La naturaleza de Etiopía contada para europeos (2/5). Valle del Omo y alrededores

Fig02
El valle del Omo, en el suroeste de Etiopía, es uno de los enclaves más interesantes del país. En el tramo bajo de sus 760 kilómeros recorre con sus impresionantes meandros una sabana extensa que se extiende hasta donde llega la vista configurando un paisaje que se corresponde bastante bien con la idea básica que podríamos tener de África en estas latitudes. En este área se encuentran dos de los parque nacionales más famosos del país (el del Omo y el del Mago), a la altura de los de otros países de África oriental en espectacularidad e interés, y a sólo unos kilómetros del extenso delta con el que este río desemboca en el lago Turkana, ya prácticamente en Kenia. Sin embargo, lo que hace a esta región especialmente conocida es una riqueza antropológica fuera de lo común, ya que este es el hogar de decenas de grupos indígenas como los aari, los hamar, los karo o los mursi, que mantienen vivas formas de vida con siglos de historia y que contribuyen a hacer de este rincón del mundo un punto caliente de diversidad lingüística. Aunque la presencia humana tiene mucho más impacto en otras zonas de Etiopía, inevitablemente hablaremos del la relación entre el paisaje y nuestra especie y qué se sabe sobre la interacción de ambos.

Panorama del río Omo en Karo

Panorama del río Omo a su paro por Karo

Como decía, recorrer estos valles es una experiencia puramente africana y donde la sabana se saborea durante interminables kilómetros de pistas polvorientas. Este paisaje, pese a todo, dista mucho de ser uniforme, y así, en la dialéctica entre la pradera y las leñosas que típicamente definen este ecosistema, encontramos distintas variantes en las que ambos estratos parecen tener suertes distintas.

Paisaje cerca de Karo

Esta imagen me gusta particularmente por aquello del termitero, de varios metros de alto, formanto parte del paisaje

Parque Nacional del río Mago

Bajada al valle del río Mago se aprecia una formación forestal relativamente densa

PN Mago

Por el contrario, en otro lugar del parque, las herbáceas parece ganarle el terreno al bosque

Alrededores de Turmi

Alrededores de Turmi

Como siempre me ocurre cuando llego a un lugar nuevo, son frecuentes los momentos de desorientación zoológica y botánica, y lleva su tiempo empezar a familiarizarse con una biota exótica. En este viaje y en este área concreta me alegré de tener fresca la visita a Marruecos y las puertas del Sáhara; muy agradable fue el encuentro con dos conocidas que bordeaban el desierto marroquí pero que vuelven a aparecer en las sabanas etíopes, justo en la otra punta del continente:

Calotropis procera Calotropis procera, flores

De estas plantas que te aprendes una vez y no se te olvidan: la inconfundible Calotropis procera y sus llamativas flores de asclepioidea redomada, aquí visitadas por unas hormigas. Esta planta era capaz de crecer en los más inhóspitos secarrales del sur de Marruecos. Aquí es casi una plaga que parece asociada a las cunetas de carreteras asfaltadas. Me sigue pareciendo un misterio su presencia en dos ambientes tan diferentes.

Acacia tortilis

Las acacias son a menudo difíciles de identificar, pero las legumbres retorcidas de Acacia tortilis la hacen blanco fácil

… pero claro que acacias hay muchas más, y no paran de atraer nuestra atención (y la de otros visitantes). Estas imágenes corresponden a un apacible paseo al atardecer por el lecho seco de un río.

Lecho seco de río. Turmi
Buitres sobre acacia
Una vez perdido el miedo a lo tropical podremos ir profundizando un poco más en las familias más típicas que configuran la flora etiópica:

Terminalia brownii

Terminalia brownii, una combretácea muy común en toda el África oriental

Boscia coriacea

Hojas y frutos de Boscia coriacea, un arbolillo frecuente de la zona, aquí donde lo veis pertenece también a otra de las familias habituales del África subsahariana: las caparáceas…

Caparácea

… al igual que esta Maerua ovata, cuya flor plagada de estambres sí que nos recuerda algo más a las de nuestras conocidas alcaparras.

Algunas otras muestras de flora del Omo que aún no he podido identificar, por si alguien se anima

A identificar

A identificar A identificar

Antes de cerrar del todo el capítulo de flora tengo que destacar también la presencia de plantas suculentas (es decir, que acumulan agua en determinados tejidos, típicas de zonas áridas) que me llamaron mucho la atención y que eran especialmente frecuentes en algunas áreas de matorral.

Adenium obesum Adenium obesum

Adenium obesum

Adenium obesum, la rosa del desierto, que presenta unos troncos engrosados y sus flores recuerdan mucho a las de las adelfas

Caralluma speciosa

Caralluma speciosa Caralluma speciosa

Caralluma speciosa, probablemente la planta que más me fascinó de toda esta región, con una estructura cactiforme y unas flores sorprendentemente llamativas. ¡También es una apocinácea! como la rosa del desierto y la calotropis

A pesar de la importancia y riqueza de los parques del Omo y el Mago, no son de los sitios donde se puede planear una visita con facilidad que no sea para ir a ver a algunas de las comunidades que lo habitan. Tampoco es que el calor asfixiante hiciese mucho a favor de una “exploración” en profundidad, pero incluso a cuatro ruedas puedes toparte con algunas sorpresas. Ya dije en su momento que Etiopía no es un país “de safaris”, pues los grandes mamíferos son difíciles de ver, pero una de las cosas que más disfruté y de las que más aprendí fue de mamíferos herbívoros, ya que nos topamos con todo tipo de antílopes, animales que para mí eran un jaleo hasta visitar Etiopía y que ahora… digamos que me resultan menos “jaleosos”.

Kudu menor

Un kudu menor (Tragelaphus imberbis) nos sale al encuentro. Los kudus integran un selecto grupo de antílopes cuyos machos presentan unos inconfundibles cuernos en espiral (que en el caso del kudu mayor pueden alcanzar los tres giros)

Dik-dik

En el otro extremo, y con el tamaño aproximado de un pastor alemán, tenemos a uno de los antílopes más pequeños: un tímido dik-dik (Madoqua sp.) escondiéndose en la sombra de unos arbustos. Pese a ser una miniatura de antílope, este macho muestra unos diminutos cuernos. Me llama mucho la atención la disposición de los ojos, mucho más separados que en otros antílopes y sugiriendo la típica visión periférica de quienes deben estar muy atentos a los depredadores. La verdad es que la idea de una caldereta de dik-dik suena bastante apetitosa.

Anticipé que la avifauna etíope es un placer continuo. A menudo se avistan pájaros de colores espectaculares, y de vez en cuando, animales que pueden resultarnos familiares. Hay que recordar que en la Península Ibérica disfrutamos de una interesante presencia de avifauna africana “prestada”. Lo que en Andalucía es excepcional e inconfundible puede ser, en realidad, una prolongación de un linaje frecuente y diversificado en África. Pensemos por ejemplo en los abejarucos y las carracas. En Europa contamos con la presencia de una especie de cada una de estas aves, pero no son sino los primos aventureros de dos multitudinarios clanes: las especies de abejarucos y carracas creo que superan la decena en estas fronteras.

Carraca. Coracias naevius

Una carraca, Coracias naevius, no especialmente agraciada cromáticamente, para mi fastidio (no era fácil fotografiarlas)

Buitre (Gyps africanus)

Lo mismo pasa con los buitres: de la guisa de nuestro buitre leonado hay un buen puñado de representantes. Este puede ser Gyps africanus

Hubara kori (Ardeotis kori)

Una impresionante hubara kori (Ardeotis kori), con sus más de 12 kg de masa, compite con nuestras avutardas por el puesto de ave voladora más pesada del mundo

Barbet amarillo. Trachyphonus erythrocephalus

Un espectacular barbudo rojiamarillo (Trachyphonus erythrocephalus). Muchos de estas aves anidan en túneles hechos en termiteros

Gallinas de Guinea (Numida meleagris)

Grupo de gallinas de Guinea (Numida meleagris), otra visión habitual en el este de África

De los variados encuentros con reptiles, mencionaré de pasada la anécdota de cuando vi un cocodrilo en una charca junto a la cuneta y me bajé del coche a hacerle una foto. Un cocodrilo pequeño que en menos de lo que tardé en dar un paso desapareció a una velocidad impresionante, lo que me hizo reflexionar sobre si era adecuado acercarte a uno de una forma tan imprudente. No hubo foto, pero conservo todas las extremidades. Quedémonos mejor con mis lagartos favoritos del paleotrópico: las agamas, fotogénicas y pacientes, además de muy bonitas.

Agama agama

Agámido

Destaco también un par de encuentros con la fauna de estos valles en un mediodía tórrido en el que nos pudimos resguardar en un bosque de ribera. Seguro que muchos hemos tenido ocasión de ver grupos de mariposas bebiendo en los limos de un río, pero cuando se trata de insectos tan llamativos como estos, el resultado es aún más colorido.

Mariposas

Mariposa Mariposa

Colobo

En esa misma ribera sesteaba un colobo (Colobus guereza), inconfundible mono negro y blanco, también bastante habitual en todo el país (volveremos a encontrarlo incluso a más de 3000 metros de altitud)

Un paisaje como este merece una reflexión especial. Quizá os sorprenda saber que los orígenes de la sabana y su “explicación” desde un punto de vista ecológico es un tema muy controvertido para los especialistas en vegetación. ¿A qué se debe esa convivencia entre leñosas y herbáceas? ¿Se trata de un tipo de vegetación natural o es el resultado de la interacción humana? ¿Qué tipo de dinámicas experimenta? Si bien este es un tema de por sí controvertido, en el valle del Omo tiene un componente adicional de controversia: existe cierta tensión entre la administración central etíope y la población local que habita esta parte del valle y que pertenecen a la etnia mursi. Muchos consideran que el ganado de los mursi está provocando un cambio en la sabana: el ganado se come las herbáceas, favoreciendo a las leñosas, incrementando la matorralización de la sabana y provocando un cambio, quizá irreversible en el paisaje. Recientemente se llevó a cabo un estudio precisamente en esta zona que trataba de indagar en el pasado de la vegetación del valle del Omo, y tengo la suerte de que la autora principal es mi amiga @gilromera, así que ha podido asesorarme personalmente.

Cerca de Turmi
Son muchos los factores que pueden afectar a la estructua de la sabana, favoreciendo a herbáceas o leñosas, según el caso, empezando por el tipo de suelo, la precipitación, la frecuencia, intensidad y extensión con las que se dan los incendios y la presión de los herbívoros (ganado incluido), que tienen tendencia a favorecer a las leñosas al quitarles la competencia a mordiscos. Las perturbaciones que modifican el equilibrio en la arquitectura de la vegetación pueden iniciar un ciclo en la evolución del paisaje: si el fuego o el sobrepastoreo acaban con gran parte de las herbáceas, las leñosas colonizarán el área con más éxito al ver reducida su competencia (matorralización). Con el tiempo, sin embargo, la densidad de leñosas puede crecer tanto que acabarán compitiendo entre ellas provocando la desaparición de algunos de los árboles y permitiendo de nuevo la colonización de las herbáceas.

Este modelo, defendido en el estudio que he enlazado antes, se basa especialmente en un registro de series de polen fósil en el valle del Omo durante los últimos 2000 años y gracias a él se puede reconstruir la evolución de la vegetación. El registro muestra que se han producido al menos seis episodios de matorralización en los últimos dos milenios (las caparáceas, mencionadas al principio, son una de las familias indicadoras de este proceso), por lo que la dinámica parece ser cíclica y reversible. La presencia de las comunidades indígenas del Omo, que por otra parte lleva habitado desde hace milenios, no debería pues entenderse como un obstáculo para la gestión y la conservación.

El debate sobre la presión que pueden tener los pueblos del Omo en la conservación del paisaje parece ser más bien la excusa de una administración que en realidad está mucho más preocupada por llevar a cabo un faraónico proyecto: la presa Gibe III, que cuando se termine será la más alta del continente y promete unos sustanciosos beneficios económicos para los de siempre. La construcción de esta presa se ha adjudicado violando las propias leyes etíopes y tendrá unos efectos devastadores en todo el valle y muy especialmente en los pueblos indígenas de los que las agencias de turismo etíope tanto parecen presumir. Al acabar con la estacionalidad del río y sus inundaciones, los ecosistemas riparios, de una riqueza inigualable, sufrirán un daño irreversible, y la mayoría de las poblaciones indígenas que viven de los acuíferos del valle y del cultivo de sus terrazas se verán expulsados de su tierra en un desastre humanitario del que las personas afectadas no parecen saber nada y que el gobierno etíope parece preferir ignorar. Se cree además que el nivel del lago Turkana puede descender varios metros, causando prejuicio a más de 300.000 personas y un grave impacto a los ecosistemas keniatas. Las obras ya han empezado, y posiblemente acaben en 2016. Tras su construcción, el valle podrá irrigarse con técnicas de última generación para cultivos de soja, caña de azúcar y biodiésel. No creo que haga falta decir más, pero no puedo evitar hacer una llamada de atención sobre a qué modelo agroalimentario y energético responde la existencia de estos cultivos aquí.

En fin. Terminemos con algo bonito.

¡Postdata final!: Yabelo

Aunque no está para nada en el valle del Omo, no puedo dejar en el tintero que el viaje pasó en determinado momento por la población de Yabelo. De camino a tan retirado rincón recuerdo lo frecuentes que eran las manadas de dromedarios (aparentemente formaban parte del ganado, pero lo cierto es que siempre parecían estar en estado de semilibertad).

Paisaje al sur de Yabelo

Llegando a Yabelo

Dromedarios

Precaución: dromedarios

Yabelo sería un lugar totalmente ignorado en esta serie de no ser por una circunstancia realmente curiosa y casi inexplicable. A escasos kilómetros de esta población hay una pequeña reserva natural que contiene varios endemismos, uno de ellos relativamente conocido: la urraquita de Stresemann (Zavattariornis stresemanni). Esta especie es un ave gregaria, que vive en grupos relativamente grandes, pero que, misteriosamente, sólo existe en esta reducida región cercana a Yabelo. Pese a que al menos aparentemente, no hay nada que impida a las urraquitas extenderse a otros territorios colindantes (en los que la vegetación parece la misma, y en los que nada aparenta limitar la vida de estos pájaros), su área de distribución está reducidísima. Esta especie no fue descrita hasta 1938 y desde entonces ha dado varios dolores de cabeza a los ornitólogos, ya que no estaba claro si era un estúrnido o un córvido (parece ser que finalmente es un córvido). La intriga sobre si seríamos capaces de verlas duró hasta el último momento, ya que por falta de tiempo no visitamos la reserva, y nos limitamos a estar muy atentos conforme recorríamos la carretera hacia el norte. Pues bien, efectivamente, acabamos dando con un grupo de estas urraquitas al pasar junto a la reserva (en la que finalmente nos colamos durante unos minutos para conseguir inmortalizar a esta joyita de la biodiversidad etíope). Con ellas me despido hasta la siguiente entrada.

Urraquita de Stresemann
Urraquita de Stresemann
Urraquita de Stresemann
Las famosas urraquitas de Stresemann (Zavattariornis stresemanni)

Agradecimientos especiales, obviamente, a @gilromera por su asesoramiento sobre la evolución del paisaje y en general, por todo lo que me ha enseñado sobre Etiopía

La naturaleza de Etiopía contada para europeos

1. Introducción

2. Valle del Omo y alrededores

3. Valle del Rift

4. Macizo Etíope

5. Alta montaña etíope

 

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23 thoughts on “La naturaleza de Etiopía contada para europeos (2/5). Valle del Omo y alrededores

  1. pipistrellum 12 julio 2013 / 18:48

    Se puede considerar que la dehesa es la sabana iberica? No sé si se da en otros paises.

    Los dik-dik tienen a acercarse a los humanod?. No me acuerdo donde lei que se le acerco a uno que acampó. Creo que buscaba cierta protección con el humano.

    En un principio al campista le hizo ilusion, pero luego le preocupo que el animalillo atrajese a un depredador.

    Cuando lei sobre la burbuja del Cebu, me pregunte si el impacto es el mismo que antes.

    Antes todos los recursos provenian del entorno. Pero intuyo que tambien consiguen viveres de la civilización. Trigo, otros alimentos y tal vez tecnologia.
    Ese recurso extra puede hace que la población crezca por encima de lo que puede proveer el medio.

    No se como se regula naturalmente la población. Si no hay sustento se mueren obviamente, pero pregunte sobre este tema y un biologo me comento que no hay mecanismos que ajusten la reproduccion según los recursos del entorno. Salvo cuando la malnutricion llega a un nivel. Por lo menos en humanos.

    Me extraña un poco.
    Que opinion tienes tu?

  2. Radagast 13 julio 2013 / 13:28

    “No hubo foto, pero conservo todas las extremidades. ”

    Una frase inspirada, jejeje.

    No sabía que había tanto lío académico con la sabana. Yo tenía entendido (desde mi visión de ambientólogo y por tanto no especializado en botánica pero con algo de idea de los ciclos y la interacción entre bioma y las variables físicas) que era similar al caso de la dehesa ibérica… aunque en principio sin interacción humana. Lo defendido por el grupo de investigación que comentas pensaba que era lo que sucedía… pero claro, no es lo mismo suponer y lanzar hipótesis que demostrarlas, ¿no?

    ¡Esperando el siguiente capítulo!

  3. Javier Gállego 13 julio 2013 / 20:33

    Esta y Juego de Tronos son mis dos series favoritas… esperando el siguiente capítulo! ;-)

  4. trachus 15 julio 2013 / 9:40

    ” La presencia de las comunidades indígenas del Omo, que por otra parte lleva habitado desde hace milenios, no debería pues entenderse como un obstáculo para la gestión y la conservación.”

    Con la diferencia de que los indígenes seguramente sean muchos más que hace 2mil años y por lo tanto también sus animalitos ;)

    “Tras su construcción, el valle podrá irrigarse con técnicas de última generación para cultivos de soja, caña de azúcar y biodiésel.”

    Mecanizar el campo es algo que debería generalizarse en todo el mundo, ya sé que para el turista occidental igual le causa dolor no poder hacerse unos “safaris”.

    Este tipo de actitudes tan dadas en occidente solo sirven para impedir que estos países se industrialicen, no voy a entrar muy de lleno en el asunto pero estas críticas viniendo de alguien que vive en la más absoluta comodidad debido a la industrialización (y consecuente destrucción del ecosistema ligado a dicho proceso) son un peligroso ejemplo de colonialismo ecolojeta.

    Saludos.

  5. pipistrellum 15 julio 2013 / 18:27

    Estoy de acuerdo en que tendrian derecho utilizar tecnicas que les hagan la vida más facil.

    Pero no creo que el objetivo sea llegar a convertirse en otro mundo occidental. La evolucion tecnologica no tiene porque converger en el mismo punto.

    Como se sabe, el mundo no aguantaria que todos los humanos viviesen como en occidente.

    La evolucion deberia ser hacia una tecnologia menos dependiente de la energia. Además, del deficit que se avecina, un gasto grande de energia les haria más dependiente del exterior. Aunque precisamente España es bastante dependiente energeticamente y no nos preocupa demasiado.

    No recuerdo en que pais africano un misionero estaba creando infraestructuras para recoger el agua de una montaña que producia mucha agua. Es un recurso renovable y que no necesita casi energia para su transporte. En cambio en arabia saudi estan bombeando agua fosil del subsuelo para cultivos. Gastando electricidad y agotando un recurso que tardará siglos en recuperarse.

    Una tecnologia que me gusta mucho son lo invernaderos marinos solares. Se utiliza el Sol para obtener agua potable para la plantas y el calor si hace falta. Imagino que necesitan un fuente de desechos para obtener fertilizante, porque si utilizan uno quimico, el impacto con el medio ambiente va a subir mucho.

    La agricultura tradicional china tambien ha conseguido un rendimiento grandisimo. Hacian unos reciclajes bastante elaborados. Por ejemplo, criaban gusanos de seda con hojas de morera, los gusanos se los daban a los patos, la caca de los patos fertilizaba una charca que alimentaban a los peces, y el sedimento que generaban volvia a las moreras.

    Y otras culturas, han conseguido agriculturas potentisimas. Yo creo que insuperables por el mundo occidental hasta que han podido usar energias fosiles.

    En Sudamerica hay por lo menos un par que eran muy eficientes y se estan empezando a recuperar. Por otra parte, creo que los mayas, no sabian usar fertilizante y cuando agotaban el suelo no podian cultivar mas ahi y se tenian que mudar.

    La produccion de combustibles agricolas, no parece muy viable. Creo que el unico caso en que se recupera más energia de la invertida en el bioetanol brasileño.
    Es un caso peculiar, porque la caña de azucar es muy eficiente conviertiendo la energia solar, 1,5%(si, no es mucho), hay mucho sol y la propia planta produce su fertilizante nitrogenado. Que es el fertilizante mas caro energeticamente.

    Ahora caigo que el biogas, si es rentable energeticamente, porque usa un desecho que se va tirar y metabolizar por la tierra.

  6. pipistrellum 15 julio 2013 / 18:40

    Ya que te gusta tanto Africa, me gustaria hacerte una recomendación. Egoista, porque luego nos cuentas la experiencia :P

    En Congo y Camerun hay tres lagos de gaseosa. Obviamente no tienen azucar, pero se pueden “descorchar” como una botella de champam.
    Parece algo divertido pero pueden ser muy peligrosos. Una nube masiva e invisible de CO2 puede matar a todos los animales de la zona.

    Por eso estan degasificandolos. El metodo es muy simple. Meter una tuberia muy larga, sacar un poco de agua del fondo. Una vez sube el agua esta menos presion y empieza producir burbujas. Las burbujas arrastran mas agua y el proceso se mantiene por si mismo. Como resultado, obtienen un chorro de 21 metro de alto.

    Tiene que ser curioso de ver.

    http://mhalb.pagesperso-orange.fr/nyos/project/indexproj.htm

  7. wraitlito 15 julio 2013 / 23:11

    Hola:

    Por una vez voy a ponerme serio en este blog porque la situación lo requiere y he de tomar cartas en el asunto, coger el toro por los cuernos, etc…
    Este blog ha pasado para mí de un mero entretenimiento casual, pasando por una guía de consultas de muchos y bien diferentes tópicos a un objeto de reverente estudio y ‘mire usted’ ‘yo ya por ahí sí que no’,i.e. que no estoy para mucho estudio. ;)
    Así que hágaselo mirar por favor.

    Suyo atentamente.

    Panta

    .

  8. trachus 15 julio 2013 / 23:18

    No se pide que vivan como occidente, estamos hablando de una puñetera presa, de las que está occidente absoluta y totalmente lleno de ellas creando desplazamientos de población y destrucción de ecosistemas infinitamente más gordos.

    Que puede construirse para cultivos comerciales que enriquecen a 4, es cierto, pero esas zonas irrigadas en un futuro y con otro gobierno pueden usarse para otros fines, lo que no podemos es andar llorando porque a los que viven allí por el sur les da por mecanizar su campo mientras nosotros hacemos eso mismo pero multiplicado por 10mil (y me quedo corto).

    Yo propongo una cosa mejor, por cada fábrica que abren por el sur, cerramos una en occidente para compensar y reequilibramos la distribución de la industria mundial… ops, creo que me acabo de pasar de utópico.

  9. Copépodo 16 julio 2013 / 1:38

    Pipistrellum: Un guía del parque de Cabañeros me dijo que era “El Serengeti español”, con eso te digo tó y no te digo ná. El dik-dik me pareció bastante tímido, aunque es cierto que lo vi mucho más cerca que a otros antílopes, pero no te sé decir más. Por aclarar: que yo sepa los pueblos del Omo no están en absoluo cerca de la desnutrición ni por asomo (lo de la imagen de las hambrunas etíopes es en otra zona y por otros motivos) y en realidad la supuesta preocupación de las autoridades etíopes tenía más que ver con la alteración del paisaje. Muchos de ellos comercias en las localidades próximas con normalidad, no se tratan de comunidades herméticamente cerradas en absoluto. Gracias por los enlaces, sí que había oído algo de esos lagos.

    Radagast: Si se para Graciela por aquí a lo mejor dice algo, pero por lo que sé los distintos escenarios barajaban distintas posibilidades sobre si la sabana es un paisaje en equilibrio y sobre si las perturbaciones pueden provocar cambios irreversibles. Los resultados de este estudio no tienen por qué ser extrapolables a todas las sabanas, y además tampoco puede esclarecer el papel humano, puesto que la zona estaba con seguridad habitada antes de que se estableciesen las comunidades omóticas que existen hoy.

    Javier, Wraitlito: pues de verdad que me alegra muchísimo que os parezca interesante y me anima a terminarlo. Gracias

    Trachus: Si lees los enlaces entenderás que precisamente es el colonialismo occidental el problema de esta gente: quienes invierten en la presa y los regadíos y se beneficiarán de su producción son compañías occidentales que van a expulsar de su tierra y a condenar a la miseria a cientos de miles de personas que, incluso bajo la ley etíope, deberían ser dueños soberanos del valle, pues tienen reconocida su autonomía. No estamos hablando de gente que voluntariamente decide dejar el nomadismo e “industrializarse”, sino de un drama humanitario; eso es lo que he criticado. Por otra parte, incluso reconociendo que hay un dilema moral en exigir a los países en vías de desarrollo que conserven su biodiversidad cuando nosotros nos hemos cargado la nuestra en gran parte, reducir ese objetivo a un mero buenismo ecologista me parece una posición bastante miope.

  10. pipistrellum 16 julio 2013 / 9:51

    quienes invierten en la presa y los regadíos y se beneficiarán de su producción son compañías occidentales que van a expulsar de su tierra y a condenar a la miseria a cientos de miles de personas que, incluso bajo la ley etíope, deberían ser dueños soberanos del valle, pues tienen reconocida su autonomía.

    Por desgracias, eso tambien pasa en paises civilizados. Al extraer un recurso de una mina, etc. El retorno que da al pais es muy pequeño en comparación al beneficio obtenido y estas multinacionales intentan ahorrar y externalizar todos perjuicios para ganar a un mas.

    Es curioso como consiguen envaucar a los gobiernos aunque muchos nos imaginamos como lo hacen.

    Un ejemplo, en un pais mas civilizado que España es el mal Holandes.
    Unos yacimientos de gas natural, generaron una gran cantidad de ingresos. Algo en principio bueno, pero generó una apreciacion de la moneda nacional y perjudico a las exportaciones de otras industrias.

    Si le das la gestion de ese recurso a una empresa querrar sacar el maximo dinero de ese recurso. Si la gestiona un gobierno, y suponiendo que su objetivo es el bien general, es estupido gastar ese recurso para obtener mas liquidez de la que se necesita. Ademas es un bien que si no lo gastas, va a tener mas valor en el futuro.

    Hay otra paradoja economica en la que los <a href="paises con grandes recursos naturales siguen siendo pobres a pesar de su riqueza o quizas por culpa de ella y su mala gestion.

  11. trachus 16 julio 2013 / 20:26

    Nunca ha habido un proceso de industrialización no-traumático, si acaso en la URSS pero eso es agua pasada, todos los procesos de industrialización acarrean éxodos de personas, etc (véase China o la India).

    Si África nunca ha pasado de gente en taparrabos por la sabana y ciudades-chabola es porque cada vez que tuvieron un presidente decente occidente se dedicó a financiar golpes de Estado, no vaya a ser que les de por nacionalizar cosas.

    No sé, ya no está la URSS para dar créditos a fondo perdido e ingenieros como se hizo con la presa de Naser en Egipto (que acarreo sus problemillas muy criticados por los ecolojetas), por eso no veo más salida a mecanizarse que aceptar inversión de capitales foráneos de los cuales carece el país, o eso o seguir siendo viviendo de capitales foráneos en forma de turismo.

    Saludos.

  12. Copépodo 17 julio 2013 / 0:53

    trachus: vienes a decir que el fin justifica los medios. No puedo estar de acuerdo con eso.

  13. pitxiri 17 julio 2013 / 15:52

    Si el proceso de industrialización de la URSS no fue traumático, no se me ocurre cuál podría ser considerado como tal.

  14. Graciela (@gilromera) 23 julio 2013 / 7:39

    Gracias Copépodo por tan fantástica entrada, pero sobre todo gracias por tomarte la molestia de leer y comentar el estudio.
    Como todos los ecosistemas donde el hombre tiene un papel relevante, entender la sabana y su funcionamiento es de todo menos fácil. Las notas que has dado sobre esta sabana en concreta, en el valle bajo del río Omo, cerca ya de la desembocadura en el Turkana, pues me parece acertada.

    Como dices en el post y algunos comentaristas (Radagast), pues la sabana es un sistema a caballo entre el bosque y la pradera -como puede ser una dehesa-. Mantener esa relación leñosa:herbácea se puede explicar desde muchos prismas que incluyen muchos parámetros. Yo, sin embargo, no excluiría del todo la presencia humana si no en su origen sí en su mantenimiento.
    Por ejemplo hay varias hipótesis paleobiológicas sobre la aparición del bipedalismo en el oriente africano que encuentran una estrecha relación con la aparición de sabanas o bosques muy abiertos, parcheados con bosques más cerrados. Estos sistemas habrían favorecido estrategias de movimiento semi-forestal semi-bipedal en los homínidos del momento (un ejemplo es la famosa Lucy, también mencionada en este blog, Australopithecus afarensis, que presenta adaptaciones para moverse entre árboles pero no hay duda de su bipedalismo). Sin embargo hay bastante controversia sobre este tema pues parece que las sabanas como sistemas aparecieron unos dos o tres millones de años después que el bipedalismo (busco las referencias y las paso luego-lo siento).
    Esto supondría que la evolución hacia el hombre anatómicamente moderno (HAM) habría sido paralela en el tiempo a la presencia de sabanas y no hay ninguna evidencia paeloambiental de la estructura de las sabanas antes y después de la aparición del HAM. Es decir, no se sabe si eran más o menos abiertas, más o menos en equilibrio.
    Por tanto, no se sabe si el hombre pudo manejar parcialmente la sabana para mantenerla abierta, por las ventajas que eso suponía a la hora de explotar los recursos (caza sobre todo) y de ser así cuándo comenzó a suceder ese manejo. Yo personalmente creo que la dehesa, un ecosistema mucho más joven, es algo parecido pero sin el papel de la evolución antropológica. Los grupos humanos aprovecharon algo que se daba de manera natural para explotar recursos.

    Por otra parte, el problema de la matorralización como tal es un problema que, independientemente de su origen, tiene consecuencias en el plano antropológico y eso es lo que el artículo quiere dar a entender. Siempre ha habido matorralización en la sabana, porque es algo que forma parte de la dinámica de la misma; la frecuencia e intensidad de ésta se desconoce para escalas temporales largas. Pero existir, siempre ha existido. Sus consecuencias -menos pasto disponible para herbívoros de todo tipo- son negativas para el hombre, sus animales y la actividad cinegética. Sin embargo, los ungulados y rumiantes que habitan la sabana, en ausencia de presiones, se mueven a otro sitio y listo. Y dentro de unos años la sabana se vuelve a abrir.

    Como bien ha explicado Cope, un problema añadido aquí son las relaciones del Parque Nacional con las comunidades locales (nefasta desde el punto de vista de la conservación y de la ética diría yo) y aún peor, las relaciones de la oligarquía gobernante de Etiopía con estas gentes. Francamente, no creo que lo que pasa aquí tenga absolutamente nada que ver con la revolución industrial o comercial de ningún país occidental. Más bien es la explotación al extremo de una minoría que sencillamente va a desaparecer porque sus recursos están siendo extenuados sin dar nada a cambio. Mursi, Kara, Nyangatom, Hamar…todas esta tribus se extingen mucho más rápido que cualquier escenario de Cambio Global. Obviamente representa una población tan pequeña, que pasa desapercibida para el conjunto del planeta.

    Algunos links de ONGs y semi-académicos sobre el tema:

    http://www.internationalrivers.org/campaigns/gibe-iii-dam-ethiopia
    http://www.survivalinternational.org/tribes/omovalley
    http://www.mursi.org/

    Gracias de nuevo por dar a conocer el problema Copépodo!

  15. pvaldes 31 agosto 2013 / 18:02

    > Algunas otras muestras de flora del Omo que aún no he podido identificar, por si alguien se anima

    Ni idea pero esas hojas me resultan familiares…

    veamos

  16. pvaldes 31 agosto 2013 / 18:05

    Ok, habemus candidato y el género te va a encantar

    Kanahia laniflora (o cercana) probablemente

  17. Copépodo 4 septiembre 2013 / 0:46

    Caray, ¿Cómo estás tan puesto en flora africana? Tengo que mirar las sugerencias que has hecho últimamente y actualizarlo, pero creo que puedes convencerme. Qué pena que las flores no estuviesen más abiertas

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