como bien dices es más complejo, pero en esencia se aplica lo mismo: existen conflictos éticos siempre que se matan animales o plantas silvestres, pero créeme que no se ignoran por los científicos, y tanto en la recolección como en la experimentación deben aplicarse una serie de códigos de conducta. Puede que esto te resulte indiferente, pero es para insistir en que no se mata por algún tipo de placer por el acto en sí. La cuestión es que nunca la muerte o el sufrimiento en sí mismos son el propósito de la acción, ni un capricho que les da a algunos en el momento, y precisamente eso es en lo que quería incidir en el post: las colecciones científicas (y la experimentación con animales) son una vía imprescindible (no una ocurrencia placentera o decorativa) para el desarrollo científico, sin ellos, directamente, la biología no sería posible. Sin “clavar bichos a un corcho”, como dices, es difícil concebir siquiera que existiese la entomología como tal, con todo lo que ello conlleva desde el conocimiento de la propia teoría evolutiva al control de plagas, por poner sólo dos ejemplos exremos. Dicho esto, me llama muchísimo a atención que creas que la ciencia se justifica en el hecho de que obtenemos placer aprendiendo, y por la tanto la ciencia es egoísmo, y por lo tanto no tenemos derecho a matar animales por la ciencia. Te animo a que intentes imaginar cómo sería el mundo si mañana mismo se aplicase ese razonamiento, o mejor aún, si desde siempre lo hubiésemos aplicado: la ciencia es fenotipo extendido del ser humano, para nosotros aprender es como alimentarnos (también matando) o como la tela para una araña: parte de lo que somos. Dudo mucho que nadie pueda mantener una posición coherente pensando que no se justifica.

    Ignacio: has comentado mientras espondía a Javi, pero sí, vamos, tal cual.

  19. Javi 29 enero 2014 / 0:26

    Primero quiero dejar claro que yo intento destruir tu argumento porque creo que no es correcta en lo profundo de la lógica y la razón. En este sentido quiero contextualizar mi posición en un ámbito teórico, hipotético y abstracto que nada tiene que ver con la pragmática y el utilitarismo que usaría para tomar una posición real. En el mundo que vivimos y desde mi propia perspectiva apoyo sin duda tu posición pero esto no quiere decir que esté de acuerdo en cómo justificas todas estas prácticas (recolección de ejemplares vivos o experimentación con animales). El hecho de que no existiría ciencia sin todo esto no lo hace más justificable. Creo que esto es como discutir con un vegetariano sobre alimentarse de carne o no, aunque a mi me encante y no pueda imaginarme un mundo sin hamburguesas y también argumente, como tú, que el carnivorismo es parte del fenotipo del ser humano, existen personas que no lo creen o que creen en una alternativa viable y por tanto ya no es evidente en sí mismo ni para nosotros. Lo mismo ocurre con tu discusión con aquella muchacha que puso el grito en el cielo cuando recogiste el escarabajo. Aunque a mi tampoco me gusta este pensamiento generalizado “ecologista” (en el sentido despectivo de la palabra, si es que tiene algún otro) y aún me molesta más el estereotipo de abraza-árboles que podamos tener los biólogos en la sociedad, no encuentro una defensa objetiva fuera de nuestros intereses egoístas con la biología, por el cual podamos matar a un animal para aprender sobre él.

    La ciencia real, la ciencia pura se justifica en sí misma. Siempre se defiende que un gobierno debe subvencionar todo tipo de ciencias por el mero hecho de aumentar el conocimiento y no por sus aplicaciones técnicas. Mi impulso investigador y curioso se ve retroalimentado por el placer de descubrir el mundo a través de nuestro razonamiento y nunca por la utopía altruista de mejorar la sociedad o el progreso de la humanidad. Así que, si recojo un insecto del campo (que también lo he hecho de cuando en cuando) no podría justificárselo a otra persona diciendo que la biología lo necesita y por tanto es totalmente lícito porque en la realidad es que son intereses egoístas.

    Todo esto no tiene nada que ver con la decisión que yo tomaría si toda esta conversación tuviera una repercusión real. Posiblemente defendería lo que tu dices por ser lo que me apasiona, al igual que estoy de acuerdo contigo en tantas cosas de la entrada como la necesidad de aumentar muchísimo el número y la calidad de salidas de campo. Pero, y aunque no tengo otras, las reglas éticas que tú utilizas para justificarlo no me valen.

  20. Copépodo 29 enero 2014 / 1:33

    Javi: Vayamos por partes.

    El argumento que pretendes “destruir” te lo estás inventando: Yo no he justificado las colecciones de animales porque “la biología los necesite”, como si fuese una especie de vocación religiosa o una entidad con voluntad que nos fuerce a hacerlo. Lo que yo digo es que las colecciones de animales son imprescindibles para que la biología, o al menos una parte esencial de la misma, exista y se desarrolle, que es distinto. Por lo tanto, si quieres ser biólogo, si quieres aprender biología, es recomendable y necesario que aprendas sus métodos, incluyendo matar animales (no por el hecho de matarlos, sino porque es necesario acumular pruebas que desarrollen y testen hipótesis), y que versiones edulcoradas y torticeras de biología son engañosas. Ahora bien, la elección es tuya: ¿No te gustan los bichos pinchados en corchos? Es mala idea que estudies biología, de la misma manera que si no te gusta programar en código es mala idea que te metas a informática. La biología no es abrazar osos panda ni la informática es jugar con la Play, pese a que haya alguna relación. Eso es lo que viene a decir el post, ni más ni menos.

    Seguimos: este no era un post de filosofía, yo estoy hablando de lo que es y lo que implica la biología, no si ésta merece la pena o no. Asumo que el lector está de acuerdo en que sí, pero no me he metido en eso, no era ese el objetivo. Ahora bien, llegas tú y dices que puesto que la biología aporta placer, investigar es una actividad egoísta (esto, sonroja decirlo, es falso, como convendrás a poco que le apliques la lógica más elemental). Como la biología mata, y la biología se hace por placer [sic], concluyes que en la biología estamos matando por placer egoísta, y por lo tanto es inmoral (¡Viva Aristóteles!). No me apetece explicarle a un (intuyo por tus palabras) biólogo hecho y derecho por qué la ciencia no es una actividad egoísta, individual, sino colectiva, ni insistir en cuáles son sus motivaciones (intrínsecos del ser humano desde hace milenios), sus beneficios (empezando por considerar el conocimiento un bien y un fin en sí mismo y llegando a todo tipo de aplicaciones que nos han hecho ser lo que somos hoy, y sí, incluyendo “el progreso de la humanidad” al que haces referencia) y sus efectos secundarios (para muchos, placer, sí), porque creo que estaría fuera de lugar, pero si quieres jugar a los silogismos tienes que tener cuidado con que las premisas sean ciertas.

    Por último: mi mención a los códigos éticos ha ido siempre encaminada a señalar que no se mata ni se experimenta gratuitamente (mucha gente no sabe esto), sino cuando está justificado desde la propia praxis de la biología. Obviamente, si asumes premisas animalistas de “no tenemos derecho a matar animales bajo ninguna circunstancia”, no te van a valer los códigos éticos de los biólogos, (¿sorprendido?), pero chico, entonces, “haber elegido muerte”. De ahí mi párrafo final de antes explicando que el aprendizaje y la investigación son parte fundamental del ser humano, como puede ser el chuletón de ternera. Eso no quita que haya, en el ejercicio de su libertad, vegetarianos y abraza-árboles, lo que no implica que sus normas morales “nos valgan” a todos los demás.

  21. Javi 29 enero 2014 / 10:45

    Es cierto que he omitido por completo el hecho de que la persona con la que discutías era una compañera de la facultad. En este caso todo lo que digo no vale en absoluto porque, como tú dices, estudiar Biología necesita intrínsecamente todo lo que has comentado. He extrapolado esta argumentación a un público ajeno a la ciencia donde la situación es muy diferente y poco se puede argumentar.

    Aunque no hayas querido hablar de filosofía es imposible no hacerlo indirectamente y es lo que yo he contra argumentado. Si no estudiamos la ciencia por interés egoísta, por qué la estudiamos? Dices que es colectiva, lo cual no impide que sea egoísta. Dices que sus motivaciones son intrínsecas al ser humano y que tiene beneficios, lo cual la hace más susceptible de ser disfrutada y realizada por egoísmo. Decir que el conocimiento es un bien en sí mismo es un concepto un tanto platónico no? En cierto modo es un poco contradictorio pensar todo esto (la ciencia el conocimiento) cuando hay miles de biólogos evolutivos en el mundo que se están rompiendo la cabeza para descubrir porque tenemos un lenguaje tan complejo o porque escribimos poesía. No creo que desde la biología podamos afirmar que el lenguaje es un fin en sí mismo, de la misma forma que la ciencia tampoco lo es. Mi punto de vista es que, en última instancia, todo esto tiene una relación con nuestro beneficio personal e individual aunque lo hagamos de forma colectiva y nos ayudemos unos a otros a aumentar el conocimiento.

    Posiblemente a una sociedad como entidad (que no creo que exista desde un punto de vista biológico) le interesa que la ciencia avance de forma global pero cada investigador particular trabaja en sus experimentos porque le apasiona aprender.

    En cualquier caso la entrada me parece muy interesante y muy necesaria para cómo se observa la biología desde los focos más sensacionalistas, sentimentaloides y demagógicos tan abundantes. En realidad yo estoy tirando piedras contra mi propio tejado solo por el hecho de discutir.

  22. Javi 29 enero 2014 / 12:06

    La ética científica de la biología cambia con el tiempo y ciertas prácticas que hace años parecían justificadas ahora no lo son. Por esto es factible que, en el futuro, la recolección de ejemplares para investigación deje de ser algo habitual o se restrinja su uso a determinadas personas o que se encuadre en cualquier otro marco moral o legal que ahora no contemplamos. Hasta hace poco había un hombre bosquimano disecado y expuesto en un museo de la ciudad de Bañoles, en Gerona, aunque nos parezca una aberración digna de cárcel. Como dijo Nacho, nosotros ponemos las reglas y la moral nos la inventamos a gusto pero los límites son difusos generando un contexto dinámico dónde las normas van cambiando paulatinamente. Por todo esto, y para concluir definitivamente, yo no me veo capacitado de usar la razón y la dialéctica (por supuesto tampoco la moral) para convencer a otra persona de que eso está justificado.

  23. Copépodo 29 enero 2014 / 17:33

    Javi: ¿Me estás intentando tomar el pelo? No puedo creer que te estés tomando en serio lo que escribes. Por querer demostrar a toda costa que la biología es una actividad egoísta estás mezclando dos aspectos diferentes: Una cosa es lo que personalmente te motive a ser biólogo, panadero o abogado (que tiene que ver a menudo con el interés personal, o con el mero hecho de ganarse la vida haciendo algo que se te da bien y/o que te gusta -menuda sorpresa-), y otra distinta la justificación de la actividad en sí (mira a ver a cuánta gente pagan un sueldo por masturbarse, ya que estamos con el placer egoísta). Que cuestiones la utilidad de la biología o del propio conocimiento me parece ya, delirante. El conocimiento es entendido como un bien fundamental en todas las sociedades del mundo desde el origen de los tiempos para la propia supervivencia de esas mismas sociedades. Si no plantéate por qué existen las escuelas, o intenta imaginar cómo cambiaría el mundo si una generación humana, una sola, transcurriese sin que fuese educada, sin que se le transmitiesen conocimientos de forma sistemática. Lo platónico no es admitir que el conocimiento es un bien, una necesidad, sino imaginar siquiera que que es un capricho prescindible.

    Estoy de acuerdo contigo, o mejor, estás tú de acuerdo conmigo en que la recolección de especímenes con fines científicos debe estar limitada a una serie concreta de personas… concretamente a los científicos (sorpresa), y por eso mismo creo que es necesario enseñarlo en las universidades. Yo también soy positivista en lo que respecta a ética y moral, pero es absurdo rechazar la ética contemporánea porque en el futuro será distinta. Ni siquiera sabes qué va a cambiar ni cuándo.

  24. Javi 29 enero 2014 / 18:07

    Creo precisamente que intento separar las partes para alcanzar el fundamento. Se me ocurre una analogía a tu argumentación que es la selección de grupos. Evidentemente la ciencia y el conocimiento son absolutamente imprescindibles para una sociedad igual que lo es el trabajo de las hormigas obreras para la supervivencia de la reina pero las hormigas obreras no realizan todo ese esfuerzo por el bien de la reina o de la colonia sino porque, de forma individual, consiguen mayor beneficio que viviendo por su cuenta. A todas las personas les conviene que exista la ciencia y la sociedad se beneficia de ello, sea lo que sea esa unidad. Pero en último término se justifica por los individuos y no por el conjunto. Nunca he dicho que no sea útil (creo). La diferencia entre lo que decimos cada uno radica, supongo, en que yo no considero que la “actividad en sí misma” sea nada concreto. No pienso que exista una sección aparte de la realidad donde las ideas existen de por sí y la ciencia sea algo independiente de las personas. La actividad, la ciencia, somos nosotros realizando la biología, no hay un “sí misma”. Por tanto nuestras motivaciones son las mismas que las de “la actividad”. Si nuestras motivaciones fuera absolutamente altruistas y simplemente quisiéramos aumentar el conocimiento sin importarnos otras cosas (reconocimiento social por realizar grandes descubrimientos, un puesto de trabajo estable por ser un buen científico, un placer de estudiar y aprender constantemente…), en ese caso, que tendrías razón.

  25. pipistrellum 29 enero 2014 / 18:49

    Yo creo que es uno de los problemas del sistema educativo.
    Uno empieza sentir vocacion y busca más en las escuela y normalmente no te la dan porque no toca. “Centrate en lo que se esta dando ahora y lo otro ya daras cuando toque”.

    Otras veces uno no se decanta por una especializacion y la escuela no propicia que el alumno la encuentre. La decision se toma muy repentinamente.
    En ESO o bachillerato todos iguales y de repente a especializarse.

    Creo que puedo decir que tuviste suerte por saber mas o menos a que querias dedicar. Te pudiste proveer de información por otros medios, porque con la escuela no se puede contar.
    Los que se topan que la carrera no es lo que pensaban, han hecho lo que les mandaban. Estudiaban lo que le pedian y se supone que eso tendria que preparar para el futuro.
    Y parece que no funciona tan bien.

    El que se ha aficionado y ha aprendido por otros medios tiene mucho ganado. Ademas, despues de unos años puede darse cuenta que no es lo optimo para él y cambiar sin tanto trasntorno como cambiar de carrera a medio empezar.

    Con optativas en secundaria tal vez uno podria tantear a que se va a dedicar.

    Tambien habria que averiguar a que edades se definen las vocaciones. Tal vez el sistema actual no aprovecha el momento adecuado.

    Creo que por arriba se a comentado algo parecido.
    Tal vez no se consigue llamar a la carrera a la gente adecuada y/o no se le hace ver de que va la carrera.
    Aparte de la seleccion activa cuando se hace un examen. Tambien se hace una seleccion pasiva. Con la forma de comportarse y su aspecto una tiene a atraer a un tipo de gente u otro. Un ambiente de internet (foro, blog, etc) tiende a atraer usuarios de cierto tipo.

    Yo creo que en este caso son los medios de comunicación y los cliches de la TV, los que hacen tener una idea equivocada a tanta gente de lo que es la biologia.

  26. pipistrellum 29 enero 2014 / 19:01

    Se me olvidaba comentar que no existe opcion de estudiar parcialmente carreras.
    Un español diseño un sistema de identificación de meteoritos mejor de lo que existia hasta el momento. Este hombre no podria sacar astronomia o astrofisica, porque solo le gustan los meteoritos. Él ha estudiado medicina antes.

    Digo esto porque tal vez a algunos alumnos no les sirvan algunas materias. Tambien me gustaria que hubiese mas diversidad de conocimientos. Con una base basica comun y que cada alumno divergiese en su aprendizaje.
    Pero todo esto digo, seria mucho cambio y lio.

    Algunos estais hablando de un declive en la enseñanza. En Japón parece que hay un Crack en el sistema educativo. Practicamente todo el mundo tiene una carrera y es necesaria para obtener cualquier trabajo. Pero parece que esto en el futuro va a ser un problema en la competitividad del pais.

    Tal vez podria empezar a pasar algo parecido en Europa o España?

  27. pvaldes 29 enero 2014 / 19:45

    mmmh… ahora me ha entrado la duda

    ¿entrar en una facultad de biología cargado con una marsopa muerta inutilmente oculta bajo una toalla roja, pero con la cola saliendo por detrás, es biología o mero vicio?

  28. pvaldes 29 enero 2014 / 19:48

    Puedo asegurar que es difícil clavar a una marsopa a un corcho con un alfiler, con empeño se consigue pero es difícil.

    Y lo que ya es imposible es prensarla.

  29. pvaldes 29 enero 2014 / 19:50

    > Con optativas en secundaria tal vez uno podría tantear a que se va a dedicar.

    Buena idea, podríamos dividirlo en dos cursos semestrales:

    Inem I e Inem II

  30. anxova 29 enero 2014 / 19:55

    Yo creo que el día que se invente un replicador instantáneo indoloro para poder recoger muestras virtuales de bichos en el campo, pinchar insectos será innecesario para la mayor parte de los estudios en ciencias. Pero seguro que vendedores de remedios mágicos/tradicionales/ancestrales… más los que fabrican llaveros o juegos o cualquier chorrada seguirán matando animalitos sólo por que sí.

  31. pvaldes 29 enero 2014 / 20:01

    El dolor está sobrevalorado… :-), y eso que dices ya está inventado en realidad

  32. Copépodo 30 enero 2014 / 2:44

    Javi: “Si nuestras motivaciones fuera absolutamente altruistas y simplemente quisiéramos aumentar el conocimiento sin importarnos otras cosas, en ese caso, tendrías razón”. Esta sí que es buena. Vamos, toda esa divagación para concluir que pinchar una polilla en un corcho y ponerla en una colección científica que aumente el conocimiento colectivo está muy bien PERO si ADEMÁS has disfrutado haciéndolo, entonces es un acto egoísta y por lo tanto (!!!!!) ha sido inmoral matar a la polilla. El mismo acto, hecho por una persona que no disfruta de él y lo hace sacrificándose por los demás es moral, pero si además te gusta hacerlo, entonces es inmoral aunque tenga los mismos efectos. ¿Es eso? Pues nada, habrá que asegurarse de que todos los biólogos sean precisamente gente que deteste la biología, no vaya a ser… Explícame, por favor, en qué medida el hecho de que a los biólogos les guste la biología altera (¡negativamente!) los juicios morales derivados de ejercerla, porque estoy deseando leerlo.

    Respecto a la divagación previa a tu conclusión: Yo tampoco creo en la existencia de una actividad más allá de la suma del ejercicio de sus practicantes, pero eso no niega lo que he dicho antes: la existencia de la biología profesional (o de biólogos ejerciendo, si lo prefieres) no sería posible sólo basándose en motivaciones estrictamente individuales. En primer lugar porque, insisto, es una actividad obligatoriamente colectiva (la biología se enseña de persona a persona -de forma altruista muy a menudo, por cierto- y sus resultados se publican), y en segundo porque se nutre de la retroalimentación positiva del resto de la sociedad (muy concreto todo ¿eh? en forma de dinero contante y sonante e infraestructuras, por ejemplo, nada de entelequias platónicas). Piensa si sería posible algo similar con una actividad placentera sólo para el que la ejerce, que no repercutiese en nadie más, por ejemplo, destripar lagartijas porque te produce placer matarlas.

    Por último: está muy bien que te hayas leído el gen egoísta, pero que a Dawkins no le mole la selección de grupo, no quiere decir que ésta no se manifieste a varios niveles debido a las propiedades emergentes de la materia. Anticipándome a tu réplica te recuerdo que esas hormigas de las que hablas y a las que atribuyes propiedades abstractas no existen, son sólo una entelequia platónica que tienes en la cabeza: lo único que existen son una serie de quarks, gluones y cosas por el estilo que andan por ahí rondando con forma de hormiga.

    Pvaldes: te equivocas, sí que se puede prensar una marsopa. El truco está en aplicar poca presión y cambiar el papel muy a menudo. El resultado es un poco regulero, por eso mucha gente prefiere haacer secciones primero. Al final el problema acaba siendo que los armarios de herbario estándar se quedan un poco estrechos.

    Anxova: Incluso llevando algún tipo de impresora 3-D al campo con la que obtener réplicas idénticas a un espécimen, sería incompleto: ¿Qué hay del ADN, de parásitos que pueda tener, etc? ¿Cómo demostrar que una muestra imprimida de esta forma no es una falsificación y se corresponde con un animal o planta real? Incluso imaginando que así fuera, ¿Sería en algún momento asequible hacer algo así para cada espécimen que recolectáramos en una campaña? Creo que sería astronómicamente caro comparado con tomar una muestra.

  33. anxova 30 enero 2014 / 3:43

    Bueno, cuando digo «replicador» lo digo en el sentido más «estartrequense» del término. Una copia o incluso foto 3D idéntica, estudiable hasta el detalle más íntimo, como la que harían los transportadores de Star Trek. Y digo que esas réplicas harían innecesario sacrificar los bichos reales «en la mayoría» de los casos. Probablemente aún así a veces sería imprescindible recoger muestras reales para su estudio.

    Yo entiendo que un herbario o una colección de insectos son herramientas muy útiles, paradójicamente incluso para la conservación de las especies. Me fascinan además como trabajos científicos y en muchas ocasiones he ido a dibujarlos aquí en Ferrol al Museo da Natureza, o en Barcelona.

    Pero me repatea cuando veo colecciones hechas sólo por afán coleccionista sin ningún rigor, o como hace un par de días (justo poco después de leer este artículo precisamente) taquitos de resina con escarabajos de colores en una tienda.

    Igual que si comparamos una excavación arqueológica bien documentada y estratificada, en la que se desentierra un ajuar funerario con el saqueo de un yacimiento arqueológico para hacer una colección pintoresca como las que se hacían antaño.

  34. Copépodo 30 enero 2014 / 4:53

    Anxova: fíjate que pensando en ese posible replicador lo que más me preocupa casi es la posibilidad de falsificaciones. Un valor añadido del espécimen en sí es que su propia existencia es la prueba científica de una observación, ¿Podremos alguna vez sustituir eso? Soy escéptico, pero si llegara a darse el caso en el que el espécimen no fuese necesario, no se recolectaría: yo estoy defendiendo la recolección como necesidad para que se consiga el propósito de la investigación.

    Totalmente de acuerdo en lo de las resinas, recuerdos y artículos decorativos. Estaría bien hacer llegar a la gente ese mensaje, el abismo que hay entre un insecto disecado colocado en su caja, en una colección científica, con su etiqueta, su información, etc, y el que pasa a ser un llavero. Sin embargo, algunos insectos “decorativos” no son salvajes, sino que se crían en viveros, no sé qué opinará nuestro experto en ética animal de guardia.

    Las colecciones de estudiantes, obviamente no son de la misma calidad que las profesionales, pero su defensa es lo que ha motivado todo este post: creo que el estudiante tiene derecho y el deber a enfrentarse a estos métodos de forma responsable. La propia confrontación con una recolección responsable es ya un aprendizaje útil, y el estar aislado de la importancia de las colecciones sólo hace que no se entienda su importancia.

  35. Ignacio 30 enero 2014 / 10:48

    Copepodo respecto a lo de Javi: Creo que de alguna manera no entendéis lo mismo por el término “egoísta”.
    Supongo que el egoísmo al que se refiere Javi no es necesariamente algo negativo, como el relacionado con la avaricia etc. Creo que va más allá desde un punto de vista lógico y quizá “poco humano” en el que el atruismo como tal, no existe y en el que en última instancia cada acción se hace en búsqueda de un placer ya sea a corto o a largo plazo, mental o físico.

    Me explico con un ejemplo: Cuando la Madre Teresa ayudaba a los necesitados, siguiendo la lógica de Javi, lo hacía porque se sentía bien hacíendolo, ni más ni menos, ella podría ponerse todas las excusas del mundo, pero al final el motivo por el que ayudaba en última instancia era “egoísta”, es decir, no venía de hacer “el bien” por el mero hecho de hacer “el bien” sino porque de no hacerlo sufriría por los necesitados y su carencia de ayuda.

    Es mi manera de ver cómo ha evolucionado la discusión, a fin de cuentas creo que tenéis una visión básica del asunto común (la cual también comparto), pero cuando habéis intentado ir más allá os habéis perdido en términos filosóficos.

  36. anxova 30 enero 2014 / 11:19

    Es cierto, con un replicador de esas características supongo que podría haber un verdadero problema con las falsificaciones. Del mismo modo que sería posible hacer una copia exacta incluso a niveles moleculares, también con una tecnología tan potente sería posible modificar la estructura de la copia para que contase la historia que nos pareciera oportuno. Lo mismo ocurriría con una sofisticadísima ingeniería genética, que permitiese -lo cual por ahora no creo que sea posible- hacer modificaciones puntuales a niveles moleculares y totalmente a la carta.

    Imagino que si llegamos a esos niveles tecnológicos alguna vez surgirán como es lógico estos y algunos otros dilemas éticos. Quizá será peor el remedio que la enfermedad, como suele decirse.

    A mí lo que me fastidia en el fondo de toda la cuestión de matar organismos -animales o plantas- salvajes es esa idea tan extendida de que la naturaleza (la “creación”) nos pertenece y podemos disponer de ella a nuestro antojo. En ese sentido creo que el biólogo de tu post seguramente será quien menos tenga ese sentimiento de apropiación indebida.

    En cambio el prototipo de “abraza-árboles” humaniza la naturaleza, obligando por ejemplo a un animal al contacto humano para darse el gusto de sentirse en comunión con él. Presupone razones morales a la naturaleza y “salva” por ejemplo una granja de visones soltándolos en el bosque y provocando auténticas catástrofes ecológicas sólo por liberar sus tensiones internas.

    El “animalista” capaz de liberar en el ambiente natural un número importante de depredadores foráneos sin pensar en las consecuencias me parece que se diferencia muy poco en cuanto al sentimiento de apropiación de la naturaleza del cristiano fanático o del neoliberalista fanático que creen que la naturaleza está ahí puesta sólo para aprovechamiento de sus recursos por nuestra parte.

    Por desgracia creo que bien sea por fanatismo religioso (sea el dios cristiano o el Mercado todopoderoso) o por el poso cultural que los diversos fanatismos han dejado en la sociedad, mucha gente tiene ese sentimiento de apropiación. A mí un niño me llegó a preguntar en una clase de arte, en Málaga, que si podía matar una salamanquesa que había aparecido en el techo. Yo le pregunté ¿por qué? Y me dijo “porque me apetece”.

    Supongo que en el fondo seguimos siendo primates bajo esa fina capa cultural, y es un poco absurdo preguntarse de dónde salen estos sentimientos de apropiación de todo lo que vemos.

  37. Javi 30 enero 2014 / 12:34

    Claro que me he leído el gen eogísta. Y alguna cosa más por ahí suelta.

    Estas confundiendo constantemente el hecho de que sea egoísta con la imposibilidad de que sea social. Que existan escuelas e impuestos de todos los ciudadanos para financiar la biología no tiene absolutamente nada que ver con lo que yo estoy diciendo pero ya me he cansado un poco de repetir lo mismo constantemente de mil maneras. Mi posición tiene pocos resquicios de razonamiento y es casi imposible que la destruyas por mucho que te empeñes.
    Como me parece también evidente que nadie que ejerza algo por su propio interés pueda al mismo tiempo, hacerlo de forma altruista. El altruismo no existe. Igual que una madre enseña a su hijo a hablar una persona enseña biología a otro y sigue siendo lo mismo, cero de altruismo. Sino es altruista es egoísta. Con esto quiero decir que constantemente estás argumentando cosas que no tienen mucho sentido y que casi nunca contraargumetan lo que digo. Por ejemplo, de nuevo, que la investigación sea egoísta no implica que no pueda tener retroalimentación social concreta si a otras personas también le interesa que tú investigues tus bichos. En esta red de interese mutuos, compartidos y a veces simbióticos se puede generar una relación compleja de toda una sociedad con tus actividades egoístas. Además haces demagogia también a menudo cuando ironizas con “destripar lagartijas solo por el placer de matarlas” como si fuera eso lo que yo defendiera cuando no es más que una ridiculización.

    Para mi la moral no existe así que no va a ser o dejar de ser inmoral el hecho de clavar la polilla en el corcho por el placer con que se haga pero nadie lo hace por otra cosa que no sea por su propio beneficio. Su propio beneficio puede ser algo mucho más complejo y abstracto que “el placer de matar”. Como somos humanos y además de instintos también tenemos conciencia y ciertas capacidades de predecir y analizar el futuro más desarrolladas que la mayoría de seres vivos, esto nos permite tomar decisiones que, aunque parezcan ser altruistas, en última instancia no lo son. Por esto quiero que quede claro (yo pensaba que ya lo era) que yo no digo que dejar a un animal vivir sea mejor (bueno moralmente) que matarlo. Simplemente matarlo no se puede justificar de ninguna forma que es lo que tú has intentado hacer desde que empezaste la entrada.

    Si hablamos de una ética pragmática que es la que yo uso para vivir mi vida matar un bicho para una colección del museo de Londres tiene mucha más justificación que matar un escarabajo para llevarlo en el llavero. Pero esto solo se usa para vivir la vida a gusto, feliz y contentos, la realidad es que nada es más justificable que lo otro. A un vegetariano le puede parecer de lo más aberrante matar un cerdo por el placer de comerte un buen plato de jamón ibérico como a mi me parece tener zorros en jaulas para hacer abrigos de piel pero, cómo se puede razonar esto? No se puede.

    Si tú quieres pensar que trabajas para la ciencia, que la biología es algo necesario para la humanidad y que eso tiene mucha más importancia en tus decisiones que tu propio ser, tus gustos, necesidades y disfrutes, estás equivocado pero si aún no te he convencido, no podré hacerlo de ninguna otra forma.

  38. Javi 30 enero 2014 / 12:51

    La única diferencia entre la llevar un escarabajo en el llavero o tenerlo en una facultad de biología es el sentido común que, al contrario de lo que su nombre indica no es común a todo el mundo ni universal así que no hay nada que hacer. La otra opción es como tú te has inventado, que la ciencia es un fin en sí mismo que no lo es

  39. Copépodo 30 enero 2014 / 20:15

    Ignacio: no hace falta que me expliquéis “el gen egoísta” como si me estuviéseis diciendo algo nuevo, que yo también lo conozco, pero no se puede usar ese libro como premisa para una discusión asumiendo que todos lo vamos a dar por bueno cuando merecería un debate aparte (que obviamente no es este).

    Anxova: ¡Tela con el niño de Málaga!

    Javi: Tiene gracia que esto haya desvariado hasta llegar al punto en el que crees que no estoy refutando tus argumentos cuando es justamente al revés. Hagamos una recopilación para recuperar la perspetiva:

    – Mi post dice: las colecciones científicas son esenciales para la biología. Por lo tanto, si quieres aprender biología, es adecuado que aprendas las técnicas de las colecciones científicas. En ningún momento has discutido esto.

    – Tu primera intervención, que es la que ha abierto el debate entre nosotros, se planteó desde el principio en términos morales. Copio y pego textualmente tus palabras: “no creo que eso sea una justificación superior (moral) de matar insectos“, entiendo, como haría cualquiera, que a partir de entonces estamos teniendo un debate sobre si es moral o no matar para investigar, ¡eres tú el que lo ha puesto sobre la mesa, no yo! Es obvio, y nunca he dicho lo contrario, que las normas morales son positivas, inventadas, no naturales; nadie discute eso, pero el debate se plantea en términos morales, y por lo tanto los dos sabemos en qué marco nos estamos moviendo. Y entonces enuncias tu tesis:

    No tenemos derecho a putear o matar a otros seres vivos por el placer que nos genera aprender“, que obviamente, es un juicio moral, y justo antes “La cuestión es que es algo totalmente egoísta y no creo que tenga justificación ninguna.
    Lo dijiste tú, no yo

    – Mi respuesta, que sí va al grano, es que no matamos (sólo) por el placer de aprender, sino porque el conocimiento es bueno y es necesario en una sociedad (obviamente esto es un juicio moral, pero es que el debate lo has planteado en esos términos tú, no yo). Esto diferencia matar un bicho para tenerlo en un llavero (totalmente egoísta, por el placer de ver el bicho) de matar un bicho para depositarlo en una colección científica (placentero egoístamente para el biólogo, pero además beneficioso para una comunidad más amplia de científicos y estudiantes que podrán usarlo en el futuro para aprender entomología, publicar un artículo, o lo que sea, y por lo tanto no totalmente egoísta, como decías).

    – En ningún momento has refutado esto, todo lo más has puesto en duda si el conocimiento es un bien en sí mismo, porque dicha afirmación te sonaba platónica. Yo te he respondido, de forma muy concreta, con dos ejemplos que demuestran de forma práctica que el conocimiento es bueno para la sociedad (en la medida en que contribuye a su supervivencia): las escuelas y la retroalimentación positiva institucional de la ciencia. Tampoco has respondido nada a esto.

    – De forma lateral has empezado a escurrirte diciendo que las normas morales son inventadas (nadie ha dicho lo contrario) y que lo que hoy es aceptable, antes no lo era. Yo he estado de acuerdo en eso y te he llamado la atención sobre lo absurdo que es rechazar una norma moral contemporánea porque sospechemos que quizá sea distinta en el futuro (por esa regla de tres, no merecería la pena seguir ninguna norma moral). Tampoco has respondido a esto.

    – En este punto es cuando ya has huído totalmente de los términos morales en los que tú mismo habías enmarcado la discusión para decir que:
    a- en realidad sólo existe el egoísmo, copiando y pegando el ejemplo de las hormigas del gen egoísta. Es obvio que si usas como premisa un libro que lo explica todo en términos de genes que se perpetúan y compiten y que concluye que el altruismo no existe, no vas a encontrar altruismo en ninguna parte, pero eso no nos lleva a ningún sitio en un debate moral (vuelve a leer tu tesis, para no perderte). Es que si hubiésemos tomado ambos desde el principio ambos esa premisa (cosa que no hemos hecho) ni siquiera estaríamos discutiendo sobre la moralidad de matar insectos, ¿qué sentido tendría?
    b- Dices explícitamente que yo tendría razon (defendiendo la moralidad de matar insectos con fines científicos que, te recuerdo, es de lo que estamos hablando), si fuese algo únicamente altruista y no encontráramos placer en ello.

    – A esto último te he respondido también muy directamente recapitulando tu postura: según tú, si la misma recolección científica la hiciese alguien que no disfrutara con ella, entonces sí tendría razón (sí sería moral), sin embargo, si además, disfrutas por estar aportando un dato científico (ya dijimos que no hay placer en matar), entonces es inmoral. Esto, obviamente, es absurdo, pero tampoco lo has respondido.

    – Para finalizar, te defiendes diciendo que confundo egoísmo con “no social” y empiezas a explicarme un libro que quizá conozco mejor que tú, pero que no es lo que estamos debatiendo, para poner en mi boca cosas que no he dicho: 1- que me creo que mis decisiones son muy importantes para la humanidad o no sé qué (¿Esto qué tiene que ver con la tesis que estabas defendiendo?) y 2- que digo que la ciencia es un fin en sí mismo (cuando yo me he referido a que el conocimiento es “bueno” por sí mismo, y di mis razones, que han quedado sin responder).

    PD: La próxima vez que inicies una discusión moral, lo que la gente espera de ti es que la desarrolles en términos de lo que tú llamas “ética pragmática”, que no es ni más ni menos que el marco de referencia en el que los positivistas discuten asuntos morales, sin darle tanta fanfarria como pareces darle. Todos sabemos que la moralidad es un invento humano, pero eso no impide tener discusiones racionales usándola. Si a mitad de una conversación de ese tipo dices “ah, pero es que la moralidad en realidad no existe” no estás aportando un argumento indestructible, sino que una conclusión irrelevante.

  40. Fernando Camuñas 31 enero 2014 / 0:20

    Hola Copépodo
    En que jardín sin flores te has metido….
    Me ha gustado mucho lo que dices, pero hay alguna matización que me gustaría hacer desde mi punto de vista de persona interesada en la biología, pero que no es biólogo.
    Yo primero diferenciaría ecologistas de grupos de protección animal, animalistas los ha llamado algún participante. Creo que la gente de un grupo que se dedique a liberar visones americanos de granjas tiene muy poco que ver con los que censan aves para SEO por poner un ejemplo sean o no biólogos.
    Por otro lado, me parece evidente que las técnicas básicas de una ciencia hay que conocerlas, es algo obvio. El problema viene cuando una disciplina como la biología abarca campos tan diversos y dispares lo que conlleva una pléyade de gentes con intereses muy dispares, a lo mejor debería estudiarse con un diseño diferente al actual, pero ese seguramente es otro debate, en la actualidad abarcáis tantos campos que posiblemente no haya un tiempo razonable para todo y eso obliga a disminuir prácticas.
    Por último, es cierto que hay muchos estudiantes que llegan a la universidad con ideas digamos románticas y que no se ajustan a la realidad de la materia, es un problema que también afecta a otras disciplinas como la medicina, la gente que la escoge en muchas ocasiones desconoce de forma absoluta lo que se va a encontrar al llegar a la facultad y posteriormente la realidad del día a día en un hospital o en un consultorio.
    Bueno hasta otra

  41. Lalo 31 enero 2014 / 0:58

    pues yo si que tuve que entregar una colección de invertebrados debidamente identificados, etiquetados y conservados obligatoria (ese mismo profesor a parte nos enseñó a cuantos quisimos a capturar y montar polillas, que es su modelo de trabajo), adicionalmente ejemplares de esa coleccion también fueron empleados para realizar disecciones.
    y tuve que entregar una pequeña colección de briofitos y otra de angiospermas.

    justamente tuvimos una vez una discusión con otro profesor, médico de formación, una discusión acerca de la utilidad y validez de hacer colecciones especialmente de animales, el creía que con fotografías de alta resolución era más que suficiente; lo curioso es que el sacrificaba ranas para hacer estudios sobre la fisiología del músculo.

    saludos desde el neotrópico

  42. Copépodo 31 enero 2014 / 1:10

    Fernando: Hay jadines en los que hay que meterse, ¡que si no los abrazapandas se creen que todo el monte es orégano! Bienvenida la matización, yo mismo en mi primer comentario he querido separar ecologismo “científico”, enfocado a la gestión racional y la conservación del “sentimental” animalista libera-visones. Por si no hubiese quedado claro, te digo que estoy totalmente de acuerdo.
    Lo segundo que dices es realmente el dilema principal, porque efectivamente la biología es muy amplia, pero se asume que aunque luego te especialices, tienes que tener unas nociones generales. Mi motivación para escribir esto es que esa pérdida de acento en la importancia de las colecciones científicas está relacionada con un distanciamiento, con una falta de comprensión, que se manifiesta en las ideas equivocadas que tienen muchos estudiantes, que no entienden que son imprescindibles o que piensan que un buen álbum de fotos es una buena alternativa. Por supuesto, es discutible, pero yo sí que creo que esto tiene un valor didáctico muy beneficioso.

    Lalo: sospecho que en el neotrópico esto de las colecciones se trata mejor que aquí (o que allí, en Europa, quiero decir). No sé si te he hablado de un amigo colombiano que me contaban cómo eran sus prácticas de fanerogamia, y ¡ya ves tú si sabían hacer herbarios él y sus compañeros!

  43. Lalo 31 enero 2014 / 2:09

    pues en realidad mis practicas y salidas a campo fueron algo limitadas (universidad pequeña de provincia con pocos profesores), aun así, pareciera que había interés de al menos esos profesores de que aprendiéramos o por lo menos comprendiéramos la importancia y los rudimentos de las colecciones biológicas.

    actualmente curso mis estudios de posgrado en un centro que cuenta con un herbario más que decente y con un buen jardín botánico regional, y aparentemente el personal del centro y del herbario están haciendo esfuerzos para que la gente de a pie comprenda la importancia de crear y mantener dichas colecciones, yo creo que eso es fundamental, porque finalmente los estudiantes venimos de ese pool, y entre mejor comprenda la gente de a pie es más probable que lo estudiantes lo asimilen y comprenda.

    tengo algunos tíos biólogos y cuando hace algunos años les comenté mi inquietud de entrar a estudiar biología fui advertido: si mi interés era salvar a las focas bebés en Groenlandia, o el activismo de ese tipo mejor que no entrara

  44. Javi 31 enero 2014 / 10:52

    Tienes razón. Mi argumento ha ido modificándose en esta entrada porque apenas reflexioné en los primeros comentarios y se ha desfigurado totalmente lo que quería decir en última instancia. Sigo creyendo que lo que pienso es correcto pero la batalla dialéctica la he perdido, que es de lo que se trata cuando se discute. Seguiré practicando.

    En cualquiera de los casos no me ha gustado demasiado la forma que tienes de discutir. Si yo fuera un poco tonto y no tuviera ni puta idea de lo que estoy diciendo (que, a tus ojos, puede ser así) no deberías ridiculizarme puesto que supongo que tu objetivo con el blog es transmitir y explicar tus ideas y no reírte de los que no las comparten. Y, si yo simplemente tengo otra opinión y asumes que no soy tan estúpido, tampoco deberías discutir con esas herramientas porque tiende ligeramente a llevar el tema al ámbito personal. Creo que este tipo de discusiones son positivas (para mi, para mejorar mis argumentos en el futuro o para pensar sobre lo que estoy diciendo y para ti, para esclarecer los resquicios de tu entrada). En este caso poco tiene que ver lo que estoy diciendo con lo que pienso, es por discutir, para remover los argumentos y que quede todo más claro. A mi, al final, me ha quedado mucho más clara tu visión del asunto en tu última respuesta hacia mi que en la entrada.

  45. pvaldes 31 enero 2014 / 13:00

    1- Coleccionar algoritmos puede ser tan importante en biología como coleccionar polillas. O más.

    2- Existen medios para duplicar una estructura en 3D. No hay razón para pedir a mil estudiantes que hagan mil herbarios cuando lo primero que van a hacer esos estudiantes es acudir a internet para que alguien como yo se los clasifique sin abrir una clave. He clasificado un montón hasta que empecé a negarme a hacerlo a menos que me dieran la familia. Y la gente no tiene ni idea de lo que tiene que recoger ni como. Así que al final lo que haces es tener muchos herbarios de mala calidad en los armarios de muchas personas que nunca les van a echar un segundo vistazo.

    Aunque no me importa demasiado que la gente haga herbarios realmente, sería mucho mejor que las universidades digitalizaran sus herbarios y permitieran a sus estudiantes compartirlos __Y__ les obligaran a identificar unos cuantos pliegos en vez de tenerlos dando toques de plancha a vapor. Especialmente de especies algo raras o que necesitan protegerse y de especies invasoras que dañan la vegetación autóctona localmente y pueden pasar desapercibidas en los lugares a los que aún no han llegado.

    El proceso de prensado y mantenimiento entra en otro tipo de categorías profesionales, los técnicos de laboratorio. No es biología, es “becariedad”.

    (Mmmh… debería ir corriendo a patentar esta palabra)

    A menos que te vayas a dedicar a eso no tiene sentido enseñar a los estudiantes a prensar las cosas lo más aprisa y corriendo que sea posible. Porque acaban aprendiendo a hacerlo MAL y porque acaban cogiendo manía a eso.

    En ninguna facultad te enseñan a ser un buen taxidermista como parte obligatoria de tu carrera. Algunas de las plantas prensadas son mucho más raras que una marta o un tejón, así que por la misma regla de trés podríamos exigir a los estudiantes una colección completa disecada de carnívoros para obtener su salvoconducto, y sería igual de biología que una colección de compuestas secas.

    Los retos actuales que tiene que solucionar la biología son totalmente distintos.

    También sería mucho más lógico que les enseñaran a cultivar una planta desde semilla a flor o a restaurar una zona degradada y tuvieran que documentar los cambios y dificultades que se encuentran. No estoy siendo irónico, lo digo totalmente en serio. Podéis hacer chistes sobre agrónomos si queréis. Si quieres adquirir conocimiento profundo sobre un ser vivo no tiene sentido que no sepas como es su desarrollo o que necesita cuando está vivo. Lo cierto es que no hay prácticamente trabajo en taxonomía y no hay razón para enviar a los chavales por ese camino sabiendo que es un callejón sin salida en estos momentos. Internet ha suplido ese campo.

    3) Las marsopas no se pueden prensar, nope. Es cierto que su propio peso evita que tengas que usar hierros pero es por la grasa que se te queda bajo las uñas apestando durante semanas. Puedo asegurartelo por experiencia. :-)

  46. pvaldes 31 enero 2014 / 13:11

    Y ya que hablamos de prensas añado que se aprende mucho más de como hacer un herbario si te enseñan como lo hacen los profesionales que si te dejan reinventar la rueda a tu aire. Algo que no parece que se le haya ocurrido a nadie en las universidades actuales.

    Ver un pliego de herbario de un cactus hecho por un profesional y examinar su mantenimiento es profundamente enriquecedor, pero con la macrofotografía actual al alcance de todos y el espacio en disco duro creciente no tiene sentido despreciar esas posibilidades técnicas. Todos los herbarios deberían incorporar fotos de la planta viva, igual que hacen los profesionales

  47. Ignacio 31 enero 2014 / 16:12

    Copepodo:

    Touché. Mi conocimiento acerca del gen egoísta no va más allá de una lectura, sin embargo, me parece una idea fascinante y sinceramente, difícil de rebatir.
    Qué lecturas podrías recomendar como crítica a la teoría de Dawkins? Se que que don Google daría buenos resultados, pero agradecería una recomendación más especializada!

  48. Copépodo 1 febrero 2014 / 16:49

    Lalo: pues suena muy bien cómo se lo montan en ese centro.

    Javi: puede que te hayas tomado esta conversación de una forma muy combativa (batalla dialéctica, destruir argumentos, etc). No he debatido contigo pensando que no sabes y que te tengo que enseñar, sino desde la igualdad, aunque obviamente defendiendo mis posiciones y diciendo lo que pienso de las tuyas con sinceridad (sin hacer juicios personales, hasta donde soy consciente). Varias de las cosas que has dicho me han sorprendido mucho viniendo de un biólogo, y he dudado que las pensaras de verdad, de hecho tus últimas líneas me hacen sospechar que algo había, a mí eso tampoco me ha gustado mucho, pero en fin, para gustos colores.

    Pvaldes: Ese tema que sacas es crucial también, y tienes toda la razón en que quizá a veces se piden colecciones “malamente”. Más que un herbario de 100 pliegos, merecería la pena uno de 10, pero precedido de una enseñanza cuidadosa de los métodos, precisamente para evitar que se convierta en aquello de lo que luego nos quejamos: una colección de hojas secas sin más. Podría, por ejemplo, pedirse que los pliegos, aunque fuesen 10, fuesen de calidad “profesional”, e incorporarse a una creciente colección de esa universidad, por ejemplo, buscando la calidad. De esta forma además se evitaría la picaresca de hacer circular los pliegos de un año para otro. Lo que no comparto es que el trabajo “técnico” (por ejemplo, ser conservador de un herbario) no merezca su reconocimiento “biológico”. Lo de enseñar a cultivar no lo había pensado, pero quizá porque no lo había experimentado. ahora mismo soy responsable también de mantener una colección viva y ¡vaya que si tiene complicación!
    Por último: los usos de las colecciones van más allá de la taxonomía. Para todo tipo de estudios de modelización de distribuciones o de filogenia de ADN, las colecciones están siendo una mina de oro.

    Ignacio: el gen egoísta hay que leérselo porque te da un punto de vista interesante sobre la evolución, porque trata muchos temas de importancia y te hace pensar y cambiar de perspectiva, pero tampoco creo que fuese un libro revolucionario, o que te pueda ofrecer otro libro que lo refute (no que yo haya leído). No se trata de estar a favor o en contra de lo que dice. Me explico: no creo que a grandes rasgos nada sea incorrecto, pero se trata de pensarlo todo desde la perspectiva de los genes y viendo sus consecuencias en otros niveles de oranización. Lo que creo que es incorrecto es negar esos otros órdenes. Es como decir “los genes en realidad no existen, son sólo los átomos y sus interacciones lo que explica todo su comportamiento: replicación, mutación, etc”. Esa afirmación no tiene nada de incorrecto, pero ¿qué se gana con esa perspectiva? ¿Debemos negar la existencia de los genes? Con los organismos pasa un poco igual: podemos verlos como “sólo” el resultado de un puñado de genes y su interacción, pero ¿Ganamos capacidad explicativa con ello?

  49. Jorge 11 febrero 2014 / 7:03

    Me gusto tu articulo, bueno yo no soy biólogo pero si puedo ver actitudes similares en otras carreras, yo estoy en telecom, por ejemplo llego a ver compañeros que ya van en octavo semestre y no saben ocupar una fuente o creen que el osciloscopio solo es autoset y los demás botoncitos quien sabe que harán o que nada mas tomaron la carrera por que era en la que se metieron sus amigos y situaciones así.
    Si se espantan de matar un bicho imagínate que opinaran del artista Damien Hirst que agarra a los insectos de tapicería.

  50. Antonio 19 febrero 2014 / 0:52

    ¡Qué entrada tan interesante me había perdido!
    La importancia de las colecciones biológicas es tan evidente que no cabe discusión.
    Como anécdota, el endemismo alicantino “Vella lucentina” se describió gracias a la aportación de una alumna de botánica que realizaba su herbario, allá por 1992. Ahora, esta escasa especie está incluida en la Lista roja de Flora Vascular Española y el Catálogo Valenciano de Especies de Flora Amenazadas. Y más a salvo que antes de su descubrimiento.

  51. Banchsinger. 23 febrero 2014 / 13:50

    Me quito dos o cuatro sombreros, OLE!
    Como soy de leer lento pues llego tarde, pero amigo copepodo, como lo clavas. Clarividencia es lo tuyo a la hora de explicar. Como dices más arriba, y no entras, las prácticas de fisiología dan para otro post. A mi me pasó en una, como bien sabes soy bioquímico, pero de biología. Pues vaya que yo y otro de la clase nos enemistamos con medio grupo de prácticas porque alguno tenía que sacrificar un par de peces naranjas… En fin, lo que tu dices… Era 3 de carrera y aún íbamos con tonterías.

    Muy buen post compañero

    Un saludo

  52. pvaldes 24 febrero 2014 / 0:17

    Y ahora me voy a meter en problemas deliberadamente…

    No hay peor desgracia para un cachorro de mamífero que quedar solo, en animales tan vulnerables al nacer y con un periodo de aprendizaje tan largo significa simplemente la muerte. Los mamiferos tienen una FUERTE necesidad de compañía y socializacion y un cachorro que es criado aislado sufre una fuerte ansiedad, puede agotarse de llamar durante horas y puede tener trastornos del comportamiento frente a otros animales de su especie toda su vida.

    Si el animal va a ser liberado posteriormente puede que sea esencial evitar el contacto humano… en otros casos es imprescindible mantener un mínimo contacto y a veces es esencial provocar que el animal directamente socialice con el hombre. Si tienes que suministrar un antibiótico todos los días a uno de los últimos ejemplares de una especie muy rara y valiosa entenderás que no puedes estar a golpes todo el día con él. Tiene que confiar en tí. He tenido que hacerme cargo de un cachorro de foca y darle un antibiótico cada pocas horas y para eso primero necesitaba tener al animal tranquilo, ser muy profesional y tener las distancias muy muy controladas. Esa chaqueta de cuero aun tiene marcas de dientes…

    Así que primer aviso para navegantes, hacerte entender con el animal es una habilidad que NECESITAS adquirir, de alguna manera, y no te lo enseñarán en la facultad. Si el animal no tiene como destino ser liberado de nuevo más te vale empezar a acariciarlo, jugar con él y acicalarlo cuanto antes
    ……………………………………..

    2-MUCHO ojo con la prensa. Aunque tu sepas que el oso negro subido a un arbol a 6 m de altura en medio de una urbanización de chalets no se va ni a enterar si le clavas un dardo y se cae redondo al suelo (ojo, no hay OTRO modo REALISTA de bajarlo), TIENES que hacer el paripé y poner a unos tíos debajo con una red fina que sabes que no va a parar el golpe en absoluto. Sólo para que las madres de los niños que están mirando no te linchen públicamente. Tienes garantizado que acabarás en el youtube de todos modos. Y te pueden despellejar y echar de tu trabajo por no _fingir_ convincentemente.

    Además la prensa siempre quiere una foto tuya metiendo la mano en la boca del leon porque eso vende, y hay que negarse con firmeza a ser una caricatura, y proteger al animal de los curiosos e impedir que los niños toquen a la foquita que se puede revolver en cualquier momento y arrancarle una mano a felisín. En las Disney estas cosas no pasaban.

    No te enseñarán eso en la universidad porque… la carrera no está enfocada al mundo real
    Y porque un zoólogo es un tipo con salacot que corre por la selva, coge animales que vuelan y pican con sus propias manos todo el rato por ninguna buena razón, pasa hambre y frío y hace cosas ridículas para divertirnos, básicamente.
    …………………………………….

    3-Lo dicho para la prensa es identico para las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, y protección civil. Frecuéntalos y aprende a escucharles y entenderlos porque van a trabajar contigo constantemente.
    …………………………………….

    4-Y ultimo aviso para navegantes, algunas personas _no quieren_ que tengas éxito en tu trabajo. Mucho ojo a los sabotajes. Los cazadores te van a llamar de todo y van a poner cepos cuando quieran, los ganaderos te van a insultar más y van a quemar el monte en cuanto te des media vuelta, los animalistas esperan que te ahorques tu mismo, eres lo único que les separa de su mundo idílico y te vendrán a imponer una moral arbitraria sólo para poder manipularte… y son muy, muy tenaces
    ……………………………………

    Así que abrazar a un panda y sonreir para la foto no es biología…pero es lo que te van a pedir en una entrevista laboral si eres zoologo y están valorando contratarte para cuidar de ese panda.

    Que haga el paripé, tenga mucha mano zurda y sea un poco jugador de poker, un poco animador de niños, un poco “hombre bueno” faro de moral intachable y ejemplo puro de lo que se considere en ese momento que es lo políticamente correcto… y un poco coleccionista soterrado y silencioso de cadáveres.

    Soy consciente de que algunas de esas cosas entran directamente en el campo de la veterinaria y que hay un componente de exhibicionismo en todo zoo, necesario para su éxito económico, pero si deseas tener un trabajo como zoologo tienes que valorar seriamente que tienes que justificarte ante una opinión pública siempre dispuesta a despellejarte aunque eso implique cierto teatro… y que tendrás que “hablar” el lenguaje del animal. Y eso no se aprende sin sentarse con el bicho y mancharse de la mierda del bicho. Es menos importante con aves y nulo con reptiles, pero los mamíferos son otro tipo de animal.

    ………………………………..
    A menos que tengas muy buenas razones para hacer una colección de vertebrados muertos no la hagas. Un político o una empresa no te darán dinero para ir a otro país, matar doscientos pajaros y volver con una colección. En serio, ni lo intentes hacer públicamente. Es un suicidio laboral.

  53. jessica 10 marzo 2014 / 22:55

    y porque no tener una coleccion de humanos? claro sin acabar con la especie, sin producirles dolor al morir…. porque no? es ciencia!! por que solo con plantas y animales? porque putas la ciencia puede utilizar solo a las plantas y animales aaaaa!! pro a las personas no vdd?? quien nos nombro los dueños de la vida de las demas especies!! como se puede maravillar alguien con una coleccion de cadaberes para la “ciencia y educacion” ?? claro!! por el bien de las personas….

  54. pvaldes 11 marzo 2014 / 13:25

    Estás aplicando la falacia del hombre de paja. Afirmar que asesinar personas “es ciencia” es inaceptable, Jessica.

    Aunque entiendo por donde vas, no te admito el argumento ni siquiera como metáfora;

    Insulta a los miles de investigadores que han muerto o contraído enfermedades crónicas por hacer ciencia, y a los millones de personas a los que los avances científicos han salvado la vida y siguen salvando la vida cada día.

  55. Lizeth 10 junio 2014 / 1:15

    Hola copépodo :)

    Yo quiero estudiar biología, y me gusto mucho tu post, la manera en que explicas las cosas hace que entienda un poco mas la biología.

    Siempre he querido hablar con un biólogo, para poder involucrarme un poco más en esta ciencia, pero parece como si se escondieran.

    Gracias por crear este espacio, por lo menos para mi me ha servido de mucho para poder leer tus experiencias e interesarme mucho más por la biología.

    Ojala y no te moleste pero me gustaría que dieras tu punto de vista sobre los programas tipo como: “The Crocodile Hunter”, “Corwin: aventura salvaje” entre otros. Ya que siento que dan una imagen errónea sobre lo que es la biología.

  56. armando 10 junio 2014 / 2:29

    Soy naturalista, aclaro desde ya nada que ver con naturista, para los que no saben los naturalistas son la base de la ciencias biológicas actual, si bien es cierto lo que has escrito, siempre que todo conocimiento acreciente el saber y podamos con ello mantenernos equilibrados si esta bien ahora cuando ese conocimiento de un organismo se sale de los hechos y estudiamos 20 mil veces lo mismo del organismo que lo llevamos a la extinción eso no es biología, la biología estudia la vida y aprendemos de ella para obtener conocimientos reales y vitales no para seguir publicando mas de lo mismo en las tesis y asi recibir mas puntaje o fama

  57. Copépodo 10 junio 2014 / 3:02

    Lizeth: muchas gracias por tu comentario, me alegro de que lo que encuentres aquí te pueda ser útil. La verdad es que no estoy familiarizado con los programas que dices y sólo he echado un vistazo a algunos vídeos de YouTube. Da la impresión de que si te interesa la naturaleza puedes ver lugares y animales interesantes, y quizá aprendas algo de ellos con estos programas, pero sí que quizá puedan estar un poco inclinados hacia mostrar un espectáculo más que hacia enseñar biología, y no, los protagonistas que ves no represental el tipo de trabajo que haría un biólogo en el campo. Mi recomendación sería que buscaras documentales británicos producidos por la BBC, que son excelentes tanto por su calidad como por su rigor científico. Algunos ejemplos que creo que te podrían gustar son “Life” “Planet Earth” o “Blue Planet”, todas ellas series de varios capítulos con los que vas a disfrutar.

    Armando: creo que debes estar tranquilo: la extinción de las especies es lo último que quiere la biología, de la misma manera que eso de publicar “más de lo mismo” es poco compatible con la dinámica científica (si algo se publica debe contener elementos novedosos, si no, no sería investigación). La recolección de organismos salvajes debe estar éticamente regulada. En ningún caso se justifica científicamente que la recolección dañe sustancialmente el sistema que se pretende estudiar.

  58. Yan 10 junio 2014 / 9:45

    Las colecciones científicas son fundamentales para el conocimiento de la biodiversidad, pero esto no tiene nada que ver con tu colección personal, mal almacenada sin los conocimientos de un curador que de mantenimiento y clasifique a los organismos que obtuviste en el campo, ESO NO SIRVE de nada sólo es una medallita que alimenta tu ego. La coevolucion involucra a todos y cada uno de los organismos nunca hay que dejar de ver eso, y los involucra con todas sus patas. No recuerdo ningún biólogo en la carreta que haya forrado sus cuadernos con partes de animales que aberrante e ignorante el que lo hace.

  59. Joel Quijano Mera 10 junio 2014 / 23:16

    Me encanto tu post, me encuentro en 8vo semestre de carrera y se de lo que hablas

  60. Anónimo 5 febrero 2015 / 18:38

    tiene razón en muchos aspectos, en especial en la latente mediocridad de la educación, pero existe algo fundamental, soy estudiante de biología y no soy un abraza arboles, ni nada por el estilo, pero defiendo la vida, en todas sus formas, y aunque me pareció muy interesante hacer disecciones de animales en mi antigua carrera(veterinaria), y hacer colecciones científicas en en esta carrera, siempre hay algo en lo que estaré en desacuerdo, y es la captura de especímenes que están en vía de extinción para hacer colecciones científicas, sin hacer estudios de ningún tipo, capturar y “conservar”, mediante taxidermias, etc un individuo de un territorio donde solo existen 12 ejemplares,(no exagero, muchas especies están ya en este estado critico), para “enseñar”, me parece lo mas estúpido que pueda existir.
    la biología es el estudio de la vida, y es apasionante, hay muchas cosas de lado y lado que arreglar, puesto que todo extremo es malo, hay que mejorar muchas cosas en la educación, y aprender, o desarrollar ese sentido de observación que tanto necesitamos, respetar la naturaleza y respetar la vida, antes que cualquier cosa.

  61. Copépodo 6 febrero 2015 / 3:23

    Anónimo: eso que cuentas no sólo no es razonable para ti, sino para nadie. Ya ha quedado bastante claro en el texto por qué y para qué se recolectan especímenes así como la existencia de una ética de la recolección. Matar individuos de una especie de la que quedan 12 ejemplares es furtivismo, no es investigación. Si conoces algún caso de barbaridades por el estilo cometidas hoy por motivos científicos, mejor que las documentes, de otra manera no me queda más remedio que no verlas verosímiles.

  62. Adriana Walker 8 febrero 2015 / 6:26

    (Con respecto al artículo BIOLOGÍA REAL YA) . La importancia de hacer captura de un ejemplar vivo fue generalizando en la medida en que la ciencia requiere comprobar una especie para ser analizada y localizar la especie en medio de ejemplares similares a esta. El museo Smithsoniano en Washinton USA ha sido la gran central de información donde se ha venido recogiendo el gran inventario de las especies del planeta. Es allí donde son reportadas y cada investigador envía la captura de un ejemplar muerto dandole un registro y de esta manera se hace información a todos los investigadores del planeta. Gracias a que la evolución de las especies continua y es latente en Los Andes, El trópico y en Colombia donde se considera una gran diversidad de especies silvestres.
    Esto no justifica que cada museo deba tener un ejemplar muerto para ser observado por los visitantes. Hace unos días en el museo de ciencias naturales de la ciudad de New York pude observar en la etiqueta de una especie que lo que estaba observando era una especie reproducida en la técnica escultórica de la cera (especie copiada con excelente profesionalismo. Tanto así que si no leo que era una copia en cera hubiera creído que se trataba de una especie real y muerta para la colección del museo).

  63. Diplotaxis 8 febrero 2015 / 22:45

    Estoy de acuerdo en la necesidad de enseñar lo que es una colección, su valor y cómo debe hacerse. Pero no creo que sea imprescindible una práctica en la que cada alumno tenga que hacer la suya. No estoy muy seguro de qué impacto podría tener tal cosa, pero el número de estudiantes de Biología actualmente es relativamente alto, y un buen porcentaje de ellos se decantará llegado el momento por alguna disciplina solo tangencialmente relacionada con la vieja “Historia natural” (casi cualquiera “de bata”, por ejemplo).

    Creo que sí es muy adecuado enseñar las técnicas de muestreo, captura/recolección y conservación, pero para ello no hace falta elaborar una colección completa. Las dos primeras cosas se pueden enseñar en algunas prácticas de campo (eso sí, recomendablemente en grupos no muy grandes en los que todos deban participar), y a montar unos pocos insectos ordinarios y comunes (nada de ejemplares raros) o pliegos se puede iniciar al estudiante en una práctica de laboratorio. Llegado el caso, si alguien se va a especializar, ya le tocará aprender en profundidad las técnicas que correspondan.

    Yo ciertamente eché de menos aprender a hacer pliegos, eso sí puedo decir que me faltó. Ni siquiera un herbario virtual: tuvimos que elegir un área de 1 km cuadrado e identificar un mínimo de 100 especies (para quienes lo hiciesen solos) o 150 (para quienes fuesen en parejas), lo que nos exigía patearnos la zona, recolectar, ir al laboratorio y echarle horas con la clave dicotómica, la lupa, el bisturí y las pinzas… y finalmente, por supuesto, redactar un informe sobre la zona estudiada. ¿Hubiera sido más beneficioso para mi formación aprender a hacer pliegos? Lo dudo. De hecho, a día de hoy he tenido que aplicar lo que aprendí, pero jamás me he encontrado frente a la necesidad de elaborar un pliego, y tengo dudas de que llegue el día. Y si algún día tengo la suerte de que ocurra, creo que tengo las bases necesarias para adquirir esa competencia.

    Eso sí: coincido plenamente en que quien se mete a estudiar Biología debería ser perfectamente capaz de distinguir el trabajo científico que puede exigir ciertas “bajas colaterales”, y el “amor por los animales”. Quizás mejor sería para esos meterse a estudiar veterinaria.

  64. Arturo 9 febrero 2015 / 9:29

    Gracias por compartirnos esta visión desde tu experiencia, así como tu, estudié biología, sólo que del otro extremo del mundo, en la facultad de Ciencias de la UNAM, en México.

    Se bien que existe mucho desconocimiento de la importancia de las colecciones y quizá por ello muchas veces no son muy bien vistas por quienes están ajenos a las ciencias y por quienes se encuentran en el extremo de no tocar ningún ser vivo para no dañarlo. se ha caído en la idea falsa de que es cruel coleccionar organismos; lo cuál podría ser cierto cuando no se realiza apropiadamente ni acorde a las normas. Pero creo que dentro de nuestra formación como científicos es fundamental el conocer las técnicas pues profesionalmente las vamos a necesitar para llegar a nuestros objetivos finales de proteger o conservar la biota. Y no podemos olvidar que una colecta de muestreo es justo eso, una pequeña parte de la población que nos permite estimar su estado actual.

    Además existen lineamientos éticos de manejo de seres vivos y es muy necesario conocerlos y operar acorde a los mismos al momento de realizar experimentos, pero no podemos prescindir del uso de los mismos. Sería inviable, ya que son nuestro objeto de estudio.

    Si bien es una realidad que nos han alcanzado la tecnología y que efectivamente necesitamos a aprender a usarla a nuestro favor, de ninguna manera, por muy sofisticado que sean estos avances sustituyen a una colección biológica apropiadamente realizada y justificada con motivos de conocer y preservar la biodiversidad o al uso de organismos en experimentos que buscan una causa justificada es el modo de actuar de la ciencia, recurrimos a ellos para conocer, y sobre todo dependiendo de nuestros objetivos e intereses son las metodologías por ello conviene conocer todas las gamas posibles.

    Las colecciones biológicas además de ser fundamental como referencia es imprescindible saber realizar las técnicas de campo y laboratorio para tener una formación científica integral, ya que en algún momento de nuestra vida nos veremos en la necesidad de ese saber. Por ejemplo: Los biólogos moleculares requieren que las muestran que estudian para realizar pruebas de tejidos hayan sido colectadas con rigor científico para que una vez analizados puedan arrojarnos nueva luz sobre los organismos estudiados y puedan aportarnos información valiosa que podamos poner en un contexto ambiental o ecológico que relacione las variables y podamos conocer las causas del fenómeno observado.

    Una última cosa que si podríamos agregar es que las colecciones digitales, si bien no sustituyen a una biológica pueden complementarla. En el Instituto de Biología de la UNAM, y no dudo que en muchos otros institutos de investigación biológica existen colecciones fotográficas que nos dan una idea de cómo lucía el ejemplar al momento de su captura y esto complementa muchas veces la información del ejemplar conservado, por otra parte en algunos departamentos se ha hecho uso de la tecnología de fotocaptura y de esta forma documentan la existencia de organismos muy raros o evasivos y al mismo tiempo se evita su extracción con el fin de evitar un golpe a su población y permitiendo que el organismo siga sus procesos biológicos. Con las fotografías hemos generado una base de datos de consulta que se parecen a un muestreo tradicional, y esta muy bien documentado y aceptado por científicos como Karanth. Recalco el hecho que son alternativas y que efectivamente las colecciones son de vital importancia pero podemos complementarlas :)

    Saludos y enhorabuena por compartir sus ideas

  65. Anónimo 9 febrero 2015 / 15:04

    No es ilegal capturar insectos para colecciones privadas sin autorización?? solo pregunto…

  66. Copépodo 12 febrero 2015 / 3:58

    No sé quién ha enlazado últimamente esta entrada en facebook, pero gracias por las visitas y los nuevos comentarios

    Adriana: aunque las colecciones de los museos en parte se disfrutan por los visitantes, quizá su principal función es como herramienta de investigación para los científicos. Por supuesto, la presencia de especímenes en estas colecciones (a menudo más de un espécimen por especie) depende de muchos factores, pero su utilidad va mucho más allá del disfrute estético de los visitantes: gracias a múltiples recolecciones de ejemplares de la misma especie a lo largo de las décadas puede estudiarse, por ejemplo, la variación de la fecha de floración de algunas plantas, aportando pruebas científicas sobre el cambio climático, y muchas cosas más.

    Diplotaxis: los detalles particulares sobre cómo planear estas prácticas para minimizar su impacto y potenciar el aprendizaje dependen de muchas variables que no se pueden abordar aquí, pero por supuesto que se puede hacer, no necesariamente en los cursos iniciales quizá, (aunque no lo vería mal) pero al menos sí en los de especialización. Se trata de que a lo largo de la formación de un biólogo se tenga la oportunidad de poner en práctica ese tipo de técnicas. Entiendo que en tu caso particular no hayas necesitado nunca profesionalmente hacer un pliego, pero es como si yo te digo que nunca he necesitado hacer una estimación de producción primaria, como hicimos en las prácticas de ecología, o el cálculo del punto isoeléctrico de una enzima, como hicimos en las de bioquímica: siendo las dos afirmaciones ciertas, creo que esa experiencia me enriqueció y me completó como biólogo y para nada reniego de ellas aunque no sean técnicas que utilice hoy en día. Hay que tener los horizontes amplios.

    Arturo: muchas gracias por tu aportación y por matizar el aspecto de cómo la fotografía sirve de complemento a las colecciones, estoy totalmente de acuerdo.

    Anónimo: No conozco con detalle la legislación al respecto, que además puede ser variable entre países y regiones, pero si hay voluntad de utiliza las colecciones como método de aprendizaje, estas dificultades se pueden solventar también: por ejemplo, se pueden hacer colecciones de especies que constituyan plagas, o el departamento puede pedir un permiso de recolección para que los estudiantes recolecten un número limitado de insectos comunes en determinadas zonas. Sería cuestión de voluntad, y recuerdo que aquí no hablo de colecciones privadas como coleccionismo a secas sino como una metodología científica. Las colecciones de los estudiantes podrían donarse, por ejemplo, a la propia universidad.

  67. Diplotaxis 12 febrero 2015 / 11:51

    “Entiendo que en tu caso particular no hayas necesitado nunca profesionalmente hacer un pliego, pero es como si yo te digo que nunca he necesitado hacer una estimación de producción primaria, como hicimos en las prácticas de ecología, o el cálculo del punto isoeléctrico de una enzima, como hicimos en las de bioquímica: siendo las dos afirmaciones ciertas, creo que esa experiencia me enriqueció y me completó como biólogo y para nada reniego de ellas aunque no sean técnicas que utilice hoy en día. Hay que tener los horizontes amplios.”

    Vamos a ver: lo primero, yo desde luego para nada reniego de ninguna de las prácticas que hice, y como dije en mi anterior mensaje, me hubiera gustado aprender a hacer pliegos. Ahora bien, mi caso particular lo cito por el motivo siguiente: aquella práctica la realicé en la asignatura en la que antaño había que realizar pliegos, cosa que ahora había sido substituida por una práctica de recolección e identificación mediante claves mucho más intensiva y que a mi juicio resultó mucho más provechosa. Repito: ¿me hubiera gustado que me hubieran enseñado a hacer un pliego, aunque fuera con diez plantitas, para aprender la técnica? Sí. ¿Siento que mi formación es deficiente por no haber hecho esa práctica concreta? No, aunque reconozco que hubiera sido mejor aprenderlo.

    En resumen: lo que vengo a querer decir, es que si bien aprender el valor de las colecciones creo que es importante (lo cual puede lograrse mediante una explicación teórica y una visita a un museo o un vistazo a las colecciones de la propia facultad), en base a mi experiencia afirmo que aprender las técnicas (repito: las técnicas) para realizarlas no es algo imprescindible (aunque sí reconozco que es enriquecedor) en una época en la que se trata de una técnica que sólo se utilizará en casos de especialización muy, muy concretos (aunque en tiempos pretéritos fuera más común). Y de paso, señalo que el aprendizaje de la técnica no requiere la confección de una colección completa, sino que puede lograrse con el montaje de unas pocas muestras.

  68. Copépodo 13 febrero 2015 / 4:22

    Entiendo lo que quieres decir, pero seguimos en las mismas: puedes opinar que para saber entomología no hace falta saber montar un insecto y para saber botánica no hace falta saber hacer pliegos. Bueno, es lo mismo que decir que para saber enzimología no hace falta saber hallar el punto isoeléctrico de una enzima en un laboratorio. Pues quizá no, pero este es un artículo de opinión sobre cómo enriquecer la enseñanza de la biología con técnicas que se tienen muy abandonadas en las universidades, no sobre hasta qué punto se pueden eliminar contenidos sin que el resultado final se vea afectado. Claro que puedes dar una clase y diez sobre la importancia de las colecciones, pero ¿no será mucho más enriquecedor enseñar además cómo se hace una colección de primera mano? Ah, y no existe eso de “una colección completa”, además en ningún momento entro en números, eso depende de muchas cosas, pero imagina que esas prácticas de recolección e identificación que hicisteis hubiesen estado complementadas con la generación de pliegos testigo depositados luego en la universidad. Imagínate en lo que podría convertirse eso a lo largo de los años. Todo depende de hasta dónde quieras llegar con la profesionalidad, porque de hecho, es una buena práctica en cualquier tipo de recolección (incluyendo los inventarios de vegetación) conservar pliegos testigo de lo que se observa. En mi trabajo es habitual que si tú publicas un artículo diciendo que en tal sitio la composición florística es esta o aquella, o que el gen X de tal especie tiene esta secuencia y alguien interesado quiere comprobar algo más tarde, o actualizar el inventario basándose en cambios taxonómicos, te pregunte por los pliegos originales de esas publicaciones. Esos pliegos se convierten en la prueba científica que sustenta el artículo, tienen una relevancia enorme. A mí no vas a poder convencerme de que negar a un estudiante de biología la oportunidad de aprender a manejarse en una colección y a saber incorporar en ella materiales es otra cosa que una desgracia.

  69. pvaldes 22 mayo 2015 / 14:42

    Notición. Han conseguido fotografiar a un grupo de biólogos de los bosques en medio de su jornada laboral. Esta foto le va a encantar.

  70. Copépodo 16 octubre 2015 / 0:41

    Pues sí, muy al hilo. Y además como respuesta a comentarios que le recriminaban, y que lo han seguido haciendo. Gracias por el enlace

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