magdalena =/= muffin

Carta abierta a un muffin-negacionista

Querido muffin-negacionista:

Yo te entiendo. La vida de aquellos que son los elegidos para conservar sellados y purísimos los tarros de las esencias es muy dura. Nunca estamos a salvo de que se nos cuelen por la puerta de atrás costumbres extranjeras, palabras innecesarias y manías propias de hipsters y afrancesados. No hay más que mirar la burbuja de los gintonics que ha convertido el bareto de la esquina en un lugar llamado The Juniper Experience en el que te cobran sólo por mirar. En el día de difuntos te toca expulsar del portal a escobazos a unos niños disfrazados de Spongebob que te piden chuches. Acabas tan traumatizado que en lugar de ir a ponerle crisantemos al nicho de la tía Paquita te dedicas a ver otra vez la primera temporada de True Detective subtitulada por The_F**ckng_Boss_95. Todos sabemos que de no haber sido por los niños, hubieses ido al cementerio. De verdad. Tu familia ha desistido de la lucha por que a tus sobris les entreguen los regalos SS.MM. lor Reyes Magos. La presión por “tener más tiempo para jugar con los juguetes” está dándole cierta ventaja a Santa. Son tiempos duros.

Esto de la globalización y el postmodernismo online es una continua decepción, y yo simpatizo de verdad con tus causas, o al menos con algunas: a las cosas hay que llamarlas por su nombre, y hay que estar siempre pendiente de que los eufemismos no nos den gato por liebre, ya sea en el telediario o en el mercado.

Pero todo tiene un límite.

Ahora, por favor toma asiento.

Un muffin no es lo mismo que una magdalena. Alguien tenía que decírtelo. Yo sé que te piensas que se trata sólo de un truco publicitario para cobrarte más dinero por algo (creo que tus palabras textuales fueron algo así como “me cago en la puta, a esto lo hemos llamado madalena de toda la vida, no sé por qué mierdas hay que ponerle un nombre inglés”, más o menos). La verdad es que no tengo muy claro si el muffin te parece caro porque estás acostumbrado a la bolsa de 50 magdalenas de la Bella Easo o porque los viste en la GastroTeca de Malasaña pero en serio, empiezo a dudar que alguna vez hayas probado uno.

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Marketing cuñao

Sí, claro, en todos estos casos se trata de bollos con una base de papelillo plegado, pero eso no basta para definir una magdalena. La categoría “magdalena” no debería ser un cajón de sastre en el que acaben todos los bollos que compartan  pepelillo plegado, ¡no señor! Una magdalena merece tener una definición tipológica propia, bien por su receta, bien por su sabor, por su consistencia o por lo que sea. No soy yo un experto magdalenil, y si me animo a escribirte esta carta es porque me parece tan EVIDENTE que tanto su sabor como su concepto son muy diferentes que no salgo de mi asombro con tu insistencia.  De hecho, me llama la atención que hace tres meses colgases maravillado en tu muro de facebook que los esquimales tienen 50 palabras distintas para nombrar distintos tipos de nieve y que te resistas a reconocer que puede haber bollos con papelillo plegado de distinto tipo y que no necesariamente los españoles tenemos que tener el holótipo (creo además que las magdalenas son de origen gabacho, no te digo más).

Para que lo entiendas: podríamos simplificar y decir que un sobao es una magdalena cuadrada, pero te aseguro que si hubiese algún cántabro leyéndonos desde el valle del Pas vendría a mi casa con un hacha y me convencería muy amistosamente de que su madre no se dedica a echar mantequilla en la masa de los sobaos hasta más allá del límite recomendado por la Agencia de Seguridad Nuclear para que ahora vengamos tú y yo a decir que son magdalenas cuadradas. Ojo con eso. En resumen, querido amigo: el reduccionismo está muy bien en determinados momentos, pero si hay un bollo extranjero que no tiene equivalente patrio, pues tampoco pasa nada: se le aplica el calzador fonético como hicimos con el cruasán o el donut y a vivir la vida.

Mi consejo es que los pruebes y que los aprendas a distinguir por ti mismo, pero ahí va una pequeña ayuda en forma de clave dicotómica sobre los tres bollos con papelillo plegado que tan confusos te parecen, todos ellos deliciosos, cada uno a su manera.

1.  Bollo de pequeño tamaño (generalmente de diámetro máximo de unos 6 cm) cuya superficie ha sido deliberadamente decorada con motivos diversos ……………………………………………………………………………………………………………………………cupcake

cupcake1′.  Bollo generalmente de mayor tamaño, sin decoración elaborada (como mucho una capa de azúcar o posibles tropezones que sobresalen de dentro de la masa)………………………………………………………………………………………………………………………2

2.  Bollo grande o mediano (6 a 9 cm de diámetro) esponjoso y compacto (generalmente mantiene su forma al cortarlo y se puede mojar en la leche sin que se desmorone demasiado), sin relleno ni sabor específico (no aceptan complementos del nombre) y sin recubrimiento, excepto, como mucho, una capa de azúcar…………………………………………………………………………………………………………….magdalena

magdalena2′ Bollo generalmente de tamaño grande (diámetro mayor de 8 cm), poco consistente (se deshace con facilidad y es desaconsejable mojarlos en leche) que exige una definición con complemento preposicional del nombre (tiene que ser de algo: arándanos, de pepitas de chocolate, de plátano y nuez -mis favoritos-, etc). No tiene recubrimiento, aunque a veces asoman los tropezones que forman parte de su composición………………………………………………………………………………………………………..muffin

MuffinConfío en que te imprimas esta clave y la lleves en en tu cartera para que la próxima vez que te inunde la confusión cuando te plantees elegir un bollo. Ah, y si alguno te parece demasiado caro, no lo compres.

Afectuosamente

Copépodo

12 thoughts on “magdalena =/= muffin

  1. Anónimo 14 abril 2015 / 10:29

    Sublime, rivalizando en exquisitez con esos icónicos bollitos…

  2. jmongil 14 abril 2015 / 11:54

    Muffins, cactus blosson…

    Oye, ¿mandaste la dieta a la porra?
    :-))

  3. Moriarty 14 abril 2015 / 22:43

    Estupendas claves de determinación. Lo que no me queda clara es la filogenia de las especies descritas. ¡Espero un próximo post sobre el asunto! :-p

  4. agu2v 14 abril 2015 / 22:58

    Estoy de acuerdo contigo; aunque a mí me sigue tocando mucho la moral la invasión innecesaria de cosas que por ser en inglés son más cool. Eso es consecuencia del borreguismo de la gente, y es el borreguismo de la gente lo que más me toca la moral de todo. Por lo demás, sí, los muffins están muy buenos (con los cupcakes esos ya no comulgo tanto).

  5. Exseminarista ye-ye 15 abril 2015 / 8:44

    14 años después aún se me hace la boca agua cuando pienso en el muffin del que me hice adicto en esas tierras, el de semillas de amapola (poppy seeds muffin). Mira que he intentado repetirlo por aquí en momentos de nostalgia (es de las pocas cosas de las que tengo nostalgia yanki), pero aún probando diferentes recetas no hay manera.

    Seguiré intentándolo. Salud.

  6. Rufo 15 abril 2015 / 15:45

    Ejercicio cazurril nº 342:

    Entonces a ver si lo he entendido bien, un muffin es una magdalena con tropezones, ¿no?

    xD

  7. Multivac42 26 abril 2015 / 23:27

    Amen. Por no decir que el muffin medio es como poco dos veces mas grande que la magdalena media…

    Mi preferido es uno que se llama ‘rocky mountains’, donde las rocas son deliciosas pepitas de chocolate. mmmmmuffinnnnn….

  8. Copépodo 30 abril 2015 / 1:42

    Moriarty: no te creas que no lo pensé, pero se ponía la cosa muy complicada y no tengo ya tiempo para estos embolaos

    Exseminarista: lo de los poppy seeds a mí donde me gustan es en las bagels, que es otra cosa interesante a comentar

    Santiago: como te dije por el tuiter, yo no lo creo: saben distinto, se les mete tropezones, y en definitiva, son un bollo diferente

  9. Artemisa 4 mayo 2015 / 14:05

    Por incordiar:
    Yo veo menos diferencia entre lo que etiquetas como ‘magdalena’ y como ‘muffin’ que entre un pan alemán de esos negros, un pan de molde, un pan (llamado) gallego, un pan francés… por no hablar del pan con nueces, olivas o yo qué se qué más le ponen.
    ¡Y todos se llaman ‘pan’!

    Enhorabuena por la entrada, me ha gustado mucho

  10. Copépodo 12 mayo 2015 / 3:21

    Artemisa: muy buena reflexión. ¿Deberíamos adoptar una taxonomía más analítica con el pan? Es cierto que si vas a una panadería no pides sólo “pan”, tienes que especificar si quieres pistola, pan “gallego”, baguette,… no ocurre así con las magdalenas. Mi lado aristotélico me dice que todos los panes tienen la misma sustancia y distintos accidentes, pero en el caso del muffin y la magdalena, habiendo probado y apreciado ambos, creo que sus sustancias son distintas. No me pidas más, que no doy.
    Gracias por comentar

    Anónimo (como si no te conociera, malaje). Los English muffins son homónimos de los muffins a secas, pero OBVIAMENTE no tienen nada que ver. Yo lo que preguntaría es si los English muffins y los molletes gaditanos guardan algún ancestro común, y si éste vivió antes o después del Tratado de Utrech. Y ya me callo.

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