Diez años de “Diario de un copépodo”


Pues aquí seguimos, diez años después. Quién iba a decírmelo. Los últimos doce meses siempre he tenido pendiente pensar en algo especial que decir o que hacer para el último post del año. Una extensa recopilación de mis entradas favoritas, un post invitado de Chiquito de la Calzada, una ópera-rock en tres actos… no sé, algo. Pero el resultado es que ya hace diez años que tuve aquella tarde tonta y me decidí a abrirme un bloj de esos sin saber muy bien qué iba a contar. Y no, no se me ha ocurrido nada para conmemorar tan, por otra parte irrelevante, fecha.

Llegado el momento del aniversario, aprovecho para hacer balance y, típicamente, quejarme de la decadencia en la que ha entrado el bloj. Pero esta vez ni eso. Al principio tenía sentido porque publicaba religiosamente varias entradas a la semana, pero ya son bastantes los años en los que ya no hay regularidad alguna y toca asumir que la irregularidad y escasez son ya parte esencial de esta santa casa. No valen falsos propósitos de enmienda: no voy a escribir más a menudo, y me da igual.

Reconozco que mantener el bloj se hace un poco pesado. No porque me quite mucho tiempo, sino por la sensación de tener siempre algo pendiente, de saber que debería darle vidilla de vez en cuando. No es por los lectores (lo siento), es por mí mismo. Ha sido tentador, sobre todo en este último año, pensar en cerrarlo con tan señalado aniversario para poder centrarme en otros proyectos. Muy tentador, de verdad. Pero a la vez sé que no puedo hacerlo porque me gusta tenerlo abierto.

Releo ahora entradas de hace años y me resultan interesantes ventanas al pasado. Algunas me avergüenzan, otras me sorprenden, otras ni siquiera recordaba haberlas escrito. Una década es un tiempo suficiente como para asumir que la decisión fortuita de empezar a escribir (sin ningún tipo de experiencia ni vocación previa) fue un suceso muy relevante en mi vida. Este bloj me ha cambiado, me ha dado mil oportunidades de conocerme mejor, de aprender, de forzarme a enfrentarme con mis contradicciones, de discutir con desconocidos, de sentirme incómodamente expuesto, de saber que he podido influir en otros y, sobre todo, de conocer a docenas de personas (virtualmente y en carne y hueso) que han aportado mucho a mi vida. No, no voy a privarme a mí mismo de algo así. Abrir el bloj fue una gran idea cuyas consecuencias no podía ni imaginarme. Es imposible pensar en lo que me ha pasado durante este periodo sin recordar que el bloj no sólo ha estado presente, sino que ha catalizado muchas experiencias imprescindibles.

Así que, sin más ceremonia, confirmo que estoy muy satisfecho de haber cumplido una década más o menos continuada y que me siento listo para seguir hasta que el cuerpo aguante. Gracias a todos por seguir ahí.

 

8 thoughts on “Diez años de “Diario de un copépodo”

  1. agu2v 30 diciembre 2015 / 22:57

    Totalmente de acuerdo con todo lo q dices. Yo cumplo 10 este año q entra, y también he estado tentado en los últimos tiempos de cerrarlo. De momento creo q no, pero veremos. En cualquier caso, enhorabuena, y gracias por todos los ratos q he pasado aquí ;).

  2. Epicureo 31 diciembre 2015 / 0:17

    Y nosotros que sigamos disfrutándolo. La frecuencia es lo de menos: lo que importa son los buenos ratos. Gracias.

  3. Daniel Marín (@Eurekablog) 31 diciembre 2015 / 12:29

    Pues que sean muchos más, independientemente del número de entradas siempre me tendrá usted como un fiel lector.

  4. David del Moral 31 diciembre 2015 / 12:33

    ¡Muchas felicidades, Copépodo! Qué lejos queda el momento en que te empecé a seguir en la sombra hace 7 años. Y ni tan mal, hoyga. Gracias a ti por seguir al pie del cañón con entradas interesantes. ¡Un abrazo!

  5. Radagast 31 diciembre 2015 / 14:54

    No es la cantidad de entradas ni tampoco su interés, sino la calidad de los que hablan en ellas, ya sea por tu invertebrada boca o en el patio de vecinos que acaba siendo la zona de comentarios.

    Diez años inolvidables. ¡Como tú!

  6. Lourdes Vinuela 1 enero 2016 / 20:07

    Conoci el blog por el articulo del sindrome del impostor que lei cuando estaba harta de mi tesis.Me senti muy identificada, desde entonces leo las entradas y , esporadicas o no, me divierto mucho siguiendolas. Merece la pena continua. Gracias! !!!! Lourdes

  7. madridsailedbysilhouettes 10 enero 2016 / 19:47

    :) Entiendo perfectamente esa sensación, pero felicidades por tu aniversario!!!

  8. Salvador Belizón 13 marzo 2016 / 14:31

    felicidades…, y un saludo copepodo!!!!

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