Flores de Illinois (primavera)


Para no perder la costumbre de los posts botánicos voy a subir algunas fotos de algunas plantas comunes de por aquí que florezcan en primavera, que así me sirve de aperitivo para la floración de las praderas que está al caer este verano y en la que tengo especial interés. (Sí, aún quedan praderas en el Midwest, aunque la mayor parte de ellas están restauradas).

Lo que os traigo hoy es una selección de flores forestales. Como es habitual en los bosques caducifolios, las plantas del suelo del bosque suelen florecer al principio de la primavera, cuando las hojas de los árboles aún no han salido del todo y aún llega algo de luz. A partir de mayo, encontrar flores en el bosque se vuelve más difícil. La otra consideración que el naturalista tiene que tener en cuenta es la gran cantidad de invasoras que hay en esta zona del país (y en general, en toda la mitad oriental), sobre todo europeas. Aquí me limito solo a incluir algunas de mis preferidas que, además, sean autóctonas.

  

Esta es una de mis favoritas, la sanguinaria (Sanguinaria canadensis), aquí llamada “bloodroot” (raíz sangrienta), porque como podéis apreciar, la savia de los rizomas es roja.

Las sanguinarias son papaveráceas y a menudo florecen antes de echar la hoja. En marzo es normal ver las flores blancas asomando por la hojarasca y unos días después empezar a ver las hojas, con sus lóbulos característicos, que son las que persisten hasta el verano. Es la única especie del género.

Esta es Asarum canadense, otra planta que florece en las primeras semanas de la primavera. Lo más conspicuo son las hojas, que llegan a cubrir como una alfombra grandes extensiones del bosque. Las flores son diminutas, aparecen a ras del suelo y no son fáciles de ver. Al parecer las polinizan moscas. El nombre común es “wild ginger” (jengibre silvestre), un nombre poco afortunado, ya que aunque el rizoma tiene, al parecer, un aroma que recuerda al del jengibre, es muy tóxico por la presencia de ácido aristolóquico.

Las que sí tienen un nombre común afortunado son las Virginia bluebells (Mertensia virginica), muy descriptivo del aspecto que tienen. Acostumbrado a las boragináceas mediterráneas, bastorras e hirsutas, esta parece la versión pija de la familia. La primera vez que las vi en el campus pensé que eran ornamentales.

 

Desde comienzos de marzo, las violetas aparecen por todas partes. La mayoría de ellas son violetas o blancas, y algunas de las especies más comunes son Viola sororia o Viola blanda, pero esta Viola pubescens de arriba me gustó por su original color amarillo. Ya me recordaron el otro día en twitter que la Viola biflora de Europa también es amarilla, pero no tengo el gusto aún.

Y hablando de cambios de color, esta es la aguileña canadiense (Aquilegia canadensis) o red columbine. De nuevo, lo que más me gusta de esta y otras aguileñas norteamericanas es que al contrario que las que conocía de España (azules) estas son rojas o anaranjadas. Ya vi alguna parecida en California también.

 

 

 

Otro clásico de la primavera del centro y este de EE.UU. es el jack-in-the-pulpit (Arisaema triphyllum). Aprovecho para meter aquí el friendly reminder de que esto que veis aquí no es una flor sino una espádice, la inflorescencia típica de las aráceas que contiene en realidad muchas flores en la base del pirinchunflo central (tecnicismo botánico). Esta foto la tomé cuando las hojas aún no se habían extendido del todo, pero son muy grandes y con tres foliolos.

 

Esta es Uvularia grandiflora, hay varias especies de este género, con los tépalos retorcidos. En Nueva Inglaterra era más común Uvularia perfoliata.

 

 

 

 

También entre mis favoritas están los Trillium. Este género es endémico del este de Norteamérica y de Asia, siguiendo la típica disyunción de Asa Gray de la que hablé alguna vez. La clasificación APG las considera meliantáceas, son muy característicos sus tallos terminados en tres hojas enormes y una flor en el centro. En Nueva Inglaterra pude ver algunas bellezas como estas: Trillium erectum y Trillium undulatum.

 

Aquí la especie más común es el llamado trillium de las praderas (prairie trillium), que pese a su nombre, sigue siendo una especie forestal. El nombre científico es Trillium recurvatum, y es más o menos endémico del medio-oeste de EE.UU. Es más discreto pero bastante peculiar: las flores son sésiles, con los sépalos recurvos y las hojas tienen un (casi) ajedrezado característico.

 

Para terminar os dejo con Dicentra cucullaria (Dutchman’s breeches, o sea “calzones de holandés”), una de las más extravagantes y llamativas. A la espera quedo de que me digáis cuál os gusta más, y os invito a que os paséis por aquí en unos meses para ver si las praderas en floración son tan espectaculares como dicen.

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