Rebelde sin motivo

rsc1No sé si os pasa igual a vosotros: hay algunas películas que nunca he visto pero cuyos arquetipos y situaciones tengo interiorizadas por aquello de que en su día se convirtieron en clásicos del séptimo arte y tanto su trama como sus personajes forman parte de la conciencia colectiva, si es que tal cosa existe. Eso no quiere decir que ese preconcepto sea acertado, claro. Una de esas películas icónicas era (sí, era) Rebelde sin causa (Rebel without a cause, 1955).

Si la habéis visto, ya me diréis si vuestra idea preconcebida de la película estaba equivocada, como me pasaba a mí, y si aún pertenecéis al grupo de los que no la han disfrutado, además de animaros a subsanar esa carencia, os pregunto para empezar qué se os viene a la cabeza si se os menciona esta película. En mi caso, yo pensaba que trataba de un verdadero “rebelde sin causa”, es decir, de un chico con actitud rebelde pero que no tiene una justificación para serlo: le gustaría ir contra el sistema, luchar, rebelarse, ir contra lo establecido, pero (¡ay, desgracia!) le falta una causa verdadera y honorable por la que luchar. Previsiblemente, el protagonista acaba rebelándose contra lo que le rodea pero sin justificación razonable, desencadenando problemas a su alrededor y quedando en evidencia como las pataletas de alguien que lo tiene todo y que desperdicia la oportunidad de canalizar su angst postadolescente en algo positivo.

Me interesa saber si creéis que el peliculero soy sólo yo, porque ahora que lo pienso no sé muy bien de dónde me había sacado yo toda esta empanada mental, pero la cuestión es que las escenas fragmentarias de esta película que había visto (como la pelea a navajazos o el “chicken game“) lo que me sugerían era justamente eso: un guaperas de tres al cuarto metiéndose en problemas constantemente, un icono de una rebeldía adolescente improductiva. Mal: todo el mundo sabe que si eres un adolescente, varón y blanco con una vida demasiado benévola y/o privilegiada tu destino cinematográfico debe ser ir a una guerra en la que no se te haya perdido nada, que seguro que se te pasa la tontería.

Bueno, el caso es que hace unos meses pude ver en el Cinestudio de Hartford (no dejéis de ir cuando tengáis el sábado tonto) una versión digital en 4K con color y sonido remasterizados, o algo así, de este clásico del cine. Un lujo. Peliculón.

rsc2En este bloj siempre estaremos a favor de poner imágenes de James Dean sin que sea necesaria justificación alguna, pero en este caso añadiré que las cazadoras rojas se agotaron en las tiendas tras el estreno de la película.

Habría muchas cosas que comentar de esta película. Muchos directores intentarían después convertirse en una referencia cinematográfica para la adolescencia, y quizá le debamos a James Dean, Natalie Wood y en menor medida Sal Mineo (que sí era un yogurín en el año 55), esa moda de que actores pelo en pecho (es un decir) encarnen a adolescentes que van al instituto (¿No os suena?). En cualquier caso, a “Rebelde sin causa” le sobran motivos para recordarse como una gran película de vicisitudes adolescentes, entre otras cosas gracias, precisamente, a la galvanización que siempre aporta la muerte accidentada y violenta de sus tres actores protagonistas, y muy especialmente la de Dean, apenas unos meses antes del estreno de la película (ya sabemos todos desde tiempos de Homero que pocos salvoconductos hacia la gloria inmortal son más eficaces que una muerte prematura).

ca-michael12Helos

Pero a lo que iba: intentaré no destripar demasiado la película y centrarme en algunas anécdotas que me llamaron la atención. Mi mayor sorpresa fue lo equivocado que estaba sobre el tema central de la película: James Dean no es un malote problemático y caprichoso, sino un pobre diablo que acaba metiéndose en líos sin tener culpa alguna y sin verlo venir. Es por la mala suerte que tiene de convertirse en foco de burlas y víctima de los verdaderos matones de la clase. En ningún momento las situaciones de peligro mencionadas son culpa suya, y es sólo su reacción, no siempre descabellada, de defenderse o de no quedar como un cobarde la que acaba haciéndole quedar como un chico problemático. El sentido del título debería quizá leerse más como “rebelde sin motivo”, “rebelde sin culpa”, más que “rebelde sin causa [por la que rebelarse]”.

rsc5No sé si la indolencia de Judy y el resto del grupo ante el inminente resultado de esta escena es muy verosímil, pero desde luego, es inolvidable

¿Era sólo yo el que tenía este error conceptual sobre la película? Es posible, pero haciendo un repaso a la cartelería clásica de la película sí que parece que la idea de Jim Stark como troublemaker indeseable y malote peligroso (más que como buenazo en una encrucijada existencial) fue la que se promocionó para atraer al público a ver la película en todo el mundo, y si no, decidme vosotros:

rsc6 rsc7

Poses de malote, “challenging drama of today’s juvenile violence”… todo esto es muy engañoso

rsc8Versión alemana del cartel, con la pelea a navajazos como gancho y una actitud posesiva que no sé si responde a un fotograma real

rsc9En italiano se tradujo como “¿jóvenes quemados?” ¡Ayuda, porfi!

 El segundo detalle que me sorprendió es lo descaradamente homoerótica que resulta. Esto no es ninguna sorpresa, y hace ya diez años que se publicó que el director, el guionista, James Dean y Sal Mineo tenían todos muy clara la intención de dejar manifiesto que al personaje de Sal Mineo le volvía loco Jim Stark tanto o más que a la propia Judy. Todo el equipo estuvo, desde luego, a la altura de tal propósito (en especial el propio Mineo), y si bien no hacía falta que ningún artículo en Vanity Fair lo confirmara, no deja de ser asombroso que este detalle fundamental y descarado atravesara la censura sin ningún problema en uno de los goles más famosos que el armario hollywoodiense coló al heteropatriarcado. Si os interesa este tema, Videodromo ya le dedicó un artículo, pero vamos, no hace falta ser muy avispado para darse cuenta nada más empezar, hasta el punto de que el guión original contenía una escena con un beso entre Dean y Mineo, algo que está a punto de ocurrir en más de una ocasión, pero que al final se queda en cobra.

rscgif

La cobra no la hace Jim Stark, sorprendentemente

Hay un tercer detalle que me gustó aún más, y tiene que ver con los distintos planos de lectura que puede tener la misma película. Al espectador de ayer y hoy le sobran motivos para disfrutar de “Rebelde sin causa”: te puede llegar el drama de adolescentes atormentados de toda la vida, el retrato de la loca California de los 50 en la que se tiraban coches por acantilados, toda la trama no tan oculta entre Dean y Mineo, o el interés por actores clásicos del cine, pero en general la gente la consideró y la sigue considerando una buena película. ¿Debemos imaginarnos los cines de la época del estreno, apenas un poco después de la muerte de James Dean, abarrotados de adolescentes? Seguramente sí, pero también recibió el reconocimiento de el público ya más talludito, ¿Y por qué? Yo he encontrado una clave enternecedora en este cartel concreto de la película:

rsc22

James Dean con la icónica cazadora roja, marcando culo, que si “challenging drama of today’s teenagers” y demás lugares comunes de otros carteles que hemos visto antes, pero… atención al detalle:

rsc22d¡… y los dos vienen de “buenas” familias!

No me digáis que no es maravilloso. En un pequeño rincón del cartel aparece el auténtico gancho para atraer a los miembros más maduros del público: honrados padres y madres de “familias bien” para los que Rebelde sin causa era en realidad una película de terror debido a la terrible perspectiva de que incluso los hijos de buenas familias pueden verse involucrados en una espiral de violencia, navajazos, peleas de bandas, chicas frescas, y malotes que fuman y llevan cazadoras rojas. El mensaje para ese público es casi una amenaza:

¡Podría pasar en tu familia! ¡En la tuya!

Serían necesarias décadas hasta que el género de terror pudiese superar esto, (con El exorcista, concretamente) hasta entonces a los padres bienpensantes esta perspectiva les parecería insoportablemente horrible. ¿No es curioso que este motivo se haya ido repitiendo en subsecuentes historias de descontrol adolescente hasta la saciedad? ¿No es justamente esa dualidad entre tormento adolescente y escándalo para los padres de “buenas familias” la fórmula perfecta que se ha reproducido más adelante (y perdonadme la ofensiva comparación) hasta llegar a aberraciones como Mentiras y gordas (que se vendió en gran parte por su vertiente supuestamente escandalosa)? ¡Es el conflicto generacional condensado! Lo que para los hijos sirve de reafirmación autocomplaciente, para los padres es el escándalo, el terror. Este detalle concreto, que ni siquiera está en la película, sino en cómo se presentó al público, fue una de las cosas que más me gustaron: un ejemplo clarísimo de que la percepción y el impacto de una película depende tanto de la obra en sí como de nuestras propias expectativas. Las mías se vieron ampliamente superadas.

9 thoughts on “Rebelde sin motivo

  1. Biónica Habla que escucho 10 marzo 2015 / 9:12

    Me encanta leerte en todas las vertientes que tienes en el bloj… pero hoy GENIAL :__). Tengo que ver esta película. Y sí, tenía la misma idea que tú de la película atendiendo a su título ;)

  2. lalo 10 marzo 2015 / 17:47

    memorandum para mi: buscarla YA

  3. agu2v 10 marzo 2015 / 23:38

    Gioventù bruciata: juventud quemada.

    Respecto al tema en cuestión, sí, estoy de acuerdo contigo. Yo la vi hace ya algunos años, pero me pasó algo parecido a ti: q fui con unas perspectivas y salí con otra. El recuerdo q tengo es q me pasó como a ti, q pensaba q iba a ver algo de un nota chungo, con a lo mejor pelea con alguna banda o algo así, y el recuerdo q me quedó fue como algo tierno, de comprensión de la incomprensión del pobre chaval y pena por su final. Nada de malotes y bandas callejeras ni nada de eso. Pero completamente de acuerdo contigo, q el tema viene de la publicidad q le hicieron, y es solo un fragmento de algo mucho más amplio q ocurre en nuestro tiempo: q todo vale con tal de ganar de dinero. No importa mentir, faltar a la verdad, presentar las cosas de una manera incorrecta, si eso te lleva a ganar más pasta. Q es algo q detesto, por otra parte.

  4. pipistrellum 11 marzo 2015 / 10:11

    No importa mentir, faltar a la verdad, presentar las cosas de una manera incorrecta, si eso te lleva a ganar más pasta. Q es algo q detesto, por otra parte.

    A la evolucion no le importa los metodos si consigue transmitir los genes.

    Yo creo que tenemos una vision mas religiosa de que es una cuestion de voluntad, de que la culpa es de la gente por ser pecadora y menos vision ingenieril de buscar porque causa un sistema falla o se comporta como no se desea.

    El sistema economico actual le pasa como a la evolucion. El premio es seguir jugando. Si se gana más dinero, se es mas fuerte y resistente a catastrofes, tambien permite mas poder para crecer y gastar en publicidad.
    Al final en un ambiente que hay diferentes tipos de jugadores (por la teoria de juegos) unos prosperan mas que otros.

    Tal vez deberiamos pensar como deberia ser un sistema que hiciese properar lo que es deseable.

    Espero que no te haya molestado mi comentario, Agu2V, por haber llamado casi taliban religioso :P

    Volviendo al post.
    No tenia motivo, pero me pareci que a pesar del titulo y sin ver la peli, el prota tenia causa pero era incomprendida por la mayoria
    No me cuadraba mucho que hiciesen una pelicula del ninis en aquella epoca.
    Cada uno se monta su peliculas, jeje.

    No se hasta que punto hace falta creer para ver sutil homosexualidad. Para nosotros dos hombre agarrado de la mano son claramente gays, pero en paises musulmanes es muy de amiguitos.

    Nosotros vemos aberrante que no se permitan los besos en la boca, pero aqui tambien somos talibanes si vemos a dos hombre cogidos de la manos.

    No me voy mas por los cerros de ubeda.

    Cope, es mejor que contenga y comento todo lo que me salga? :P

  5. agu2v 13 marzo 2015 / 15:44

    A la evolucion no le importa los metodos si consigue transmitir los genes.

    estás haciendo apología de la violación? :P.

    No es algo casual, igual q a nadie le gusta ser violado (aunq para el q viola esté ‘transmitiendo sus genes’), a nadie le gusta ser engañado y q le cuenten una cosa y luego se dé cuenta de q no era así. Eso no es ser religioso, es tener sentido común y cierta empatía con los demás.

  6. Copépodo 14 marzo 2015 / 2:27

    Biónica, Lalo: ¡No os la perdáis!

    Agu2v: vale, me alegro de comprobar que quizá mi empanada mental no era tal y que sí que hay algo de cómo se ha vendido la película y cómo nos ha llegado.

    Pipistrellum: ya que lo preguntas… los cerros de Úbeda están muy bien donde están, mejor que aquí. Yo tampoco creo en absoluto que el comentario de Agu2v tenga absolutamente nada que ver con la religión, la verdad. Tampoco con el hecho (documentado) de que al personaje de Sal Mineo le gustara el de Dean.

  7. pipistrellum 24 marzo 2015 / 11:29

    Gracias, Cope.
    Si ves que me paso de la Raya, no dudes en avisarme :P

    Agu2v: A mi tambien me fastidia mucho que haya timadores y demas y no se se les corrija con suficiente eficacia. Tambien que a veces se culpe a la victima por dejarse engañar, violar, estafar, etc.

  8. Santiago Bergantinhos 25 marzo 2015 / 18:11

    Yo estuve a punto de hablar de ella en mi blog. La verdad es que la lectura más clara es la existencialista clásica: el chico esta jodido porque sí, porque se lo pide el cuerpo, sin más razón que la propia angustia vital, cosas de la edad o algo así. Por otro lado, en cierto modo es el personaje de Sal el que gana en ese juego romántico de tontear con la muerte: lo matan.
    El final en cierto modo es tan conservador como pueda serlo el de El club de los poetas muertos. El chico presenta a la chica a sus padres, y estos se sonríen porque el zagal ha conocido a moza y va a sentar cabeza. La vida sigue a pesar de todo, etc. No llega al límite del capítulo final originalmente no publicado de La naranja mecánica, pero se acerca.
    Es de reseñar que sale Dennis Hooper de pipiolo, y que la pinta de macarras greassers que se gasta su pandilla, y que se supone que debería ser escandalosa en la época, ahora la mayor parte de los padres firmarían porque sus hijos fuesen así de repeinaos y con la ropa limpia.

  9. sicutapes 20 mayo 2015 / 21:48

    Reblogueó esto en sicutapesy comentado:
    Para mí, toda una disección de la película.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s