Día del libro 2008. “Clara y la penumbra”

De nuevo es el día del libro y una vez más aprovecho para haceros una recomendación literaria y darle un poco de vidilla al bloj. Después de mucho pensar me he decantado por “Clara y la penumbra” la novela de José Carlos Somoza que le valió el premio Fernando Lara en 2001. No conozco mucho a este autor y de hecho me cuesta forjarme una opinión sobre él, porque este libro lo devoré con ansia y sumo placer y, sin embargo, al repetir experiencia unos años más tarde con su novísimo título “Zig Zag” (2006) me llevé una decepción nada pequeña (menuda castaña pilonga).

La historia nos sitúa en un futuro inmediato (tan inmediato como que ya es pasado, pero bueno). En el mundo del arte ha irrumpido como elefante en cacharrería el hiperdramatismo. Esta novísima escuela explota la capacidad de expresión artística del ser humano, pero no sólo como autor, sino como lienzo. Los artistas se encargan de “entrenar” el cuerpo de las “personas lienzo”, de someterlos a posturas imposibles, de pintar su piel y de poseer su mente para, finalmente, acabar exponiendo sus obras en los museos más vanguardistas de todo el mundo. Estas obras de arte humanas permanecen inmóviles durante el horario de exposición mostrando, por su postura, expresión e impronta recibida del artista, lo mismo que la tela de los lienzos había hecho hasta entonces. La persona se convierte en un soporte del arte, en un medio de comunicación entre el autor y el espectador. Por supuesto, hay grupos de inadaptados que protestan contra estas prácticas porque no llegan a comprender que las personas-lienzo realmente están llegando a lo más alto de la expresión artística, sin embargo esta corriente se impone lentamente como legítima. De hecho resulta habitual que en las casas de los aficionados pudientes haya incluso personas-mueble (sillas, mesas, etc) que se pueden toquetear mientras se usan.

Annek Hollech, una jovencísima obra de arte del maestro Bruno Van Tysch, es robada y destruída (o secuestrada y asesinada, según se mire). Al mismo tiempo se nos presenta a Clara, nuestra protagonista, cuya aspiración en la vida es precisamente alcanzar la inmortalidad al convertirse en lienzo del genial maestro holandés, que pese al “ladrón” de obras que le ronda, prepara una exposición apoteósica como tributo a Rembrandt.

La constante reflexión sobre la cosificación de la persona en el mundo moderno junto con todas las preguntas que nos hemos hecho cuando, de visita en un museo de arte moderno, se nos ha quedado cara de pasa hace de esta novela, llena de intriga y suspense por si fuera poco, una opción muy recomendable para leer o regalar hoy. El final es simplemente colosal, y os advierto que puede haceros pensar que, en cierta medida, quizá el hiperdramatismo no sea sólo ficción.

El Roto, hoy

Anuncios

3 thoughts on “Día del libro 2008. “Clara y la penumbra”

  1. Locke 24 abril 2008 / 14:54

    A mí me gusta mucho Somoza, incluyendo Zig-Zag y La LLave del Abismo (peazo friki, vive Dios). Pero la mejor novela que he leído de él hasta la fecha es La Caverna de las ideas.

  2. Copépodo 27 abril 2008 / 12:42

    Me la apunto, pero porque viene recomendado.

  3. Max Renn 4 mayo 2008 / 22:57

    Qué grande es Clara y las penunbras, es una joya.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s