Goodbye, linux

gbyelinux

Mi amigo Xema dice que la gente es propensa a contar sus éxitos, pero mucho más reacia a compartir sus fracasos, y me parecen unas muy sabias palabras. Precisamente porque determinadas historias se cuentan sólo si te salen bien, y si no, quedan en el olvido, yo hoy me he propuesto contar la historia de un fracaso: el de convertirme en un feliz y autónomo usuario de linux que no echa de menos Windows ni ningún otro sistema operativo “meinstrim”. Me da pena reconocerlo, pero a la vez lo siento como una liberación.

Que haya decidido contarlo aquí tiene doble intención: por una parte dejar constancia de cómo ha evolucionado mi opinión respecto a estos sistemas operativos después de algunos años usándolos en distinta medida, y por otra como testimonio informativo para los promotores del linux, para que consideren qué se le puede pasar por la cabeza a un usuario potencial que está convencido de las bondades del software libre, que quiere y desea usarlo a diario pero que decide dejar de emplear su tiempo peleándose con detalles que no le interesan. No hay acritud en este post, pero sí que creo que quienes desean un uso generalizado de estos sistemas operativos deberían tener en cuenta opiniones puramente pragmáticas, como la que desarrollaré aquí.

Que comience la crónica.

Me instalé por primera vez linux en 2008 en mi portátil personal, concretamente el Ubuntu 8.04 Hardy Heron. Lo hice porque me convencieron los argumentos por todos conocidos del software libre y porque me habían hablado muy bien de ubuntu y de su versatilidad respecto a las primeras distribuciones con interfaz gráfico que conocía de vissta (Red Hat). Las ganas de aprender y las convicciones sobre futuros réditos de eficacia, rendimiento y molonidad me hicieron superar bastantes obstáculos que no me esperaba simplemente para hacer funcionar el aparato con normalidad (sonido, conectividad con la wifi o con la impresora, etc), lo típico. Al contrario de lo que esperaba, no fui capaz de resolver este tipo de problemas sin ayuda, pero es cierto que los amigos linuxeros se apiadan de los novatos, y fui tirando, con la esperanza de irme volviendo autónomo con el tiempo.

Me instalé linux en el ordenador del trabajo también, con la sabia precaución de mantener Güíndous también activo, pero con la ingenua esperanza de llegar a prescindir de él en algún momento. Por cierto que aquel ordenador en el que trabajé en Madrid jamás fue capaz de hacer funcionar sus altavoces mientras corría en linux, y tras muchas horas perdidas en busca de drivers, de hilos aplicables a mi situación y de dar la lata a  mucha gente, decidí dejarlo mudo para los restos.

Los principales problemas que tuve con ese ordenador fueron de compatibilidad y de eficacia. Básicamente, el ordenador en el trabajo (emails aparte) yo lo uso para dos cosas: para escribir textos, artículos, usar hojas de cálculo, gestionar bases de datos y hacer presentaciones (vamos, para tirar de Office) y para manejar y analizar datos filogenéticos.

Especialmente en el primero de los casos, no se trata sólo de qué formato utilice para trabajar yo mismo. Como trabajo con más gente y necesitamos compartir documentos, la compatibilidad se vuelve un asunto vital. Le he dado, no una, sino docenas de oportunidades al OpenOffice, al LibreOffice y a variantes por el estilo y con todo el dolor de mi corazón tengo que decir que a la hora de compartir documentos con terceros, los acabados eran chapuceros antes y, como veremos, creo que siguen siendo chapuceros hoy. Funcionarían medio bien en un entorno en el que todo el mundo las usase, pero ese no ha sido mi contexto laboral ni en España ni en Estados Unidos.

Donde esperaba amortizar todo lo invertido en linuxearme era en la parte bioinformática, en analizar y gestionar datos filogenéticos: la gente que está puesta en el tema usa regularmente ordenadores en sistemas unix, el rendimiento del procesador es mejor, el uso de la consola de comandos hace el trabajo más inmediato y eficiente, etc etc. Mira que lo intenté, ¿eh? Pues ni con esas. Para el trabajo de esos años, normalmente necesitaba ir desde el punto A (secuencias de ADN brutas) al punto B (árboles filogenéticos) empleando unos 10-12 programas distintos que seguían una secuencia, de forma que lo que unos producían eran el punto de partida de los siguientes. Algunos de estos programas funcionaban bien en linux, otros estaban programados en java, así que eran más o menos independientes del sistema operativo, pero otros… pues ni estaban disponibles ni se les esperaba. En el momento en el que esta cadena se interrumpía, tenía que estar reiniciando el sistema para cambiar a Windows y poder ejecutar el programa de turno y volver a linux después, algo bastante absurdo porque en Windows, todos esos programas sí estaban disponibles. La dinámica que cogió todo fue que dejé de usar linux también para los análisis filogenéticos, simplemente porque no tenía ninguna ventaja y sí el inconveniente de los reinicios.

Pese a todo, yo seguía ahí insistiendo: asistí a un curso de linux que ofrecía el centro de computación científica de la universidad, y cuando cambié de portátil sudé la gota gorda para poder instalarme linux en un sistema que básicamente tenía blindado el Windows 7 (hasta saqué un tutorial, tras el asesoramiento de Brucknerite). Sin duda que todas estas experiencias (incluyendo la de cargarme una vez por accidente todo el sistema y tener que reinstalarlo desde cero, que a quién no le ha pasado y que menudas risas me eché) han hecho callo y me han enseñado mucho, pero, ¿Para qué? A fuerza de no necesitarlo y de no tener problemas de compatibilidad, imagen, sonido, juegos (raramente), navegación, etc con Windows 7, el linux quedó abandonado en sus particiones, que incluso llegué a reducir y que quedaron como un espacio para tener una copia de seguridad, y poco más.

El último capítulo es muy reciente y se inició hace unas semanas. Decidí comprarme un ordenador de sobremesa para el despacho: la universidad tiene unos DELL en el stock de segunda mano muy apañados, pero por asuntos de licencias (ya que se ofrecen al público general) vienen con un linux. Como el cacharro era majo y muy barato, me lo agencié a pesar de que venía con linux. Concretamente un Linux Mint 15. Como voy a ponerme a aprender cosillas nuevas de programación y de bioinformática aplicada a datos genómicos, se me pasó por la cabeza la idea de darle una nueva oportunidad a linux. De nuevo, había oído que Linux Mint era la versión refinada de los ubuntu, y que LibreOffice había avanzado una barbaridad en lo que a compatibilidad se refiere, así que, dicho y hecho: retomaría linux.

Al principio, todo más o menos bien: el cacharro encuentra la wifi, la impresora y se actualiza bien (Obvio un pequeño susto que tuve borrando el usuario que venía por defecto y creando un nuevo administrador). Los altavoces no se oyen, aunque si enchufas los cascos, sí, así que decido dejarlo por el momento. Instalo los navegadores habituales y los programas con contenidos sincronizados: el dropbox y el Mendeley, y todo parece ir bien, sorprendentemente (Me alegro para mis adentros de no haber confiado en Ubuntu One en su día). No hay versión para linux de Google Drive, pero alguien se ha molestado en hacer un arreglo, sigo el tutorial, y funciona bien. Tiene buena pinta.

Llega la prueba de fuego: me descargo la última versión de LibreOffice. Bien. Abro el borrador de un artículo que tengo a medias, con correcciones y descubro para mi pesar que hay cosas que nunca cambian: el texto es una amalgama de distintas fuentes, muchas citas bibliográficas han desaparecido y la numeración de las páginas no coincide con el documento original. Horas más tarde utilizo una plantilla para generar una factura y el destinatario me dice que le ha llegado en blanco. Ninguna de estos contratiempos merecen hacerme perder el tiempo: no aportan nada y no tienen solución. Incluso simplemente modificando el zoom, en un momento dado el LibreOffice se cierra sin previo aviso. Lo siento mucho, pero LibreOffice no es alternativa para nada en un mundo donde tienes que trabajar con gente que no usa LibreOffice, y esa es la cuestión: sí, es una putada que estemos todos vendidos al Office de Bill Gates, pero yo no voy a ir a la gente de mi alrededor diciéndoles qué editor de textos tienen que usar. Cada uno usará el que quiera, pero a la hora de la verdad, si no puedes hacer algo tan sencillo como revisar un documento compartido y devolverlo sin que parezca que un mono ha estado apaleando el teclado, la supuesta compatibilidad de la alternativa libre es pura ilusión.

Después de respirar hondo, me digo que incluso eso tiene solución. Cuando esté en modo “escritura” puedo traerme el portátil, o trabajar en algún otro ordenador del laboratorio, o yo qué sé. Bueno. Acepto. Ahora vayamos a los programas de análisis, donde esperaba encontrar mayores éxitos. Intento instalarme el R. ¡El puto R! ¡Que casi se instala solo! Bueno, pues no se instala, me hace falta un compilador nosecuantitos. Empiezo la típica peregrinación por ¡los foros!

Mi experiencia con los foros de linux darían para otro post, la verdad, pero intentaré no extenderme así que diré sólo un par de cosas. A menudo son útiles, cierto, pero la mayor parte de las veces los he encontrado desesperantes. La comunidad linuxera en principio es muy dada a ayudar, pero ni se te ocurra preguntar tu problema a las bravas en un foro. La primera regla de los foros de linux es que no se pregunta en los foros de linux. Primero hay que asegurarse de que tu pregunta no está respondida ya, cosa que en foros que a veces tienen miles de hilos y años de historia, no es tan fácil como parece. Por lo general yo prefiero no armar bulla y simplemente buscar algún hilo que parece que se aplica a mi circunstancia. Las situaciones más cómicas son aquellas en las que para solucionar tu problema no lo puedes hacer directamente y te tienes que bajar un emulador de jarepéich para luego cargar el clánder diodenal y probar a ver qué tal. Catorce pasos de tutorial. Venga, vamos allá: después de seguir paso a paso una docena de instrucciones, cuando estás casi en el final, te empiezan a saltar mensajes de error que no le surgieron al afortunado linuxero que preguntó en el foro, que le está agradecidísimo al que escribió el tutorial porque hasta su marido ha dejado de roncar. Pero no, tú te quedas atrancado en el paso doce, copias el mensaje de error, lo pones en Google y llegas a otro tutorial distinto para resolver ese metacontratiempo: “¡Resulta que ibas tú tan pancho por ahí sin un clímper-compilator X5! ¡Hombre de Dios! ¿Cómo se te ocurre ir por la vida sin el clímper-compilator? ¡ya te vale! Aquí te lo explico yo en siete cómodos pasos”. Después de toda una mañana intentando resolver tu primer contratiempo, de haberte instalado a medias una jartá de programas que no sabes ni para qué sirven, ni dónde han ido a parar ni si los volverás a ver alguna vez, ni te importa, porque lo que tú quieres es descargarte el puto R, al final, te rindes.

En mi caso, rendirme significa mandarle un correo electrónico a alguno de mis amigos linuxeros que son los que siempre me han sacado las castañas del fuego y que siempre tendrán un lugar especial en mi memoria RAM y mi disco duro: Brucknerite, Eulez, Miguel, Paquillo… de no ser por vosotros aún estaría llorando para conectarme la wifi con el Ubuntu 8.04. Pero no voy a ponerme sentimental: en el caso del R lo que pasaba era que mi versión de Linux Mint era demasiado antigua (un año) para soportar la pesadísima carga de instalar el R-base así sin avisar. (¿A quién se le ocurre?). Efectivamente, fue actualizar a Mint 17, y ningún problema, pero la cuestión no es esa, la cuestión es que tras años de (intermitente) contacto con el linux, no he sido autónomo para resolver un problema trivial, pese a haber pasado una mañana entera buceando en los foros de linux. Esa mañana fue una completa pérdida de tiempo: no me enriqueció en absoluto, no aprendí nada nuevo y no me dio nada que no hubiese tenido en Windows tras quince segundos de instalación.

Aún me quedaban cojones para, pese a todo, seguir intentándolo. Me descargué los programas filogenéticos basados en java, que funcionaron sin problemas, me configuré yo solito el acceso al cluster de computación (olé) y traté de cerrar el círculo instalándome los programas que sólo funcionan en Windows ejecutándolos a través del famoso Wine. Ni una vez, oidme bien, ni una puta vez he conseguido hacer funcionar nada a través de Wine. Contuve la respiración. Por desgracia, en esta nueva oportunidad, nada parece haber cambiado. La instalación va sin problemas y hasta la ejecución parece normal, pero cuando parece que ya casi está, acaba saliendo algún mensaje chungo y una disculpa muy educada. Sospecho que el Wine debe ser cojonudo para instalarte el buscaminas o el Paint, pero hubiese vendido mi alma al diablo por hacer funcionar el MEGA6. No pudo ser.

Cansado y ya al final de un día entero dedicado en exclusiva a intentar dotar a mi ordenador nuevo simple y llanamente del mismo potencial que tenía con el Windows 7 del portátil, decidí perder un poco el tiempo con las tontadas estéticas: salvapantallas, efectos y demás. Por supuesto, las cosas realmente molonas (escritorios cúbicos y ventanitas de gelatina), nunca las puedes hacer en tu ordenador, tengo esa mala suerte. Lo ves que lo consiguen los otros en los foros, y te animan a que reconfigures tu tarjeta gráfica en sólo quince pasos, pero decido no tentar a la suerte y conformarme con lo básico. Sin embargo, activo una extensión para que el fondo de escritorio alterne entre distintas fotos (una extensión hecha precisamente para Linux Mint) y, ¡tachán! El ordenador se queda clavado. Y esta es ya la última (lo prometo) de mis críticas a linux: los acabados chapuceros que surgen cuando menos te lo esperas. Si una extensión nativa de linux para personalizar el escritorio es capaz de dejar clavado el equipo, imagináos lo que pueden llegar a ver tus ojos.

Llegados a este punto analicé lo que tenía delante tras una jornada de trabajo: un equipo majo y potente que no puedo usar para trabajar en artículos ni para compartir documentos ni para realizar muchos de los análisis que uso regularmente. Un equipo en el que hecho de menos muchos de mis programas favoritos y que no tiene sonido. Entonces me hice la pregunta que debería haberme hecho hace mucho tiempo.

¿Por qué cojones sigo empeñándome en usar linux?

Mi análisis racional, ya con unos cuantos años de experiencia y con una idea clara de la curva de aprendizaje y del balance entre el uso que le doy al ordenador y qué beneficios me da es bastante clara: intento usar linux por principios, pero objetivamente, es un obstáculo tanto para mi trabajo como para mi ocio. Cuando me fijo en mis amigos linuxeros, ellos tienen algo que a mí me falta: pelearse con el linux es un objetivo en sí mismo. Les gusta enfrentarse a esos retos y resolverlos. A mí, por supuesto, me satisface cuando soy capaz de resolver por mí mismo un problema, pero en el fondo no es para eso para lo que yo uso un ordenador. Mis desafíos se centran en el otro lado: en escribir el artículo, en interpretar unos datos, en ejecutar los análisis. El sistema operativo para mí es sólo un medio, no un objetivo. Si el uso de un sistema operativo libre implica que debes ver en él un objetivo, que te tiene que gustar esa parte de bricolaje digital, esa claramente, no es mi guerra. Pasé por el aro precisamente porque se vendían estas distribuciones como una opción “light” con la que poder hacer tu vida digital sin complicaciones en software libre, una alternativa asequible al alcance de todos. La realidad, en mi caso (y no pretendo extrapolar) es que linux me ha enseñado muchas cosas, cierto, y me ha hecho perder mucho tiempo, cierto también, pero nunca, jamás, ni una sola vez, me ha permitido hacer algo que no pudiese haber hecho con un sistema operativo convencional con igual o menor esfuerzo. No se puede descartar que en el futuro necesite usar linux para algo, pero hoy por hoy, mi veredicto está muy claro: es el momento de decir adiós.

Y despido esta crónica que no tiene por qué interesar a nadie con un recordatorio sobre el proselitismo informático: estoy familiarizado tanto con Windows, Linux y MacOS, he tenido dolores de cabeza y ganas de romper pantallas y golpear discos duros con tremenda fuerza en todos y cada uno de estos sistemas operativos (Sí, con Mac también, no me déis la chapa los maqueros que tenéis delito también). No veo que ninguno de ellos sea en sí mismo intrínsecamente mejor que los demás, si, como yo, te importa bastante poco el sistema operativo en sí y lo que quieres es usar el ordenador. La variable que sí que me parecía, y me parece, de interés es el hecho de que Linux se trate de software libre. Siempre contará con mis simpatías por ello. Entiendo que sus desarrolladores no trabajan para mí, y que no tengo derecho a exigir nada por ser usuario, pero para convertirse en una alternativa real a gran escala (y entiendo que esto está en mente de muchos) hace falta algo más. El mejor sistema operativo es el que no se siente.

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62 thoughts on “Goodbye, linux

  1. Ángel 31 julio 2014 / 10:32

    “…pelearse con el linux es un objetivo en sí mismo”. Exacto, yo usaré aquel sistema operativo o aplicación que me solucione problemas que qiera resolver, no el que me cree problemas nuevos. Lo que pasa, estimado copépodo, que al ser algo mayor ya se me agotó la paciencia hace tiempo y tengo decidido no perder más el tiempo con nada diferente (léase S.O. o cualquier otra cosa) a no ser que me den poderosas razones. Y con Linux no las hay para lo que yo hago.

  2. anxova 31 julio 2014 / 10:46

    Hola, Copépodo.

    Yo justamente acabo de abrir un blog de Linux, aconsejado por los administradores de un grupo de Linux en el que participo. Y en fin, ahora mismo estoy con Chakra Linux y Manjaro, también he empezado por Mint…

    Pero aplaudo tu decisión. Como bien dices el S.O. que usas debe ser el que te va mejor. Y en tu caso claramente no es así, por lo que has hecho bien en desistir.

    Yo tengo una frase que se aplica a Linux pero que vale si cambiamos “distro” por “sistema operativo”. Y es “si alguien te dice ‘la distribución XXXXXX es la mejor” bloquéalo inmediatamente”. Porque precisamente hay muy diferentes formas de utilizar algo tan versátil como un ordenador y lo que te va bien a ti no tiene porque ser bueno para otra persona.

    La filosofía colaborativa y de “infinita variedad en infinitas combinaciones” de Linux parece que sería lógico que confluyera con los usos científicos. Probablemente con el tiempo aparezcan herramientas libres que sustituyan con ventaja a casi cualquier programa profesional, o incluso mejor: con el tiempo seguramente hasta Microsoft vea en Linux un mercado interesante y aparezcan las alternativas profesionales de software que hagan de Linux un sistema realmente todoterreno.

    Pero evidentemente esos tiempos aún no han llegado. Puede que lleguen o puede que no, la esperanza es lo último que se pierde y la reciente entrada de Steam anima a pensar que poco a poco las cosas mejorarán en ese sentido.

    Yo me muevo en campos más relacionados con la imagen, el diseño… y aunque no soy diseñador, conozco diseñadores gráficos profesionales que sí utilizan Linux aunque se caguen en sus muelas porque ese ámbito profesional todavía no está bien pulido en Linux. Yo, francamente, no sé si tendría tanto empeño, la interfaz de Gimp me parece diseñada por el mismo Satán para amargar la vida a la gente.

    A mí KDE “me va bien” con Chakra, que es una distro “talibán-KDE”. Todo lo de GTK está metido en un ghetto, separado con alambradas del sistema puro QT, y ese “racismo” de librerías funciona muy bien. Por fin en KDE he dejado de tener cierres repentinos de LibreOffice, o problemas con Firefox y la tarjeta gráfica. Las distros basadas en Arch, como Chakra o Manjaro simplifican el asunto sin que se pierda demasiada compatibilidad comparando con las distros Debian/Ubuntu. Pero claro, es mi receta personal, lo que a mí, que básicamente uso texto para convertirlo en PDF o exportarlo a otros programas, me va bien. Tengo un Photoshop antiguo (CS2) que uso en lugar del Gimp (como digo, mi disciplina de partido no va tan allá) pero con Wine. Y para casos desesperados tengo mi emulador Virtualbox con un Windows. Tengo una serie de comandos como export o stapler para preparar PDF a partir de imágenes o unirlos, mis editores de vídeo, audio, visores de imágenes cojonudos como Gwenview…Para lo que ahora mismo está siendo mi trabajo diario y hasta excepcional, Linux me funciona bien. Pero si volviera a dar clases de Autocad tendría que hacerle sitio a Windows de nuevo, no hay alternativas serias por ahora, pese a que ya hay cosas dignas. Mientras Autodesk vete Linux los arquitectos e ingenieros tendrán que usar Windows o -si su molonidad desaforada se lo dicta- usar Autocad para Mac, que no es exactamente lo mismo…

    Yo creo que quien se haga cruces porque otra persona use patatín o patatán en su ordenador y en su trabajo es que le falta un hervor.

    Te dejo un enlace a mi bloj de Linux, que es un recorrido absolutamente personal por ese mundillo, por si te apetece verlo.

  3. darksapiens 31 julio 2014 / 11:03

    Qué identificado me siento con todo esto. Dejas perfectamente claras todas las razones por las que no uso Linux como sistema operativo por defecto en mi ordenador y por qué sigo usando Mac a pesar de que algunos linuxeros me miren mal. Obviamente, y como dices, también me he tenido que pelear bastante con MacOS y maldije su estampa cuando tenía que instalar ciertas cosas o quitaron soporte para otras. Pero lo de perder días en poder hacer algo que ya tienes en otro sistema lo estoy sufriendo bastante últimamente, debido a que algo que compila y se ejecuta perfectamente en Mac no tiene memoria suficiente en mi portátil y hay que mandarlo a ejecutar a las máquinas de cálculo con Linux…

    En fin, que gracias por el artículo :P

  4. agu2v 31 julio 2014 / 11:36

    Juas, pues aunq mi experiencia con Linux no ha sido tan intensa como la tuya, me he sentido identificado cuando intenté instalarme el Debian xD. A mí, q tampoco me gusta perder el tiempo en algo q no he elegido yo, al segundo día de intento lo mandé al carajo. Mi última prueba fue con Linux Mint y también acabe mandándolo al carajo por una cosa muy simple: la batería me duraba menos q en windows y el wifi recibía peor. Pos como tú has dicho, tras hacer un análisis racional lo mandé a tomar viento fresco. Desde entonces espero el día pa probar de nuevo, pq ganas tengo de tener Linux. Pero no a cualqier costa, claro, me tiene q ofrecer algo más para poder pelearme con todos esos contratiempos.

    Así q te entiendo, vaya.

  5. Pipistrellum 31 julio 2014 / 12:24

    Esas no son formas de abandonar linux. Tienes que ir a un foro y decir que linux es un asco y no sirve para nada y los linuxeros son unos pringaos XD.

    Es broma. Se agradece tu paciencia con el sistema operativo.

    Yo creo que has dado en clavo. Es como al que le gustan los libros y se pasa horas en la bilioteca curioseando. Al final sabe donde estan las cosas casi darse cuenta. Pero viene otro buscando un libro concreto y como la biblioteca es muy grande no da con él.

    Como digo, no estoy muy de acuerdo que de los problemas o los malos ratos se aprenda mas. De los problemas se aprende mas por ser nuevos que por ser problemas.

    Lo ideal es no tener problemas que te entorpezcan, que los problemas los tengan otros, poder evaluar si son interesantes y/o asequibles, Ayudar al otro y que te esté inmensamente agradecido.

    Yo creo que en linux vendria bien algun servicio de teleasistencia. Donde telematicamente te solucionasen la papeleta, pagando unos euros al mes.

    Para gente mayor le vendria muy bien y se sacaria mucha información para le desarrollo del software.

    El problema es que no sé cual seria el coste y si seria viable y de un precio razonable.

  6. anxova 31 julio 2014 / 12:55

    Yo antes de pasarme definitivamente a Linux pasé por etapas de prueba y “al carajo” sucesivas también, jajaja. Es un poco como comer con palillos, que hasta que le encuentras el punto acabas tirando los palillos y comiendo con el tenedor.

    En realidad lo que me hizo pasarme fue ver que en el portatil VAIO que conseguimos, Linux funcionaba mejor y más “a la primera” que Windows 7. Mantuve el arranque dual bastante tiempo hasta que al fin me pude apañar con un Windows virtualizado -que hoy en día uso muy poco- y Wine.

    Yo imagino que el servicio que dices lo habrá ya para empresas (RedHat y Ubuntu si mal no recuerdo lo ofrecen), pero que haya algo así para el público general dependerá de que Linux se haga más popular.

    Lo cierto es que para gente mayor, de los que tienen el ordenador mantenido por un yerno, sobrino, hijo o nieto, yo estoy encontrándome con que Linux me da menos trabajo. A mis hijos y a mi suegra les mantengo los ordenadores yo desde siempre y ahora no tengo tantas llamadas a horas intempestivas ni sustos. “Oye, que me sale un mensaje que…” Supongo que no se ha visto aún ese potencial, porque yo ahí veo un nicho de negocio claro.

  7. Pipistrellum 31 julio 2014 / 12:58

    Hay un libro que critica el funcionamiento de UNix con bastante fundamiento y retranca. Tal vez te apetezca leerlo en este momento para sentirte comprendido, disfrutar el ensañamiento y tener mas artilleria para criticar a UNIX o simil.

    La dedicatoria con todo el retintin.


    The front-matter page’s dedication says: “To Ken and Dennis, without whom this book would not have been possible.” These are references to Ken Thompson and Dennis Ritchie, the creators of Unix. Dennis provided an “anti-foreword” which the authors placed near the beginning of the book.

    El libro lo descubri aqui en la wiki tienes el PDF con el libro completo.

  8. eulez 31 julio 2014 / 13:15

    Mmmm… bueno, varias cosas. A ver, primero el mundo real. Yo tengo Windows 7 instalado por aquí y por allá. Por ejemplo, para los videojuegos y para usar algún programa privativo de análisis de datos sin el que no puedo vivir (OriginLab) y que funciona regular (o no funciona) al intentar instalarlo con Wine en Linux (alguna versión sí, otras no). La guerra SO libres vs. privativos se libra en el software y los programas estándar “que usa todo el mundo”. Si todo el mundo usa Word, vamos listos. Si todo el mundo usa tal programa que solo funciona en Windows, vamos listos. Y así.

    Ahora el mundo linuxero. Algunas distribuciones son desesperantes, como lo ha ocurrido a Ubuntu en los últimos años y es cierto que hay cosas que hay que pelearse con ellas y otras que es mejor olvidar porque no merece la pena perder tanto tiempo en ellas. La cosa es cual es el beneficio respecto al esfuerzo invertido. Como dices en la entrada, en realidad no hay distribución perfecta y cada cual falla en algo. No creo que el andar lidiando con aprender cosas de la distribución y de las instalaciones sea un objetivo en sí, la verdad. Es que es el precio a pagar por tener una infinitud de software gratis a tu disposición.

    Sobre el famoso problema del Word. Es que para textos normales LibreOffice es más que suficiente, se guarda en doc clásico para dárselo a otra persona y listo. Si quieres compartir el archivo solo le tienes que decir a los colaboradores que por favor no graben en docx, que supongo que es donde está el problema. En cualquier caso, si es solo por esto, pues trabajas en Windows y listo ¡o usas Google Drive! Pero aquí tenemos el problema del estándar. Si todo el mundo lo usa, pues o haces encaje de bolillos o vas listo.

    Sobre los programas en Linux, yo no puedo vivir sin mi gedit, mi terminal de comandos y mi nautilus, etc, etc. Además de otros programas especializados que solo están en Linux. Todo lo demás funciona más o menos bien, vídeos, edición de imágenes, etc. Y todo gratis (o sin pirateos). Porque claro ¿qué pasa con Windows? Pues lo de siempre: que hay que crackear/piratear casi todos los programas si no tienes licencias, que tienes que poner un antivirus y un firewall, que tienes que darle a reiniciar cada vez que instalas algo, que cada instalación es un puto coñazo, que no existe el apt-get install, que el registro se te llena de mierda y de programas que se inician al principio, que el sistema operativo se vuelve inestable al cabo de dos años y hay que volver a instalar, que vives con el miedo de la pantalla azul o de que algo se bloquee sin que le hayas dado a grabar, que la cuenta de “Administrador” es un cachondeo, que cuidado con darle doble click a un exe raro que te la lía, etc, etc. ¿Que te merece la pena todo eso por tener una versión de Word moderna? Bueno, pues depende de las necesidades de cada uno, ya digo. A mí desde luego no me merece la pena. Me merece más la pena decirle a la gente con la que trabajo que me manden un formato que pueda usar.

    Entiendo que a la gente con un uso común del ordenador le valga el Windows, especialmente el 7, que está bastante bien y te detecta hasta la taza de café que pones encima de la mesa. Pero vaya, la mayoría de la gente que usa el Windows tienen a un amigo que les instala todos los programas que necesitan (bajándoselos pirata) y les mira el ordenador cada vez que tengan un problema (que lo van a tener). Esos amigos solemos usar Linux, y hacemos todo lo posible porque todo el mundo lo use. Sobre todo para que nos dejen en paz.

  9. Miguel 31 julio 2014 / 13:28

    Hola Copépodo,

    La verdad es que es una pena hayas abandonado Linux porque te encontraste con una distribución que no era “estable” (Linux Mint 15 no está basada en una Ubuntu LTS, Long Term Support), porque LibreOffice te descoloca el texto (esto es debido a que los tipos de letra de MS Office son también propietarios y no coinciden con los que vienen por defecto aunque tiene solución) y que Wine no te permite correr un programa (por cierto MS Office lo puedes hacer correr sin problemas con ello).

    Linux es un sistema operativo minoritario, es probable lo sea por mucho tiempo (y no me vendáis otros que Android es Linux… que lo se, pero está extremadamente tuneado como para pensar que ya es casi otra cosa) y hay que ponerle tiempo y paciencia. Seguro que si invirtiéramos la mitad de lo que nos gastamos en licencias de Windows en pagar desarrolladores de software libre otro gallo nos cantaría. Y es que el software libre no tiene por qué ser gratuito. ¿Alguien se ha gastado un duro en el soporte de Canonical para Ubuntu? Afortunadamente algunas grandes empresas e instituciones lo hacen y por ello podemos disfrutar de mejoras con el tiempo. Si uno se aprovecha de algo “por la cara” y no funciona ¿qué derecho se tiene de queja?

    De todos modos creo que tu decisión es la correcta y a estas alturas hay que ser pragmático, sin embargo es interesante tengas presente de la trampa en la que te adentras cada vez que sigues usando Windows, formatos propietarios y programas privativos en general, y sobre todo en el ámbito académico y de la investigación.

    Seguro que en otro momento te animas a probar de nuevo…

  10. Jaime Buelta 31 julio 2014 / 15:35

    El “problema” de los SO, no es tanto los sistemas operativos en sí, sino el entorno en el que uno tiene que moverse. Si toda tu empresa trabaja con un programa específico de Windows o de OS X, pues es a lo que hay que adaptarse.

    Aun así, lo que es una maravilla son las máquinas virtuales, que hacen que puedas plantearte, si sólo necesitas un 10% de tu tiempo en un SO que no es el que te gusta, pues que puedas estar más a gusto el resto del tiempo.
    Al final se trata de eso, de gustos y colores.

    El tema de los documentos es un fastidio en cualquier caso, pero últimamente lo que yo he venido notando es que cada vez se usan más Google Docs y te ahorras los problemas de andar enviando documentos y de incompatibilidades (aunque se reduce mucho la funcionalidad, claro)

    Yo he pasado de Windows a Linux y ahora a Mac (como soy programador, al final el hecho de ser un Unix “bonito” tira mucho). Hace ya como 5 años que no uso Ubuntu, pero recuerdo que en su momento me daba menos problemas de drivers en mi ordenador que los que me daba Windows XP.

  11. jmongil 31 julio 2014 / 16:04

    Así te funcionaban los auriculares, pero no los altavoces. Pues si que es raro el Linux ese.

    Yo sigo en casa con el Windows XP y mientras furule ahí se queda.

  12. anxova 31 julio 2014 / 22:10

    Esta frase resume lo que opino yo también: “El mejor sistema operativo es el que no se siente.” Dependiendo de qué máquina y qué sistema y qué uso se le dé cambiará la percepción que se tiene del S.O. y puede que si la combinación no es adecuada lo “sientas” de verdad.

    En mi caso estuve mucho tiempo sintiéndome a gusto con MacOS, luego con Windows 2000, con XP Mint KDE y ahora con Chakra Linux. No considero que haya tenido menos problemas con ninguno de ellos. Como también se ha comentado, cada sistema tiene sus ventajas y sus problemas propios. Y para mí momentos clave de cabreo-agobio han sucedido tanto en Mac como en Windows o Linux. En Windows recuerdo cuando yo, que me jactaba de no haber sido infectado nunca, pillé en mi PC un virus de origen ruso que tardó una semana en tener una buena vacuna. Se autorreplicaba constantemente y lo peor es que atacaba a los antivirus y cerraba la conexión para impedir las vacunas. Fue la primera señal de que Windows no era lo ideal. En Linux he sufrido desengaños con Debian, del que me harté al cabo de un mes y pico de dependencia de los foros para todo.

    Lo mejor que me ha pasado en Linux últimamente es conocer el mundo Arch. Distros derivadas en las que se utiliza el modelo “rolling release” que hace que tu máquina siempre tenga las últimas versiones y que, aunque haya algún problema de vez en cuando, el sistema no se rompa al actualizar. Sigo con KDE y Chakra me tiene razonablemente tranquilo.

    Pero no descarto en el futuro tener otro escritorio, otro S.O. o incluso dejar totalmente de usar los ordenadores. Quién sabe.

  13. Multivac 1 agosto 2014 / 0:26

    Joder, esta entrada podría haberla escrito yo mismo hace un par de meses, linea por linea!!!! (salvo lo de la genetica esa). He pasado por las mismas etapas y frustraciones que tú, pero en menos tiempo. Me instalé Ubuntu hace algo menos de 3 años, y mi entrada al mundo Linux ya me avisaba de lo que venía: no sé qué hice mal, que en vez de instalar Ubuntu al lado de Windows, lo instalé encima. Pero como estaba con ganas de probar tiré p’alante.

    El primer problema vino con el Word. LibreOffice nunca me ha gustado, pero a mi me pasaba al revés que a tí, nunca fui capaz de hacer funcionar VirtualBox, así que los programas que usaba en Windows los abría en Wine. Cuando compartía un word después de haberlo abierto en Wine,el resultado era poco menos que horrendo: se comía todos los caracteres especiales (adiós fórmulas, adiós referencias bibliográficas), juntaba palabras y cambiaba el formato de todas las tablas y figuras. Un desastre, vamos. Qué hice? Pues buscar ayuda en los foros. Los foros!!! La de páginas que se podrían escribir sobre ellos. Pues no me habré pasado horas yo ni nada buscando soluciones a los problemas más variopintos. Porque como bien dices, las soluciones que encuentras nunca parecen funcionarte a ti. Siempre te falta un paquete, que cuando quieres instalar descubres que es para una versión más nueva (o más vieja) que la que tu tienes. Y vuelta a buscar en los foros. Nuria siempre me decía que perdía mucho tiempo en los foros, y al principio yo respondía orgulloso: “pero estoy aprendiendo un montón”. Porque sí, durante meses he sido Linuxero convencido, hasta que llegó un día que me dije: “Aprendiendo, qué?” Para qué?” Al final estaba pasando horas para aprender a solucionar problemas que jamás debería haber tenido.

    Sí, ganas libertad. Sí, usas software libre. Y sí, tienes a tu disposición infinidad de software gratis y muy bueno. Pero también es cierto que cada vez me he encontrado con más programas que necesitaba para el trabajo y que no estaban en Linux. Al final, entre el modelo de simulación que usaba para mi tesis, el word, el programa que usaba para las figuras (SigmaPlot, soy nuevo en R) y alguno más, resulta que llegó un momento en el que los programas en los que ocupaba el 80% de mi tiempo no estaban en Linux. Y de qué me sirve poder escoger el programa de gestión de fotos o de música que quiera, si cada vez que quiero hacer aquello que hago más a menudo me está dando problemas?. Simplemente llegó un momento en que estaba afectando a mi productividad, en que dejé de tener tiempo para volver a meter las referencias del paper que el señor Wine había decidido borrar.

    Ya acabo. Al respecto del efecto del estandard que menciona Eulez, me está pasando una cosa curiosa. Hace meses que me pasé a Mac – y de momento de maravilla, pero quiero esperar más antes de valorarlo del todo – pero estoy empezando a trabajar con modelizadores (de los de verdad, de los que crean modelos, no los que solo los usan como yo), y entre ellos el standard es Linux. Y esta semana he revivido fantasmas, ya que he perdido 2 dias en conseguir correr un programa en C++, porque el que lo habia programado lo habia hecho en Ubuntu, y yo tenía en Mac. De quien es la culpa? No lo se, pero de momento opto, como dices tu, por un SO que no se sienta.

    Goodbye Linux

  14. Ángel 1 agosto 2014 / 9:04

    Me llama la atención que se use la disponibilidad de aplicaciones libres o gratuitas como argumento para usar Linux como si para Windows no hubiera infinidad de ellas. R y Gimp, dos de las aquí mencionadas, tienen versiones para ambos S.O., por ejemplo.

  15. Sophie 1 agosto 2014 / 9:09

    Exactamente lo mismo me pasó a mí. Instalé Linux en mi portátil y a los 8 meses tuve que desistir. Me desesperaba pasar más tiempo intentando solucionar problemas informáticos que trabajando con el ordenador. Y los foros de Linux son desesperantes.

  16. eulez 1 agosto 2014 / 11:30

    A mí me llama la atención la poca experiencia/conciencia que se tiene acerca de los defectos de los SO de Microsoft. Parece que ya todo el mundo considera normal que se te pueda colar un virus cualquiera (algo muy habitual cuando trabajas con colaboradores y todos lo hacen en Windows, especialmente con productos de Office) y te la líe parda. Sólo por esta razón, solo por esa, ya merece la pena usar cualquier otro sistema operativo. Por no vivir con el miedo de que se te vaya todo al carajo. Como ya he dicho, supongo que todo el mundo debe tener un amigo o amiga informático (o servicio informático) que les deje el ordenador niquelado cada vez que se tiene un problema con el Windows de las narices. Felicidades.

    Se habla mucho de “instalé Linux”. ¿Pero qué Linux? Copépodo hace un repaso de las principales distribuciones y es cierto que ahora mismo no es sencillo encontrar una distribución sencilla que en donde funcione todo bien (Linux Mint es posiblemente la más asequible). Yo tengo instalado en el ordenador del curro la Ubuntu 12.04 LTS (antigua) y va de lujo, pero vaya, no sé.

    Si lo que se quiere es una copia de Windows, pero que no sea Windows, eso todavía no existe. Si lo que se quiere es un Windows, pues es cierto que es mejor usar el original. En cuanto a la complicación, a mí es que me resulta algo gracioso cuando pienso en los Linux de hace 15 años.

    En cualquier caso, a propósito de lo que dice Multivac, es eso lo que marca la diferencia. Si los programas que necesitas no están en el SO que usas, es que necesitas otro SO. Pero me resulta un poco chirriante que ese programa resulte ser el Word. Vamos, muy chirriante.

    Por cierto ¿cómo de bien visto está no usar Windows o Mac OS en EEUU? Porque por mi experiencia, los yanquis (en su mayoría) son mucho de pagar sus licencias de las cosas que hacen sus empresas ¿no? Eso del software libre me da que les debe sonar un poco “comunista” ¿a que sí?

  17. Juan CBS 1 agosto 2014 / 13:12

    Vaya! yo creí que los científicos usábais lateX para escribir los artículos y no word! Cosas veredes.

    La verdad es que llevamos demasiado tiempo colgados de la teta ofimática de MS y por más que lo intenten, tanto en cuanto MS siga teniendo los formatos cerrados no habrá modo de que nada sea compatible con nada. Considero que las universidades y las administraciones deberían obligar a hacer la documentación en ODF o similar para al menos garantizar que pase lo que pase siempre será posible volver a abrir en condiciones esos documentos. Si un día se le ocurre a MS quebrar, pero no se le ocurre liberar el formato y éste desaparece, va a existir una tremenda cantidad de información ilegible.

    Esto ya nos ocurrió en décadas pasadas cuando MS destrozó la experiencia web al imponer su internet explorer para todo. Las webs eran compatibles 100% con IEexplorer pero no con otros. Un sistema universal que se había diseñado en el CRN para permitir eso, intercambiar info entre todo el mundo sin problemas fue tumbado simplemente porque MS copó el mercado e hizo cambios al estándar sudándosela absolutamente todo.

    Pues lo mismo ocurre hoy todavía con la documentación procesada, los .doc .docx se abren bien con word y los demás o hacen ingeniería inversa, y ya sabemos qué pasa con eso, o no lo logran.

    Vamos que yo no veo mal usar el formato de MS, pero al menos deberían abrirlo si quieren que lo suyo sea el estándar.

    Finalmente: imagínate por un momento que no ves o que ves mal y que a ello tienes que añadir cuestiones de accesibilidad. Entonces sí te ibas a dar de cabezazos contra las paredes. Lo que en un sistema es más o menos accesible, en el otro no lo es y al revés, o lo que podría ser accesible te cuesta el doble de lo que cuesta el hardware y claro, acudes a los productos medicinados con el riesgo que ello supone.

    Complicado esto de los ordenadores. Como un buen amigo mío dice: el único interface intuitivo y universal es el pezón.

    Salud.

  18. anxova 1 agosto 2014 / 13:33

    Yo creo que como en muchos otros campos, muchas veces acabamos aceptando como normal algo que viene viciado desde su origen. Es lógico, es habitual, pero no quiere decir que sea correcto. Y cuando hay que buscar un culpable se culpa justamente a quien lo hace bien.

    Me explico. Cuando se intercambian archivos de Word, en una inmensa mayoría estaremos viendo archivos mal formateados (por ejemplo, que usan espacios en lugar de tabuladores), que usan tipos de letra propietarios que sólo están en determinada versión de Word y de Windows, que añaden imágenes ancladas al texto y no a la página, que además están incrustadas, y que por si fuera poco tienen archivos de sonido o vídeo incrustados que realmente no tienen mucho sentido en un documento de texto con fotos. Por no hablar de las diferentes versiones de Word y las incompatibilidades entre los formatos de unas y otras versiones.

    Evidentemente, cuando un editor de textos como Writer de LibreOffice, que utiliza estándares abiertos y universales se encuentra con la fiesta de ocurrencias totalmente personalizadas de los archivos así, descoloca los elementos. Porque realmente los documentos de Word no están pensados para que los abra ningún otro programa, y sólo Word entiende qué coño utilizó el usuario. Un texto de Word simple, bien formateado, que use tipos de letra universales (como Times) y que ancle sus imágenes a la página o al párrafo, probablemente se podrá abrir perfectamente en cualquier otro editor de texto. O al menos no sufrirá esas sorprendentes transformaciones que nos sacan de quicio a los que somos más perfeccionistas o maniáticos.

    Lo mismo podría aplicarse al diseño de páginas web. Cuando Explorer dominaba el cotarro había muchas webs con formatos de html “tuneado” por Microsoft para IE que no se veían nada bien en ningún otro navegador. Y eran la mayoría.

    Ahora que Firefox y Chrome dominan el panorama, ya no suelen verse demasiadas diferencias entre el aspecto de las webs, y hasta IE ha tenido que dejar de lado su “tuneado” del código y presenta razonablemente bien cualquier web. ¿Por qué? Pues porque en ese campo los estándares de verdad (sin “tunear”) ya están imponiéndose. Porque el monopolio ya no está en manos de un producto cerrado.

    ¿Entonces, qué hacer con Word? Pues intentar no usar filigranas que sólo tiene Word. Intentar presionar para que las administraciones y centros educativos vayan pasándose a opciones libres con estándares reales, abiertos. Poco a poco se va avanzando ahí. Con el tiempo quizá ni tenga sentido el actual dominio de Word. Porque supone perpetuar malos usos, usos viciados de los estándares y hasta del sentido mismo de los documentos de texto.

    Os pondré un ejemplo: mis hijos están matriculados en el CIDEAD. El CIDEAD es una modalidad oficial de estudio a distancia en primaria y secundaria. Su sistema de estudios incluye una plataforma de Internet y el uso de libros electrónicos.

    Pues bien. Como la parte informática de muchos organismos oficiales está un poco anticuada, y por ejemplo siguen usando versiones de Java 6 para contenido multimedia y formularios (sí, así están las cosas, incluso con el SEPE), la solución que han encontrado para que se pueda ver todo el contenido sin problemas de incompatibilidad por tener la versión 7 o posteriores de Java es preparar una máquina virtual con un Ubuntu antiguo que usaba justo la versión de Java necesaria. Finalmente resulta más fácil instalar virtualbox y arrancar la imagen Ubuntu que downgradear o compatibilizar la versión 6.xxxx de Java en un ordenador actual.
    En general los libros electrónicos y las actividades descargables están bien hechas y tienen multitud de enlaces, ejercicios, autoevaluaciones, etc, para poder ayudar a los niños en casa. Cada profesor prepara sus actividades y te las puedes descargar normalmente en PDF, que es el formato que yo utilizo también para subir los ejercicios hechos por mis hijos.

    Pues el problema está justamente con Word. Porque en una asignatura se incluyen audios incrustados que nosotros no hemos conseguido abrir ni desde Linux, ni desde Windows emulado, ni desde un Windows real… y que tampoco se pueden abrir con el Word que gratuitamente dispone Microsoft tanto para usar en la nube como en Android.

    Mi primera impresión fue pensar que el fallo estaba en LibreOffice o en Linux. Pero no. Eché casi una semana con pruebas e instalaciones, yendo a casa de amigos para intentar abrirlos. Pues nada. Son imposibles de abrir. Seguramente su autor/a los preparó en su ordenador con su propia versión de Windows y su propia versión de Word, pero más allá de ese equipo con la combinación ganadora ni dios puede saber qué audio está ahí.

    Y ¿sabéis qué ha pasado? Pues que con el mejor criterio posible, en el CIDEAD han reconocido que esos archivos estaban dando muchos problemas y para el curso que viene se van a rehacer en formatos más compatibles, descartando Word.

    En fin, que yo creo que muchas veces el problema no está en la solución libre, que resulta ser “poco potente” sino en que los formatos no respetan los estándares y tienen muchos elementos cuyo manejo implican secretos que sólo se pueden resolver conociendo las claves que no están precisamente a disposición de nadie fuera de sus propietarios.

    Que por pragmatismo Copépodo o cualquiera se pliegue a usar lo que resulta “normal” en un entorno profesional no me parece criticable en absoluto. Pero hay que ser conscientes de dónde está realmente el problema.

  19. Copépodo 1 agosto 2014 / 14:57

    Ángel: yo puedo entender, claro que sí, que te guste esa parte del linux. Es como a quien le gusta la mecánica o el bricolaje. Pero no nos va a gustar a todos.

    Anxova: Gracias por el comentario y el enlace. Como dices, depende de la persona y yo eso querría dejarlo muy claro: sólo cuento lo que me ha pasado a mí. Es inevitable tirar por “la ley del mínimo esfuerzo”, y pese a que soy capaz de combatirla, debe haber algún tipo de recompensa. Justamente Gimp a mí no me desagradaba demasiado, pero mira, eso está disponible en otros SS.OO.

    Darksapiens, Agu2v, Sophie: pues me tranquiliza comprobar que no era el único. Existe un dogma con esto del linux de que “el que lo prueba no se echa para atrás”, y andaba yo imaginándome que no debía ser así precisamente. Creo que a los propios partidarios de convertir linux en una alternativa no intrínsecamente minoritaria les interesan este tipo de experiencias.

    Pipistrellum: “Esas no son formas de abandonar linux. Tienes que ir a un foro y decir que linux es un asco y no sirve para nada y los linuxeros son unos pringaos XD.” Jajajaja, no tengo tan mala idea. También me ha gustado eso de que de los problemas se aprende más por nuevos que por problemas. EGracias por el enlace al libro, qué risa.

    Eulez: Tienes toda la razón en la problemática del software libre y lo comparto. Y tengo que insistir en que ME ENCANTARÍA usar linux y nada más que linux, pero chico, es que acaba siendo un obstáculo incluso una vez que está todo instalado. Hay mucho proselitismo para que te pases y lo bueno que es y todo lo que se trabaja para que sea compatible, pero cuando estás dentro y tienes problemas de compatibilidad, la respuesta es “búscate la vida” “esto no es Windows” “Si quieres el word págalo”, etc. Los ordenadores dan problemas, eso es así, uses el S.O. que uses, pero en mi experiencia personal, que no pretendo extrapolar pero que sí compartir, Windows no me da ni una fracción de los problemas que linux. Es más, en los últimos 6 años, el 100% de las veces que he tenido que pedir ayuda al “amigo informático” ha sido porque tenía problemas con linux, y me parece una ingenuidad por tu parte que pienses que si todo tu entorno se pasase a linux iban a necesitar tu ayuda con menor frecuencia. Por cierto, ¿Google Drive como alternativa a Word? ¿Es menos malvado Google que MS? (pregunta seria). Sobre lo que dices después de que te chirría que el problema sea el Word: ya he dicho que no es sólo el Word, la serie de programas que necesito para procesar mis datos está completa en Windows, pero interrumpida en linux. ¿De verdad tengo que reiniciar el equipo sólo para darme el gustito de que una parte de ese trabajo está hecho en linux? Eso es absurdo. Y lo del Word, te parecerá chirriante, pero cuando me dan un texto corregido (en .doc) e incluso un pdf (sí, un pdf) y es ilegible, ¿Qué se supone que debo hacer?

    Miguel: Es una pena, totalmente de acuerdo con lo de la trampa del software de MS, y sí, yo no cierro la puerta a futuros retornos, siempre que no me quede más remedio (porque realmente hay una ventaja o recompensa que hace que merezca la pena) o que se solucionen mis problemas. Déjame decir de todas formas que no lo dejo “por dos tonterías”, como das a entender. Es que esas dos tonterías me obstaculizan mi productividad y mi trabajo diario, hasta tal punto de que pese a tener el linux instalado, nunca accedía a él porque no me aportaba nada ni lo necesitaba. Creo que en términos de cómo popularizar linux y cómo seguir acercándolo a la gente, experiencias como la mía (gente que QUIERE usarlo, que no le importa aprender, pero no a costa de cualquier cosa) deberían ser tenidas en cuenta.

    Jaime: He tenido malísima suerte con las máquinas virtuales, eso podía haber cambiado las cosas, pero los programas que necesitaba no van. Sobre los documentos: efectivamente, estás bastante vendido a lo que hagan los demás. Creo que si la administración y las universidades, como se ha hecho ya en algunas, hiciesen una apuesta por formatos libres sí que sería un buen comienzo para generar núcleos con entornos favorables al software libre, pero como individuo, lo dicho, no es mi guerra.

    jmongil: vaya trauma te vas a llevar cuando tengas que saltar al 8 del tirón

    Multivac: nuestros casos son calcados :-P

    Ángel: muy buena puntualización

    Juan CBS: pues me alegro de que saques lo del Látex, porque esa es otra. En su día me dijeron “ni se te ocurra escribir la tesis en Word”, etc. Empecé a aprender Látex, pero ahí estuve más listo que con el Linux: ¿Para qué? Nadie, NADIE de mi entorno ha usado Látex jamás, ni es un requisito de las revistas donde he publicado ni de las que quiero publicar, es más, creo que ni lo mencionan. ¿De verdad me merece la pena? Yo creo que no. Por cierto, la tesis en Word y pasada a pdf, imagino que un físico se hará de cruces, pero oye, ningún problema. Como ya he dicho, creo que tienes toda la razón sobre los riesgos del software no libre y de que MS sea el estándar, pero yo, como individuo, ¿qué hago? ¿Me echo al monte y me pongo fundamentalista para que mi entorno se adapte a mis principios? Lo siento pero eso no es realista, tengo otras cosas que hacer, y más si cuando das el paso e intentas poner de tu parte la respuesta es “búscate la vida”.

  20. Joan 1 agosto 2014 / 16:58

    La última frase “El mejor sistema operativo es el que no se siente” me recuerda al papel de un árbitro en un partido. Si pasa desapercibido, es que la cosa va bien.
    En el caso de la informática, lo mismo. Como menos se noten el software y el hardware, mejor.
    A no ser que te gusten temas tan apasionantes como las continuas actualizaciones de Java, las incompatibilidades de un sistema operativo con una humilde impresora o el no reconocimiento de un sencillo accesorio porque faltan unos drivers, claro.

    En mi empresa cambiaron a Libre Office hace unos años, las pasamos canutas para readaptar Excels, cuadros de Word, pasarlos a clientes, proveedores. Cada uno de nosotros (y somos muchos) guardaba los archivos con una extensión distinta. Al cabo de unos 2 años, vuelta a Office. Más cómodo y universal, la verdad.

  21. Miguel Manzano 1 agosto 2014 / 17:53

    Me parece un post cojonudo. Me recuerda a este vídeo de 45 minutos que seguro que los linuxeros ya conocen. Como sabes, un linuxero que no se ríe de los problemas de su sistema no merece llamarse linuxero. :D https://www.youtube.com/watch?v=ppM9tU7-b6A

    PD: Yo no me río con los problemas de mi Linux Mint Debian Edition. :D

  22. Iñaki 1 agosto 2014 / 18:00

    De parte de un linuxero (Fedora-KDE-ero), ya lo he dicho por Twitter, pero lo dejo también por aquí: chapó, especialmente porque lo has intentado, aunque al final desistas. Me parece muy bien todo lo que dices.

    Stallman es un gran tipo. Es adorable. Y comulgo con muchos de sus ideales sociales. Sería este un mundo mucho mejor si todo el mundo fuera un poquito como Stallman. Para empezar, todo lo público debería ser software libre. Pero hay un punto en el que disiento con él: la gente debe ser libre TAMBIÉN para crear software privativo y para usar software privativo si así le place.

    Aquí me alineo junto al pragmatismo de Torvalds (el creador de Linux, que es el kernel, mientras que el SO completo es GNU/Linux, no olvidemos :-). Aquí no estamos hablando de homeopatía ni de que estén timando a la gente ni poniendo en riesgo su salud. Aquí, amigos, SÍ aplica el “a mí me funciona” (o “a mí no me funciona”). Punto. Lo que sí me parece un abuso es que Windows venga siempre preinstalado, pero ese es otro tema…

    Con Fedora te habría ido mejor… xDDD

  23. Pipistrellum 1 agosto 2014 / 19:07

    Parece has visibilizado a un grupo de gente que no se sabia que existia. “Los usuarios que se empeñan en poner linux y no pueden frustados por no conseguirlo” Podeis hacer un grupo de facebook(nomegustanada) o algo asi.
    Seguro alguno se calla para no parecer tonto.
    Ya has vuelto a sacar gente del armario otra vez.

    Por cierto hace tiempo que busco un articulo de los gusanos kendall o algo asi para los peces. Por curiosidad mas que nada.

    Me desconcierta bastante que casi ni tengan nombre propio, ni hayas puesto el nombre cientifico. Yo creo aparte de ese, no has puesto un bicho sin su nombre cientifico.

  24. Anónimo 2 agosto 2014 / 8:29

    Un apunte rápido,

    En España es OBLIGATORIO el uso de estándares abiertos en los documentos de intercambio de las administraciones públicas desde la Ley 11/2007, de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-12352

    Es más, hay una iniciativa muy interesante para promover que se cumpla esta ley:
    http://www.novagob.org/discussion/view/95564/solicitando-el-uso-de-estandares-abiertos-en-el-sector-publico-conforme-a-la-ley

    Pues eso, a exigir que se use ODF de una vez!! :-P

  25. Anónimo 2 agosto 2014 / 9:58

    Solo un apunte rápido,

    En España es OBLIGATORIO usar estándares abiertos en la distribución de documentos en las administraciones públicas por aplicación de la Ley 11/2007, de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos:
    https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-12352

    De hecho hay una interesante iniciativa por la red para exigir el uso de estos formatos en la administración:
    http://www.novagob.org/discussion/view/95564/solicitando-el-uso-de-estandares-abiertos-en-el-sector-publico-conforme-a-la-ley

  26. Rufo 5 agosto 2014 / 20:17

    Tío, apenas he hecho unas pocas incursiones superficiales en Linux a lo largo de los años, y das bastante en el clavo: el dilema del ordenador como herramienta, o como fin. Poco que añadir a las numerosas observaciones que se han hecho: no quiero que el SO me moleste, quiero facilidades, quiero invisibilidad (y eso que, con moderación, me gusta trastear).
    Pero has tocado otro tema: el del soporte. Lo de ‘buscate la vida, esto no es Windows’ me parece atroz. Te obliga a reconstruir cuales son los motivos de cualquier programador para que desarrolle software libre ¿el gusto en si de superar un reto autoplanteado? ¿hacer del mundo un lugar más abierto, ‘más mejor’? ¿O lucirse, liberando la semilla de una idea cojonuda y elegante pero aún por pulir, para construir portafolio? ¿Y dedicarse y entregar su tiempo y su alma al farragoso y poco reconocido trabajo de arreglar bugs, dar soporte, extender la compatibilidad…? No sé grupos más grandes, pero alguien que vaya de freelance, sin una nómina en condiciones, pues oiga usted…
    Por lo demás, los defensores de Linux me hace gracia como tienden a magnificar los problemas de Windows y minimizar los de Linux. Llevo 3 años con mi VAIO, y si, está un tanto lleno de mierda y de programas que ni recuerdo cuando instalé, pero sigue sin hacerme falta formatear, a estas alturas uno ya está bregado y sabe en que barrios de Internec no hay que meterse. Avast, Msconfig, y a volar.
    La pregunta que cabe hacerse es si a esa amiga, a ese primo que tiene el navegador -IExplorer por supuesto- tan lleno de barras de búsqueda que ni se ve la ventana de navegación… ¿qué beneficio puede traerle a ellos usar Linux? ¿De qué forma mejoraría su vida, cuando ni saben las implicaciones de que, por ejemplo, no les quede espacio en el disco duro, si es que saben lo que es el disco duro?

  27. anxova 5 agosto 2014 / 20:47

    Hola, Rufo, interesante cuestión la que planteas. Pero justo ahí creo que Linux es perfecto. La gente que no instalan ellos mismos nada he comprobado por propia experiencia que el tener Linux les quita problemas.

    Yo mantengo los ordenadores de mis hijos y de algún amigo y familiares. Y precisamente les he pasado a Linux porque su uso del equipo no es especialmente crítico y para correr Firefox y ver el Facebook y cuatro fotos o películas que tienen en el ordenador tanto les da usar un sistema u otro.

    Básicamente el equipo con Linux es más difícil de estropear/enmierdar. No pueden instalar nada sin meter la contraseña, proceso que sirve de barrera natural para intentar chorradas. Las actualizaciones son muchísimo más discretas, y el SO reconoce cada cosa que enchufan en cualquier USB mucho más rápido y sin pedirles instalar nada a mayores.

    En resumen: para la gente que usa el ordenador para cosas poco complicadas, y que no son precisamente hackers de la informática, de modo que es su amigo/cuñado/sobrino quien les instala el PC, Linux es lo más cómodo. Y para el que hace el servicio de mantenimiento a cambio de un café o una cena, ni te cuento. Ahora mi mantenimiento en el ordenador de mi suegra, por ejemplo, se limita a actualizar de vez en cuando el sistema y explicarle que tiene que cerrar cinco de las seis ventanas de Firefox que dejó abiertas la última vez que utilizó la suspensión del sistema.

  28. xstor 6 agosto 2014 / 19:59

    Estoy de acuerdo en muchas cosas. El problema tiene muchas aristas. Yo hace mucho que intento pasarme a Linux, y siempre estoy cerca (cada vez más cerca) pero nunca lo consigo del todo. Y lo reconozco, y hacerlo es saludable: siempre se me escapa alguna perlita que hace que necesite mantener un dual boot con Güindous. He tenido multitud de problemas con Linux, los cuales casi siempre he logrado resolver de un modo u otro (mayormente buceando en los foros: gracias compañeros linuxeros). Obviamente que he insultado y gritado y tiradome de los cabellos. Hay mucha moda (como con lo del Latex y el Emacs) en el ambiente. Es fácil decir que todos deberian usar una herramienta en la cual uno es particularmente bueno. Es fácil aconsejar usar una distro pesada cuando uno pilotea una nave espacial. Muchas de esas modas van y vienen y al final, informándose, asesorándose e intentándolo se llega a ver a través de la niebla. Con el software gratuito para Güindous pasa igual con el para Linux, algunos programas son horribles, otros aceptables, muy pocos son excelentes. No me creo ni mejor ni peor usuario por usar Linux, ni por usar Güindous. Pero algunos problemas, con justicia, no son de Linux. La compatibilidad no es problema de Linux: la hegemonía se construye desde adentro del poder hegemónico, no desde afuera. Y eso se demuestra bien fácilmente, por ejemplo remitiéndonos al conocidísimo problema de compatibilidad entre el MWord y los procesadores de texto de Linux, buscando cuáles fuentes son de libre uso y cuáles tienen licencia, como remarcaron acertadamente Anxova y Miguel. Es una estupidez mencionarlo siempre, pero por el oro baila el mono. Y si todos usaran Inkscape, serían los usuarios de Illustreitor los que estarían en falta y sufrirían. Pero no es así, por una sencilla razón, que la mayoría de la gente olvida o no considera en toda su tremenda dimensión:

    1- Linux es gratis, Güindous 7 cuesta aprox U$S 100 (en mi país hay que multiplicarlo por 10 y añadirle tasas e impuestos por demás). Un sistema operativo completo y funcional gratis frente a uno pago. Lo repito por si no se entendió o no estaban prestando atención al punto…

    …un sistema operativo completo gratis…

    ¿Quien puede razonablemente decir lo mismo? Ni Micrososo ni Appre, ciertamente…incluso con respecto a los productos de Micrososo, nos ahorramos el problema del antivirus, como bien comentó Eulez. ¿Que sucederia si comparáramos los problemas de compatibilidad que sufrimos usando Linux con los problemas derivados del software antivirus/malware/rootkit usando Güindous? Seamos honestos: ¿cuál de ambos tópicos nos ha hecho sufrir más?

    2- Lo mismo aplica para casi todo su software. ¿Que si GIMP no es tan cool y completo y rápido y funcional como Photochop? GIMP es gratis, Photochop te hace pagar aprox U$S 20 por mes, de acuerdo a sus últimas políticas de venta. MasterPDF es una bruta aplicación si tenemos en cuenta que es totalmente gratuita y hace casi lo mismo (y en ocasiones más y con menos consumo de recursos) que el Abobe Acrobat Pro…

    GRATIS vs PAGO

    No nos olvidemos de esto. Quejarse de algo que es gratis es gratis también. Sentirse frustrado porque un sistema operativo totalmente gratuito que bajamos de una página en internet y que instalamos en 1 hora no es tan cool ni tan cómodo ni tan compatible como uno que se cobra 100 verdes y que está sostenido por una de las corporaciones tecnológicas más grandes del mundo es equivalente a decir que nos frustra que nuestra bicicleta no sea tan veloz como una moto…ponle gasolina a la moto si tienes el dinero para pagarla o si no róbala, como muchos…y si no tienes el dinero o no quieres robar, entonces pedalea muchach@!!!

  29. juan perez 6 agosto 2014 / 22:29

    Evidentemente tu necesitas Windows y no Linux. Aunque me parece extraño lo de los altavoces, pero sea, tiene que ser verdad. Lo bueno de tu informe es que me sube el ego hasta las nubes :-D Tengo más de 60 años, no tengo ningún Windows en ninguna partición, y como no me lío con OpenOffice ni bases de datos, me basta Linux para todo lo que hago. Nunca he tenido que lidiar con Linux, salvo para haallar el howto, el como, de instalar los repositorios no oficiales de Fedora. Una vez hecho nunca más tuve problemas. Pero me parece claro que no va así para todo el mundo y que quizás sea cosa de hardware o de suerte. Gracias por tu comentario, me siento como si yo fuera un genio :-D (que no lo soy ni por pienso, ni siquiera sé programar)

  30. Copépodo 7 agosto 2014 / 4:08

    Joan: pues es poco alentador que incluso si toda una empresa decide cambiarse a LibreOffice, los problemas se mantengan, pensaba que en ese escenario al menos sí que se podría tirar.

    Miguel: He aguantado un ratito del vídeo solamente :-P pero bueno, luego puse el final para ver en qué quedaba todo y pillar la idea. Los linuxeros tenéis ahí trabajo para rato.

    Iñaki: gracias por pasarte a comentar.

    Pipistrellum: Aunque tuviese facebook, que no es el caso, no haría para nada un grupo así. Bastante mal me sabe que a algunos este post les parezca una especie de ataque a linux, cuando no es en absoluto esa su intención: yo le deseo a linux lo mejor y ojalá fuese un sistema mayoritario, pero yo no lo usaré hasta que no me permita hacer lo mismo que los otros sin dificultades añadidas. De los gusanos esos ya ni me acordaba, ¿Salieron en el blog? ¿Dónde? ¿Cuándo? Me encanta que digas que te extraña que hablase de ellos sin decir el nombre científico, porque es verdad que doy mucho la lata con eso, pero lo cierto es que ni creo que lo supiese en su momento ni lo recuerdo ahora.

    Anónimo: Pues muy interesante, aunque imagino que es una de las leyes de esas que se incumplen a diario y que nadie las controla, ¿me equivoco? De todas formas, si la experiencia acaba siendo como lo que contaba Joan…

    Rufo: No conozco ese mundillo lo suficiente, pero lo que dices, me parece muy razonable: que la gente prefiere dejar la cagadita 1.0 y ya que lleguen otros y lo refinen. Y creo que tienes razón en lo de que cada cual cuenta la historia según le conviene. Recuerdo cuando me pasé a linux la de veces que leía en los foros los ánimos de la gente para que te pasaras y lo MAL que funcionaba Windows. Y oye, visto lo visto, que cada cual elija, pero el Windows 7, como sistema operativo, no me dio más problema que el COÑAZO de las actualizaciones inconvenientes, pero, los ordenadores es lo que tienen.

    Xstor: Gracias por tu comentario, me ha gustado mucho y lo comparto casi en su totalidad. Tengo que insistir en que en última instancia yo también quería prescindir de Güíndous totalmente (Si una de las cosas que buscas es prescindir de antivirus, ¡tienes que seguir preocupándote por ello con un equipo con particiones para ambos SSOO). Y sí, toda la razón en que muchos de mis problemas no son de linux en sí (ya me lo recriminaban antes), pero me enfrento a ellos por haberme pasado a linux. Muy cierto también lo de que quejarse es gratis (y sé que los desarrolladores no me deben nada), pero al final cada uno decide en función de SUS circunstancias, y aquí, cada cual es un mundo, y en ambas universidades en las que he trabajado, las licencias para instalarte un Güíndous con su Office son regaladas o casi… y claro…

    Juan: Sin ser mi intención bajarte el ego, te puntualizo que yo no “me lío con OpenOffice”, ni dejo linux porque no sepa usarlo, sino porque convierte inevitablemente tareas que para mí son rutinarias y frecuentes (editar documentos compartidos con gente que no usa OpenOffice, con los consiguientes cambios de formato, o la necesidad de emplear programas que no están disponibles en linux) en pérdidas de tiempo prescindibles. Lo que he querido decir con este post es que el sistema operativo que necesitas depende del uso que le des al ordenador, y que éste debería ser un vehículo facilitador, no una ideología que mantener a costa de tu uso deseado.

  31. Jaime Buelta 7 agosto 2014 / 8:35

    El caso es que, cuando hablamos de problemas “del Linux/Windows/Mac/Amiga”, en realidad casi siempre estamos hablando de otros problemas, no tanto del sistema operativo, o que la culpa sea del sistema operativo.

    La función principal del sistema operativo es que si un programa casca, la máquina no se vaya toda abajo. En eso creo que estamos de acuerdo en que los sistemas operativos modernos funcionan bastante bien (lo de las pantallas azules y kernel panics son cosa del pasado) El que un programa funcione o no, o de problemas de compatibilidad, etc, no es puramente problema de Microsoft, de Apple o de Ubuntu. Es un problema más de la comunidad (tanto la que está detrás del software que usas como tu equipo de trabajo)

    Como desarrollador de servidores que soy (os debo una explicación….), a mi me resulta más fácil y conveniente, pero mucho más, trabajar en Linux o Mac que en Windows. Muchas de las herramientas que uso (python, interfaces de comando, ssh, nginx, git, MySQL, etc) tienen el mismo tipo de problemas en Windows que se le achacan a Linux para cosas como el Word. Que si no es compatible; que si hay una ñapa que más o menos funciona, pero no del todo; que si todo el mundo trabaja con el otro SO; que si no sé cómo configurarlo en el otro SO; etc
    Los mismos problemas, igualitos. Que al final se resumen en que la comunidad está orientada mayoritariamente a una plataforma y al final la otra o no se prueba, o no sale rentable tener algo 100% compatible

    Ya digo, yo tendría mi trabajo MUCHO más complicado si quisiese usar Windows porque me gusta más…

    Por mucho que nos pongamos dignos respecto a que las cosas son gratis con OSS, hay que tener en cuenta también los costes de oportunidad y de tu tiempo. Si lo quieres para trabajar, es mucho más rentable comprar un programa por 10, 50 o 100€ (o 500€, según el caso) que dedicarte a tener que estar perdiendo el tiempo con algo que no sabes. Yo prefiero OSS porque el sistema suele ser que el dinero te lo dejas en soporte, de manera que el soporte suele ser bueno, en lugar de en licencias (que suelen llevar soporte “incluido”, pero que tiende a ser peor porque el énfasis está ahí)
    También porque para el tipo de cosas que hago, en general, la mejor herramienta es OSS. Uso también software “de pago” cuando me interesa.

    Sinceramente, la principal ventaja del OSS no es “la libertad”, “la gratuidad” o casi todas las cosas que se suelen decir en el mundo linuxero con carga ideológica, si no que es un método de trabajo que para software suficientemente general da resultados fantásticos y los distribuye rapidísimamente. Pero de eso podríamos hablar otro día ;-)

  32. Anónimo 10 agosto 2014 / 12:17

    Un par de puntualizaciones, si el autor me lo permite. Anónimo anterior, OOXML (el de Microsoft terminando en X) es un formato estándar y abierto (con toda la polémica que quieras, vale). Así que de “exigir usar ODF”, nanai, en todo caso que nos dejen elegir. ;)

    Copépodo, gracias por la entrada, resulta agradable leer a alguien que comprenda porqué algunos no usamos Linux (ni otras aplicaciones en esa línea) sin acusaciones de ser un troll vendido al malvado software privativo ni tonterías por el estilo. A propósito, no sé qué tal funcionará en cuanto a edición colaborativa (y ni siquiera es libre aunque al menos tiene versión gratuita), ¿pero habéis probado suerte con Kingsoft Office? Tiene fama de ser mucho más compatible con formatos de MS que Open/LibreOffice (y doy fe de que es mucho más ligero y estable).

  33. Pipistrellum 12 agosto 2014 / 19:34

    Perdona por la tardanza, era un gusanos que usabas para dar de comer a los peces. Estoy dudando ya si eras tu. Creo que los criabas con pienso de perro y los congelabas en blisters de pastillas, asi tenias porciones de alimento frescongelado para tus peces.

    Te suena? a ver si me falla la memoria a mi en lugar de ti.

    Como dice Jaime la compatibilidad es un gran problema y bien gestionado mejoraria mucho el mundo.
    Para mi el sistema de patentes deberia ser muy diferente para “conectores”. No deberia ser posible que alguien se lo apropiase aunque lo haya inventado el.
    Tal vez los fabricantes deberian pagar un canon para compensar el gasto de desarrollo, pero algo razonables y tal vez estipulado democraticamente. No lo que quiera la empresa a veces queriendo que nadie lo use.

    No pensamos que los tornillos tienen un estandar y por eso no nos volvemos locos en la ferreteria comprobando el tipo de rosca, su angulo ademas de su tamaño.
    Todo debe facilitarse para fomentar la competencia, la reparabilidad y la compatibilidad.

    Para cualquier fabricante deberia poder usar cualquier cosa de este tipo:Conectores electrico, cable de datos, rosca de objetivos de camaras, soportes digitales y analogicos, uniones de piezas, formatos de datos (word, etc), tintas y consumibles liquidos cumpliendo unos estandares, etc.

    Eso permitiria no tener a los usuarios cautivos y aumentaria la competencia y un mercado sano. Las grandes empresas abogan por el libre mercado pero estas cosas no les gustan tanto.

  34. Pancho 13 agosto 2014 / 13:37

    Me siento plenamente identificado, Cope. Línea por línea.

    LibreOffice en particular fue mi peor pesadilla. Incluso compartiendo documentos básicos y utilizando fuentes y formatos estándar, el programejo me hizo perder muchos datos, horas de trabajo y hasta archivos completos. Tanto como concuerdo contigo, no puedo encontrar un solo punto de coincidencia con el señor eulez, ni en la estabilidad ni en la fiabilidad. Linux, para mí, ha sido fuente constante de frustraciones. Para todos mis conocidos “de carne y hueso” también, incluso mi novia, defensora a capa y espada de Linux y el software libre, no ha podido amigarse con el SO y tiene que rendirse, un día sí y otro también, al uso de Windows.

    Desde que empecé a usarlo, siendo usuario avanzado de Windows hace años, pasando por toda la gama intermedia de necesidades, hasta llegar al nivel más bajo de “usuario básico de contenidos y ofimática”, siempre ha sido un “lucha contra”, en lugar de “uso de”.

    El argumento de “para lo que pagas, qué más quieres”, como diciendo, todavía que es libre y quiere que funcione, que suele usarse, me parece una tontería si luego me preguntas “por qué no usas Software Libre”. Y es claro, como dices, que el pragmatismo es clave.

    Es casi tan insano como instalar Linux para poder usar Wine luego y poder correr así los programas de Windows. o_O

    Supongo que todos tendremos historias de miedo, de todos los OS, contadas con esa entonación que parece más apropiada para una fogata de campamento.

    Un abrazo.

  35. pvaldes 14 agosto 2014 / 18:55

    ¿que os cuesta instalar R?

    Pero mira que os complicais la vida… es pa mataros

    1-Debian, lo digo constantemente, Ubuntu es un refrito de Debian que funciona peor, Linux Mint es un Debian capado con vistas a que sea sencillito, sencillito y poco mas…

    2-Si no sabes algo preguntaaaa, alguien habra tenido el problema antes

    3-Debian esta en fase de congelacion de una de sus ramas, ocurre con cierta frecuencia, y eso significa que estamos pasando una fase de turbulencias, habitual. Todo lo que hace Debian se repercute directamente en Ubuntu os guste o no. el 90% de los paquetes de Ubuntu son el mismo de Debian con el nombre cambiado

    Por lo que a mi respecta tengo que decir que se me sigue cayendo la baba con este sistema. No deja de sorprenderme con cosas simplemente asombrosas.

  36. pvaldes 14 agosto 2014 / 18:57

    Respecto a libreoffice writer, … latex le da cien millones de vueltas…

    pero casi nadie de menos de 50 años lo sabe usar, muahahahhaha!!!!

  37. pvaldes 14 agosto 2014 / 18:59

    Lo de que las revistas ni mencionan latex es un tanto curioso, teniendo en cuenta que todas las grandes, digamos que llevan mas de 30 años en el negocio (nature, elsevier etc para abajo) tienen plantillas de Latex disponibles. Y facilita la cosa pero mucho mucho… casi nadie sabe eso :-)

  38. pvaldes 14 agosto 2014 / 19:03

    Ya aviso para acabar que yo por un modico precio soy sobornable cual sobornable mercenario, mi peso en pastelitos, firmas conjuntas de articulus, una cenita romantica con scarlet, lo que sea XDDDDD

  39. pvaldes 14 agosto 2014 / 19:35

    Lo de los gusanos supongo por probabilidad que se refiere a los grindal, gen Enchytraeus.

  40. Copépodo 14 agosto 2014 / 22:15

    Jaime: de verdad que me gusta que hayas hablado de tu perspectiva sobre el tema, porque es muy distinta a la que podemos tener los usuarios.

    Anónimo: ¿Los docx son formato abierto? Eso sñi que no me lo esperaba. Del Kingsoft Office no tenía noticias, pero creo que se me han quitado las ganas de hacer experimentos por una buena temporada. Gracias por comentar.

    Pipistrellum: lo de los gusanos ya lo ha aclarado Pvaldes, que efectivamente se llamaban Grindal. Cómo hemos acabado hablando de los gusanos para el acuario en un post sobre linux, de eso ya ni idea. Tienes mucho peligro tú.

    Pvaldes: El ejemplo del R era eso, un ejemplo. Al final todo se arregló cuando actualicé a Mint 17, pero perdí una mañana entera en chorradas. Que sí, que muy fácil todo a posteriori, pero no estoy yo para perder el tiempo con eso. Lo de Látex de verdad que es curioso, porque en un momento dado me planteé aprender a utilizarlo al menos para la tesis, pero no he conocido jamás a nadie que lo use en mi entorno, así que, ¿Para qué? Y bueno, para qué mentirte pero Nature no está entre mis destinos de publicación realistas, y aunque lo estuviese, supongo que no le harán ascos a un editor de textos genérico. Muchas gracias por ofrecerte (habrías pasado a ser otro de mis contactos linuxeros a los que darles la lata) pero de momento no me he arrepentido de mi deserción.

  41. pvaldes 15 agosto 2014 / 11:02

    > una mañana entera en chorradas

    aaah, se siente, eso te pasa por no leer mi blog :-)

    R tiene el core, los paquetes de las distros y luego su propio instalador de paquetes, que es 100% independiente de la plataforma o el sist. operativo , va muy bien y (sospecho que) solo usan los veteranos

  42. pvaldes 15 agosto 2014 / 12:36

    Pero el principal problema es lo que digo, es una salida en falso.

    Estais usando un subconjunto muy pequeño de las grandes: RedHat, Slackware, Debian, Suse…, y Gento si me apuras. Mandrake se desvanecio y ya no existe. Knoppix fue un fantastico concepto en su inicio que todos los demas adoptaron luego, haciendo menos necesaria su existencia. Todas ellas aportaron ALGO distinto y algunas aportaron mucho de hecho. Las distros grandes tienen expertos que llevan mucho tiempo en el juego jugando fuerte. Las pequeñas tienen gente muy maja que te enseña a cambiar el titulo y el color a una ventana emergente en un pis-pas.

    Mint es una distro de juguete, dummy, diseñada para perderle el miedo a jugar y para enseñarla a los amigos y sentirte guays con ello “porque el fondo de escritorio es de un bonito verde menta y el menta es mi color favorito”. Hay docenas de clones de Debian nuevos cada año. Hubo un tiempo en que cada usuario queria montarse su propia distro en casa y ser el califa en lugar del califa. Muchas de esas siguen activas y hoy es aun peor porque ahora suelen ser clones de Ubuntu, que es un subconjunto de Debian mas sencillo de manejar (por menos personas), asi que son fotocopias de la fotocopia. Ninguna aporta nada realmente vanguardista y todas son bebes en desarrollo que gatean mientras los demas corren hasta que simplemente ven a los demas como puntos en el horizonte y a sus desarrolladores se les acaba la cuerda. Hace años la moda era guadalinex, hoy se llama mint. Tienden a adelgazar con el tiempo.

    No conozco a ninguna de las distros basadas en KDE, etc que citais, y llevo mucho en esto asi que puedo asegurar que no estan generando mucho revuelo ni dejado una huella profunda en el sistema. Id a la info sobre vuestra distro y mirad el año de inicio. Id a la wikipedia y mirad el año de inicio de Debian, o Slackware. Si, ese es el tiempo en el que la distro se ha ido puliendo cual diamante. Ahora comparad ambas edades.

  43. Dr. Litos (@DrLitos) 15 agosto 2014 / 14:47

    Bueno, leí la entrada cuando se publicó y ahora que por fin he encontrado un ratito para comentar me pierdo entre el debate generado… en cualquier caso, no puedo aportar mucho pero como se ha creado una especie de efecto “linuxeros anónimos”, contaré brevemente mi experiencia.

    No hay mucho que contar, porque el esquema general sigue exactamente los pasos de lo narrado por Copépodo, sólo que con muchos menos intentos y tesón por mi parte. Durante una época más o menos larga conseguí que convivieran en mi portátil ambos SO, ubuntu y windows 7; pero ma´s o menos resignado a usar el ubuntu sólo para “ocio” en plan internet, bloguerismo y para escribir mis chorradas, y cada vez que tenía que currar lamentablemente me tenía que volver al windows por el entorno laboral. Todo se fue al traste cuando una de tantas veces, el ubuntu se actualizó a una nueva versión y se me jodió del todo. Pero así de claro: se me desconfiguró de algún modo el reconocimiento de la red del trabajo, no podía imprimir, y mil cosas más. Y encima el nuevo ubuntu no me gustó nada; intenté volver a otra versión, me quité la barra unity esa qu eno me gustaba, en fin, típicas cosas de “tuneo” que a mí particularmente en cierto momento me parecían super emocionantes y divertidas, pero que cuando el tiempo empezó a escasear no pude permitirme. Pero vamos que no lo dejé “para siempre”, pero aún no he encontrado el valor de retomarlo.

    ¿Conclusiones que saco yo de mi experiencia personal? Pues tras leer lo que he leído por aquí, se confirma que no soy tan tonto como creía, y efectivamente para ser usuario linux habitual hay que currar de lo lindo; y también que la panacea que me vendieron a mí inicialmente, esa imagen idealizada de que linux no se colgaba nunca, todo tenía arreglo, era fiable y seguro… bueno pues sí, pero no. También tuve que reiniciar varias veces, desinstalar e instalar de nuevo cosas, los emuladores de windows jamás me funcionaron del todo… demasiados quebraderos. Sigo muy a favor del tipo de software y la filosofía detrás de todo esto, y en la medida de lo posible voy a seguir usándolo en algún momento, pero me da rabia que se sea extremo cuando se opina sobre los diferentes sistemas. Cada uno tiene sus pros y sus contras, como todo, y a veces la combinación de varios es la solución para funcionar rápido y sin problemas. Cada uno es libre de estar a favor de una filosofía o de otra: a mi los macs me parecen preciosos y tal, pero no me gusta nada su filosofía de mercado y el elitismo que desprende todo lo mac. Lo cual no quita que alguna vez me compre un ipad o un ordenador de esos tan ligeritos, si me sobra el dinero como para pagar la poltrecada que vale el caprichito.

    Finalmente, creo que la única manera de que se cambie el paradigma de uso actual, es que las empresas, universidades y centros de trabajo vayan adquiriendo los sistemas y poniéndoselos en las narices a la gente. Y por supuesto, que el entorno se haga más user-friendly, más para usuarios simplones, auqnue si por eso va a acabar siendo lo mismo que el windows, pues, ¿para qué cambiar, no? Pero bueno, esto ya son fantasías, yo tampoco tengo claro cómo cambiar hacia un modelo menos monopolizado, más abierto, libre, etc etc.

    Lo que ma´s rabia me da, y ya termino, es que simplemente por hacer como el Cope y decir libremente y sin tapujos que te rindes, que pasas, o que no has podido con el linux, se te tache de vago, de comodón, de vendido y yo qué sé cuántas tonterías más… no hay que ser tan extremo, y el chico lo ha explicado muy bien: si no te sirve para trabajar ni para perder menos tiempo en tu contexto PERSONAL y PARTICULAR (sea laboral o de ocio), pues a otra cosa mariposa.

    Perdón por el tocho, al final me he puesto a divagar…

  44. pvaldes 15 agosto 2014 / 17:11

    (la falta de acentos es intencionada)

    A ver entiendenos, es un poco frustrante

    Los usuarios pre “atajo-genial-ubuntu-ya-no-necesito-estudiar-ha-ha-eres-un-fosil” vivimos un poco en una dualidad culpable

    1-Por una parte es GENIAL que la gente lo abandone.

    Eso significa que los que a base de tragar agua acabamos aprendiendo a flotar, tenemos una ventaja competitiva. Una ventaja DE mercado. somos capaces de hacer cosas con la que los otros ni sueñan que se pueden hacer.

    Nuestro problema (ay!) es convencer a la gente de ello, los jefes actuales son de la generacion intermedia y no lo ven, pero ALGUNOS si pueden apreciarlo, y suelen ser los viejos zorros que juegan en las ligas mayores desde hace 40 años. Y ese es el sitio en el que quiero estar.

    Asi que cuando vemos otro “goodbye linux” ponemos cara de pena (SIII!!, BIEEEN!!!! GRRORRRRR!!! IUHUUU!!!)

    2- Pero tambien nos vemos un poco a nosotros mismos (mas jovenes) y nos da alguna punzada de remordimiento: “chico, nunca sabras lo cerca que has estado de abrir la puerta y entrar en la fiesta”.

    Cuando alguien dice que tarda nosecuanto en solucionar un problema !vaya perdida de tiempo¡ yo pienso para mis adentros que he estado ahi tambien. Lo que esa persona no sabe es que probablemente ha solucionado ese problema para siempre a efectos practicos.

    A diferencia del que estudia la version actual del excel, que a los tres meses ya no es compatible con la anterior y hay que volver a empezar. Pensado, la gente estudia y USA hoy programas que viejos, que tienen 30 años de vida, que se crearon ANTES QUE EXISTIERA WINDOWS o MICROSOFT! y mucha gente en el mundo los usa aun hoy ago-2014. A algunos de vosotros se les tendrian que poner las orejas de perdiguero al meditar sobre ello.

    ¿cuantos de vosotros conoceis a alguien que use hoy MSDOS?. ¿cuantas personas dedicaron horas y horas en convertirse en expertos en MSDOS o en programar en BASIC? ¿de que sirve hoy ese conocimiento?.

    Pues en muchos laboratorios de biologia aun podemos encontrar programas hechos en FORTRAN, celosamente guardados y que se usan hoy. Existen personas que usan Emacs desde los años 80, y no se plantean siguiera la posibilidad de dejarlo y probar el nuevo, flamante y tuneado editor de moda. Saben que es de peor calidad. Tras diez años de tratar de que la gente lo entienda simplemente se han callado para ello y trabajan a velocidades espectaculares. Mejor para ellos. Adaptacion evolutiva.

    Cuando un usuario me dice: “es que me prometieron un coche de formula uno y acabe usando uno de pedales”, yo siempre le digo lo mismo: “A ver… De entrada no tienes carnet, pero es que ademas tu coche ES de pedales. Te daba miedo el coche grande e insististe en coger la bicicleta con timbre y rueditas a los lados hasta que aprendieras ¿recuerdas? Tu distro esta muy bien, pero no te permite crecer. No es extraño que no aprendieras a ser Fernando Alonso, y tengo una mala noticia para ti: “nunca lo seras, por muchas horas que le dediques a ese triciclo”. A la larga el juguete pierde la novedad y se abandona y la gente se queja y tal. (Guay, mas tarta para nosotros).

    Pero la culpa tambien fue tuya por tratarlo como un juguete para fardar en vez de como una herramienta. Mira, mi escritorio es capaz de girar como un cubo! !Mi KDE tiene plasmas! (muy bien, ¿y? no es mas que una mesa)

    Hay una cantidad de programas para trabajar en bioinformatica en Linux notable. Puede que no te gusten y eso es totalmente normal, pero si fisgas un poco en lo que usan los grandes veras que muestran encantados los programas comerciales, (que los usan por supuesto), pero luego se cuidan muy mucho de enseñar todo lo que hacen con montones de programas abiertos, porque son un valor estrategico para su laboratorio y no quieren dar pistas a la competencia simplemente.

    Y luego la gente del privado le echa bastante morro. He llegado a ver a gente vender un programa experto/sistema experto/codigo revolucionario… El codigo era basicamente R liso y laso, muy empaquetado, adornado y con otro nombre, pero indistinguible de R. Y tampoco era S evidentemente, que es otro caso. Ahi os estan engañando como a primos.

  45. pvaldes 15 agosto 2014 / 17:13

    fe de ratas y otros muridae:

    ” PensadLo, la gente estudia y USA hoy programas viejos, que tienen 30 años”

  46. pvaldes 15 agosto 2014 / 17:52

    La federratas son bichillos gregarios que no suelen aparecer solos…

    “Tras diez años cansados de tratar de que la gente lo entienda simplemente se lo han guardado para ellos y trabajan a velocidades espectaculares. Mejor para ellos. Ventaja evolutiva.”

  47. pvaldes 15 agosto 2014 / 18:38

    tratar “DE QUE” la gente lo entienda…. (shiiiit, pensaba que habia matado a la federrata anterior y resulta que estaba embarazada con una federratita dequeista dentro, con el asco que me dan…)

    (Chico como echo de menos el poder editar los mensajes enviados a esta web)

  48. Anónimo 17 agosto 2014 / 20:50

    Sí, docx y compañía son un estándar abierto, aunque los viejos doc y demás siguen siendo (hasta donde yo sé) un formato cerrado. Si quieres consultar tú mismo las especificaciones, son cuatro enlaces al final de la lista (busca por “Office Open XML File Formats”): http://standards.iso.org/ittf/PubliclyAvailableStandards/index.html
    Aunque te advierto de que es una lectura muy densa.

    En cuanto a Kingsoft, entiendo que tras tantos quebraderos de cabeza no quieras seguir arriesgarte a seguir perdiendo el tiempo. Siempre habrá ocasión de probar más adelante. :)

  49. Pipistrellum 19 agosto 2014 / 17:47

    Si eran grindal, Gracias. Totalmente culpa mia, lo he comentado aqui, porque no encontraba el sitio donde comentarlo. Si escribiste un articulo sobre los grindal, que los estoy empezando a dudar. Tu buscador no debe funcionar del todo bien, porque no aparece. Tal vez hay que reindexar la base de datos.
    A lo mejor algun linuxero te puede dar algun consejo. Ves como tenian que ver los grindal con linux…. XD.

    volviendo al on-topic.

    Queria desmontar unos argumentos. No son exclusivos del tema y se dan en muchas discusiones.

    Si el Fortran se sigue usando es porque es bueno. Puede haber unas cuantas circunstancias porlo que algo se sigue utilizando, aparte de ser bueno.

    En el caso de sistemas informaticos y de ingenieria, el cambio puede ser tan costoso que no merece la pena. Puede haber mucha incertidubre de cuanto va a costar el cambio y que problemas inesperados van a surgir. En muchos caso es mejor “si funciona no lo toques”.
    Si se sigue usando puede ser porque es bueno o la mejor opcion o tal vez no.

    que a base de tragar agua acabamos aprendiendo a flotar,

    O no. Volvemos al ” si pica cura”.
    Si echas a un monton de gente que no sabe nadar al agua y luego miras entre los que no se han ahogado, tal vez encuentres que son mejores nadadores que la media de los que han aprendido por metodos convencionales. Pero porque has eliminado a los que tienen menos capacidad.

    El aprendizaje de linux no es tan tetrico, pero como dicen ahi, se tapa a los que han desistido a su pesar, descalificandolos.

    Lo que ma´s rabia me da, y ya termino, es que simplemente por hacer como el Cope y decir libremente y sin tapujos que te rindes, que pasas, o que no has podido con el linux, se te tache de vago, de comodón, de vendido y yo qué sé cuántas tonterías más…

    Por eso me parece la labor de cope revelando una verdad oculta muy importante. En la Sociedad hay muchos sectarismos, que hace que no nos salgamos del redil y no solo nos dan palos desde arriba para los descarriados, sino que nos lo damos entre nosotros mismos.

    No se aprende mejor por pasarlo peor, ni muchos menos. Lo ideal es un reto asequible que suponga un esfuerzo divertivo, ni excesivo ni demasiado facil. Tambien se puede sufrir aprendiendo por hacer cosas demasiado faciles o que no aportan nada.

    Como curiosidad. En formula 1 creo que de la Rosa (si no otro piloto), comentó que cuando tienes detras a otro que te quiere adelantar, no vas más rapido, sino mas lento que solo, porque pierdes atencion y tienes que tapar huecos para que no te pase.
    Es un contra ejemplo de que la presion deberia hacerte mas eficaz.

  50. pvaldes 20 agosto 2014 / 13:21

    (la falta de acentos es intencionada)

    > Si echas a un monton de gente que no sabe nadar al agua y luego miras entre los que no se han ahogado, tal vez encuentres que son mejores nadadores que la media de los que han aprendido por metodos convencionales. Pero porque has eliminado a los que tienen menos capacidad.

    Sip, y a eso se le llama seleccion del personal. Ante los candidatos a una oferta de empleo, no me preocupan los que no dan la talla, lo que me preocupa, y mucho, es si la doy yo.

    Admitir publicamente que eres incapaz de aprender a conducir un coche (que usa mucha gente en todo el planeta) no significa que el coche sea malo e indica rasgos indeseables sobre tu persona que no pasaran desapercibidos a alguien que este pensando en contratarte.

    De verdad, no me importa que la gente diga en internet que el linux es una mierda y no les gusta, pero ¿Recomendaria a un amigo que hiciera eso?

    Honestamente NO.

    No es una cuestion de sectarismo o pataletas de gente frustrada. Es sentido comun.

    Me parece bien que al menos se opine con ocho años de experiencia, conozco a personas a los que el linux les parecia lento porque solo habian probado knoppix, que carga el sistema en memoria (su mision no es la rapidez sino otras cosas).

    He visto en persona en una tienda como le intentaban vender un nuevo “producto de microsoft llamado Open-office” [sic] a una chica, pasando por caja, cling! Y al final, me dije, ¿que demonios? si ella pica es su culpa ¿porque tengo yo que venir a rescatar a la gente si ni siquiera me lo van a agradecer?

    He visto como nadie queria linux gratis pero cuando se lo vendieron como android todos daban palmas con las orejas.

    Hace diez años existian dos juegos gratuitos llamados bomber y same-gnome. Hoy fusionados y remozados en una cosa super nueva y vanguardista llamada candy-crush, cling! de pago.

    Me pase como seis años intentando que mi familia probara el Skype (originariamente era de Linux, pero podia usarse en windows). He visto a gatos poner menos resistencia a la hora de bañarse. Al final microsoft lo compro y de repente todos descubrieron que no podian vivir sin el programa. Venga hombre, no fastidies!…

    Les estan vendiendo los mismos productos pero envueltos en una caja de colorines, a veces ni eso. Y cuando les dices eso encima la gente se pica.

    y un larguisimo etc de casos…

    Y llega un momento en que digo… ok, no es mi problema; a mi me encanta Linux, es realmente asombroso.

  51. Microalgo 27 agosto 2014 / 12:53

    De acuerdísimo con Usted, Maese Copépodo.

  52. Copépodo 2 septiembre 2014 / 22:34

    Bueno, ya hace tiempo que perdí el hilo en esta discusión, pero:

    Anxova: gracias por el enlace, allá que voy

    pvaldes: Claro que soy consciente de que linux tiene muchos programas para bioinformática. A ver, esto lo quiero dejar bien claro porque creo que sigue habiendo confusión y lo mismo parece que lo hago todo manualmente: me he librado de linux en mis ordenadores personales porque me estorba para hacer otras cosas, y sin embargo todo lo que quiero hacer en ellos, lo puedo hacer en Windows igual. Sigo usando unix en el cluster de bioinformática que es donde ejecuto los análisis grandes y tal, y me alegro mucho, funciona estupendamente y no me estorba. Es la solución óptima y lo mejor de los dos mundos, pero en mi ordenador de sobremesa, prefiero no tenerlo y no lo echo de menos. Lo de las erratas: pasa en las mejores familias pero si te importa mucho las corrijo.

  53. Calima 19 septiembre 2014 / 12:02

    Fíjate que tenemos experiencias diferentes con Linux, nosotros nos pasamos a Linux en casa porque Windows gripó sin previo aviso y era la única manera de rescatar la información que teníamos dentro. Usamos OpenSuse desde entonces (ya son 6 años) y no echamos de menos Windows. No tuvimos problemas para instalarlo y no nos ha dado prácticamente ninguno, para el uso que nosotros le damos ¡is perfect! Cero virus en 6 años, impensable en Windows.

    El curro ya es harina de otro costal. Uso Windows porque es lo que la universidad me da por defecto y no tengo tiempo ni ganas de toquetear el ordenador sólo para instalar Linux. Ahora sí, estoy usando bastante oppen office… que por qué… Pues porque resulta que me deja exportar los archivos a latex. ¿y eso qué? se podría preguntar. Pues para mí, ha sido un descubrimiento maravilloso. Estoy escribiendo la tesis en Latex y me permite no tener que volver a tocar el formato. Todas las cursivas, las negritas, todos los detallitos que en su día revisé para escribir el artículo los exporta de maravilla. La cuestión es que yo escribí los artículos en Word, los abro con OppenOffice y los guardo en Latex y ¡oye! queda taan bonito.

    Mi tercera experiencia Linuxera fue con un portátil viejuno que iba a pedales, todavía me acuerdo cuando instalamos un Linux que pesaba poquísimo en un portatil del año de la pascuala y estuvo funcionando a toda leche durante dos años más…. y eso lo conseguí gracias a tu experiencia instalando Linux. A mí sola no se me habría ocurrido.

    En fin, todo esto para decir que estoy de acuerdo contigo en que el sistema operativo para mí es una herramienta y que usaré áquel que más cómodo me resulte y menos problemas de me dé. Y también escribo porque me ha llamado la atención lo diferentes que han sido nuestras experiencias con Linux, sobre todo teniendo en cuenta que fuiste tú quien me enseñó los parabienes de Linux.

  54. Emanuel 30 septiembre 2014 / 14:54

    has probado el simil office que sacaron en china? tengo entendido tiene mejor compatibilidad respecto al office de microsoft. Yo tmb he notado que libreoffice no guarda bien el formato y se cambian cosas cuando lo abris desde microsoft office

    respecto a los drivers nunca tuve problemas en derivados de ubuntu que generalmente vienen parchados y con drivers privativos (lo que personalmente no me importa)

  55. John Tenth (@jdedioss) 30 octubre 2014 / 11:57

    He leiío tu artículo y me identifico contigo en todo, yo llevo unos 10 años de contacto con el mundillo de GNU/Linux alternando periodos de aproximación con otros en los que terminaba cansado. Pese a ser un usuario avanzado con los ordenadores y pelearme mucho al final me pasaba el día reiniciando para hacer funcionar algo en lugar de seguir larguísimos tutoriales para conseguir que algo funcionase peor que en Windows. A mi me gusta jugar y simplemente por eso ya (sin contar otros contratiempos) GNU/Linux ya no me vale y si está Steam en Linux cosa que no paran de recordarme pero yo tengo cuenta y la cantidad de juegos compatibles con Linux es una pequeñísima parte del total y de los grande títulos los de Valve y poco más.
    Yo me he rendido cansado de reiniciar y de los tutoriales, porque al fin y al cabo puedo vivir sin Linux pero no sin Windows

    Saludos

  56. orab 6 febrero 2015 / 0:57

    Shurmano, si te dedicas al área al que te dedicas, saber usar linux y la multitud de software programado en Unix es un MUST usarlo, desde el punto de vista profesional es así, no me puedo creer que digas que es un estorbo en TU TRABAJO (pero qué coño haces entonces?) cuando precisamente ¡¡¡es para eso en tu área!!!

    Y te recomiendo que uses Fedora para trabajar.

    Halucinado de haygo, hoyga.

  57. Rafa López 2 mayo 2015 / 0:50

    Jajaja tu cronica me ha hecho reir mucho. Realmente tambien vivo en ese limbo, que si Linux, que si Windows… Y vivo cambiando constantemente de S.O. por lo cual te entiendo perfectamente. Es duro no poder hacer algo que realmente necesitas en tu PC. Nada te amarra a estar o no en un sistema operativo. Y veo que eres muy maduro en tus decisiones. Gracias por darme una luz a seguir.

  58. Xema Romero 9 mayo 2015 / 12:17

    Pues mira, he estrado a releer la flora capense para europeos -una obra magna del copepodo- y me encuentro con esta joya…

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